Redacción
Los dispositivos llamados ADE 651, construidos por el Reino Unido, tienen serias fallas que han causado la muerte de civiles en Irak.
En protesta contra los servicios de seguridad en Irak por no proteger a los ciudadanos, previniendo atentados como el perpetrado el domingo por el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) en Bagdad (capital iraquí), el sitio Web del Ministerio iraquí del Interior fue hackeado y emitida una foto de un bebé bañado en sangre junto a un detector de bombas ADE 651, informó el martes el diario estadounidense The Washington Post.
El rotativo indica que esos aparatos todavía se utilizan en Irak a pesar de que una investigación de la agencia británica de noticias BBC mostrara hace 6 años que no funcionan correctamente y son falsos.
Sabemos que no funciona, todo el mundo sabe que no funciona y la persona que lo inventó ahora está en la cárcel. Pero no tengo otra opción (...) Muchas personas han muerto a causa de esta pieza de plastic”, dijo un policía iraquí.
El ADE 651 es un pequeño instrumento de mano con una antena telescópica en un pivote que se supone que sirve para detectar materiales explosives. El dispositivo en cuestión no contiene componentes electrónicos y, en realidad, es un aparato para encontrar pelotas de golf, informó un policía británico en 2013.
El detector de explosivos fue vendido a Irak por James McCormick, un hombre británico que fue condenado en 2014 a 10 años de prisión en el Reino Unido. Había sido detenido en 2010, cuando la exportación del dispositivo fue prohibida por el Gobierno británico, a partir del cual ganó alrededor de 80 millones de dólares.
“Sabemos que no funciona, todo el mundo sabe que no funciona y la persona que lo inventó ahora está en la cárcel. Pero no tengo otra opción (...) Muchas personas han muerto a causa de esta pieza de plastic”, dijo al periódico estadounidense un oficial de Policía iraquí en un puesto de control en Bagdad que todavía estaba usando uno de esos dispositivos.
El domingo dos potentes explosiones en Bagdad provocaran la muerte de al menos 250 personas y dejaran más de 200 heridos. Los atentados terroristas han aumentado en Bagdad en los últimos meses, coincidiendo con retrocesos en el campo de batalla de los terroristas.