
ROMA (Sputnik) — Italia no prevé modificar los parámetros básicos de sus presupuestos generales para el año que viene a pesar de que estos no se ajustan a las normas de la Unión Europea (UE), declaró el vice primer ministro italiano, Luigi di Maio.
"En lo referente a nosotros, no cambiamos nuestros planes ni con respecto al balance, ni tampoco con respecto al pronóstico de crecimiento económico, estamos convencidos de que esta maniobra económica es lo que nuestro país necesita para avanzar", dijo Di Maio tras una reunión del Consejo de Ministros en Roma.
El también ministro de Desarrollo Económico y de Trabajo no excluyó que algunos cambios puedan ser introducidos en el borrador presupuestario, se trata, en particular, de los planes de vender patrimonio inmobiliario en manos del Estado para reducir la deuda pública.
Las propuestas concretas serán formuladas en una respuesta a la Comisión Europea que está preparando el ministro de Economía del país, Giovanni Tria.
Antes de la reunión del Consejo, el vice primer ministro y titular del Interior de Italia, Matteo Salvini, destacó que el Gobierno italiano está trabajando "en unos presupuestos que garanticen más puestos de trabajo, más derecho a las pensiones y menos impuestos no para todos, pero sí para muchos italianos".
"Si a Europa le gusta, estamos contentos, si no, seguiremos adelante", afirmó Salvini.
A finales de octubre la Comisión Europea desestimó el presupuesto italiano para 2019 y dio al país tres semanas para rectificarlo.
El comisario europeo de asuntos económicos, Pierre Moscovici, indicó que las cuentas aprobadas por el Gobierno italiano el pasado 15 de octubre no corresponden a los compromisos asumidos por el Ejecutivo anterior.
El presupuesto italiano para 2019 prevé un objetivo de déficit de 2,4%, seis décimas por debajo del límite máximo establecido por la Unión Europea (UE).
La deuda italiana asciende al 131,8% del Producto Interior Bruto (PIB), la más considerable en la UE después de la de Grecia.
Chequia rechaza unirse al convenio de migración de la ONU
PRAGA (Sputnik) — El Gobierno checo decidió que no se unirá al acuerdo de la ONU sobre migración, declaró el vice primer ministro del país Richard Brabec.
"En la reunión del gabinete, el ministro de Exteriores presentó la información adicional relativa al acuerdo global de la ONU sobre migración, como resultado el Gobierno decidió que la República Checa no se unirá a este acuerdo", dijo en una rueda de prensa.
Añadió que sobre todo los ministros no están satisfechos con que el acuerdo no especifica diferencias entre categorías de migrantes.
El documento también será examinado por el Parlamento del país.
Los países miembros de la ONU tienen previsto aprobar el primer Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular en una cumbre que se celebrará el 10 y 11 de diciembre en Marruecos.
Estados Unidos se retiró de las negociaciones sobre el acuerdo en 2017, Hungría en julio, Austria anunció su salida de las consultas el pasado 31 de octubre.
El 12 de noviembre el acuerdo fue rechazado por la coalición gobernante de Bulgaria.
El Reino Unido se divorcia de la Unión Europea
Londres y Bruselas acuerdan un “divorcio” para que el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE) en marzo del próximo año.
Tras una larga sesión de negociaciones este lunes noche en Bruselas (capital de Bélgica), se ha logrado un acuerdo sobre la retirada británica de la UE. Lo que se conoce como la fase de divorcio, incluía una cuantía económica de 39 mil millones de libras, los derechos de los ciudadanos y la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.
Sobre Irlanda, la última propuesta del equipo del negociador europeo para el Brexit, Michel Barnier, busca un mayor control europeo sobre Londres, si primera ministra británica, Theresa May, mantiene al conjunto del Reino Unido bajo la unión aduanera a fin de evitar la temida frontera física en Irlanda.
Es tal caso, Bruselas quiere que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea arbitre la convivencia de ambos bloques y la eventual salida británica una vez alcanzado un acuerdo comercial.
Theresa May sabe que no cuenta con los números suficientes en el Parlamento para ratificar un eventual acuerdo lo que a su vez, le costaría su puesto al frente del Ejecutivo.
Pero May, además, debe lidiar con las ambiciones políticas de ciertos miembros de su gabinete, que mediante el juego sucio buscan su propio rédito político a costa de la primera ministra.
Este miércoles, May mantendrá otra sesión con su gabinete para explicar los detalles del acuerdo, aún desconocidos, y buscar su apoyo. Mientras en Bruselas, se ha convocado una sesión de emergencia de los embajadores de los 27 para tratar este tema del divorcio, sin el cual, Reino Unido no puede proseguir con las negociaciones en materia comercial para la era post-Brexit.
Crece tensión entre EEUU y la UE por posible “ejército europeo”
La posible creación de un “ejército europeo” ya se ha convertido en el epicentro de una nueva tensión entre Estados Unidos y Europa.
La canciller alemana, Angela Merkel, se ha sumado al presidente de Francia, Emmanuel Macron, en proponer la independencia defensiva de Europa, mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump, reitera que ante todo, los países europeos, primero, deben pagar sus deudas a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La idea de crear un “ejército europeo”, pronunciada por Emmanuel Macron, justo antes del aniversario del fin de la Primera Guerra Mundial, ya es repetida por la canciller alemana.
Merkel, en una comparecencia en el Parlamento Europeo (PE) en Estrasburgo (Francia), precisó que el desarrollo de los últimos años ya justifica la construcción de un verdadero ejército europeo.
Donald Trump, cuyo país es el principal pilar de la OTAN, no está contento con la nueva tendencia emancipadora en Europa.
Trump en un humillante Twit para recordarle a su homólogo francés que EE.UU. no es una amenaza para Francia, rechazó al mismo tiempo la lógica de las declaraciones de Angela Merkel.
El mandatario estadounidense, además, acusó a Emmanuel Macron de hablar sobre las amenazas de Estados Unidos y la creación de un ejército europeo con el fin de desviar la atención de la baja popularidad que enfrenta.