
Luo Baishan, investigador de la compañía china de biotecnología Sinovac, ha asegurado en declaraciones a Sky News que está "al 99 %" seguro de que la vacuna contra el covid-19 que está desarrollando su empresa será "exitosa".
CoronaVac, la vacuna contra el coronavirus en la que trabaja la firma, ya demostró su eficacia en monos, y actualmente se encuentra en ensayos de etapa 2, con la participación de más de 1.000 voluntarios.
Sin embargo, el bajo número de casos de covid-19 en China dificulta la prueba de CoronaVac en una situación de epidemia, por lo que la compañía está en conversaciones preliminares "con varios países europeos", incluido el Reino Unido, para llevar a cabo ensayos de etapa 3, la parte final del proceso de ensayos, indicó Helen Yang, directora senior de relaciones con inversionistas.
Sobre el éxito de su desarrollo, Yang matiza que "es muy difícil de decir en este momento", pero "hasta ahora, todo va bien".
No obstante, advierte que la vacuna no estará aquí pronto, pues los ensayos de la etapa 2 tienen que ejecutarse durante meses antes de que pueda comenzar la etapa 3, después de la cual la vacuna requiere aprobación regulatoria.
Producción y distribución
Mientras continúa la investigación, la compañía avanza también con la producción, para comenzar la fabricación en masa de inmediato si los ensayos tienen éxito y la vacuna es aprobada. Para este objetivo, la firma está construyendo actualmente una planta comercial en Pekín con el objetivo de entregar 100 millones de dosis.
Ese número, por grande que sea, significa limitar el acceso a la vacuna, y la recomendación de los científicos "es no vacunar a toda la población", sino dirigirse, en primer lugar, a grupos de alto riesgo, como trabajadores sanitarios o personas de la tercera edad. "Creo que ese será el punto de partida. Para ser sincera, la vacuna debe ser producida por lotes", explica Yang, que adelanta que la compañía tiene previsto distribuir su vacuna tanto en China como en el resto del mundo.
El SARS-CoV-2 usa las mismas tácticas que el VIH para esquivar la respuesta inmune
El virus responsable del covid-19 utiliza la misma estrategia que el VIH para evadir el ataque del sistema inmune, según un nuevo estudio realizado por científicos chinos y publicado el 24 de mayo en el sitio web bioRxiv.
El equipo de especialistas, liderado por el virólogo Zhang Hui, de la Universidad Sun Yat-sen en Guangzhou, recolectó células T asesinas (células inmunes producidas por personas después de haber superado una infección) de cinco pacientes recuperados de covid-19.
Sin embargo, las células recolectadas no resultaron efectivas. Se descubrió que les faltaba la molécula conocida como complejo principal de histocompatibilidad (MHC).
Tanto el SARS-CoV-2 como el VIH eliminan dichas moléculas en la superficie de las células utilizadas por nuestro sistema inmunitario para identificar y combatir infecciones.
Los investigadores advierten que la similitud en las características y tácticas utilizadas por ambos patógenos podría significar que el mundo tendrá que adaptarse a una vida con el coronavirus, tal vez indefinidamente.
El Ministerio de Salud de Rusia aprueba el primer medicamento contra covid-19 fabricado en el país
El Ministerio de Salud de Rusia ha aprobado el primer medicamento contra el covid-19 fabricado en el país, según se desprende de la información publicada en el registro estatal de medicamentos.
El nombre comercial del medicamento, que ha sido elaborado en forma de comprimidos, es Avifavir, mientras que la denominación común internacional será Favipiravir.
Paralelamente, el centro Vector, dedicado a la investigación estatal de virología y biotecnología de Rusia, ha informado este sábado que ha desarrollado una vacuna contra el coronavirus que podrá ser administrada por vía nasal.
