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China acaba de importar una cantidad de petróleo sin precedentes y enseña los dientes a EEUU

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
lunes 19 de noviembre de 2018, 02:56h

Durante el mes de octubre, las importaciones de petróleo de China alcanzaron un nivel récord en todo el año. No obstante, este hecho casi no afectó al mercado petrolero global.

El columnista de Reuters Clyde Russell opina que la tasa récord se debe no solamente al crecimiento gradual del mercado nacional, sino a unos factores a corto plazo que estimularon la demanda de combustible.

Anteriormente, la importación se veía impulsada por un crecimiento económico de alrededor del 6%, pero durante los últimos meses se redujo ligeramente debido a la guerra comercial entre China y EEUU. Entre otros factores cabe mencionar el descenso de la producción del propio petróleo chino y la construcción de reservas estratégicas del crudo.

En cuanto a los factores de corto plazo que influyeron en la importación del octubre, se destacan dos razones principales.

Por una parte, influyen las sanciones contra Irán de EEUU, y por otra, la próxima fecha de vencimiento para que los refinadores independientes pequeños de China utilicen sus cuotas de importación de petróleo de 2018.

Por lo tanto, puede ser que el país asiático no vuelva a batir récords de importación en un futuro cercano, puesto que la demanda de las refinerías privadas debería entrar en recesión, y al mismo tiempo, Pekín puede suspender la importación del crudo iraní.

No obstante, los mencionados factores no permitirán a largo plazo que las importaciones chinas sufran un gran descenso.

La adquisición del crudo no es el único ámbito que experimenta influencia de la guerra comercial desencadenada por EEUU. Así, varios analistas afirman que el aumento de exportaciones podría explicarse por la preocupación de que en 2019 Washington aplique más medidas restrictivas contra el país asiático.

Los expertos del grupo financiero tampoco creen que el encuentro de los líderes de ambos países, Donald Trump y Xi Jinping, durante la cumbre G20 pueda traer resultados positivos.

Xi Jinping: no habrá ganadores ni en guerras frías ni en comerciales

PUERTO MORESBY (Sputnik) — Ni en una guerra fría, ni en una guerra comercial nunca habrá ganadores, afirmó el presidente chino Xi Jinping al intervenir en la cumbre empresarial del foro APEC.

"La historia mostró que en una confrontación no habrá ganadores, independientemente si se trate de una guerra fría, una guerra cálida o una guerra comercial", dijo.

Destacó que "no existen problemas que no puedan ser solucionados a través del diálogo o consultas".

EEUU y China, primera y segunda economías del mundo, respectivamente, se han enzarzado en una guerra comercial a gran escala en los últimos meses.

En julio pasado, establecieron un arancel recíproco del 25% a productos por valor de 50.000 millones de dólares.

Desde el 24 de septiembre, aplican una tarifa del 10% a las importaciones mutuas por 200.000 millones de dólares y, según las previsiones, el impuesto se elevará al 25% a partir de 2019.

En julio pasado, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con gravar con aranceles por un valor de 500.000 millones de dólares las mercancías chinas, prácticamente la totalidad de lo que EEUU importa de China.

El Ejército chino se prepara para "golpear por sorpresa"

El Ejército Popular de Liberación de China está aprendiendo a responder a los cambios que está experimentando el combate y a adoptar las nuevas tecnologías. También quiere dejar de estar enfocado en la autodefensa del país y aprender a "golpear al enemigo por sorpresa" siendo proactivo, publica el periódico chino South China Morning Post.

El rotativo señala que el Ejército chino, desde sus redes sociales, es consciente de que sus fuerzas terrestres no se deben rezagar en la carrera tecnológica en la que está sumida la nueva forma de hacer la guerra en el siglo XXI y de que "se debe preparar para ir más allá de la estrategia de la autodefensa".

Esa estrategia va en la línea de lo expresado por el presidente chino, Xi Jinping, durante una de sus visitas al Ejército en octubre, en la que expresó que este debía "concentrar sus preparativos para librar una guerra".

