geoestrategia.eu

Cientos de miles de personas contra la independencia colapsan Barcelona entre síntomas de que la “república catalana” se evapora

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
domingo 29 de octubre de 2017, 20:00h

Los parlamentarios de los partidos independentistas catalanes en Madrid, un total de 33 entre Congreso y Senado, aún se mantienen en sus escaños tras la proclamación de la independencia de Cataluña, según confirman fuentes de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Partit Demòcrata (PDeCAT). Son las dos formaciones de la coalición Junts Pel Sí que tienen representación en ambas Cámaras. ERC tiene nueve diputados y doce senadores. El PDeCAT, ocho y cuatro. La ejecutiva del PDeCAT se reúne mañana y en ese momento se tomará una decisión sobre este y otros asuntos cruciales que están sobre la mesa, pero fuentes de la formación en el Congreso argumentan en la mañana del domingo que "la prioridad es estar en las instituciones españolas para defender el autogobierno de Cataluña, y no facilitar las cosas al PP, con todos los instrumentos a nuestro alcance". Y añaden, con perspectiva histórica: "En 1934 los de ERC se fueron y volvieron a los dos meses". "Sería un gesto estético y punto", concluyen.

Insisten en que no hay incoherencia en su postura: "Esto es la transición, estamos en el conflicto político más grave de los últimos cuarenta años y estos días es difícil encontrar coherencia". "Hay dos posiciones entusiasmadas en que nos vayamos, los radicales de Cataluña y los radicales de España", apuntan en el PDeCAT. Las mismas fuentes no quieren entrar a valorar si esta reflexión se puede ampliar a una participación en las próximas elecciones autonómicas catalanas del 21 de diciembre. Todas son decisiones que se abordarán mañana en la reunión de la ejecutiva. Acerca de si reconocen el cese del presidente de la Generalitat y su Gobierno, así como la disolución del Parlament, la respuesta es clara: "Es evidente que no".

Por su parte, ante la disyuntiva de dejar o no sus escaños, desde ERC se limitan a comentar: "Siempre hemos dicho que vamos a hacer lo que se nos indique desde el Govern y el Parlament". Al señalar qué ocurre ahora que oficialmente el Ejecutivo catalán está cesado y la Cámara autonómica, disuelta, responden simplemente: "Nos debemos al Parlament y al Govern surgido de las elecciones del 27 de septiembre de 2015". Es una referencia a las últimas elecciones autonómicas catalanas, si bien los diputados y senadores catalanes fueron elegidos en los comicios generales del Parlamento español del 26 de junio de 2016.


Los parlamentarios independentistas de Madrid han oído esta pregunta, si se van o se quedan, muchas veces en las últimas semanas. La semana pasada, Joan Tardà, portavoz de ERC; respondió: "Cuando nos digan que volvamos, volveremos a casa". No obstante, en el caso de Gabriel Rufián, él fue muy claro al respecto en una entrevista de diciembre de 2015 en el diario Público, antes de las elecciones de ese mes. Al preguntarle si dejaría su escaño en el caso de que Cataluña "lograra la desconexión" respondió: "Ese mismo día, de forma inmediata, todos los diputados de ERC. No tendría ningún sentido quedarnos y la imagen sería muy potente. Los diputados que iremos a Madrid seremos una especie de delegación diplomática en defensa de la república catalana. Irnos cuando la logremos, sería una imagen hermosa".

Parte de estos diputados empezaron a dejar de acudir a los plenos del Congreso el pasado mes de septiembre. Se han limitado desde entonces su asistencia a las sesiones de control, en las que pueden intervenir para debatir directamente con los miembros del Gobierno sobre la situación de Cataluña. Ante esta situación, el grupo de Ciudadanos pidió sancionarles y suspender su sueldo, una propuesta que se iba a votar el pasado martes. Fuentes de PDeCAT objetan que sus diputados sí acuden a los plenos, aunque admiten que se han ausentado de algunas comisiones. Finalmente la Mesa del Congreso pidió un informe a los letrados antes de tomar la decisión y abrió así un paréntesis antes de adoptar esta medida, que hubiera llegado en medio de la cuenta atrás de la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Ciudadanos apeló al artículo 99.1 del reglamento del Congreso, por el que los diputados pueden ser sancionados en el caso de que “de forma reiterada o notoria” no asistan por voluntad propia a las sesiones del pleno o de las comisiones. Además, en el caso de ERC, que cuenta con grupo parlamentario propio, solicitó que se le retraiga la parte de subvención que recibe el grupo como tal.

El partido de Albert Rivera también pidió en la Junta de Portavoces del Senado que se analizara la posibilidad de sancionar a los senadores de ERC y el PDeCAT, por la misma razón. El artículo 23 del reglamento contempla que el senador que reiteradamente deja de asistir a las sesiones sin licencia de la Mesa, puede ser privado de su asignación, “por uno o más meses, a propuesta de la presidencia y por acuerdo de la Cámara tomado en sesión secreta”.