Un reputado médico ruso cree que el coronavirus «se ha quedado sin aliento»
«A medida que aumenta el número de personas contagiadas, el coronavirus pierde su capacidad de infectar y matar», estima el médico y presentador televisivo ruso, Alexánder Miasnikov, en un mensaje a través de Telegram. A su juicio, «el virus tiene que vérsela con el sistema inmunológico y en esa lucha va perdiendo su potencia (...) cada vez que infecta un nuevo organismo se debilita un poco más».
Miasnikov, que dirige el Hospital Clínico Zhadkévich de Moscú, sostiene que «la ola epidémica en Rusia está disminuyendo, la gran mayoría de los casos son asintomáticos o con síntomas mínimos». «No seremos nosotros quienes en definitiva lo derrotemos sino que él mismo se ha quedado sin aliento, lo importante ahora es esperar un
poco más y salir de esto con las mínimas pérdidas», señaló Miasnikov mientras propone no bajar la guardia todavía y mantener las restricciones. Cree además que «en ausencia de mutaciones, no hará demasiado daño en el futuro».
Estabilizada
La dinámica de la pandemia en Rusia en los últimos días, según las cifras oficiales, tiende a estabilizarse ligeramente por encima de los 8.000 contagios diarios aunque el número de muertos avanza desde algo más de un centenar hace unos días hasta los 232 hoy, el récord máximo hasta la fecha. Las autoridades sanitarias ya advirtieron que, debido a la acumulación de casos graves, el cómputo medio de mortalidad en mayo será algo superior al de abril, aunque bajo de todas maneras en comparación con otros países.
Pruebas serológicas
El primer balance de la campaña de pruebas serológicas iniciada el pasado 15 de mayo en Moscú, según el alcalde, Serguéi Sobianin, indica que a un 14% de las personas sometidas al test tenían anticuerpos de haber librado la batalla contra el coronavirus o son asintomáticos que se encuentran actualmente en fase de recuperación.
Los tests serológicos, cuyo número se acerca a los 70.000 en las dos semanas que llevan realizándose, se han hecho gratuitamente a persona escogidas por sorteo, enviándoles un SMS, pero, desde el pasado miércoles, se lo están haciendo también quienes lo deseen e igualmente sin tener que pagar nada. La vicealcaldesa capitalina, Anastasia Rákova, aseguró que se están efectuando unas 5.000 pruebas diarias y ha llamado a todos los moscovitas a acudir a los dispensarios a participar en el test mediante cita previa. Rákova ha señalado también que el número de pruebas PCR realizadas en la ciudad desde el comienzo de la pandemia supera ya los dos millones.
Suecia toma el liderazgo de la semana en mortalidad por covid-19
Conforme a estadísticas de la web Our World in Data, en la semana del 23 al 29 del presente mes de mayo Suecia ha superado a otros países del mundo en el porcentaje de muertes por el coronavirus cada día.
El número diario de fallecimientos por millón de personas llegó a 5,59 en ese país escandinavo, cifra 11 veces mayor que el promedio mundial.
Suecia es seguida en esas tasas de mortalidad por Brasil (4,51), San Marino (4,21), Perú (4,12) y el Reino Unido (3,78).
Según datos de la Universidad John Hopkins, el país noreuropeo ha registrado 36.476 infecciones por covid-19, lo que incluye 4.350 fallecimientos y casi 5.000 recuperaciones.
Se trata de una de las pocas naciones que no han dictado medidas estrictas de confinamiento social, con el argumento de no perjudicar su economía.
Entretanto, el número de infectados supera a 5,9 millones de personas, al tiempo que las muertes llegan a 364.000 y se contabilizan más de 2,4 millones de recuperaciones.
¿Qué está pasando en Corea del Sur? El país modelo ante la covid-19 se ve obligado a dar pasos atrás ante los rebrotes
Corea del Sur ha sido desde el principio de la pandemia puesto como ejemplo de gestión de la crisis sanitaria. La realidad es que sus autoridades sanitarias fueron capaces de frenar la expansión del virus gracias a un sistema de testeo masivo y rastreo de contagios que ha demostrado ser muy efectivo. No obstante, con el virus SARS-CoV-2 estamos aprendiendo numerosas lecciones y una de ellas es que incluso la mejor de las gestiones no garantiza que jamás se puedan producir rebrotes, que es lo que está ocurriendo a día de hoy en el país asiático.
