Redacción
Por primera vez en la historia Noruega enviará para espiar a los submarinos rusos dos buques militares en lugar de uno, informa el periódico 'Svenska Dagbladet'.
Se espera que el nuevo buque, Marjata IV, entre en servicio esta primavera. Las versiones anteriores del proyecto militar Marjata se utilizaron durante muchos años para efectuar misiones de inteligencia electrónica cerca de la frontera con Rusia.
La nueva modificación es mayor que las anteriores. El Marjata IV tiene 126 metros de eslora y 23,5 de manga. Los componentes del buque están producidos en la base naval estadounidense de Cheatham. El proyecto ha sido uno de los más costosos para el establecimiento militar noruego: casi 170 millones de dólares.
El jefe del Servicio de Inteligencia Militar noruego, el general teniente Kjell Grandhagen, informó en marzo de que el buque vigilará las embarcaciones civiles y militares en el mar de Bárents durante los próximos 30 años.
EE.UU. y su 'socio de ensueño'
Los documentos de la NSA filtrados por Edward Snowden describen a Noruega como un "socio de ensueño" para los servicios secretos de Estados Unidos.
En el libro 'Base de espionaje: la historia desconocida de la CIA y la NSA en Noruega' el periodista del medio noruego NRK Bard Wormdal analiza el espionaje realizado por este país desde los años 50, centrado en vigilar lugares rusos y compartir la información con los servicios de inteligencia estadounidenses.
Este periodista explica que el mar de Bárents es muy importante para EE.UU. por la presencia de Rusia, con lo cual Washington colabora desde hace años con los servicios secretos de Noruega, compañero de la OTAN.
El autor subraya que el país norteamericano patrocinó la construcción y el mantenimiento del buque de espionaje Marjata en los años 50 y está equipando otro nuevo con el mismo nombre en la base de la CIA en Camp Peary (Virginia).
Además, Bard Wormdal señala que la estación de radiolocalización estadounidense Globus-2 —ubicada en la isla noruega de Vardo y que, oficialmente, recoge datos espaciales— es capaz de detectar los lanzamientos de misiles intercontinentales rusos y de vigilar la actividad de la Flota del Norte de la Marina de guerra rusa.
EE.UU. promete prestar a Ucrania 335 millones de dólares para la compra de armamento
El presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, asegura haber conseguido que Estados Unidos le preste 335 millones de dólares "sin condiciones previas" para financiar las necesidades de seguridad y defensa.
Durante las reuniones con el presidente Barack Obama y el vicepresidente Joseph Biden, el dirigente de Ucrania, Piotr Poroshenko, ha podido llegar a un consenso sobre el desembolso de Estados Unidos de una importante suma a favor de Ucrania. Según el presidente ucraniano dijo a la agencia Interfax, el destino del préstamo será la compra de armas y equipamiento militar y "hasta la fabricación conjunta de unos u otros medios en el territorio de Ucrania".
Se trata de un montante de 335 millones de dólares que Washington promete prestar "sin condiciones previas", especificó el mandatario ucraniano, quien dijo también que se había reunido "con los representantes de grandes empresas de la industria militar" de EE.UU. Poroshenko calificó el acuerdo de un gran avance, aunque no pudo referirse a ningún documento firmado.
Poroshenko mencionó el pasado octubre el supuesto visto bueno de Obama a la idea de transferir a Kiev nuevos modelos de armas defensivas. En ese momento dijo que había planes de "proporcionar fondos adicionales para preparar las armas para las unidades militares de Ucrania" y especificó que se había hablado de la entrega de unas instalaciones de contrabatería de largo alcance. Desde 2014 el dirigente solicita a EE.UU. "ayuda letal" contra los insurgentes de Donbass.