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Otra infamia de la UE: quita a Arabia Saudí de la lista de financiadores del terrorismo tras el bloqueo de los Gobiernos a la lista anterior

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
viernes 08 de mayo de 2020, 21:00h

Hace exactamente un año, la Comisión Europea elaboraba una lista ambiciosa de países con "alto riesgo" de financiación del terrorismo y blanqueo de capitales, en la que se incluía a Arabia Saudí. Semanas después, los Gobiernos la tumbaban, incluso después de haberse producido el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul.

Redacción

 

 

Hace exactamente un año, la Comisión Europea elaboraba una lista ambiciosa de países con "alto riesgo" de financiación del terrorismo y blanqueo de capitales, en la que se incluía a Arabia Saudí. Semanas después, los Gobiernos la tumbaban, incluso después de haberse producido el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul.

El objetivo de esta lista es proteger el sistema financiero de la UE mediante una mejor prevención de los riesgos de lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Como resultado de la lista, los bancos y otras entidades cubiertas por las normas de la UE contra el lavado de dinero deberán aplicar un mayor control en las operaciones financieras que involucren a clientes e instituciones financieras de estos terceros países de alto riesgo para identificar mejor cualquier sospecha.

Bruselas, en 2020, ha cambiado el sistema de elaboración de la lista. Y, según el nuevo mecanismo, ya no aparece Arabia Saudí, lo cual le ahorrará un nuevo revés cuando la lista tenga que ser ratificada por los Gobiernos de los 27.

La Comisión Europea tiene la obligación legal de identificar a terceros países de alto riesgo con deficiencias en materia de lucha contra el blanqueo de capitales y la lucha contra la financiación del terrorismo.

El Ejecutivo comunitario ha revisado ahora su lista, en la que ha incluido a Bahamas, Barbados, Botswana, Camboya, Ghana, Jamaica, Mauricio, Mongolia, Myanmar, Nicaragua, Panamá y Zimbabwe.

Por otro lado, Bruselas ha excluido de la lista a Bosnia-Herzegovina, Etiopía, Guyana, República Democrática Popular Lao, Sri Lanka y Túnez.

Ahora la lista se presentará al Parlamento Europeo y al Consejo para su aprobación. Dada la crisis del coronavirus, la fecha de aplicación se aplicará a partir del 1 de octubre de 2020 para garantizar que todas las partes interesadas tengan tiempo para prepararse adecuadamente.

Ataques saudíes dejan 4 civiles muertos en Yemen; un niño incluido

Al menos cuatro civiles, incluido un niño, han perdido la vida en nuevos bombardeos de Arabia Saudí en la provincia yemení de Hajjah (noroeste).

Los aviones de guerra saudíes volvieron a lanzar el jueves varios ataques contra la zona de Al-Yur, en la ciudad norteña de Abs en Hajjah, dejando varios muertos y heridos entre la población civil yemení, informó la cadena de televisión local Al Masirah.

El régimen saudí y sus aliados siguen realizando indiscriminados ataques contra Yemen, pese a la supuesta “tregua” que anunció a principios de abril para cesar los bombardeos debido al brote del nuevo coronavirus, causante de la pandemia de la COVID-19.

Las autoridades yemeníes cuestionaron desde el principio, la buena fe de Riad y sus aliados y atribuyeron el alto el fuego a los esfuerzos de los agresores para encubrir sus crímenes y ganar tiempo para reforzarse ante sus recientes derrotas frente a las fuerzas yemeníes, apoyadas por el movimiento popular Ansarolá.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) denunció en un comunicado emitido la misma jornada de ayer jueves el aumento de bajas civiles en agresiones saudíes en los primeros cuatro meses de 2020.

Durante este periodo, los ataques saudíes han dejado 195 civiles muertos, incluidos 66 niños y 29 mujeres, y 311 heridos, la mayoría de los cuales son también niños y mujeres, agregó la nota, lamentando un aumento de 8 % en víctimas civiles de bombardeos saudíes en comparación con el año pasado.

Las "trampas" de los barcos de la muerte saudíes para ocultar sus escalas en España

Luis Arbide tiene una capacidad de asombro a prueba de balas. Este activista contra la venta de armas y paciente observador de la actividad de los barcos de la muerte saudíes lleva un recuento sobre las maniobras, algunas muy básicas y otras algo más elaboradas, que la naviera pública del régimen árabe realiza desde hace casi tres años para tratar de ocultar sus actividades de carga de armamento en puertos españoles. Su nivel de sorpresa ha crecido a lo largo de este tiempo.

"Han buscado, una y otra vez, poner un muro de opacidad ante el comercio de armas. Nos dicen siempre que se trata de un comercio legal, pero vemos cómo intentan taparlo", afirma Arbide a Público mientras revisa una de las carpetas de su ordenador. "Aquí hay una pequeña muestra de todos los modos de ocultación. Parece que a la naviera saudí le gusta mucho la discreción, cuando en realidad esto debería ser irrelevante para ellos", subraya este integrante de la comisión La Guerra Empieza Aquí de Ongi Etorri Errefuxiatuak (Bienvenidos Refugiados).

En 2017, ese grupo de apoyo a las personas refugiadas inició una campaña para denunciar, precisamente, que la guerra empezaba allí, en el puerto de Bilbao. Se referían a la carga de armamento que realizaban los barcos de la naviera Bahri, amparados siempre bajo un manto de silencio que impedía conocer el destino de esos materiales.

