
Las fuerzas yemeníes han derribado un dron espía de Arabia Saudí, país que sigue con sus agresiones militares pese a la tregua anunciada por el mismo.
“Fue derribado un avión espía de las fuerzas de agresión en el área de Al-Shajn mientras realizaba hostilidades”, ha informado a primeras horas de este lunes el portal del movimiento popular yemení Ansarolá, citando a una fuente en la ciudad de Al-Drahami, en la provincia de Al-Hudayda (oeste), donde tuvo lugar el incidente.
Poco antes, otras fuentes habían informado del vuelo espía en la ciudad la noche del domingo, así como unos ataques con más de 13 proyectiles de artillería contra las casas de los residentes en Al-Drahami, según la televisión yemení Al Masirah.
Los ataques alargan aún más otras agresiones del régimen saudí contra Yemen, las cuales violan el alto el fuego anunciado por el propio Riad, so pretexto de detectar casos de contagio con el nuevo coronavirus (COVID-19) en Yemen.
En este sentido, el portavoz del Ejército de Yemen, el teniente general Yahya Sari, anunció el domingo que, en las últimas 24 horas, los aviones de guerra de Arabia Saudí cometieron 30 incursiones contra las provincias yemeníes de Marib (oeste) y Al-Yawf (noroeste).
Además, Al Masirah reveló en otro informe que al menos tres civiles murieron y otros resultaron heridos cuando las milicias leales al fugitivo expresidente Abdu Rabuh Mansur Hadi —apoyado por la monarquía saudí— bombardearon un vecindario residencial en la provincia de Taiz (suroeste).
Fuentes locales, bajo condición de anonimato, dijeron que los mercenarios saudíes dispararon el domingo por la tarde unos proyectiles contra la aldea de Wadi Hanash y causaron la muerte de dos mujeres y un niño.
Las repetidas violaciones del reino árabe al cese el fuego, han puesto en entredicho su verdadera intensión de anunciar la tregua. Por ejemplo, los responsables de Ansarolá han advertido de que la iniciativa es un ardid de Riad para fortalecer su postura internacional y dar tiempo a las fuerzas saudíes para reforzarse, tras las recientes victorias de las fuerzas yemeníes.
Yemen repele ataques saudíes y mata a decenas de mercenarios
El Ejército yemení, apoyado por el movimiento popular Ansarolá, repele dos ataques saudíes y mata a decenas de mercenarios en el norte de Yemen.
“Durante el primer asalto, las fuerzas yemeníes se enfrentaron durante varias horas con los mercenarios de Arabia Saudí en la ciudad de Mayzar, ubicada en la provincia de Marib. Y en el segundo, los soldados yemeníes y combatientes de Ansarolá neutralizaron un ataque de los enemigos contra la ciudad de Jab Wa Al-Shaaf, en Al-Yawf”, ha informado la madrugada de este domingo el portavoz del Ejército de Yemen, el teniente general Yahya Sari.
Durante sus operaciones, las tropas yemeníes causaron la muerte de decenas de mercenarios del régimen Al Saud y destruyeron varios de sus coches blindados, ha añadido Sari.
En otra parte de sus declaraciones, el militar yemení ha anunciado que en las últimas 24 horas, los aviones de guerra de Arabia Saudí bombardearon 33 veces las provincias yemeníes. “La aviación saudí lanzó 21 bombardeos contra Marib, 3 contra Al-Yawf y 9 contra Saada (noroeste)”, ha agregado.
Si bien el vocero militar no ha ofrecido detalles sobre las víctimas ni daños materiales, la cadena local Al Masirah ha indicado que un civil perdió la vida por un ataque de artillería efectuado por los mercenarios de Arabia Saudí en la provincia de Al-Hudayda.
Estas acometidas se producen después de que el pasado 9 de abril, Arabia Saudí decretó un alto el fuego, bajo el argumento de evitar una mayor expansión de la pandemia del nuevo coronavirus, que provoca la enfermedad denominada COVID-19, en Yemen. Pero, el movimiento popular yemení Ansarolá afirma que Riad busca una tregua para reforzarse ante las constantes pérdidas.
Muhamad Abdel Salam, un portavoz de Ansarolá y el jefe de la delegación yemení en conversaciones de paz dirigidas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), denunció el viernes que Arabia Saudí no está buscando un verdadero fin de la guerra con un alto el fuego, sino que intenta reorganizar la situación en el terreno.