geoestrategia.eu

La trama de Cambridge Analytica-Facebook salpica al gobierno británico

Por Victoria
x
vicky_8598hotmailcom/10/10/18
domingo 25 de marzo de 2018, 22:00h

LONDRES (Sputnik) — La trama de manipulación electoral en torno a la consultoría Cambridge Analytica y Facebook ha alcanzado al equipo en Downing Street de la primera ministra del Reino Unido, Theresa May.

En la última vuelta de tuerca del escándalo global, el director político de la jefa del Gobierno británico, Stephen Parkinson, ha negado su complicidad en supuestas irregularidades durante la campaña Brexit del referéndum europeo de 2016.

"No tuve ninguna responsabilidad en la campaña digital o de donaciones durante el referéndum y estoy seguro de que Vote Leave (Votad Fuera) actuó en todo momento dentro de la ley y de las estrictas normativas de gasto", ha declarado el asesor de May en un comunicado.

En aval de su defensa, Parkinson ha desvelado que mantuvo una relación homosexual con el voluntario de la misma campaña, el paquistaní Shasmir Sanni, que ha denunciado a medios británicos supuestas irregularidades del bando que ganó el plebiscito.

El chivatazo lo ha obtenido el semanario The Observer, y los protagonistas de la historia se han enzarzaron en una guerra de mutuas acusaciones incluso antes de su publicación prevista este domingo 25.

Sanni acusa a su ex amante de poner en riesgo su vida y la de otros amigos en Pakistán delatando su sexualidad, que mantenía en secreto de familiares y conocidos.

"Nunca imaginé que Stephen contaría al mundo, con la ayuda de Downing Street, que soy gay… sabía el peligro que causaría y por eso lo ha hecho", criticó a través de su abogado.

Mientras, continúa la investigación oficial sobre los datos almacenados en los sistemas de Cambridge Analytica, cuya sede londinense fue registrada con una orden judicial a última hora del 23 de marzo.

"Esto solo es una parte de una más amplia investigación sobre la utilización de datos personales por motivos políticos y necesitamos ahora tiempo para recoger y considerar las evidencias", señaló un portavoz de la Oficina del Comisionado de Información (ICO, por sus siglas en inglés).

La consultora política está bajo sospecha de utilizar datos de unos 50 millones usuarios de Facebook, recolectados al parecer sin los debidos permisos, para micro dirigir mensajes electorales en beneficio de las campañas de Donald Trump y del referéndum Brexit.

"Perseguimos supuestos hackers rusos pero en este caso el responsable fue Facebook"

Luego del destape del caso Facebook y Cambridge Analytica, Sputnik se contactó con el periodista y analista político Aram Aharonian, quien habló sobre las acusaciones contra Rusia por supuestamente influenciar las elecciones de EEUU y la influencia de las redes sociales en la democracia, entre otros temas.

"El acoplamiento del Gobierno estadounidense a las redes sociales en internet denota el marcado interés que éstas adquieren para sus intereses", dice Aharonian en un capítulo de su libro ‘El asesinato de la verdad'.

La frase cobra mayor vigor en medio del escándalo que involucra a Facebook por el uso indebido de datos personales de 50 millones de usuarios estadounidenses con fines políticos por parte de la consultora británica Cambridge Analytica. Pero su alcance se extiende más allá de las fronteras de Estados Unidos. Según su página web, trabajaron en más de 100 campañas en países de todo el mundo, entre ellos México y Argentina.

"Hay un claro patrón ideólogo de quienes se favorecen con estas herramientas, son las grandes empresas de comunicación que utilizan la data que se produce en internet para crear los perfiles y enviárselos a los receptores. Hasta ahora hemos visto que se ha beneficiado la extrema derecha, el 1% de la población, esto va en contra de los planteos de la democratización de nuestras sociedades", dijo a Sputnik Aharonian.

Debido al escándalo, las acciones de la red social se desplomaron y se enfrenta a multas millonarias por violar la privacidad de sus usuarios. Para el experto en medios uruguayo, el concepto que la sociedad tenía de internet está cambiando de una visión romántica a una más realista. "Nos comimos el verso de que internet era la libertad total y la posibilidad de democratizar la información. Se debe hacer un replanteo total para crear y llegar al imaginario colectivo para satisfacer las necesidades de información y formación de movilización de movimientos populares", explicó.

