Redacción
El nuevo secretario general del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Gali, fortalecerá el Ejército saharaui para hacer frente a cualquier eventualidad.
En su discurso de clausura del Congreso Extraordinario del Frente Polisario, ante cerca de 2500 congresistas y delegaciones internacionales, Brahim Gali, recién nombrado secretario general del Polisario presidente de la RASD, dijo que los cuadros del Polisario están llamados a un cambio cualitativo para fortalecer la estructura organizativa y política y aglutinar a la sociedad saharaui para afrontar los desafíos.
Insistió en continuar con los esfuerzos para fortalecer el Ejército Popular de Liberación Saharaui (EPLS), diversificar los programas de formación y entrenamiento militar especializado, con energía joven y de calidad, para que esté dispuesto a hacer frente a todas las eventualidades.
Gali destacó la necesidad de que el levantamiento por la independencia siga su actividad por constituir un elemento central en la actual confrontación con el ocupante marroquí, y exigió a sus militantes más apoyo y respaldo.
Insistió en intensificar el trabajo diplomático y puso énfasis en cuestiones como los derechos humanos, los recursos naturales, el frente legal y judicial, medios de comunicación y la cultura. Se refirió, también, a los esfuerzos dirigidos a los jóvenes y mujeres como algo esencial en los programas nacionales para garantizar su presencia amplia y efectiva en la vida nacional.
Días antes de celebrarse el congreso y como presidente de la comisión preparatoria Gali pidió a la población saharaui alejarse de cualquier acto que muestre debilidad ante el invasor marroquí y aseguró que no cederán su derecho a la autodeterminación.
El Congreso Extraordinario del Polisario emitió al final de sus sesiones un comunicado en el que exige a las Naciones Unidas una fecha para la organización de un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental, de acuerdo con el plan de paz de la ONU y la Unión Africana, ratificado por el Consejo de Seguridad en su resolución 690 en junio de 1991.
Pide para la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) competencias para vigilar los derechos humanos, que se ponga fin al cerco militar y al bloqueo informativo impuesto en el territorio y la liberación de todos los presos políticos saharauis, encabezados por los del grupo de Gdeim Izik, así como aclarar el destino de los desaparecidos y de los prisioneros de guerra.
Los congresistas hicieron un llamamiento a Francia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, para que deje de apoyar la política colonial de Marruecos en el Sáhara Occidental y pase a ser parte de la solución en lugar de causa de la prolongación del conflicto.
Sobre España resaltaron el consenso y apoyo de la población a la lucha del pueblo saharaui y pidieron al Gobierno que asuma sus responsabilidades históricas y legales con el pueblo saharaui como potencia administradora del territorio.
El Congreso expresó su preocupación por las actitudes negativas de algunos estados árabes del Golfo que apoyan la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, elogió el apoyo a la causa saharaui por parte de Argelia, primer país que visitará Brahim Gali, y Mauritania, y manifestó su agradecimiento a las posiciones de la Unión Africana.