El sueldo de los parlamentarios, prácticamente igual en diputados y senadores, es de unos 3.700 euros si viven en Madrid y de 4.700 si viven fuera. Se le deben sumar los complementos si tienen cargos en comisiones o en la Mesa de la Cámara correspondiente. Además tienen otras ayudas como una tarjeta de taxi con un límite de 3.000 euros anuales. Los grupos parlamentarios reciben, por otro lado, una subvención para sufragar su funcionamiento. Se divide en dos, una suma por cada grupo y otra por cada miembro. Actualmente es de 8.700 mensuales por grupo y 1.700 por parlamentario.

En 1992 el Senado ya sancionó a tres senadores de Herri Batasuna (Íñigo Iruín, José Luis Elcoro y José Luis Álvarez Emparanza) por sus reiteradas ausencias en la Cámara alta con diez meses sin sueldo.

Junqueras: “En los próximos días tendremos que tomar decisiones y no siempre serán fáciles de entender”

Oriol Junqueras, líder de Esquerra y ex-vicepresidente de la Generalitat tras ser destituido por el Gobierno de Mariano Rajoy, ha afirmado hoy en un artículo en El Punt Avui que en los próximos días el independentismo “tendrá que tomar decisiones difíciles y no siempre serán fáciles de entender”. La frase no aclara a qué se refiere exactamente aunque sí sostiene que el “coraje” que ha demostrado “el país es tan aleccionador y tiene tanta fuerza” que más tarde o temprano se traducirá “en la consolidación de la República catalana”.

Bajo el título El camino que nos queda por recorrer, Junqueras señala que el Govern ha intentado “por tierra, mar y aire” que el Gobierno central escuchara sus reivindicaciones y admite que quizá han pecado de “ingenuidad” al creer que “votando y haciendo un referéndum” su petición sería atendida. Junqueras lamenta la “liquidación” del autogobierno, el “asedio” a un ejecutivo nunca visto en Europa y que se constate que la fórmula de Escocia –el referéndum pactado- no se pueda aplicar en Cataluña. “¿Cuántas veces no habíamos escuchado que en ausencia de violencia todo era posible y se podía hablar de todo?”, se pregunta el ex-vicepresidente, que lamenta: “Pues no es así. Es más: hemos visto violencia, tanto de uniformados como grupos de extrema derecha que han actuado con total impunidad. Pegar a personas, en nombre de según qué ideas, parece que es lícito”. “Han sido capaces de pasar por encima de todos los preceptos constitucionales para preservar el artículo segundo. La unidad del Estado por encima de todo y de todo el mundo”.

El artículo no desvela la estrategia del Govern pero si recalca que Carles Puigdemont sigue siendo el presidente de Cataluña. “El presidente del país es y seguirá siendo Carles Puigdemont y la presidenta del Parlament es y seguirá siendo Carme Forcadell, al menos hasta el día en que la ciudadanía no decida lo contrario en unas elecciones libres”. Tras admitir que la República no ha nacido con toda la fortaleza deseada pero si con la “legitimidad” de las urnas, Junqueras desliza que en los próximos días deberán tomar decisiones. “Necesitamos una estrategia compartida como decía Albano Dante Fachin, a quien tenemos que agradecer su compromiso inequívoco con la libertad y la justicia, con los valores universales que todos hemos de defender”. Fachín, líder de Podem, dijo ayer que le parece contradictorio concurrir al 21-D para “arañar” cuatro diputados porque eso sería no cumplir el espíritu del 1-O a no ser que se planteara una estrategia conjunta. “Ante este ataque a las personas e instituciones del país”, concluye Junqueras, “tenemos que recomponer nuestras fuerzas y estrategia, perseverar siempre y no tener ninguna duda que si seguimos, que si desde el civismo y la actitud pacífica de siempre no nos dejemos pisar, lograremos avanzar hasta donde nos propongamos”.

Cientos de Mossos han firmado ya un documento de lealtad a la Constitución

La declaración unilateral de independencia ha provocado ya la primera reacción en cadena entre los funcionarios de la Generalitat. En concreto entre los Mossos.

Cientos de Mossos han distribuido, firmado y remitido al Gobierno un documento en el que muestran su respeto a la Constitución y se comprometen a mantener la legalidad española en Cataluña.

El documento, al que ha tenido acceso OKDIARIO, recoge con claridad su compromiso de defensa de todo lo que acaba de tumbar la Generalitat y el Parlamento catalán. Es decir, que los agentes que están firmando el documento se están enfrentando en estos momentos con algunos de sus mandos directos para dejar claro que no quieren tener nada que ver con la DUI y con el golpe de estado.

