Varios tanques del Ejército turco han entrado en Siria en el marco de una operación contra el Estado Islámico lanzada cerca de la ciudad de Jarabulus en Alepo, informa la agencia AFP.
Los tanques son apoyados por artillería, misiles y aviación turca que la madrugada del miércoles bombardeó posiciones terroristas. La operación también es apoyada por la coalición contra el Estado Islámico liderada por EE.UU.
Se busca cortar rutas de tráfico ilegal
La agencia turca Anadolu ha confirmado esta información, remitiéndose a sus fuentes en el Ejército. Paralelamente, Turquía ha evacuado la ciudad de Karkamis y otras seis localidades fronterizas con Siria debido a esta operación,informó el ministro turco del Interior, Efkan Ala.
Con esta operación se busca liberar de terroristas las regiones fronterizas con Turquía para, de esa forma, cortar sus rutas de tráfico ilegal y privarlos de abastecimientos y del flujo de nuevos integrantes extranjeros.
La operación turca tiene lugar cerca de la región donde hace unos días un terrorista suicida dejó 50 muertos en un boda en la ciudad de Gaziantep. Las autoridades turcas vinculan este atentado, cometido por un adolescente, con el EI y se han comprometido a 'limpiar' la región fronteriza de terroristas.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, asegura que el objetivo de la operación es terminar con las amenazas que provienen "tanto del Estado Islámico como de los kurdos sirios". Asimismo, afirmó que Turquía está dispuesta a llevar a cabo acciones en Siria conjuntas tanto con Rusia como con la coalición internacional.
"La incursión de tanques turcos viola nuestra soberanía"
"Damasco condena la incursión en territorio de Siria de tanques turcos apoyados por la aviación de la coalición internacional encabezada por EE.UU.", reza la declaración oficial del Ministerio sirio de Exteriores.
Además, la cancillería siria ha exigido a la ONU que tome medidas para obligar a Turquía a detener sus agresiones contra su territorio.
El canciller de Turquía, Efkan Ala, ha exigido a los kurdos sirios que abandonen las zonas al oeste del río Éufrates, amenazándoles con tomar "medidas necesarias" sin no obedecen, informa Ria Novosti.
Mientras, Khaled Isa, representante en Francia del Partido de la Unión Democrática de los kurdos sirios, afirmó este miércoles a la agencia Sputnik que "Turquía intenta convertir su ocupación indirecta en una directa".
"Demandamos que Turquía se retire inmediatamente del territorio sirio, deje de apoyar a los grupos terroristas o, en el caso contrario, la forzaremos a salir de nuestro territorio", dijo.
En ese sentido el investigador Adrian Zelaia cree que EE.UU. puede estar interesado en agravar la situación en el conflicto sirio.
Cazas F-16 de la Fuerza Aérea turca entran en el espacio aéreo sirio
La incursión, la primera por parte de Turquía desde el incidente del derribo del caza ruso, se produce en el marco de la ofensiva turca contra el Estado Islámico.
Varios cazas F-16 de la Fuerza Aérea turca han penetrado en el espacio aéreo de Siria en el marco de la incursión iniciada este miércoles contra el grupo terrorista Estado Islámico. Los aviones turcos han lanzado varios ataques contra posiciones terroristas en tierra cerca de la frontera turco-siria, recoge 'The National'.
La madrugada del 24 de agosto, tanques del Ejército turco cruzaron la frontera y avanzaron hacia posiciones terroristas en la ciudad fronteriza de Yarabulus, en el noreste de Alepo. La operación está siendo apoyada por la artillería y la aviación turca.
Por su parte, Damasco condenó la entrada de los blindados turcos en Siria, además de denunciar los hechos ante la ONU, ya que considera que Ankara no lucha contra el terrorismo y que solo pretende expulsar al Estado Islámico para desplegar en su lugar otros grupos extremistas a los que apoya.