A día de hoy, Corea cuenta con 11.402 casos confirmados y un total de 269 fallecimientos, de acuerdo con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Corea del Sur. Si bien la cifra de contagios diarios de este viernes ha sido algo más baja que los días anteriores, desde el miércoles han comenzando a registrar en torno a 50 casos diarios, siendo el pasado jueves, con un total de 79 nuevos contagios, el repunte más alto que registra el país en dos meses.
El Gobierno surcoreano está preocupado, ya que no es el primer repunte que registra y este, en particular, coincide con la 'vuelta al cole' en el país asiático. Como consecuencia del repunte de casos, en su mayoría vinculados a las cercanías de Seúl -hogar de más de 52 millones de personas- las autoridades han optado por dar marcha atrás en su desescalada particular y a partir de ayer viernes, ha cerrado museos, parques y galerías de arte.
Más de 500 escuelas han tenido que cerrar
Por otro lado, el Gobierno surcoreano ha tenido que imponer de nuevo medidas de restricción y más de 500 escuelas han tenido que volver a cerrar sus puertas por miedo al contagio. Por otro lado, las que se han mantenido abiertas han introducido medidas extra de control, como limitar el aforo en las clases a un tercio de su capacidad para los alumnos más jóvenes.
El Gobierno también ha explicado que todos los eventos en el área metropolitana de Seúl también serán cancelados. Además, han recomendado que todas cafeterías, academias de estudios y locutorios permanezcan cerrados hasta el 14 de junio.
"Tendremos que volver al confinamiento si fallamos"
En ese sentido, el ministro de Sanidad surcoreano, Park Neung Hoo, ha recomendado a la población de la capital que eviten salir a la calle durante las próximas dos semanas. "La próxima quincena es crucial para poder prevenir la expansión de la infección en el área metropolitana", estableció este jueves el ministro en rueda de prensa. "Tendremos que volver al confinamiento si fallamos", añadió.
El país volvió a la 'nueva normalidad' el pasado 6 de mayo, ya que era uno de los más avanzados en el control de la epidemia. No obstante, este repunte ha descolocado a sus autoridades sanitarias, que han advertido públicamente que están encontrando enormes dificultades a la hora de determinar el origen de estos brotes.
La situación surcoreana, por tanto, pone de relieve las dificultades a las que nos podremos tener que enfrentar nosotros de cara a un brote, incluso si contamos con la capacidad de rastreo con la que cuentan las autoridades sanitarias de Corea del Sur.
Por el momento, en torno a unos 67 casos de los 79 registrados este jueves corresponden con un centro de logística situado en la localidad de Bucheon, una ciudad dormitorio al sur de Seúl. En total, más de 100 casos registrados durante la semana han sido vinculados a este centro, por lo que las autoridades sanitarias se han puesto a testear de manera masiva a los trabajadores de la compañía en cuestión.
Menudo “ojo clínico”: Francia quemó 1.600 millones de mascarillas antes de la epidemia de coronavirus
Francia quemó 1.600 millones de mascarillas protectoras antes de la epidemia de coronavirus, ya que las autoridades consideraron que eran innecesarias, informa The Times.
En un momento, el país disponía de 1.000 millones de mascarillas quirúrgicas y 714 millones de mascarillas FFP2 de alto rendimiento, que filtran el 94 % de las partículas, en preparación y en caso de una epidemia de gripe porcina o SARS.
Pero cuando se descubrió que estas enfermedades eran menos mortales de lo que se pensaba, se tomó la decisión de deshacerse de equipos de protección en reserva, reseña el medio.