Los Mossos, que están entregando los documentos ante la Delegación del Gobierno en Barcelona, firman de este modo, un texto que incluye los siguientes puntos: “De acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, son de aplicación al Cuerpo de «Mossos d’Esquadra» los siguientes principios de actuación: •Primero: Los miembros del Cuerpo de Mossos d’Esquadra cumplirán y harán cumplir en todo momento la Constitución Española, el Estatuto de autonomía de Cataluña y la legislación vigente”.

Además, señalan que “se sujetarán, en su actuación profesional, a los principios de jerarquía y de subordinación; en ningún caso, sin embargo, la obediencia debida podrá amparar órdenes que entrañen la ejecución de actos que manifiestamente constituyan delito o sean contrarios a la Constitución Española o a las leyes”.

También destacan que “colaborarán con la Administración de justicia y la auxiliarán en los términos establecidos en la ley“. Y que, por lo tanto, “mediante el presente escrito renuevo y ratifico mi absoluto e incondicional compromiso con la ciudadanía en el cumplimiento de mis funciones con absoluta neutralidad política e imparcialidad y, en consecuencia, sin discriminación alguna por razón de raza, religión, opinión, sexo, lengua, lugar de vecindad, lugar de nacimiento o cualquier otra condición o circunstancia personal o social de acuerdo con con el ordenamiento jurídico vigente como es la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía de Cataluña al cual vuelvo a JURAR FIDELIDAD”.

Los documentos van dirigidos a la “Attn : Excmo. Sr. Juan Ignacio Zoido Álvarez -Ministro del Interior de España”.

Análisis: Los fantasmas del Palau

Miquel Giménez

Ahora sí que pueden decir los independentistas catalanes que lo suyo es como Escocia. Es sabido que en aquellos lugares existen muchos castillos habitados por espectros, fantasmas y apariciones sobrenaturales de todo tipo. Pues bien, desde este sábado, el Palau de la Generalitat ya dispone de sus propios fantasmas. Inquietante.

Un expresident fantasma

El expresident de la Generalitat Carles Puigdemont debería convertirse en sujeto de estudio para todo tipo de ocultistas, parapsicólogos y amantes del misterio. Con el mensaje que emitió este pasado sábado la siempre solícita TV3 – allí aún es tratado de president, a lo mejor por un curioso bucle espacio temporal digno del Doctor Who – se ha situado en primera línea de lo outrè, lo místico, lo milagroso. Sabe el cesado Puigdemont que ya no es president, pero no se da por aludido. Y miren que es difícil en un país dado como pocos a sentirse interpelado a la más mínima. Si usted va por la calle y grita, un suponer, “hijo de puta”, todos se volverán. Somos los campeones de la réplica por alusiones, basta comprobar las actas parlamentarias para comprobarlo.

Pues bien, el cesado dice que no, que a él solo lo cesa el Parlament de Catalunya, y que, como repetía aquel cómico llamado Jose Rígoli, “yo, sigo”. ¿Empecinamiento, obstrucción a la ley, falta de hierro y vitaminas? Es mucho peor. El tal Puigdemont se cree un ser intangible, celestial, ajeno a este mundo y a sus normas. Estamos, pues, ante un caso paranormal a todas luces.

No se explica de otro modo que, mientras llamaba a la resistencia, “pacífica”, eso sí, a los suyos en un mensaje grabado - ¿el día anterior en Girona, por aquello de que los jueces lo empuren más de lo que ya está? –  y emitido por televisión, se viera al mismísimo Puigdemont tomándose unos vinitos y comiendo tan tranquilo en un restaurante de Girona. ¿Es un caso de bilocación? ¿Estamos ante una transmutación de la materia? ¿Qué será lo próximo, caminar por encima de las aguas del lago de Banyoles?

Habrá que dejar que tales cosas las diluciden expertos como Iker Jiménez. Nosotros, pobres cronistas, nos limitamos a dar fe del caso único y tremendo que vivimos en Cataluña. Tenemos a un expresident que no reconoce serlo y a todo un Govern que piensa seguir como si nada hubiese pasado. No han entendido aún que todo lo que han hecho ha quedado pulverizado por la lógica de la democracia y de la ley, las mismas que los han relegado a espectros de un sueño loco en el que la razón, ausente, ha dado paso a monstruos grotescos.

Son puros fantasmas, igual que fantasmal ha sido su república, que duró tres minutos la primera y cinco horas la segunda. Unos fantasmas que se resisten a abandonar despachos y moqueta oficial y, claro, sus emolumentos astronómicos. Fantasmas, al fin, que se ven autorizados por mandato de las potencias superiores a arrogarse la opinión y el destino de todo un país. Los fantasmas tienen esa peculiaridad, se aferran a este mundo al no saber encontrar el camino hacia el otro. Ya lo decía el famoso padre del espiritismo, Allan Kardec, en su oración a los ectoplasmas, reconoceos, hermanos, mirad vuestros cuerpos, que ya no poseéis.

