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La OMS alerta de que la pandemia "está cambiando": más casos en menores de 40

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
miércoles 19 de agosto de 2020, 21:00h

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha mostrado este martes su preocupación por que el aumento de la transmisión del coronavirus esté siendo impulsada por personas entre 20 y 40 años. Además, muchas de las cuales no sabían que están infectadas, lo que representa un peligro para los grupos vulnerables.

El director regional de la OMS para el Pacífico Occidental, Takeshi Kasai, ha señalado en una sesión informativa virtual, recogida por Reuters, que la proporción de jóvenes contagiados se ha disparado a nivel mundial, poniendo en riesgo a sectores vulnerables de la población en todo el mundo, incluidos los ancianos y enfermos.

"La epidemia está cambiando", ha puntualizado Kasai y añade: "Las personas de 20, 30 y 40 años están impulsando cada vez más la propagación. Muchos no saben que están infectados".

Este notable aumento de nuevos casos ha llevado a algunos países a volver a imponer restricciones, sobre todo en las actividades relacionadas con el ocio nocturno.

"Lo que estamos observando no es simplemente un resurgimiento. Creemos que es una señal de que hemos entrado en una nueva fase de pandemia en Asia-Pacífico", ha explicado Kasai.

La región del Pacífico Occidental, que abarca 27 países de Asia y el Pacífico, ha confirmado hasta ahora más de 400.000 infecciones por coronavirus y casi 9.300 muertes, según la OMS. Esas muertes representan el 2,3% de todos los casos de la región.

No poner esperanzas en inmunidad colectiva

El organismo ha afirmado que nadie debe poner sus esperanzas en que una inmunidad colectiva permitirá frenar la pandemia y recuerda que el mundo está lejos de alcanzar tal protección, sobre la que además se desconocen varios aspectos.

"Sabemos que menos del 10% de la población mundial tiene evidencias de anticuerpos contra el SARS-CoV-2", dijo la responsable de la célula creada en la OMS para luchar contra la pandemia, María Von Kerkhove, en una rueda de prensa virtual.

Prometedor hallazgo para combatir las infecciones resistentes a los antibióticos que se cobran 700.000 muertes anuales

La resistencia de los microbios patógenos a los antibióticos responde a un mecanismo genético y varios investigadores de Australia han identificado en los bacilos entéricos los genes implicados en él. En total, se trata de 27 genes, ocho de los cuales nunca fueron asociados con la resistencia antes del estudio publicado este lunes.

Científicos de la Universidad de Queennsland descubrieron que un gen hasta ahora desconocido codifica un regulador que, a su vez, desempeña un papel crucial en esta defensa microbiana contra el tratamiento. Se trata de una molécula denominada plásmido que se autorreplica y transfiere la información génica de una célula bacteriana a otra, ayudándolas a todas a adaptarse mejor frente al 'ataque' medicinal.

Un comunicado universitario emitido este martes explica que el descubrimiento resulta prometedor para combatir las infecciones resistentes a los antibióticos, que cuestan la vida anualmente a cerca de 700.000 personas, ya que la comprensión de este mecanismo va asociado a determinadas medidas para prevenir que los plásmidos se transmitan entre bacterias.

El profesor Mark Schembri, uno de los coautores del estudio, explica que "el plásmido se copia para que lo mantenga tanto la célula donante como la receptora". Además, "todos los genes de resistencia a los antibióticos se transfieren juntos, lo que significa que la resistencia a múltiples antibióticos se puede transferir y adquirir simultáneamente". Ambos aspectos "importantes" fueron establecidas en el marco de esta investigación.

El equipo también observó la estructura cristalina de la mencionada molécula reguladora y descubrió cómo se adhiere al ADN de la bacteria y activa la transcripción de otros genes involucrados en la transferencia.

"Al observar la mecánica molecular, podemos comenzar a desarrollar soluciones efectivas para detener estos genes en su movimiento", sugirió Schembri. Si no se desarrolla un método para detener esta transmisión molecular, las enfermedades resistentes podrían cobrarse cerca de 10 millones de vidas humanas para el año 2050, estima el comunicado.