
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) busca sin éxito un submarino ruso en el océano Atlántico.
El submarino ruso Kazan (K-561) ha causado gran furor y preocupación entre los países de la OTAN que han desplegado decenas de buques y aviones de reconocimiento con el fin de localizarlo, sin que hasta el momento lo hayan conseguido.
Específicamente, la Alianza Atlántica, según informó el jueves la agencia rusa Sputnik, realiza búsquedas en las costas noruegas, los últimos lugares en los que estuvo presente el submarino ruso en cuestión, mientras que los responsables de la defensa de la OTAN siguen sin la menor idea de dónde se encuentra el Kazan.
El mencionado submarino ruso entró en combate el 31 de marzo de este año y fue lanzado desde el puerto Severodvinsk (noroeste de Rusia) con rumbo a las costas noruegas y permaneció en la zona.
Según informes, el Kazan (K-561), antes de desaparecer del mapa y los radares, estuvo en la zona observando a los buques y los submarinos que participaban en los juegos de guerra Saxon Warrior 2017 que tuvieron lugar desde el 8 al 10 de agosto de este mismo año.
En estos momentos, varios aviones de reconocimiento y espionaje Lockheed P-3C Orion de Alemania y Noruega rastrean las zonas costeras sin éxito mientras buques de guerra de Estados Unidos, Canadá y Francia también han fracasado en esta búsqueda.
En las recientes semanas, según medios británicos, se ha registrado un fluido tráfico de aviones de reconocimiento y espía sobre las costas noruegas, lo que muestra la seriedad de la OTAN y sus Estados miembros para encontrar al K-561, considerado el submarino más poderoso de Rusia.
Los esfuerzos de Rusia para mejorar la capacidad de su Armada coinciden con el aumento de tensión con los países occidentales y la OTAN a raíz del acumulamiento militar de la Alianza Atlántica en Europa Oriental.
Moscú denuncia de manera repetitiva las maniobras militares de la OTAN y de Estados Unidos a lo largo de sus fronteras occidentales, advirtiendo de que la expansión del Occidente socava la seguridad región y mundial.
‘Armas hipersónicas cambian tácticas de guerra de EEUU y Rusia’
EE.UU. y Rusia están desarrollando armas hipersónicas para contrarrestar los desafíos, según The National Interest.
Así lo indica este sábado la revista estadounidense, añadiendo que ambas potencias mundiales han asignado presupuestos millonarios para probar distintos tipos de armas hipersónicas durante la última década.
“Los misiles Zircon y misiles aire-superficie X-32 se encuentran entre las armas hipersónicas rusas que más se acercan al proceso de producción en masa”, afirma la fuente mientras agrega que una prueba exitosa de Zircon tuvo lugar este año, durante la cual dicho misil alcanzó una velocidad de Mach 8.
Tras asegurar que el tiempo preciso de la producción en masa de Zircon no está determinado, la revista estima que el desarrollo de un producto militar tan nuevo y complejo podría durar por lo menos tres años.
Por otra parte, de acuerdo al artículo, el misil X-32, que se está desarrollando específicamente para el bombardero estratégico de largo alcance Tu-22M3M, ya está en las etapas finales de la prueba de funcionamiento.
Los misiles Zircon y misiles aire-superficie X-32 se encuentran entre las armas hipersónicas rusas que más se acercan al proceso de producción en masa”, según The National Interest.
En el caso de EE.UU., los proyectos hipersónicos han avanzado casi a la par con los de Rusia. Durante mucho tiempo, los esfuerzos para desarrollar planeadores hipersónicos se realizaron dentro del marco de la iniciativa de Ataque Global Inmediato.
En los últimos años, EE.UU. ha efectuado dos pruebas para cada uno de los proyectos de la Arma Hipersónica Avanzada (AHW, en inglés) y el Vehículo de Tecnología Hipersónica 2 (HTV-2). Sólo uno de las pruebas, es decir, la de la AHW efectuada en 2011 tuvo éxito. El último lanzamiento llevado a cabo en 2014 fracasó, concluye The National Interest.
Muchos analistas creen que la carrera armamentística entre Rusia y el Occidente, encabezado por EE.UU., se ha intensificado tras el aumento de los conflictos de intereses de las dos potencias en Ucrania y Siria, donde se ve los preliminares de una posible futura guerra entre Moscú y Washington.
La provocación permanente: F-16 de la OTAN persiguen a cazas militares rusos en el Báltico
Los cazas de la OTAN han interceptado 3 aviones de guerra rusos que sobrevuelan cerca del espacio aéreo de sus aliados en el mar Báltico.
Cazas F-16 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) procedentes de bases aéreas de Bélgica efectuaban el martes una misión de patrulla aérea cuando se desplazaron para identificar y escoltar a dos cazas S-27 y un IL-76 rusos que volaban desde la región de Kaliningrado, entre Lituania, Polonia y el mar Báltico.
"En la tarde del 5 de septiembre de 2017, un radar de la OTAN detectó dos aviones rusos que habían abandonado el espacio aéreo de la región de Kaliningrado y se dirigían hacia el norte por el espacio aéreo internacional", reconoce el comando aéreo de la OTAN en un comunicado emitido este miércoles.
Los aviones militares no estaban en contacto con los servicios civiles de control ni realizaron comunicaciones durante el vuelo, dice la nota.
"Como parte del procedimiento estándar, los F-16 belgas alzaron el vuelo para identificar a dos aviones de combate Su-27 de Rusia, a los que posteriormente se unió un avión de transporte pesado IL-76", agrega el informe, que resalta que los aviones rusos regresaron posteriormente a Kaliningrado.
En la tarde del 5 de septiembre de 2017, un radar de la OTAN detectó dos aviones rusos que habían abandonado el espacio aéreo de la región de Kaliningrado y se dirigían hacia el norte por el espacio aéreo internacional", reconoce el comando aéreo de la OTAN.
Este tipo de incidentes ocurre con frecuencia en la zona. El pasado 21 de junio, un caza F-16 de la OTAN intentó acercarse a un avión ruso Su-27 en el que viajaba el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigu, sobre aguas neutrales del mar Báltico.
Rusia ha denunciado reiteradamente que el aumento de la presencia militar de la OTAN en Europa oriental socava la estabilidad y seguridad de la región. El propio Shoigu dijo en junio que los actos de provocación de la Alianza "suscitan sospechas mutuas y nos empujan a tomar medidas de represalia".