Mientras tanto, la ciudad siria de Alepo es escenario de una intensa y cruenta batalla entre las fuerzas gubernamentales y la denominada 'oposición moderada'. Esta última, apoyada por otras facciones yihadistas, abrió a principios de agosto una brecha en el frente del Ejército sirio rompiendo así el asedio entorno a los combatientes de la oposición parapetados en el centro de la ciudad.
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El fotógrafo Mahmoud Raslan está acusado de poseer vínculos con terroristas
Mahmoud Raslan, el autor de la fotografía del niño de Alepo que se volvió viral y se convirtió en un símbolo de la tragedia que supone la guerra de Siria, está acusado de tener nexos con rebeldes pertenecientes al Movimiento Nour al Din al Zenki, un grupo terrorista que opera en el país.
La polémica se ha desatado después de que el portal Offguardian publicara una instantánea en la que Mahmoud Raslan posa junto a algunos miembros de ese colectivo, que en julio decapitó a Abdullah Tayseer, un joven de 12 años. Sin embargo, el fotógrafo afirma que no sabía que esos hombres formaban parte de esos militantes.
"Mahmoud Raslan no es ningún activista de los derechos humanos. Se autodenomina 'activista mediático', pero su función ha sido apoyar y aplaudir a la actividad terrorista en Siria", ha explicado a RT Sara Flounders, codirectora de la ONG antibelicista Centro Internacional de Acción.
Flounders afirma que la imagen del niño de Alepo "se está utilizando para fomentar la guerra y los bombardeos americanos en Siria e intensificar los esfuerzos para cambiar el régimen en Siria" y asegura que "los medios de comunicación dominantes de EE.UU. no han ofrecido la verdad durante los últimos cinco años", por eso "solo difundirán la siguiente imagen y la siguiente mentira, para tratar de justificar el aumento de la intervención norteamericana en esta guerra".
El conflicto armado de Siria comenzó hace cinco años y se ha cobrado miles de vidas. En ese país, diferentes grupos armados luchan contra el Gobierno de Bashar al Assad y los hombres que aparecen en el 'selfie' de Mahmoud Raslan pertenecen a un grupo que, junto con sus aliados del Ejército Libre de Siria, el año pasado recibió misiles antitanque de EE.UU., segun asegura el diario británico 'The Guardian'.
Turquía tendrá un papel "más activo" en la resolución del conflicto sirio
El primer ministro turco, Binali Yildrim, ha afirmado este sábado en rueda de prensa que "Turquía estará más activa en el conflicto sirio en los seis próximos meses como actor regional" puesto que "el derramamiento de sangre tiene que parar: bebés, niños, personas inocentes no deben morir", informa 'Hurriyet Daily News'.
En este contexto, Yildrim declaró que el presidente sirio, Bashar al Assad es uno de los protagonistas de la guerra y es posible discutir con él el proceso de transición. "Podríamos sentarnos a conversar con él [Al Assad] sobre el periodo de transición.
Una transición sería más fácil así. Pero creemos que en el futuro de Siria no deben desempeñar ningún papel ni los rebeldes kurdos, ni el grupo terrorista Estado Islámaico ni Al Assad".
"Encontrar una solución es lo más importante para nosotros", dijo Yildirim. "Es importante que no haya más muertos… Como ya he dicho, Al Assad no puede ser la figura que una a Siria a largo plazo, no será posible. Los principales países implicados —EE.UU., Rusia, Turquía, Arabia Saudita y otros— deben reunirse y Turquía debe hacer un mayor esfuerzo en eso".
Según la prensa, lo que preocupa más al Gobierno turco es la cuestión separatista kurda. Ankara felicita a Siria por los recientes bombardeos contra los combatientes kurdos en Hasaka, en el noreste del país, los primeros desde el inicio de la guerra en Siria: "Es una situación inédita. El régimen sirio empieza a entender que la estructura que los kurdos intentan formar en el norte de Siria se está convirtiendo en una amenaza también para el país", afirmó el primer ministro turco.