Si bien el Ejército chino durante mucho tiempo se ha mantenido fiel a su carácter autodefensivo, los planes militares de China irán cambiando a medida que sus intereses en el extranjero vayan creciendo y aumenten las tensiones por las disputas territoriales con Estados Unidos.

"La planificación proactiva podría romper una situación pasiva y, así, [el Ejército chino] controlaría completamente el resultado de la guerra (…) Si una guerra terrestre se libra de acuerdo a planes prediseñados, las tropas pueden golpear a los enemigos por sorpresa y sacar el máximo provecho a su armamento", según el Ejército Popular de Liberación citado por South China Morning Post.

Para Song Zhongping, comentarista militar citado por el rotativo, las Fuerzas terrestres chinas podrían tener que luchar en islas o en montañas frondosas, lo que las obligará a aumentar su capacidad a la hora de colaborar con otras facciones del Ejército. En este sentido, señala, también será necesario utilizar aviones no tripulados que puedan proporcionar, en tiempo real, toda la información del campo de batalla.

China compra software geoespacial que la pone "en igualdad" con la OTAN

China ha adquirido un software geoespacial de alto nivel utilizado por los comandos militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

La adquisición de tecnología pondrá a las fuerzas chinas "en pie de igualdad con algunas de las operaciones militares de élite de Occidente", consideró Stephen Chen, en South China Morning Post (SCMP).

El paquete de softwares proporcionado por la empresa belga Luciad incluye el LuciadLightspeed, un programa capaz de procesar datos en tiempo real, incluidos los de objetos en rápido movimiento, de manera veloz y precisa. La tecnología, además de ser usada por la Alianza del Atlántico, también es utilizada por empresas como como Boeing, Airbus Defence and Space, Lockheed Martin y Thales.

Mientras los softwares convencionales pueden generar errores de hasta 500 metros en el posicionamiento de objetivos en movimiento al utilizar diferentes flujos de datos, el software de Luciad puede analizar estos datos y generar imágenes con una precisión de hasta tres centímetros en una escala global, según la compañía estadounidense de tecnología gráfica Nvidia. Además, el programa es capaz de generar imágenes a una velocidad 75 veces mayor que su mejor competidor.

La adopción de una tecnología utilizada por la OTAN por parte de China puede ser una medida arriesgada para el país, consideró un experto en seguridad de la información que ha trabajado con el Gobierno chino. El software podría contener códigos ocultos y permitir "una infiltración no autorizada en el cerebro de las operaciones militares chinas".

Según la legislación china, un proveedor extranjero que suministre software al Gobierno está obligado a divulgar el código fuente del programa a las autoridades para un control de seguridad. No se sabe si Luciad ha cumplido con ese requisito, ya que la empresa no respondió a las solicitudes de comentarios de SCMP.

'Es una realidad': el mar de China Meridional está ahora en 'manos de Pekín'

Pekín controla actualmente la gran mayoría de las islas, arrecifes y bancos de arena del mar de China Meridional, afirmó el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte.

Se trata de territorios que también son reclamados por varias naciones de la región, incluyendo Taiwán, Filipinas, Vietnam, Camboya, Malasia, Indonesia y Brunéi.

Duterte advirtió a Washington contra las disputas con Pekín sobre el mar y enfatizó que lo controla China.

"China ya está en posesión del mar de China Meridional. Ahora está en sus manos. Entonces, ¿por qué tienen que generar fricciones (…) que desembocarán en una respuesta de China? Es una realidad, y Estados Unidos y todos deberían darse cuenta de que China está ahí", dijo Duterte a los periodistas en la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Singapur.

También sugirió que los conflictos relacionados con el mar de China Meridional podrían resolverse mejor mediante conversaciones directas entre el gigante asiático y los países de la ASEAN. Tales negociaciones deberían celebrarse sin EEUU y sus aliados, que alimentan las tensiones mediante la realización de "ejercicios de libertad de navegación", según Duterte.

"Todo ha sido excelente entre China y el resto de la ASEAN, excepto el hecho de que hay fricción entre las naciones occidentales y China", señaló.

