Trece presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik han suspendido la huelga de hambre que iniciaron el 1 de marzo en la cárcel de Salé, cercana a Rabat, ha informado la agencia Sáhara Press Service (SPS).
El Comité de seguimiento de la huelga ha anunciado que “tras 37 días de huelga de hambre con las conocidas consecuencias para el grave deterioro del estado de salud de todos los presos, la huelga de hambre ha sido suspendida temporalmente”.
Los presos han tomado esta medida a petición de sus familias, el pueblo saharaui, organizaciones internacionales de Derechos Humanos y de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos.
Según el Comité, ha habido un compromiso del Estado marroquí para respetar los derechos de los reclusos de Gdeim Izik “en tanto que presos políticos” y suspenden temporalmente la huelga de hambre hasta la consecución de su principal demanda, “la liberación incondicional”.
El Buró del Secretariado Nacional del Frente Polisario manifestó un día antes del anuncio del fin de la huelga su profunda preocupación por el deterioro de la salud de los presos, “en protesta por los malos tratos y la tortura a que son sometidos a diario”.
De los 21 presos de Gdeim Izik que permanecen en la cárcel de Salé, condenados por un tribunal militar a penas de 20 años a cadena perpetua, trece iniciaron la huelga para que se anule el juicio militar por el que fueron condenados el 17 de febrero de 2013.
El juicio fue denunciado por falta de garantías e irregularidades por observadores internacionales y organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de las Naciones Unidas concluyó en 2014 que las detenciones efectuadas tras el violento desmantelamiento por la policía y el ejército marroquí del campamento de Gdeim Izik el 8 de noviembre de 2010, a 12 kilómetros de El Aaiún, donde más de 20.000 saharauis reclamaron derechos sociales y civiles, fueron arbitrarias.
Amnistía Internacional ha vuelto a condenar a primeros de abril las sentencias que se impusieron a los activistas saharauis de Gdeim Izik y ha pedido su liberación “tras cinco años de detención arbitraria”.
La huelga originó un movimiento de solidaridad en España, con concentraciones en varias localidades y ayunos en 20 ciudades.
Esta ha sido la segunda protesta masiva de los reclusos de Gdeim Izik; la anterior fue en el cuarto trimestre de 2011, la protagonizaron todos los internos del grupo y duró 38 días.