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Reorganización militar del norte de Europa

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
martes 13 de septiembre de 2022, 15:00h

La adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN supone una amenaza más seria para Rusia que la trivial aceptación de nuevos miembros de base.

Katehon think tank

 

Katehon think tank

La adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN supone una amenaza más seria para Rusia que la trivial aceptación de nuevos miembros de base.

La ampliación de la OTAN a Suecia y Finlandia ya ha sido descrita como la conversión del Mar Báltico en aguas interiores de la OTAN. Esta afirmación no es del todo cierta. Porque parte del Báltico pertenece a Rusia y las islas Åland, que forman parte de Finlandia, tienen un estatus especial. Pero la cuestión es otra, la de la integración de las capacidades militares, ya que además de la OTAN, existe una cooperación en materia de defensa entre los países nórdicos.

La Cooperación Nórdica de Defensa está formada por cinco miembros: Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia. El objetivo de la organización es reforzar las capacidades de defensa de los países participantes identificando áreas de cooperación y promoviendo soluciones eficaces.

La pertenencia de Suecia y Finlandia a la OTAN no es sólo un valor añadido. La perspectiva de la integración de la defensa nórdica ofrece la oportunidad de un cambio radical que podría transformar la defensa del Atlántico Norte. No se trata sólo de cómo Estados Unidos gobierna el juego, sino de cómo los países nórdicos colaboran ahora para dar forma a las reglas y determinar lo que Estados Unidos puede aportar a la defensa del norte de Europa. Es decir, Washington podría ser el probable promotor de la acción. Dado que el vecino más cercano y potencialmente considerado como una amenaza por los países de la OTAN es Rusia, se emprenderían hipotéticas acciones contra este país.

En términos de geografía política, Noruega y Finlandia formarán ahora una larga frontera terrestre con Rusia. Suecia y Dinamarca (incluidas Groenlandia y las Islas Feroe) no tienen esa frontera y, por tanto, pueden pasar de la proyección de poder militar terrestre al desarrollo de capacidades aéreas y navales.

Si se produjera una profunda transformación en la estrategia militar, los aliados de la OTAN fuera de Europa del Norte, en especial Estados Unidos y Canadá, tendrían que reconsiderar su enfoque a la hora de planificar operaciones en las que participen países del Norte de Europa. Al hacerlo, estos mismos países se verán incitados a desarrollar capacidades militares contra Rusia.

Es probable que los países nórdicos comiencen a alejarse gradualmente de las plataformas tradicionales y se centren en la integración de las capacidades de combate y la interoperabilidad para las operaciones. En estos momentos, los Estados nórdicos de cooperación en materia de defensa están estudiando la posibilidad de crear un Mando Nórdico que estaría plenamente integrado en la OTAN. Si esto ocurriera, no sólo se produciría un salto cualitativo en las capacidades generales de defensa, sino que la OTAN podría proyectar su fuerza militar tanto en el Ártico como en el Atlántico.

Es probable que la Segunda Flota de la Armada estadounidense, con sede en Norfolk, asuma esta función, y que sus buques se desplacen al Atlántico y al Ártico. Hay que tener en cuenta las capacidades del espectro electromagnético y la nueva doctrina militar estadounidense de operaciones integradas en todo el espectro.

También hay que tener en cuenta las capacidades de Canadá, que tendrá que aumentar su contribución con el nuevo enfoque, especialmente para contrarrestar a Rusia en el Ártico.

El caso de Finlandia es especialmente interesante. Puente de la Guerra Fría entre la Unión Soviética y Occidente (así como campo de batalla de los servicios de inteligencia), tras el colapso de la Unión Soviética, Helsinki respondió a la nueva era a su manera. Finlandia apoya ahora activamente a Ucrania, suministrándole sistemas de artillería. Pero en el caso de la reorganización militar del norte de Europa, la atención debe centrarse en el poder aéreo, ya que la OTAN está haciendo hincapié en el uso de estas fuerzas en tiempos de conflicto.

Por cierto, unos meses después de la desaparición de la Unión Soviética, los finlandeses firmaron un acuerdo de 3.000 millones de dólares con Estados Unidos para adquirir 64 aviones de combate F-18. Esta decisión no sólo reforzó el poder militar de Finlandia, sino que también creó una base para la interoperabilidad con la OTAN. El 10 de diciembre de 2021, Finlandia anunció su decisión de comprar aviones F-35, y Suecia también se ofreció a comprar aviones de su propia producción. Esto indica el deseo de Helsinki de una cooperación más estrecha con aliados como Estados Unidos.

Aunque el ingreso formal de Finlandia en la OTAN está todavía muy lejos, los miembros de la alianza ya han empezado a planificar cómo integrar la Fuerza Aérea Finlandesa en sus estrategias para contrarrestar a Rusia. Desde hace varios años, Finlandia lleva a cabo un entrenamiento transfronterizo de las fuerzas aéreas con Noruega y Suecia. Ahora Finlandia se integrará plenamente con otros socios del F-35 en la región -Noruega, Dinamarca, Polonia, Países Bajos y Bélgica- junto con otros operadores del F-35 en EE.UU., Reino Unido y Alemania.

Esto significa que cuando los finlandeses desplieguen los F-35, formarán parte de un cinturón regional de inteligencia, vigilancia y reconocimiento que penetrará en el territorio ruso y, junto con él, proporcionará comunicaciones integradas para una respuesta de fuerza. Como el F-35 no es un caza tradicional, es un sistema de combate volante cuyas capacidades aumentan con el número de F-35 en el aire. Los expertos de la OTAN ya recomiendan moverse lo más rápidamente posible para utilizar el F-35 como fuerza de ataque integrada capaz de atacar objetivos rusos a larga distancia en caso de conflicto.

En consecuencia, Rusia se enfrenta a una amenaza más seria que un miembro más de la OTAN. Dada su posición, Finlandia se convierte en un Estado clave para influir en el comportamiento de Rusia en la región.