Urge, pues, convocar una sesión de ouija en Palau, llamar al padre Karras o formar un círculo mágico con Pilar Raholaed altri - quizás los comensales de aquella famosa paellita de Cadaqués - para dar paz a esos convulsos espíritus errantes. De hecho, la misma esposa del cesado Puigdemont podría intervenir, pues dicen que sabe de estas materias.

Fantasmas de otro tipo

Dentro de la casuística paranormal que vivimos estos días en Cataluña, no todos los fantasmas pueden catalogarse dentro por igual. Es el caso del Delegado de la Generalitat en Madrid, una especie de embajador plenipotenciario que, hasta el inicio del proceso secesionista, no tenía por misión más que dar algún premio, una conferencia o dos al año y hacer de chambelán a Jordi Pujol cuando se dignaba abandonar su cortijo catalán y visitar la capital del Reino. A veces, recordémoslo, para recoger premios como el “Español del año”, que le otorgó nada menos que el rotativo ABC.

No obstante, la cosa procesista acabó con tan inocentes ocupaciones y la canonjía plácida que fue durante décadas se volvió algo importante a ojos del separatismo catalán. Ahí fue a recalar el ínclito Ferran Mascarell, también cesado por el 155. Mascarell fue socialista durante muchos años, ocupando el cargo de todopoderoso concejal de cultura en el ayuntamiento de Barcelona. Mandaba mucho, créanme. Iba, además, de intelectual orgánico. Mascarell es, en honor a la verdad, una persona culta, erudita y leída, muy leída. Abrigaba esperanzas de ser el candidato del PSC a la alcaldía, sucediendo en el puesto al nefasto Jordi Hereu, el peor alcalde que ha tenido Barcelona hasta Ada Colau.

Como sea que el partido no lo veía con buenos ojos ni se fiaba un pelo de él, Mascarell aceptó el caramelo que le ofreció Artur Mas, dándole la Conselleria de Cultura. Ahí sentó sus reales hasta que, devorado por ese mismo proceso, se lo envió a las pérfidas tierras madrileñas para que dejase bien alto el pabellón secesionista.

Mascarell, el ahora cesado Mascarell, se ha convertido en un tipo de fantasma recalcitrante, inasequible al desaliento, vamos, lo que se conoce vulgarmente como ser más pesado que una vaca en brazos. Dice que piensa litigar porque su cese es anti constitucional. Anticonstitucional, vaya, vaya. Aduce que él no ha firmado nada, que es inocente cual paloma torcaz y que no hay derecho a que lo cesen como si de un vulgar subsecretario de abastos se tratase. Será un ectoplasma difícil de hacer desaparecer en el limbo. Tantos años acomodado en cargos públicos crean un lazo invisible entre cesado y sillón oficial y, o muy potente es el conjuro que lo expulsa, o puede reaparecer en cualquier momento citando a uno de esos autores plúmbeos que tanto le gusta leer y que provocan espanto y terror en quienes lo padecen.

Está claro que Mariano Rajoy debería echar mano de su procedencia gallega y traerse a Cataluña a un par de buenas meigas que reciten un conxuro como Dios manda, al amparo de la fabulosa queimada hecha con aguardiente de pueblo, preferiblemente de la zona de Mourisca. Hágalo, presidente, y deje a las meigas que lidien con todo este teatrillo de fantasmas y aparecidos, abandonemos a la suerte de la nada a toda esa caterva de aprendices de brujo, desterrándolos a la dimensión de lo irreal, lo increíble, lo falto de cuerpo y de sustancia.

Porque a eso han quedado reducidos tantos discursos que no resistían el menos análisis lógico y tanta visceral patología. Humo, espejos, sábanas raídas, ruido de cadenas – y qué cadenas, señores -, en fin, el tren de la bruja en su encarnación autonómica.

Mientras tanto, en los medios públicos de la Generalitat siguen bajo el hechizo procesista. No dan cuenta tampoco que las nieblas de la brujería emanadas del caldero separatista se han disipado. Aún se mantienen en sus trece y, mucho nos tememos que así no va a ser posible una campaña electoral imparcial y mínimamente decente. Pero eso será tema para otro día.

De momento, está confirmada la existencia de todos esos fantasmas, lo que no es poco decir. Y si alguien pudiera reprochar al articulista el tono jocoso de este artículo, le ruego que me disculpe. A veces no nos queda más que el refugio de la ironía para poder ir tirando.

Fuente: El País, OKDiario, Vozpopuli