Cuando el SARS-CoV-2 llegó a Francia este invierno, el personal de una base militar en el este del país "estaba quemando obedientemente cientos de miles de mascarillas faciales", señala el periódico.
Las incineraciones fueron parte de un programa de ahorro para agotar las existencias estatales de 1.700 millones de mascarillas protectoras que habían alcanzado su punto máximo en 2011.
De estas manera, cuando el brote de covid-19 golpeó a Francia, se descubrió que solo quedaban 117 millones de máscaras. Entonces, las autoridades se vieron obligados a intentar comprar mascarillas en el mercado abierto, pero solo pudieron obtener 14 millones por semana cuando se necesitaban 40 millones.
El escándalo vio colapsar la popularidad del presidente Emmanuel Macron, según aseguró Pierre Giacometti, analista de encuestas de opinión.
"La manipulación con las mascarillas realmente dañó su imagen", afirmó Giacometti. "La gente tiene la impresión de que él no tenía una visión clara de lo que estaba haciendo e intentó ocultarles la verdad".
Trump afirma que EE.UU. pone fin a las relaciones con la OMS
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado que Washington "va a poner fin a su relación con la Organización Mundial de la Salud" porque tiene vínculos demasiado estrechos con China y ha manejado mal el brote de covid-19.
Los comentarios del mandatario se producen la misma semana en que las muertes por coronavirus en EE.UU. superaron las 100.000, la mayor cifra de fallecidos en el mundo.
Trump contra la OMS
El pasado 14 de abril, Trump anunció que EE.UU. suspendería su financiación a la OMS y acusó a la organización de hacer "una mala y grave gestión" y de "encubrir la propagación del coronavirus".
"La realidad es que la OMS no logró obtener, examinar y compartir información de forma oportuna y transparente", recalcó el presidente norteamericano.
El mandatario criticó la respuesta de la agencia ante el brote, asegurando que "una de las decisiones más peligrosas y costosas" de la OMS fue la de "oponerse a las restricciones de los viajes desde China y otras naciones".
En respuesta, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, defendió la actividad de su organismo, que —dijo— se centra en "trabajar para salvar vidas y frenar a la pandemia de covid-19".
Análisis: Guerra nacionalista de vacunas: Occidente contra China
Alfredo Jalife-Rahme
A la desenfrenada escalada de la guerra multidimensional de Trump contra China se ha agregado la 'guerra de vacunas' y su corolario de 'guerra bursátil'. China y otros países occidentales batallan para desarrollar la primera vacuna contra el COVID-19, que le daría al primer descubridor una supremacía tecnológica y un poder geopolítico sin igual.
En esta fase de la guerra multidimensional de Trump contra China, a punto de penetrar la zona prohibida de una guerra fría, resalta su inédita guerra farmacológica: donde dos empresas chinas —China Resources y Sinopharm— descuellan en el top ten del big pharma, medido por sus ingresos.
En forma significativa Wall Street Journal—del grupo de la televisora Fox News muy cercano a Trump—, describe el "nacionalismo de las vacunas" como "una nueva dinámica en la carrera para aplastar al coronavirus" que se centra en el manejo nacional —"para inmunizar primero a su población" que llevaría a un bloqueo de las exportaciones de sus producciones endógenas—, así como en sus desarrolladores en EEUU y sus alcances geopolíticos, sin proporcionar la identidad del país que lleva la delantera.
"La vacuna del coronavirus representaría un premio monumental para el país capaz de manufacturarla a gran escala, un triunfo civilizatorio comparable al alunizaje. Permitiría al vencedor revivir su economía muchos meses por delante de los demás y entonces seleccionar qué aliados obtendrían luego sus envíos, centrando la recuperación global en su producción médica".
WSJ cita en forma desordenada las evaluaciones preclínicas y clínicas de varios países al corte de caja del 22 de mayo de la OMS, pero no proporciona el primer lugar probable en la guerra de las vacunas.