Las protestas tuvieron dos momentos álgidos. Uno de ellos se registró cuando el bombero Ina Robles se negó a cargar armas en uno de esos buques. El otro llegó de la mano de activistas de Greenpeace que en febrero de 2018 consiguieron acercarse al barco Bahri Tabuk para denunciar la venta de armas a la dictadura árabe, responsable a día de hoy de alrededor de 200 mil muertes en Yemen. Cuatro activistas alemanes están hoy pendientes de juicio en España por esa acción.

Aquellos gritos contra la guerra llegaron a la naviera. "Poco después de que comenzáramos a divulgar su actividad en el puerto de Bilbao, allá por el verano de 2017, Bahri empezó a ocultar en su agenda las actividades que realizaba en esa terminal", relata Arbide.

En efecto, la compañía pública saudí decidió entonces omitir en su página web la relación de puertos españoles en los que hacían escala sus buques, una información que figuraba de manera detallada en el caso de otros países. "Se veía que Bahri operaba en España, pero resulta que el puerto no tenía nombre", ironiza Arbide.

La naviera también omitió esos datos en las hojas de ruta de sus barcos, tratando de impedir así que se conociera dónde se producirían sus escalas en España. Según información recogida en la propia web de Bahri, esa práctica de ocultación se registró al menos en noviembre de 2017 y febrero de 2018.

Luego llegó la eliminación del nombre en árabe en los laterales de sus barcos. "La fase posterior consistió en que los barcos que llegaban a Bilbao eran sometidos al borrado del llamativo nombre de la naviera y su escudo en ambos lados del casco –apunta Arbide–. Al principio vimos que los volvían a repintar tras abandonar el puerto de Bilbao, pero poco después esto se fue generalizando y ya ninguno de sus seis barcos exhibe aquella vistosa grafía".

El activista recuerda que "al principio, ese pintado de las grafías del casco era muy burdo: se trataba básicamente de un manchón de pintura encima" del nombre del buque. "Posteriormente, cuando decidieron que las letras y el escudo quedaran ocultos definitivamente, de forma que los barcos no fueran tan llamativos, el repintado de las letras fue más fino y cuidadoso", apunta Arbide.

Hay también otra técnica para tratar de burlar las protestas antimilitaristas y, al mismo tiempo, ocultar aún más sus actividades en España: el apagado del sistema de localización de los barcos, lo que impide que los activistas puedan hacer un seguimiento de sus rutas mediante distintas aplicaciones. Según la legislación española, se trata de una infracción grave contra la ordenación del tráfico marítimo que puede acarrear multas de hasta 120.000 euros.

Sistema apagado

Esa práctica, denunciada en varias ocasiones por La Guerra Empieza Aquí, llegó incluso al Congreso: en septiembre de 2018, el entonces diputado de Unidos Podemos David Carracedo formuló una pregunta al Gobierno de Pedro Sánchez para conocer lo ocurrido con el barco Bahri Jazan, que ese mismo mes había entrado en el puerto de Santander cargado de armamento y con el sistema de localización apagado.

"Esta información fue confirmada al diputado David Carracedo en conversaciones telefónicas con el servicio de salvamento marítimo (con las sedes de Madrid y Santander) mantenidas mientras el sistema del buque estaba desconectado. Me aseguraron que se estaban tomando las medidas oportunas para evitar el peligro que suponía", señalaba el representante vasco de la coalición de izquierdas en su pregunta.

En una respuesta enviada cinco meses después, el Ejecutivo indicó que no había incoado ningún expediente contra el buque Bahri Jazan, alegando que no había "una base probatoria suficiente para iniciar un procedimiento administrativo sancionador". El Gobierno aseguró incluso que el buque "estuvo perfectamente monitorizado en las pantallas de control de tráfico existentes en la torre de control del Puerto de Santander" y que "en ningún momento se perdió su señal".

Mientras tanto, los buques saudíes continuaron con sus prácticas de ocultamiento. Así pudo comprobarse el pasado 20 de marzo en Motril y volvió a confirmarse el lunes de esta semana en ese mismo puerto andaluz: en ambas ocasiones, los barcos de la muerte saudíes escondieron en sus respectivas hojas de ruta que se dirigían hacia la costa española.

"Las últimas argucias entran de lleno en el terreno de las ilegalidades: están falseando el propio sistema de localización, programando destinos diferentes a los que realiza el barco", señala Arbide.

Carga en Motril

El último protagonista de un acto de este tipo ha sido el buque Bahri Tabuk, que entró a las cinco de la mañana del lunes al puerto de Motril. Según ha podido confirmar Público mediante fuentes portuarias, allí cargó seis contenedores, algunos de los cuales transportaban armamento. También cargaron unas largas cajas de madera y unos cuarenta tubos.

Tras conocerse que el Bahri Tabuk estaba en Motril –se trata del sexto barco saudí que atraca en puertos españoles desde diciembre y el segundo que lo hace en el marco del estado de alarma– Amnistía Internacional se dirigió al Gobierno de Sánchez para reclamarle que impidiese cualquier carga de material bélico. Al igual que en otras ocasiones, no hubo respuesta. El barco está ahora de camino a Turquía.

Este periódico ha contactado en las últimas horas con la naviera Bahri –a través de distintas direcciones de correo electrónico– para conocer su punto de vista sobre estas denuncias. De momento no ha habido respuesta.

Fuente: Público