Redacción
En la ciudad kazaja de Aktobe, se decretó el más alto nivel de amenaza terrorista: el rojo. Un día antes, un grupo de extremistas atacó una tienda de armas y una unidad militar. Como resultado de este ataque, 6 personas perdieron la vida y hubo informes contradictorios sobre la toma de rehenes. Todos los indicios muestran que el guión para un golpe de estado en el país está pasando a una nueva etapa.
El desarrollo de los acontecimientos
Las protestas en Kazajstán comenzaron después de la publicación en los medios de comunicación de los informes sobre las modificaciones en las leyes sobre el suelo. La información se ha presentado de una manera tal que parece que el gobierno planea supuestamente una venta masiva de tierras kazajas a extranjeros. Más tarde, esta información fue desmentida. Sin embargo, las redes de inteligencia occidentales tuvieron la oportunidad de sacar a la gente a las calles y de organizar protestas en muchas grandes ciudades. Aktobe fue uno de los centros de las recientes protestas contra el gobierno.
La carta extremista
A pesar del hecho de que los manifestantes apuntan a la naturaleza civil y pacífica de sus acciones, a menudo se distinguen por ser agresivos hacia las autoridades. Los islamistas radicales, que tienen vínculos muy estrechos con grupos prohibidos como el ISIS o Jabhat al-Nusra, desempeñan el papel principal en los enfrentamientos. Las protestas fracasaron porque las autoridades tomaron medidas adecuadas, y por esta razón los radicales empezaron forzar provocaciones. Es de destacar que la ciudad Aktobe, donde se han producido los ataques terroristas, se encuentra cerca de la frontera con Rusia. Por lo tanto, el factor del extremismo islámico se ha manifestado en otra área inmediatamente próxima a Rusia.
Parte interesada
Como sucede a menudo, las redes occidentales están trabajando en conjunto con empresarios locales. Así, las agencias de inteligencia de Kazajstán acusaron al empresario TokhtarTuleshov, propietario del negocio de cerveza más grande del país, de planear un golpe de Estado. De acuerdo con los funcionarios de seguridad, su plan consiste desestabilizar la situación en el país a través de la creación de focos de tensión, protestas organizadas y disturbios. En este contexto, TokhtarTuleshov planeaba formar un denominado "gobierno alternativo" y cambiar la estructura del gobierno actual.
Análisis: EEUU quiere provocar una revolución de color anti-rusa en Kazajistán
Un experto geopolítico ruso ha subrayado que las recientes turbulencias políticas en Kazajistán son el resultado de un complot de EEUU para desestabilizar a la vecina Rusia.
“Rusia tiene una larga frontera común con Kazajistán y la inestabilidad en ese país crearía muchos problemas para Moscú”, dijo Nikolai Starikov a Fars News el miércoles.
Kazajistán es uno de los principales aliados de Rusia y es miembro de varios bloques pro-rusos como la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la Unión Económica Euroasiática (UEE) y la Organización de Cooperación de Shanghai.
Starikov reiteró que las recientes protestas y ataques terroristas en la ciudad de Aktobe fueron el resultado de una conspiración de EEUU con el fin de ejercer presiones sobre Rusia.
Él señaló que EEUU busca incrementar los problemas de Rusia desestabilizando Kazajistán y creando un problema de refugiados y demandantes de asilo para Moscú.
En diciembre, un político ruso advirtió que el grupo terrorista EI podría lanzar operaciones e iniciar ataques en los países del Asia Central y el Cáucaso.
“La presencia del EI en Afganistán puede expandirse rápidamente a otros países de Asia Central, incluyendo Tayikistán, Kirguistán y Kazajistán”, dijo el presidente de la Universidad Ruso-Americana, Alexei Podberezkin.
Las declaraciones de Podberezkin se produjeron poco después de que 1.600 terroristas del EI capturaran algunas regiones en la parte este de Afganistán.
Por su parte, el presidente del Instituto de Países de Oriente Próximo, Yeugueni Satanovski, dijo al diario Izvestia que Kazajistán podría ser el primer país de Asia Central en caer víctima de una revolución de colores similar a las primaveras árabes o a las revoluciones de colores en Ucrania y Georgia.
El grupo radical Ejército de Liberación de Kazajistán se responsabilizó por la serie de ataques terroristas en Aktobe. En la declaración emitida por el grupo extremista se afirmó que "se trata del primer combate sostenido por los partidarios de una vía democrática de desarrollo en Kazajistán”.
"Se trata de un escenario de la primavera en Asia Central. La estrategia consiste en destruir la república como Estado, romper su alianza con Rusia y parar los suministros de combustible a China", afirmó el experto.
Según Satanovski, en la zona existen muchas organizaciones semejantes al Ejército de Liberación de Kazajistán, y la llegada al poder de cualquiera de ellas tras el derrocamiento del Gobierno oficial representaría un gran peligro para Rusia.
El 5 de Junio, varios hombres armados atacaron dos tiendas de armas y una unidad militar en Aktobe. Los combates entre los terroristas y las fuerzas militares y los policías se prolongaron durante algunos días. En total, 19 personas, 13 de ellas asaltantes, perecieron en estos incidentes. Otros cuatro asaltantes resultaron heridos y siete lograron huir y son buscados por las fuerzas de seguridad.
Las autoridades de Kazajistán decretaron el estado de alerta en todo el país.
El presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbaev, declaró que los autores de los ataques en Aktobe cumplieron órdenes desde el extranjero. "Los ejecutores del ataque terrorista recibieron instrucciones desde el extranjero", dijo Nazarbaev en un comunicado.
El líder kazajo denunció los intentos de organizar una "revolución de colores" en el país.
"Todos sabemos que las llamadas 'revoluciones de colores' emplean diferentes métodos: se inician con manifestaciones improvisadas, asesinatos e intentos de usurpar el poder, algo que pudimos observar también en nuestro país", expresó Nazarbaev al dirigirse a los ciudadanos en relación a los recientes ataques terroristas de Aktobe.