Turquía teme que un fortalecimiento de los grupos militantes kurdos en Siria aliente a su propia insurgencia local kurda, que volvió a reactivarse tras el fin del alto el fuego alcanzado el año pasado. "Esto significa que no permitiremos que Siria sea dividida siguiendo criterios étnicos, esto es crucial para Turquía", comentó Yildirim.
El viernes pasado, autoridades kurdas sirias evacuaron a miles de civiles en la localidad de Hasaka, en la frontera con Turquía, tras los bombardeos aéreos del Gobierno sirio, informó la milicia kurda YPG.
Indigestión en la UE: ¿por qué Turquía no será aceptada en la Unión en las próximas décadas?
Anteriormente el representante permanente de Turquía ante la UE anunció que las autoridades turcas esperan entrar en a la Unión Europea en el año 2023.
Turquía no será admitida en la Unión Europea en las próximas décadas ni siquiera si cumple todos los requisitos de la Comisión Europea. Tanto el presidente de dicha comisión, Jean-Claude Juncker, como distintos países miembros son contrarios a la adhesión, de acuerdo con una fuente anónima de los círculos políticos exteriores europeos.
Según ha declarado el representante permanente de Rusia ante la UE, Vladímir Chizhov, en una entrevista al periódico 'Izvestia', la UE "aún no ha 'digerido' a los que países que se adherieron a la UE en la última ampliación".
"Nadie tiene la oportunidad de unirse a la UE en los próximos años. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se ha expresado con toda claridad, asegurando que durante su mandato ningún país va a entrar en la UE. Y su mandato termina en 2019", señala Chizhov.
En cuanto a Turquía o Ucrania, según el representante permanente de Rusia ante la UE, su integración ahora sería una carga excesiva para la Unión.
Al mismo tiempo, el canciller de Austria, Cristiano Kern, ha manifestado su intención de iniciar en la cumbre de la UE del 16 de septiembre una dura discusión sobre la suspensión de las negociaciones sobre la adhesión de Turquía, informa Politico. Según Kern, Turquía no puede ser un candidato para convertirse en miembro de la UE "ni ahora ni en las próximas décadas". El político ha añadido que la fase actual de las negociaciones con la parte turca no es más que "una ficción diplomática".
Anteriormente el representante permanente de Turquía ante la UE, Selim Yenel, había anunciado que las autoridades turcas esperan que el país empiece a formar parte de la Unión en el 2023. "En 2023 la República de Turquía celebra 100 años. Para mi país la pertenencia en la Unión Europea sería una guirnalda de la victoria", dijo Yenel. El representante turco ante la UE hizo hincapié en que ahora las condiciones para la adhesión de Turquía a la Unión no son las más favorables, pero la situación puede cambiar rápidamente.
Análisis: Los límites de un compromiso: Rusia, Turquía y el norte de Siria
La batalla por Alepo entró en una etapa crítica este mes de agosto de 2016. Las tropas gubernamentales reforzadas por la fuerza aérea rusa bloquearon las partes importantes de la ciudad. Para evitar innecesarias pérdidas civiles, se estableció un corredor humanitario, a través del cual pueden abandonar la ciudad. El asalto sobre la ciudad con elevadas pérdidas en todos los bandos, incluyendo civiles, puede atribuirse a las armas modernas, la artillería y las aeronaves.
En respuesta, los rebeldes declararon el 7 de agosto que habían roto el bloqueo de Alepo. Según ellos, abrieron un corredor de 2 kilómetros a lo largo del que trajeron comida a la ciudad (una foto-operación mediática occidental), y municiones. Sin embargo, el ejército sirio bombardeó esta área y dice que es demasiado pronto hablar sobre la ruptura del asedio. La actividad reciente aquí, muestra que la situación está en punto muerto. Ninguna de las partes puede llevar realmente la voz cantante. De hecho, la lucha actual es en parte intencionada para actuar como moneda de cambio en las negociaciones venideras.
