Opinión

'Cruzados' y comunistas, juntos contra el Daesh

Victoria | Martes 12 de abril de 2016

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Los dos son españoles, aunque las banderas que enarbolan en el frente contra el Daesh difieren bastante. La de Simón de Monfort (su apodo, el de un famoso cruzado), ex militar valenciano de 46 años -en 2008 fue candidato al Congreso por Valencia dentro del partido de extrema derecha Alianza Nacional- es la rojigualda, pero con la inscripción 'Reinaré en España. Viva Cristo Rey' y un corazón en llamas (el Sagrado Corazón de Jesús) en el centro. El camarada Martos, un joven madrileño de 20 años perteneciente al partido de extrema izquierda Reconstrucción Comunista, lleva dos: la tricolor de la República española y la roja con la hoz y el martillo.

Por Isabel Ibáñez



 

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Por Isabel Ibáñez

Los dos son españoles, aunque las banderas que enarbolan en el frente contra el Daesh difieren bastante. La de Simón de Monfort (su apodo, el de un famoso cruzado), ex militar valenciano de 46 años -en 2008 fue candidato al Congreso por Valencia dentro del partido de extrema derecha Alianza Nacional- es la rojigualda, pero con la inscripción 'Reinaré en España. Viva Cristo Rey' y un corazón en llamas (el Sagrado Corazón de Jesús) en el centro. El camarada Martos, un joven madrileño de 20 años perteneciente al partido de extrema izquierda Reconstrucción Comunista, lleva dos: la tricolor de la República española y la roja con la hoz y el martillo.

Pese a sus diferencias, ambos han combatido al Daesh, al Estado Islámico, junto a los kurdos. Sus motivaciones son diferentes, pero un enemigo común tan despiadado hace extraños compañeros de viaje en el frente. «Si no vamos a tener diferencias al morir, tampoco las queremos al vivir», dice Monfort. «Aquello es la lucha por una revolución democrática contra la barbarie, dentro de unos mínimos todos luchamos por lo mismo», explica Martos.

Ambos hablan aquí de su experiencia junto a los kurdos en el frente contra el Daesh, en Siria e Irak, un viaje, el de los voluntarios españoles, que las autoridades de nuestro país tratan de impedir por todos los medios y que, incluso, dependiendo de las circunstancias, puede conllevar pena de cárcel. De hecho, Martos fue detenido al llegar aquí acusado de integrarse en las filas del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán, considerado organización terrorista), aunque él lo niega. Monfort aún sigue en Irak. Coinciden en este reportaje donde relatan en entrevista sus experiencias. También aportan su testimonio el periodista kurdo sirio Zinar Ala, responsable de la web Actualidad Kurda, el reportero aragonés Ferrán Barber, y Roberto Vaquero, secretario general del partido Reconstrucción Comunista, que acaba de salir de la cárcel acusado de pertenencia a grupo terrorista. Curiosamente, allí ha compartido módulo con gente del Estado Islámico.

Simón de Monfort. Exmilitar y católico en Irak

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Simón de Monfort es un valenciano de 45 años que cuenta con la experiencia militar que le dio participar en el Grupo de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Católico ultraconservador, llegó al Kurdistán iraquí a principios de año y planea estar allí hasta julio. «Concretamente, llegué al sureste de Kirkut, frente a Hawija, la ciudad bastión de Daesh, en la línea del frente establecida tras la recuperación de los territorios anteriormente ocupados por Daesh a los iraquíes de mayoría kurda. Aunque recientemente nos han trasladado de destino y no puedo revelar mi posición actual». Ahora mismo, Simón de Monfort es el encargado de adiestrar a los españoles recién llegados en una especie de campo de entrenamiento de 'cruzados', como a él mismo le gusta llamarse. Eso sí, siempre a las órdenes de los kurdos. Monfort va relatando el día a día de su estancia en Irak en la página de Facebook 'Apoyo Voluntarios Españoles contra el Daesh'.

¿Cuál es su motivación para jugarse la vida en Irak?

Nadie bien nacido puede permanecer impasible ante el genocidio cristiano en Oriente Medio y la persecución bestial de Daesh contra todos aquellos que no son sunitas radicales. Las poblaciones kurdas, yazidíes, chiíes... son sometidas o exterminadas a su paso ante la pasividad de Occidente, que saca rédito económico expoliando un petróleo a bajo precio a cambio de armas obsoletas a todos los bandos.

