Aminetu Haidar, la defensora de los Derechos Humanos saharaui más reconocida internacionalmente, rechazó reunirse en El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, con el enviado especial del Parlamento Europeo por las imposiciones y control que ejercieron las autoridades marroquíes sobre la visita .
Jonathan Lis, primer adjunto del Relator Especial de Derechos Humanos para el Sáhara Occidental y el Sahel del Parlamento Europeo, visitó El Aaiún del 27 al 29 de agosto, donde se reunió con representantes de 17 comités saharauis de DDHH, quienes le expusieron las constantes violaciones de los Derechos Humanos que sufre la población saharaui por parte de la administración marroquí.
Sin embargo, una de las asociaciones más importantes, el Colectivo de Saharauis Defensores de Derechos Humanos (CODESA), que preside Aminetu Haidar, rechazó acudir el encuentro dado que este debía celebrarse en el hotel Parador, lugar acordado por las autoridades marroquíes, como reconoció el propio Jonathan Lis.
Según informó CODESA, Aminetu Haidar manifestó al enviado del PE su disposición a encontrarse con él, pero le expresó su preocupación por los términos de la reunión en el hotel Parador, lo que suponía una consagración del asedio militar, policial y mediático sobre el Sahara Occidental. Suponía, también, una restricción a la libertad de movimientos del representante del Parlamento Europeo y a la posibilidad de que hiciese una investigación de campo y observarse de cerca la crisis de los Derechos Humanos que se vive en la región.
El Comité ejecutivo de CODESA, encabezado por Haidar, decidió no entrevistarse con el enviado del Parlamento Europeo, señalando que el estado marroquí nunca ha respetado sus compromisos en materia de Derechos Humanos y los convenios internacionales que ha ratificado.
Indicó que ya el primer día de la visita las autoridades marroquíes reprimieron las manifestaciones pacíficas en favor de la autodeterminación del pueblo saharaui, impidiendo a la población su derecho de expresión. El Aaiún padeció un cerco policial, incluido el hotel del primer adjunto del Relator Especial de Derechos Humanos para el Sáhara Occidental y el Sahel del Parlamento Europeo.
Para CODESA las garantías que Jonathan Lis dijo que había dado el estado marroquí para que Aminetu Haidar asistiera a la reunión eran una restricción al trabajo de los defensores de los DDHH y ponían en duda la seriedad de la misión del enviado del PE.
CODESA publicó un comunicado en el que mostró su preocupación por los resultados de la misión del enviado europeo, que dedicó más tiempo a los encuentros con las autoridades marroquíes que con los saharauis. Destacó que no hubo una investigación de campo, no se visitó a los presos políticos saharauis y no se habló con los abogados conocidos por su defensa de los detenidos.
Señaló, también, el hecho de que las reuniones se llevasen a cabo en el hotel Parador de acuerdo con las autoridades marroquíes, cuando los encuentros entre las organizaciones de DDHH e instituciones internacionales o de la ONU se realizan en lugares elegidos por los saharauis.
Precisamente Hmad Hammad, vicepresidente del Comité de Defensa del Derecho a la Autodeterminación del Pueblo Saharaui (CODAPSO), una de las organizaciones que se reunió con el representante europeo, denunció que en el salón donde se celebraron los encuentros los servicios secretos marroquíes colocaron micrófonos y que los empleados del hotel trabajan para estos servicios.
CODAPSO también transmitió al enviado europeo su preocupación por el poco tiempo que dedicó al viaje para recabar información sobre la situación de los derechos humanos, a lo que Jonathan Lis respondió que el programa lo habían realizado las autoridades marroquíes.
La activista saharaui Aminetu Haidar pasó cuatro años en las cárceles secretas marroquíes sin cargos ni juicio. Entre noviembre y diciembre de 2009 estuvo 32 días en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, tras haber sido expulsada ilegalmente de El Aaiún con el beneplácito de las autoridades españolas, hasta que consiguió volver a su casa.
Su labor en defensa de los Derechos Humanos ha sido reconocida con los galardones Solidar Silver Rose Award, Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy, Premio al Coraje Civil de la Fundación Train y Premio Internacional Jovellanos Resistencia y Libertad, entre otros.