Anteriormente, los líderes de los países de la ASEAN adoptaron un código de conducta vinculante en el mar de China Meridional, una medida propuesta por Washington.

El gigante asiático ha construido en el mar islas artificiales que convierte en guarniciones pese a las objeciones de Brunéi, Malasia, Filipinas, Taiwán y Vietnam. Australia, Japón y Estados Unidos han instado a la ASEAN y China a garantizar la creación de un código "legalmente vinculante" respecto a la situación.

Análisis: ¿Deshielo en la confrontación comercial de EEUU y China?

Alfredo Jalife-Rahme

El vicepremier chino Liu He abrió el camino para una reunión entre los líderes de las dos mayores superpotencias geoeconómicas del mundo, lo que propició el rebote de las acciones bursátiles en EEUU y China.

El principal asesor de la Casa Blanca en materia económica, Larry Kudlow, comentó a CNBC que EEUU y China dialogan "a todos los niveles" y que las negociaciones de su país con Japón y la Unión Europea "van muy bien", lo cual llama la atención después de las diatribas mutuas entre el presidente galo Emmanuel Macron y su homólogo estadounidense.

El deshielo entre China y EEUU se gesta a pocas semanas de que tenga lugar la cena entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump —por invitación del norteamericano— al margen de la Cumbre del G20 que se celebrará en Buenos Aires el 30 de noviembre. Este encuentro podría marcar un hito histórico si se produce un reacomodamiento de las placas tectónicas del nuevo (des)orden tripolar EEUU-Rusia-China, ya que Putin y Trump también se reunirán por separado.

Previamente Trump tomó la iniciativa de conversar con el líder chino para reanudar las negociaciones que ya arrancaron entre el Secretario del Tesoro, el israelí-estadounidense Steven Mnuchin, y el vicepremier chino Liu He encaminadas a diluir las tensiones.

Tu Xinquan, decano de la Universidad de Negocios Internacionales y Económicos de Beijing, juzga que las condiciones políticas y económicas de EEUU no favorecen un conflicto comercial duradero con China debido a dos factores: el 'empantanamiento' de Trump en las elecciones de mitad de mandato y el pico que ha alcanzado el mercado bursátil de EEUU con sus 'recientes correcciones'.

Durante la exitosa Cumbre Internacional de Importaciones y Exportaciones de Shanghái, China inició una relativa apertura a las importaciones que puede beneficiar a las transnacionales de EEUU.

No existen muchos mercados expansivos en el planeta donde se puedan hacer negocios, por lo que, pese a las prohibiciones de Trump, las trasnacionales de Wall Street prosiguen con sus inversiones en China.

Pero no en todos los niveles las cosas van viento en popa y el portal chino SCMP asegura que el "reciente diálogo de seguridad EEUU-China no produjo acuerdo alguno de distensión", en especial, sobre el candente tema del Mar del Sur de China.

?Cabe señalar que en fechas recientes un destructor chino y un barco de guerra estadounidense estuvieron a punto de colisionar en el disputado Mar.

Pareciera que Trump en su pulso comercial con China juega un día al 'policía malo' al lanzar a la palestra al halcón 'sinófobo' Peter Navarro, y al otro día se disfraza de 'policía bueno' al promover a Steve Mnuchin, su Secretario del Tesoro, considerado como 'una paloma' en la disputa comercial.

Peter Navarro, autor del libro 'Muerte por China', principal consejero de Trump en materia comercial y manufacturera, arremetió en el influyente CSIS, con sede en Washington, contra los "multimillonarios globalistas", acusados de "conspiración", y los ejecutivos de Wall Street que operan como "agentes foráneos sin registro" y trabajan para Beijing con el fin de presionar a EEUU para que logre un arreglo con China.

Para Navarro, la "conspiración" para socavar a Trump emana de los ejecutivos de Goldman Sachs —de donde proviene una buena parte del gabinete de Trump, como su Secretario del Tesoro Steve Mnuchin— con un "autonombrado grupo de banqueros de Wall Street y directivos de fondos de cobertura de riesgo", quienes "forman parte de una operación influida por el gobierno chino".