El 90% de sus víctimas son musulmanes.

Efectivamente, los cristianos no son las únicas víctimas de los terroristas, también los yazidíes y los chiítas y todos los que se interpongan a un estado sunita radicalizado, pero es evidente que los más desprotegidos, por ser minoría, son los cristianos abandonados incluso por una jerarquía eclesiástica más pendiente del falso ecumenismo, el relativismo e indiferentismo, que de defender la fe y a sus fieles.

¿Cuál fue el detonante que le hizo decidirse?

Las imágenes de atrocidades son muchas, pero hay dos llamamientos, uno de cristianos gritando auxilio y otro de sacerdotes que manifiestan que no basta con rezar para parar la barbarie. Eso junto a unas condiciones personales que hacían posible mi participación.

¿Cómo es el día a día allí?

Los días son tranquilos y aprovechamos para descansar, ejercitarnos, etc... Es por las noches cuando los terroristas se adelantan a sus posiciones más avanzadas para hostigarnos, con lo que las noches las pasamos en vela o disparando.

¿Qué come, cuánto y dónde duerme?

Aquí sólo hay dos menús: o arroz con tomate o tomate con arroz, esporádicamente hay garbanzos y sólo de tanto en tanto algo de pollo. Lo mismo para comer que para cenar. Dormimos cuando podemos, bien en las habitaciones si es de día, o bien en la trinchera por la noche en turnos de guardia.

¿Cómo son los guerrilleros kurdos?

Son demasiado confiados a mi parecer, muy abiertos, agradecidos y amables, comparten contigo hasta lo que no tienen.

¿Y las guerrilleras, ha coincidido con alguna?

Las mujeres forman sus propias unidades y aún estando también en primera línea, no se mezclan con los hombres. Las mujeres peshmergas son más disciplinadas y entregadas a la lucha que muchos hombres.

¿Cómo tratan los kurdos a los voluntarios?

Nos tratan muy bien y a pesar de las carencias somos los primeros en ser atendidos.

¿Ha visto morir a algún compañero de su grupo?

No por el momento, gracias a Dios

¿Ha matado a combatientes yihadistas?

Responder esta pregunta complicaría mi situación si regreso a España.

¿Cuántos españoles hay allí en estos momentos, que usted sepa?

Son muchos los voluntarios extranjeros, sobre todo americanos y franceses, pero también suecos, italianos y hasta australianos. Pocos todavía los españoles que van incorporándose. La cantidad de españoles aquí o por llegar no puedo decirla por razones de seguridad. Además, hay quien prefiere el total anonimato. La mayor parte, exmilitares con experiencia, pero también hay sanitarios. Nos han asignado una ambulancia en nuestra unidad a cargo de un sanitario francés de la legión extranjera. A las autoridades españolas no les hace gracia que españoles se inmiscuyan en esta guerra. Y tratarían de impedírselo. Decir una cantidad es decir un cupo de captura, así que no podemos dar este tipo de información que va en contra de nuestros voluntarios. Para Daesh sería una joya atacar donde saben que hay más occidentales para capturar, torturar y ejecutar pública y mediáticamente. También Daesh sabe por dónde llegan los occidentales, si les damos pistas de número de personas y lugares de procedencia sería un bombón de información que sin duda utilizarían. Estamos hablando de una guerra con un enemigo tan cruel como poco convencional al que hay que dar la menor información comprometida posible.

Los primeros voluntarios españoles que conocimos fueron jóvenes comunistas. ¿Cómo es su relación con ellos, su convivencia desde posiciones ideológicas tan alejadas?

Aquí no hay comunistas ni historias, el enemigo es salvaje y despiadado con el que pille de nosotros, si no vamos a tener diferencias al morir tampoco las queremos al vivir. Cada cual lleva su vida interior, lo mismo ocurre con los kurdos, ya que entre los peshmergas hay laicos, musulmanes, cristianos, patriotas proiraníes, proiraquíes, turcomanos... Si algo ha logrado Daesh es unir a todos contra su barbarie.

