El joven que mató al menos a nueve personas, hirió a más de una veintena y se suicidó en el sur de Alemania este viernes, era objeto de burlas constantes en el colegio y prometía vengarse.
Una adolescente de 14 años que vivió en el mismo complejo de viviendas que Ali David Sonboly, identificado como el presunto autor de los tiroteos en las calles y un centro comercial de Múnich, relató al periódico 'Daily Mail' que él les decía a sus compañeros: "Os mataré a todos!". Agregó que el alumno "no era muy popular" en la escuela, y que solo tenía a dos o tres amigos a quienes saludaba dándoles la mano.
Uno de esos alumnos, también entrevistado por el diario, señaló que Ali David era buen estudiante pero objeto de burlas constantes en el colegio. Y él "siempre" prometía vengarse, amenazaba con matarlos.
Efectivamente, las víctimas fatales del ataque a mano armada son mayoritariamente adolescentes, como el propio autor de la masacre. Dos de los muertos tenían 15 años, otros tres 14, un fallecido tenía 17, uno 20 y el último 45 años, según enumeró el jefe de la Policía de la capital bávara, Hubertus Andrae.
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La caótica caza del ultranacionalista que nunca existió
Seis horas tardó la policía alemana en despejar la incógnita sobre la autoría de la masacre de este viernes en Múnich. Hasta conocerse que se trataba de un germano-iraní, medios y redes sociales apostaban fuerte por un ultraderechista nativo.
"¡Turcos de mierda!" y "¡Yo soy alemán!" son dos de las frases que pueden oírse en un vídeo realizado con teléfono móvil en el lugar de la matanza de Munich, el centro comercial Olympia y que llevó a anoche a muchos a especular que se trataba de un grupo de ultraderechistas que reaccionaban a la ola de ataques yijadistas en Europa, el último de ellos hace cinco días en un tren alemán.
Había otras razones para sospechar que pudiera tratarse de un extremista identitario, como la macabra coincidencia de que ayer se cumplieran cinco años de la matanza de Utoya perpetrada por el antinmigracionista noruego Anders Breivick. La edición española de Russia Today llegó a informar de que el asesino había sido detenido y se trataba de un conocido ultranacionalista del que daba incluso el nombre, Samuel Hydbrand. Las propias autoridades alemanas alimentaron las especulaciones al negarse a dar la menorpista sobre la posible identidad del autor durante seis largas horas mientras lanzaba confusas informaciones sobre ataques en varias partes de la capital bávara y hablaba de tres francotiradores.
Pero la tardanza y las vacilaciones parecen responder a la misma razón que llevó a la ocultación, primero, y minimización, después, de los asaltos de Noche Vieja en Colonia y otras ciudades alemanaso a las instrucciones de la policía de negar a los medios información sobre el origen de los autores de violaciones en el país: distraer la atención de la opinión pública sobre los graves problemas de convivencia que ha traído la entrada masiva -más de un millón en menos de un año- de supuestos refugiados de Oriente Medio y el Norte de África.
De hecho, la frase que abre este texto, atribuida inicialmente al perpetrador, la dirigió uno de los testigos al propio atacante, que respondió con el "¡yo soy alemán!" que en seguida corrió por las redes. De hecho, que el atacante fuera, al menos sobre el papel, germano-iraní supuso cierto alivio para las numerosas fuentes globalistas que habían especulado hasta el último segundo con la posibilidad del ataque ultraderechista. Si nació en Alemania, si tenía pasaporte alemán -doble nacionalidad, en realidad-, no se trataba de un refugiado de última hora y, por tanto, el proyecto de Merkel no queda en entredicho. Tampoco existen, asegura la policía, conexiones con el ISIS.
En realidad, lo que queda en la mente de la opinión pública es que se trata de la enésima matanza perpetrada por un musulmán en Europa en un año que lleva camino de batir un siniestro récord en este sentido, y que el de la multiculturalidad es un experimento que está saliendo muy caro, en dinero y vidas, al Viejo Continente.