La parte sobresaliente del articulo del WSJ es que la mayoría de las empresas farmacéuticas de Occidente, de acuerdo a los lineamientos de la OMS, vacunaría en primer lugar a los "trabajadores de los hospitales".
De acuerdo con mi propia recopilación, al corte de caja del 11 de abril China llevaba la delantera sobre las otras vacunas occidentales de sus omnipotentes miembros del big pharma que arrojan uno de los principales negocios del planeta que colinda con un millón de millones.
La empresa biológica china CanSinoBIO le estaba ganando la carrera de las vacunas a dos empresas estadunidenses: Inovio, de Bill Gates, y Moderna. Hasta el muy polémico Bill Gates acepta que su vacuna tardaría en estar lista entre 8 y 12 meses. Scott Gottlieb, anterior director de la Food and Drugs Administration (FDA), en una resonante entrevista a CBS no ocultó su preocupación de que China se adelante a EEUU.
De acuerdo con el esbozo panorámico de las vacunas candidatas, al corte de caja de hoy, divulgado por la OMS —46 días después de su taxonomía de marras del 11 de abril— aparecen 10 en "evaluación clínica":
- Universidad de Oxford/AstraZeneca en las fases 1/2 y 2b/3 (Suecia/Reino Unido).
- CanSino Biological Inc./Beijing Institute of Biotechnology en las fases 1 y 2.
- Moderna/NIAID en las fases 1 y 2 (EEUU).
- Wuhan Institute of Biological Products/Sinopharm, en las fases 1/2.
- Beijing Institute of Biological Products/Sinopharm, en la fase ½.
- Sinovac (China), en la fase 1/2.
- Novavax (EEUU) en la fase 1/2.
- BioNTech/Fosun Pharma/Pfizer (EEUU) en la fase 1/2.
- Institute of Medical Biology, Chinese Academy of Medical Sciences, en la fase 1.
- Inovio Pharmaceuticals (EEUU) en la fase 1.
Se desprende así que, de los 10 principales candidatos, 5 son chinos, 4 estadunidenses y uno sueco-británico.
A su vez, la empresa india Serum planea producir 400 millones de dosis en 2021 y ha emprendido alianzas estratégicas con Codagenix de EEUU y Themis de Austria, pero no aporta muchos datos públicos al respecto.
Existen 4 fases de pruebas, según la Iniciativa de la Vacuna Europea, que se basa en los lineamientos de la OMS. La vacuna china CanSinoBio parece haber sido desplazada de su primer lugar previo por la vacuna del Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, en asociación con la empresa farmacéutica sueco-británica AstraZeneca. Hasta cierto punto.Veamos.
Es muy extraño el primer lugar de la vacuna de la Universidad de Oxford/AstraZeneca, ya que no aparecía en la anterior lista de la OMS del 11 de abril.
A finales de abril, la Universidad de Oxford se jactó de haberse adelantado a la vacuna china y que su vacuna estaría lista para finales de septiembre.
Aquí empiezan los problemas con el escrutinio de lo que han publicado y publicitado la Universidad de Oxford/Instituto Jenner y el comunicado de prensa de la empresa sueco-británica AstraZeneca.
Después del bamboleo de la vacuna de la Universidad de Oxford, que no pasó la prueba de los ensayos clínicos en monos, la empresa Moderna de EEUU —en colaboración con el National Institute for Allergy and Infectious Diseases (NIAID), que preside el prestigiado infectólogo Anthony Fauci—, tuvo un disparo en sus acciones bursátiles que, de paso, impulsó a la hasta entonces alicaída bolsa de Nueva York —pese a que Moderna no proporcionó evidencia alguna de sus pretendidos hallazgos.
Perturba que el estruendoso fracaso de la prueba en monos por el Instituto Jenner/Universidad de Oxford fuese publicado el 18 de mayo y que tres días después, con la misma vacuna asociada, AstraZeneca haya echado las campanas al vuelo pretendiendo abastecer 400 millones de dosis en septiembre, y otras 1.000 millones de dosis el año entrante.