¿Qué opina de que los españoles que viajan a Irak o Siria sean detenidos a su regreso acusados de terrorismo?

Es una paradoja que los gobiernos al servicio de las corporaciones como Repsol u otras, a las que se retiran los políticos en jubilaciones doradas, sean capaces de beneficiarse de la situación de conflicto en la zona para sacar petróleo barato a cambio de armas obsoletas. No quieren terminar con un conflicto que les beneficia económicamente. Son ellos los que deberían ir a la cárcel por corruptos...

Usted, por tener permiso de armas y estar en las filas de los perhmergas, se librará de esto al volver, ¿es así?

Si ves en el portal de tu casa un grupo de energúmenos violando a una muchacha, no te planteas consecuencias legales ni riesgos al intervenir contra el atropello. Lo haces y punto, lo que venga después está en manos de Dios. No se puede entrar a sopesar consecuencias.

Sin embargo, a los comunistas que estuvieron en el frente les han detenido a su regreso acusándoles de haberse integrado en el PKK. ¿Usted la considera una organización terrorista?

Ningún gobierno occidental lo considera de verdad pues todos mantienen en sus países delegaciones o contactos con ellos, recuerden sus visitas al Parlamento vasco. Pero de nuevo la hipocresía de gobiernos aliados con Turquía prevalece. Lo que los medios silencian es que actualmente Turquía está masacrando pueblos kurdos en sus fronteras. Si hoy mismo hay combates desiguales contra los kurdos, ¿cómo no van a despertar adhesiones y solidaridad?

¿Qué 'amuletos' lleva con usted en el frente?

Amuletos pueden llevar los paganos, a mí me acompaña el Sagrado Corazón de Jesús, mi escapulario y el Rosario.

¿Qué le dice su familia?

Sólo hablamos de temas personales.

¿Anima a otros a ir a Irak o Siria para combatir al Daesh?

El estado español debiera mandar ayuda militar y humanitaria. Ante su pasividad, es bueno que aquel que pueda aportar algo para evitar esta barbaridad, dé un paso al frente y lo haga.

Camarada Martos. Joven comunista detenido después de luchar seis meses en Irak y Siria

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Es uno de los dos jóvenes comunistas, el otro es el que se hace llamar Paco Arcadio, que en enero del año pasado salieron en las noticias donde anunciaban su adhesión a la lucha «contra el fascismo del Estado Islámico» y en defensa de «los hermanos kurdos». En aquel vídeo aparecían vestidos de militares y encapuchados, con una bandera comunista y otra de la República. Cuando regresaron al cabo de seis meses, fueron detenidos por integración de banda terrorista (PKK), cuando ellos aseguran que estuvieron en las filas del YPG (Unidades de Protección Popular Kurda, algo así como sus fuerzas armadas), aunque puestos en libertad al día siguiente con el pasaporte retirado. Martos es un veinteañero. Acababa de terminar de estudiar y se puso a trabajar «Lo que me mueve desde que tengo

15 años es el marxismo leninismo. A irme para allá me impulsó la causa kurda, vimos la posibilidad y marchamos; la ayuda que dábamos aquí estaba bien, pero podías aportar algo más. Los kurdos te reciben con los brazos abiertos, se sienten muy agradecidos. Volvería a hacerlo cuando me fui. Ahora no, porque mi trabajo está luchando desde aquí y además me han quitado el pasaporte».

Es uno de los dos jóvenes comunistas, el otro es el que se hace llamar Paco Arcadio, que en enero del año pasado salieron en las noticias donde anunciaban su adhesión a la lucha «contra el fascismo del Estado Islámico» y en defensa de «los hermanos kurdos». En aquel vídeo aparecían vestidos de militares y encapuchados, con una bandera comunista y otra de la República. Cuando regresaron al cabo de seis meses, fueron detenidos por integración de banda terrorista (PKK), cuando ellos aseguran que estuvieron en las filas del YPG (Unidades de Protección Popular Kurda, algo así como sus fuerzas armadas), aunque puestos en libertad al día siguiente con el pasaporte retirado. Martos es un veinteañero. Acababa de terminar de estudiar y se puso a trabajar «Lo que me mueve desde que tengo 15 años es el marxismo leninismo. A irme para allá me impulsó la causa kurda, vimos la posibilidad y marchamos; la ayuda que dábamos aquí estaba bien, pero podías aportar algo más. Los kurdos te reciben con los brazos abiertos, se sienten muy agradecidos. Volvería a hacerlo cuando me fui. Ahora no, porque mi trabajo está luchando desde aquí y además me han quitado el pasaporte».

