
En Baréin, país criticado por la brutal represión contra las manifestaciones populares prodemocráticas que sus fuerzas de seguridad han protagonizado, varias personas culpan al régimen de Al Jalifa de disparar y apuñalar, hasta la muerte, a un manifestante.
El cuerpo de Husein Mahdi fue hallado el viernes en la playa de Malikiyah, al oeste de la ciudad capitalina de Manama. La víctima presentaba una herida de bala y varias de arma blanca, según testigos presenciales.
Los testigos acusan al régimen de Al Jalifa de ser el responsable de la muerte de Mahdi, de 20 años de edad, que fue arrestado el año pasado y condenado a 15 años de prisión por participar supuestamente en el asalto a una comisaría.
La víctima se escapó de la cárcel hace cinco meses.
Asimismo, el viernes, las fuerzas bareiníes utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que pedían el fin de la monarquía gobernante, en el barrio de Sanabsis, al oeste de la capital, y arrestaron a varios indignados.
Por otro lado, la organización no gubernamental ‘Baréin Watch’ reveló el jueves, a través de su perfil oficial en la red social Twitter, que el Ministerio del Interior de Baréin planea comprar 1,6 millones botes de gases lacrimógenos y 90 000 granadas de gases lacrimógenos.
Como estima ‘Baréin Watch’, este material antidisturbios está siendo utilizado igualmente "como un método de castigo colectivo contra localidades completas, debido al uso indiscriminado e innecesario del mismo contra zonas residenciales".
A pesar de la amplia represión ordenada por los Al Jalifa, los bareiníes siguen comprometidos a continuar con sus protestas hasta alcanzar las metas que se han propuesto, a saber: la libertad de los presos políticos, la retirada de las fuerzas saudíes de su país y el fin de la monarquía en el poder desde hace más de 40 años.
Desde que en Baréin diera comienzo a una revolución el 14 de febrero de 2011 contra el régimen de Hamed bin Isa al Jalifa, la represión gubernamental contra los manifestantes ha dejado un balance de numerosos muertos e innumerables heridos.