A juicio de Navarro, "en caso de existir un arreglo será en los términos del presidente Trump. No en los términos de Wall Street".

En la literatura popular, el término 'globalista' ha servido para identificar a los banqueros Rothschild y a su hombre de paja, el megaespeculador George Soros.

El rotativo The New York Times, muy cercano a Soros y a los Clinton, reportó que un grupo de altos ejecutivos de Wall Street, que representan a Goldman Sachs, Morgan Stanley y el Grupo Blackstone, se reunieron con funcionarios chinos en Beijing para fortalecer los lazos de EEUU y China.

Un alto funcionario de la cancillería china, Yang Jiechi, afirmó que "una guerra comercial, en lugar de llevar a cualquier solución, solo afectará a los dos países y a la economía global".

?Quien estará a cargo de conducir la parte de las negociaciones comerciales con China en Buenos Aires será Robert Lighthizer, el representante comercial que vapuleó a Canadá y a México en el reciente tratado T-MEC que implícitamente vetó a China de cualquier arreglo con estos dos países sin la anuencia de Trump.

Según The New York Times, Lighthizer "está pesimista sobre las probabilidades de alcanzar un nuevo arreglo significativo con los negociadores chinos en Argentina".

Después del anuncio 'optimista' de Kissinger sobre un arreglo entre Washington y Pekín, hecho durante un Seminario Internacional de Bloomberg en Singapur, el ex Asesor de Seguridad Nacional de Nixon y Ford visitó China, donde se reunió con el vicepremier Liu He, a cargo de las negociaciones comerciales, y con el propio presidente Xi Jinping.

Asombra que el nonagenario Kissinger, a sus 95 años, esté tan activo como para promover un acercamiento del gabinete Trump con el gobierno chino.

Sin embargo, no hay que fiarse mucho de las pérfidas triangulaciones de Kissinger quien fomentó un G-2 de EEUU y China contra la URSS en la década de los 70.

El vicepremier chino Liu afirma que cualquier arreglo de la guerra comercial de EEUU contra China debe basarse en el "respeto mutuo" como "clave para su resolución".

Según SCMP, para las autoridades chinas, Kissinger puede ser la persona "confiable para hacerle llegar un mensaje a Trump" antes de su encuentro con Xi en Buenos Aires.

Lo que más llamó la atención es que en tan corto periodo de tiempo Kissinger se haya reunido dos veces con el vicepresidente Wang Qishan: primero en Singapur y luego en Beijing.

No faltan críticos a la mediación de Kissinger, como Yuan Zheng, de la Academia de Ciencias Sociales de China, quien duda que el anterior Asesor de Seguridad Nacional pueda conseguir un arreglo ya que también es una "figura controvertida debido a que su empresa de consultoría hace dinero con China".

A mi juicio, Yuan Zheng subestima el patronazgo que ejerce Kissinger con su correligionario talmúdico Jared Kushner, el yerno de Trump. Sobre todo cuando el primer ministro israelí Netanyahu, aliado de Kissinger y de Kushner, ha estrechado las relaciones con China en medio de la guerra comercial que le impuso Trump.

Según el rotativo israelí Haaretz "Trump estará furioso" debido a los proyectos de infraestructura de China en Israel que ha fomentado el vicepresidente chino
Wang Qishan con Netanyahu.

Ahora resalta la razón por la cual Kissinger se ha reunido dos veces con el vicepresidente chino, un contacto crucial en la madeja israelí-trasnacional de Jared Kushner, Kissinger y Netanyahu.

¿Se atreverán a hacerlo a espaldas de Trump o son las cartas guardadas del presidente estadounidense para sacarlo del pantano en el que se metió en su guerra comercial contra China?

Ya de por sí, almirantes estadounidenses retirados habían advertido que "Washington estaba asombrado de la decisión de Israel de conceder importantes proyectos de infraestructura, que incluye la construcción de un puerto civil en Haifa a las empresas chinas".

Pareciera que la paciencia milenaria china está venciendo a la impetuosidad inmediatista de EEUU.