¿Cómo fue? ¿Qué cosas vivió allí?

Fue una experiencia más de vida, he conocido a gente que ha sido importante para mí y he podido ser consecuente realmente con lo que creía necesario. No es nada fácil dejar atrás familia, amigos y las comodidades que se tienen en España, pero es por una causa justa, y saber que luchas por un bien mayor hace más llevadera toda dificultad que encuentras. En Shangal, nos contaron que entró el Daesh y se llevó a las personas que querían para ellos, al segundo día les dieron entrenamiento y al tercero les ordenaron que mataran a todo el que no fuera musulman. Encontraron montones de cadáveres, niños desangrados con los pies cortados. Le cortan la cabeza a la gente con un cubo de hojalata. Pero en la lucha se esconden, disparan escondidos, contra los civiles se encuentran fuertes, con poder, pero contra un ejército como las YPG huyen.

¿Peligró su vida o la de sus compañeros?

Sí, de forma constante, es una guerra.

¿Ha estado cerca de algún yihadista de Daesh?

Obviamente, en el frente estamos todos muy cerca.

¿Cómo era allí el día a día, cómo les trataban los kurdos?

Siempre con actividad entre guardias por el día y por la noche, aunque también había mucho tiempo para leer y confraternizar con los compañeros. Todos ellos siempre se mostraron muy hospitalarios y agradecidos por compartir su lucha. En el frente es muy duro estar, la comida y el agua llegan tarde y mal, el pan ya está malo, y las condiciones higiénicas son nulas, si quieres ducha tienes que irte del frente y es complicado. Hay seis camas para 20 personas, se hacen turnos para dormir, las guardias son de cuatro horas en la noche y te levantas a las cinco. El Daesh ataca de cinco a siete de la mañana porque por la noche no tiene miras térmicas como los kurdos o tienen muy pocas, les puedes ver a ellos pero ellos no a ti. Se hace lo que se puede, nadie está triste, todo el mundo que está en el frente es porque quiere estar.

Al llegar, ¿entraron en contacto con otros españoles?

No, no coincidimos con ninguno, aunque hemos sabido que ha habido muchos más, algunos han vuelto. Sin embargo, a los únicos que nos piden décadas de cárcel es a nosotros, y decían que en España no te pueden juzgar por tener una ideología.

Hay por allí, además de comunistas, ultra católicos, ex militares... ¿Se han topado con alguno?

Españoles no, pero católicos, anarquistas o comunistas de otros países sí, constantemente.

¿Cómo es allí la convivencia entre gente de ideologías tan alejadas?

Aquello es la lucha por una revolución democrática contra la barbarie, dentro de unos mínimos todos luchamos por lo mismo, la liberación del pueblo kurdo y el fin del Estado Islámico.

¿Sabían que podrían tener problemas a la vuelta?

Sí. No me imaginaba el circo que se ha montado finalmente con este juicio, pero sí. Sabía que con el déficit democrático que hay en España podía pasar algo.

¿Cómo fue la detención?

La de mis camaradas entrando por la fuerza a las 7 de la mañana en sus casas con fusiles, la mía, algo menos traumática.

¿Entiende que se detenga a los voluntarios que van a combatir a Daesh?

Claro que no, es una gran injusticia, además mucha más gente ha ido a combatir y no les detienen. Lo han hecho con nosotros y han ilegalizado nuestro partido (Reconstrucción Comunista) cautelarmente durante un año para dar un escarmiento mediático y destruir aquello que no les gusta. Es un gran ejemplo de que en España hay democracia solo para quien les interesa, que encubren los presos políticos mientras critican los que supuestamente hay en otros países. Deberían tomar ejemplo del resto de Europa, que no persigue a aquellos que se enfrentan al Estado Islámico. Nuevamente volvemos a ser un país de pandereta.

¿Entiende el argumento de que podrían poner el riesgo la neutralidad de España en este conflicto?