?Por cierto, Biomedical Advanced Research and Development Authority (BARDA), del Gobierno de EEUU, invirtió insólitamente mas de 1.000 millones en la vacuna asociada de Jenner Institute/Oxford University/AstraZeneca.
Dejo de lado las acusaciones terribles de la congresista del Partido Republicano por Wyoming, Liz Cheney, de 53 años —hija del polémico vicepresidente Dick Cheney, responsable de la guerra contra Irak—, quien imputó que "China había tomado la decisión estratégica de expandir el coronavirus en forma deliberada para asegurar que el mundo sufriera daño económico", mientras el Gobierno chino reviró que el COVID-19 fue producto de los laboratorios de armas biológicas de EEUU que fue plantado por el Pentágono durante los juegos militares celebrados en Wuhan.
También soslayo la acusación de Piers Corbyn, de 72 años, y hermano nada menos que de Jeremy, líder del Partido Laborista británico, de que Bill Gates y George Soros crearon el coronavirus para reducir la población global con un "antídoto venenoso". Piers Corbyn refirió que "la pandemia de COVID-19 ya había sido simulada en octubre del 2019 por los monstruos megamultimillonarios Bill Gates y George Soros", que buscan el control mundial.
Debido a sus criticas feroces en contra de Trump, es probable que la FDA haya tomado represalias contra Bill Gates y así haya frenado el programa de pruebas de su empresa Inovio.
Entretanto, Global Times, portavoz oficioso del Partido Comunista Chino, fustigó la tóxica sinofobia de Peter Navarro, consejero comercial de la Casa Blanca, quien acusó a China de buscar la supremacía de la vacuna. Global Times reviró que es EEUU quien "busca el monopolio de la vacuna".
A propósito, el presidente chino, Xi Jinping, durante el despliegue de las Dos Sesiones, su trascendente reunión política anual, comentó que "el desarrollo de la vacuna en China será un bien publico global" y "constituirá la contribución de China para asegurar la accesibilidad y la asequibilidad en los países en vías de desarrollo".
La postura samaritana de Xi colisiona con la conducta egoísta del big pharma anglosajón y occidental que, en forma y subrepticia y subliminal, utilizaría la vacuna con fines eminentemente geopolíticos.
Análisis: La segunda fase del coronavirus ha empezado. Y va a ser un desastre
Fareed Zakaria
En gran parte del mundo desarrollado, la curva del coronavirus está lentamente aplanándose, pero esto oculta una realidad trágica: la segunda fase de la crisis ha comenzado con la expansión del virus a los países en desarrollo. Diez de los doce países con mayor número de nuevas infecciones confirmadas son ahora economías en desarrollo, liderados por Brasil, Rusia, India, Perú y Chile. La devastación resultante muy seguramente revertirá años, si no décadas, de progreso económico.
Por un tiempo, pareció que los países en desarrollo se habían librado de lo peor de la pandemia. Para el 30 de abril, con el 84% de la población mundial, los países de bajos y medianos ingresos eran hogar para solo el 14% de las muertes conocidas de covid-19, según un análisis de Brookings Institution. Esto se puede explicar en parte por una falta de testeo y la incapacidad de atribuir muertes al covid-19.
Pero puede haber otros factores. Las residencias de ancianos, que acumulan un gran porcentaje de las muertes en los países desarrollados, son inusuales en los países en desarrollo, por lo que los ancianos no se convierten en un foco al estar juntos. El calor puede también tener algún efecto en la reducción de la propagación del virus. Algunos expertos médicos especulan privadamente que las poblaciones de esos países tienen sistemas inmunes más fuertes porque han sido expuestos a muchas enfermedades a lo largo de sus vidas.