Para proteger el derecho a la información en tiempos de redes sociales, continuó, la ciudadanía debe alzar la voz. Para Aharonian estos son temas "gravísimos" que tienen que ver con la libertad individual, los derechos humanos y la subsistencia del mundo como lo conocemos.

"Edward Snowden lo estaba diciendo hace varios años. El manejo de la 'big data' permite que la información se interpete a sí misma y adelantarse a nuestras propias intenciones a través de un algoritmo para ir abasteciendo a las grandes corporaciones que proveen los servicios de comunicación", señaló.

En referencia a las acusaciones a Rusia por su supuesta interferencia en la campaña electoral estadounidense, el periodista uruguayo opinó que se trató de "una vieja táctica de acusar al enemigo de las cosas que hace uno mismo. Perseguimos supuestos hackers rusos, que los debe haber, pero en este caso el responsable fue Facebook, una empresa millonaria".

Para Aharonian, América Latina debe buscar la forma de generar normas que satisfagan a la ciudadanía y no a los grandes grupos económicos. Le preocupa que con los Gobiernos que "entregan la soberanía a EEUU y Europa" esta se vuelva una tarea "más difícil".

"Somos nosotros mismos los que alimentamos los perfiles. Con cada 'me gusta' que damos entregamos la posibilidad de que nos bombardeen con temas que no necesariamente son de nuestro agrado para que las empresas armen campañas para políticos. Es muy 'naif' regalar toda la información gratuitamente a los algoritmos de las grandes empresas", concluyó.

Gran Bretaña: Los sueños de una potencia venida a menos

Gran Bretaña ya no es una gran potencia a pesar de los sueños de grandeza que los dirigentes británicos parecen mostrar de vez en cuando, como sucedió recientemente cuando la primera ministra, Theresa May, dio un ultimátum a Rusia en relación al reciente caso del espía Serguei Skripal, de cuya muerte Londres ha acusado a Moscú sin aportar ni una sola prueba que avale tal pretensión. Poco trabajo le costó a la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, poner en su sitio a los arrogantes dirigentes británicos cuando señaló que a una potencia nuclear como Rusia no se le daban ultimátums de 24 horas.

Por supuesto, Rusia no juega de farol. Moscú sabe que Gran Bretaña depende en buena medida del gas ruso y no hay duda de que el gobierno y los círculos económicos británicos temen que Moscú decida cortar las exportaciones de gas a la isla en el caso de que la actual crisis diplomática entre ambos países, que ha llevado a una expulsión de 23 diplomáticos de cada parte, se salga de control.

Serguei Skripal, ex espía ruso que vivía en el Reino Unido, fue encontrado hace más de dos semanas en coma en un centro comercial de la ciudad de Salisbury.

Según el periódico Metro, una ola de aire frío llegará desde Siberia al Reino Unido esta semana y las autoridades británicas temen que Moscú suspenda las exportaciones de gas.

La fuerte ola de frío en el Reino unido ha reducido al mínimo las reservas de gas británicas. Si una nueva ola de frío llega, Londres tendría una necesidad apremiante de gas de Rusia.

El Reino Unido lleva a cabo otras muestras llamativas de exhibición de su supuesto poder militar, como la decisión de enviar a uno de sus barcos en marzo a las disputadas islas del Mar de la China Meridional, de las que China reclama la soberanía y donde ha construido diversas instalaciones como puertos y aeropuertos.

Imitando las acciones norteamericanas, el ministro de Defensa británico, Gavin Williamson, habló de enviar un barco de guerra a dicha zona para afirmar “el derecho de Gran Bretaña a ejercer su libertad de navegación”.

El periódico chino Global Times, que expresa los puntos de vista de los círculos nacionalistas de la élite política china, señaló que el Gran Bretaña estaba “tratando de llamar la atención” al enviar el barco y calificó la acción británica de “provocación”.

“La Royal Navy debería comportarse de forma modesta cuando pase por las aguas del Mar de la China Meridional. Al actuar de forma dura contra China, el Ministerio de Defensa británico está tratando de justiciar su existencia y atraer la atención”.

Y todo ello en un momento en el que la Unión Europea continúa rechazando las demandas británicas sobre el Brexit y colocando a Londres en una posición muy difícil.