¿De qué neutralidad estamos hablando? ¿Acaso no es España miembro de la coalición internacional contra el Daesh? ¿Acaso no se han sentado los líderes de esa coalición con los kurdos y les tienen de aliados? El gobierno de España ha cometido un grave error y le va a pasar factura, ha violado los principios democráticos más básicos mientras muestra una permisibilidad increíble con el Estado Islámico en España, solo te tienes que acercar a una cárcel donde estén para verlo. Nuestro juicio es un montaje sin precedentes, es una vergüenza para todos que deja una imagen pésima de nuestro país.

Por otro lado, ¿qué les parece que se les iguale con los que van a integrar las filas de Daesh?

La comparación con el Daesh ya es una infamia digna solo de una república bananera. El Daesh mata, asesina en cualquier lugar del mundo, tiene armas, una financiación oscura, una gran estructura internacional y pretende reconquistar Al-Andalus. Nosotros somos un partido inscrito en el registro de partidos, nuestros fines son públicos, no hemos cometido ningún delito, no tenemos armas, no matamos a nadie, no tenemos financiación ilegal de ningún tipo... ¿Qué clase de loco enfermo no ve a simple vista que no tenemos nada que ver?

Roberto Vaquero. Secretario general de Reconstrucción Comunista, ha pasado 49 días en la cárcel por colaboración con organización terrorista (PKK)

Madrileño de 29 años, lleva en Reconstrucción Comunista desde su fundación, en 2009, como secretario general. Ha pasado casi dos meses en la cárcel por tenencia de explosivos y pertenencia a una organización criminal que colabora con una organización terrorista (PKK). Le acusan de poner en contacto desde Madrid a jóvenes comunistas con miembros de este partido para viajar a Siria e Irak y combatir junto a los kurdos al Daesh. El juez ha prohibido las actividades de su partido durante un año y ha clausurado sus sedes de Vallecas y Valencia.

Acaba de salir de la cárcel después de 49 días ¿Cómo ha sido este tiempo?

Lo he llevado bastante bien, haciendo deporte y leyendo, aunque he sufrido presiones y me han metido en el mismo módulo que la gente del Estado Islámico, así que he tenido algún problema sin demasiada importancia. En la primera cárcel (Soto del Real) coincidí con tres yihadistas, pero no llegué a verlos, en la segunda había nueve, y estaban en todas las galerías que tenía paralelas a la mía, estuvieron intentando pillarme durante toda mi estancia allí, sobre todo después de que misteriosamente, cuando iba a la trabajadora social, se abriera también la puerta del patio de un yihadista y nos encontramos de frente, con lo que tuve que defenderme. Tras ese incidente estuvieron intentándolo con más insistencia. El régimen FIES es un régimen de exterminio para presos políticos y reclusos para ellos conflictivos, sin embargo dentro de los módulos de aislamiento, en contraste a lo anterior, los yihadistas viven a cuerpo de rey y les tratan con privilegios con respecto a los demás presos. Quería aprovechar para condenar la situación que viven todos los presos en el sistema penitenciario español, que está ideado como un negocio y no como algo para reinsertar a la gente en la sociedad, la cárcel no reinserta solo excluye.

Ha tenido que pagar 6.000 euros de fianza y está en libertad condicional. ¿Cómo ha quedado el tema?

No está demasiada clara la cosa aún de qué nos van a imputar falsamente al final.

¿Qué pasos va a dar a partir de ahora, qué dice su abogado?

Que hay que pelear el juicio, somos inocentes de todo lo que se nos acusa, si la justicia existe en España el juicio debe caer cuanto antes.

¿Qué apoyos ha tenido?

De muchísimas personas y colectivos incluyendo a la comunidad kurda, todos los que nos han estado atacando le han estado haciendo el juego sucio al Estado Islámico. La gente que acude a combatir lo hace a título individual y porque ellos así lo desean, nadie les manda, se van porque quieren ellos. Se marchan respondiendo a un llamamiento internacional que se formula por parte del MLKP, es decir, no tiene nada absolutamente que ver con el PKK, que es de lo que se nos acusa. Ni se ha mandado a nadie, ni se han ido con el PKK, ellos se integraron en la YPG.