La pésima comunicación de la policía alemana cometió curiosamente errores repetidos previamente en las matanzas de Niza y Orlando, a saber, advertir de la presencia de "varios atacantes". Las autoridades de Múnich llegaron a advertir a la población de que la policía andaba a la caza de varios tiradores que se habrían dado a la fuga, y aconsejaban a la población que permaneciesen en sus casas. También se habló de armas largas cuando en realidad el autor usó solo una pistola.
Todo lo que hay que saber sobre el tiroteo de Múnich
Este viernes 22 de julio el centro comercial Olympia de la ciudad alemana de Múnich fue escenario de un tiroteo. De acuerdo con las cifras oficiales, al menos nueve personas murieron en el ataque.
¿Cómo empezaron los hechos?
A las 15:50 GMT la Policía alemana recibió una llamada alertando de que se estaba produciendo un tiroteo en la calle Ganauer de la capital bávara. Un video publicado en las redes sociales muestra cómo una persona empieza a disparar al lado de un McDonald's ubicado en la misma calle frente alcentro comercial Olympia.
Desde ahí, el delincuente se dirigió a la calle Reese, perpendicular a la calle Ganauer, y entró al Olympia. Alrededor de las 16:30 en los medios de comunicación aparecieron numerosos informes de que cerca del centro comercial se estaba desarrollando una operación policial. Los vehículos policiales acudieron a la zona y las personas que se encontraban en el Olympia salieron corriendo del edificio.
En la ciudad dejó de operar el transporte público. Las autoridades cerraron el metro, y los tranvías y autobuses dejaron de circular. La estación principal de trenes de Múnich ha sido evacuada. Unas horas después la Policía dio permiso para restablecer el funcionamiento del transporte público.
Número de víctimas y heridos
La Policía confirmó oficialmente que nueve personas murieron en el tiroteo, entre ellas el presunto autor del ataque. No obstante, de acuerdo con los datos preliminares (aún no confirmados), el número de muertos podría llegar a 15. La Policía no especificó cuántas personas han resultado heridas (aunque se sabe que son muchas). Los hospitales de la ciudad tampoco dan información al respecto.
¿Quién es el autor del tiroteo?
El jefe de la Policía de Múnich, Hubertus Andrae, ha hecho pública la identidad del responsable del tiroteo en una rueda de prensa. Se trata de un joven alemán de origen iraní, Ali David Sonboly, de 18 años.
El atacante posiblemente estaba "trastornado" y había acudido a un consultorio siquiátrico por depresión. El oficial dijo a los medios que el ataque puede ser calificado de una "conducta violenta clásica" y no terrorismo.
¿Qué tipo de arma utilizó el tirador?
El tirador de Múnich estaba armado con una pistola Glock 9 milímetros. Inicialmente los testigos y las fuentes policiales hablaban de un arma larga, pero esta versión no ha encontrado confirmación durante la investigación. En un video grabado cerca del McDonald's se ve a un hombre disparando precisamente con una pistola.
¿Ataque terrorista?
Inicialmente la Policía ha calificado el incidente de ataque terrorista, pero más tarde ha puesto en duda esta versión porque los motivos del tiroteo "aún se desconocen".
Merkel mantiene el silencio
La canciller alemana, Ángela Merkel, no ha hecho de momento ninguna declaración sobre el atentado en Múnich, a pesar de que la Policía lo haya descrito como un ataque terrorista. Mientras tanto, varios políticos alemanes y líderes mundiales ya se han pronunciado sobre el tiroteo.
El ministro de Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, ha señalado que la situación actual en Múnich no está del todo clara por el momento. La suya ha sido la primera declaración oficial de un político alemán de alto rango tras los hechos.
Por otro lado, el presidente del país, Joachim Gauck, ha expresado: "El ataque en Múnich me ha impactado. Mis pensamientos están con las víctimas y con aquellos que lloran por sus seres queridos".
Además el presidente de EE.UU., Barack Obama, y el ministro de Asuntos Exteriores británico, Boris Johnson, han expresado sus condolencias al pueblo alemán.