geoestrategia.eu

EE.UU. acusa a China de prepararse para la Tercera Guerra Mundial: ¿Qué tiene que ver Venezuela?

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
miércoles 13 de febrero de 2019, 21:00h

Las continuas acusaciones de Washington respecto a Pekín son un ejemplo clásico de la doble moral en acción, teniendo en cuenta su presencia militar en todo el planeta, opina un analista.

Hace apenas dos semanas, un senador republicano acusó a China de prepararse para una nueva confrontación ecuménica: "Es como si te estuvieras preparando para la Tercera Guerra Mundial", advirtió el senador republicano del estado de Oklahoma, James Inhofe, durante una audición en el Senado sobre los desafíos planteados por China y Rusia. "Hablas con nuestros aliados allí y te preguntas de qué lado van a estar", agregó.

Sin embargo, al igual que en la mayoría de las declaraciones de Washington respecto a China, el papel de EE.UU. en la creación de tal escenario ha sido completamente ignorado, indica Darius Shahtahmasebi, abogado y analista político de Nueva Zelanda, en un artículo de opinión para RT.

Según el especialista, la declaración de Inhofe da la impresión de que EE.UU. se puso cómodo y observó mientras China aumentaba su presencia militar en el mar de la China Meridional, convirtiendo las islas artificiales en sus plataformas de lanzamiento de potenciales misiles, una idea ridícula, sostiene Shahtahmasebi, teniendo en cuenta 'la lista de logros' norteamericana.

La expansión de la OTAN hacia las fronteras de Rusia y las amenazas de guerra a los aliados cercanos a China ?incluyendo a Irán y Corea del Norte? son solo algunos de ellos. Venezuela también está presente en esa lista, como uno de los aliados clave de Pekín en Iberoamérica.

En la época de Hugo Chávez, desde 1999 hasta 2009, el comercio chino-venezolano creció a ritmos vertiginosos, aumentando hasta 15 veces y convirtiendo a ese país latinoamericano en el segundo socio comercial del gigante asiático. También en aquel entonces Venezuela se convirtió en el mayor destino de inversiones en el continente y hasta hoy sigue siendo uno de los principales aliados políticos de Pekín.

"Si eres una nación menor sin suministro nuclear o sin el respaldo de una gran potencia nuclear, encontrarás al Ejército estadounidense justo en la puerta de tu casa", afirma el analista, recordando las invasiones y bombardeos estadounidenses en Irak, Siria, Libia, Yemen, Afganistán, Pakistán, Somalia y Filipinas. Pero si cuentas con influencia en la escena mundial, como el caso del gigante asiático, "encontrarás al Ejército de EE.UU. justo al lado, mirando por la ventana, mientras las sanciones estadounidenses causan estragos en tu economía".

Así, EE.UU. despliega actualmente contra Pekín aranceles antichinos, declaraciones de diplomáticos y agentes de inteligencia sobre la necesidad de China de comportarse "como una nación normal en el comercio", y acusaciones sobre el presunto robo de propiedad intelectual y espionaje, sostiene.

Y aunque EE.UU. se queja de "no ser capaz de hacer todo lo que debe en Europa y el Pacífico [al mismo tiempo] para hacer frente a la amenaza china", cabe mencionar que frente a una base militar china en el extranjero (ubicada en Yibuti, en el Cuerno de África), Washington cuenta con aproximadamente 800 de ellas ubicadas por todo el planeta y no muestra signos de reducción de capacidad militar o su suministro nuclear, señala Shahtahmasebi. Asimismo, cabe mencionar la nueva estrategia de defensa antimisiles de EE.UU. que prácticamente se basa en conceptos de confrontación geopolítica con China y Rusia.

Si Washington se niega a aceptar la reclamación de Pekín por las islas del mar de la China Meridional por miedo a su presencia militar en el océano, "entonces debería también rechazar su propia reclamación sobre las vías fluviales de gran parte del planeta" y llevar sus bases militares a casa, concluye el experto.

China acusa a EEUU de ‘violar’ su soberanía y avisa de represalias

Pekín denuncia los intentos para violar su soberanía y avisa de represalias tras el acercamiento de dos buques de EE.UU. a una isla en el mar del Sur de China.

“Las acciones relacionadas por parte de los buques de guerra estadounidenses han violado la soberanía de China, y socavado la paz, seguridad y orden sano en las aguas correspondientes”, ha anunciado este lunes el Ministerio de Exteriores de China a través de su portavoz, Hua Chunying.

Los destructores lanzamisiles USS Spruance y USS Preble de la Armada de EE.UU. navegaron la noche del domingo a menos de 12 millas náuticas de las islas Spratly, localizadas en el mar del Sur de China, objeto de disputas entre Pekín y varios países del sudeste asiático. El portavoz de la 7ª Flota de Estados Unidos, Clay Doss, confirmó la misma jornada los hechos en declaraciones a la cadena de noticias CNN.

Es más, Doss subrayó que EEUU “volará, navegará y operará donde lo permitan las leyes internacionales” tanto en el mar del Sur de China como en otras partes del mundo.

No obstante, Hua ha asegurado que el gigante asiático tiene una “soberanía indiscutible” sobre el territorio en mención, al tiempo que ha hecho hincapié en que China siempre ha respetado el principio de libertad de navegación.

Las acciones relacionadas por parte de los buques de guerra estadounidenses han violado la soberanía de China, y socavado la paz, seguridad y orden sano en las aguas correspondientes”, anuncia el Ministerio de Exteriores de China a través de su portavoz, Hua Chunying, en alusión al paso de dos destructores estadounidenses cerca de las islas Spratly en el mar del Sur de China.

“China respeta y salvaguarda la libertad de navegación y sobrevuelo en el mar del Sur de China de acuerdo con la ley internacional, y se opone firmemente a los intentos de cualquier país de poner en peligro la soberanía y la seguridad de los países litorales bajo el pretexto de esa libertad”, ha señalado el vocero chino.

Ha advertido, además, que Pekín adoptará todas las medidas necesarias para salvaguardar firmemente la soberanía y la seguridad nacionales, así como la paz y la estabilidad en las citadas aguas.

Esta provocación de Estados Unidos ha sido la segunda reconocida por la Armada del país durante este año en curso en el mar del Sur de China. En enero, un destructor estadounidense de misiles guiados tipo USS McCampbell entró en la zona en disputa y navegó cerca de las islas Paracel, también reclamadas por Pekín.