Hay otra posibilidad. El mundo en desarrollo esquivó la enfermedad durante los primeros meses de la pandemia porque estaba menos conectado, en el comercio y los viajes, con los centros neurálgicos iniciales (China y Europa). En las últimas semanas, sin embargo, el coronavirus se ha movido lento pero seguro a través del sudeste asiático y Latinoamérica. Brasil tiene ahora cerca de 1.000 muertes registradas al día, y los casos están aumentando de manera exponencial. África no ha tenido un gran pico de casos confirmados —hasta el momento— pero ejemplos concretos sugieren que la enfermedad también se está expandiendo. El 'Wall Street Journal' informa de que en la ciudad, del norte de Nigeria, de Kano, los enterradores se están quedando sin espacio y han tenido que enterrar cuerpos entre tumbas ya existentes o colocando varios cuerpos en una sola tumba.
Si las curvas de estos países no empiezan a aplanarse, el daño será peor que nada de lo que hemos visto en Occidente. La densidad de población y las condiciones sanitarias hacen que una expansión rápida del coronavirus parezca inevitable. En India, un quinto de todos los casos conocidos corresponde a Bombay, donde un barrio chabolista, Dharavi, acoge a cerca de 1 millón de personas y tiene una densidad de población cerca de 30 veces mayor que la de la ciudad de Nueva York. La ciudad más grande de África, Lagos, ha tenido relativamente pocos contagios por el momento. Aun así, el hecho de que dos tercios de sus habitantes viven en barrios chabolistas y muchos cogen abarrotados autobuses para ir al trabajo significa que es probablemente solo cuestión de tiempo antes de que suban los casos. Los complejos hospitalarios en países de bajos ingresos son escasos. En Bangladesh, hay ocho camas hospitalarias por cada 10.000 habitantes, un cuarto de las cifras de EEUU y ocho veces menos que en la Unión Europea. Hay menos de 2.000 respiradores en los 41 países africanos en conjunto, comparado con los 170.000 en Estados Unidos.
En muchos de estos países, amplias franjas de la población ganan lo justo para alimentarse a sí mismas y a sus familias diariamente. Así que los gobiernos se enfrentan a un dilema mortal: si cierras la economía, la gente podría morir de hambre. Si la mantienes abierta, el virus se expandirá.
La tercera fase de la pandemia
Y entonces vendrá una tercera fase de la pandemia, la crisis de deuda, que golpeará al mundo en desarrollo de manera especialmente fuerte. En Estados Unidos, Europa, Japón y China el daño económico es brutal pero se verá aminorado por el gasto masivo de los gobiernos. Estos países, Estados Unidos sobre todo, pueden pedir prestados billones a bajas tasas de interés con relativa facilidad. No es ese el caso de los países pobres, que ya están profundamente endeudados. Tienen que pedir préstamos en dólares, que deben pagar en sus propias monedas (que se deprecian rápidamente). Más adelante, se enfrentan a la posibilidad real de hiperinflación o 'default'.
En las últimas décadas, a medida que el comercio mundial se aceleraba, el mundo en desarrollo creció más rápido que los países ricos, y el nivel de vida aumentó en consecuencia. Incluso después de la crisis financiera mundial, los países en desarrollo se recuperaron más rápido que los ricos. Estuvieron menos expuestos a productos financieros complejos y resistieron la recesión relativamente bien.
El resultado ha sido una de las grandes "buenas noticias" de nuestros tiempos: una reducción masiva de la pobreza extrema. De 1990 a 2010, la proporción de la humanidad que vive con menos de 1,25 dólares al día se redujo a la mitad, el doble de rápido que el periodo anterior. Este Objetivo de Desarrollo del Milenio de la ONU se logró cinco años antes de lo previsto.
Ahora el trabajo de décadas se está deshaciendo en meses. Varios estudios estiman que entre 100 y 400 millones de personas serán empujadas a la pobreza extrema. En esta medida crucial del progreso humano, nos estamos moviendo hacia atrás, y rápido.