Los líderes rusos y sirios entienden que para resolver la situación de Alepo, deben hacer un acuerdo con Turquía. El suministro de armas a los insurgentes en Alepo y la provincia de Idlib en el noroeste de Siria, pasan a través de Turquía. Muchos grupos rebeldes han recibido apoyo de Turquía, y la opinión pública en Turquía percibe la invasión islamista justo como una guerra.
El tema de Alepo y el norte de Siria es un nudo clave de contradicciones que Rusia y Turquía deben resolver trabajando en su reconciliación anti-occidental. El presidente ruso, Vladimir Putin, y Recep Erdogán, el líder turco, tuvieron un histórico encuentro el 9 de agosto. En juego está la cuestión de la salida de Turquía de la OTAN y los cambios en el equilibrio global de poder. Ambos lados entienden que debería ser un compromiso mutuamente aceptable. Mientras tanto, Rusia, que actúa sobre suelo extranjero lejos de sus fronteras, tiene más espacio para maniobrar.
Alepo es la segunda ciudad siria más grande después de Damasco. Su captura significará un cambio radical en la guerra. Pero incluso la estabilización en la región de Alepo, mediante acuerdos con Turquía sin tomar la ciudad, ayudará a liberar fuerzas para luchar contra el estado islámico y las unidades de la oposición que operan en el sur-este del país a lo largo de la frontera con Jordania. Para entender los límites de un compromiso que Turquía pueda aceptar, deberíamos destacar las prioridades estratégicas del país en el norte de Siria.
1. Protección de la población turcomana. Los turcomanos sirios componen una gran parte de la población del norte de Siria, especialmente en las provincias de Latakia y Aleppo. Además de las propias unidades turcomanas, los representantes turcomanos relacionados con los turcos están ampliamente presentes en muchas formaciones islamistas diversas, incluso aquellas que son asediadas por las fuerzas del gobierno en Alepo.
Entre las unidades activas en Siria, los turcomanos forman la “brigada de los turcomanos sirios”, “la brigada Jabal al-Turkman” (conectada con al-qaeda a través del frente al-nusra), “la brigada del sultán Selim”. Los turcos son parte del grupo Jaish al-muhajireen wal-ansar, afiliado con el frente al-nusra, que actualmente se está renombrando como Dzhabhat Fatah al-Sham. Uno de los grupos armados islamistas más grandes, Ahrar al-sham, tiene el apoyo de Turquía.
2. La eliminación de la resistencia kurda como fuente de desestabilización de Turquía. Estamos hablando sobre la posibilidad de ataques contra las bases de las fuerzas de autodefensa kurda (YPG), bajo el control del Partido Unión Democrática (PYD) y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
3. Ganar más control de los islamistas en Siria, que previamente disfrutaban del apoyo turco. Turquía no puede abandonar su apoyo por razones de credibilidad, y porque en ese caso, el control de los radicales iría a parar a Arabia Saudí, Qatar, y los Estados Unidos, que pueden empezar a usarles contra Turquía.
Mientras tanto, Rusia, Irán y Damasco estarían más interesados en la superposición de la frontera con Turquía y la eliminación de la amenaza desde el norte. Los kurdos sirios pueden convertirse en una moneda de cambio que Rusia y Siria están preparadas para entregar, en respuesta a las concesiones que haga el lado turco. Los representantes del YPG presionan por el plan americano de la federalización de Siria, que ni Damasco ni Moscú pueden aceptar.
Otro punto de contacto son los islamistas radicales, que amenazan también a Turquía, especialmente después de iniciar la revisión de la política neo-otomana de Ahmet Davutoglu. Turquía anunció formalmente que al-nusra y el ISIS son organizaciones terroristas. Por tanto, puede unirse formalmente a las operaciones rusas en Siria contra esas estructuras. Una operación turca abierta contra el frente al-nusra en nombre de la lucha contra el terrorismo ayudaría a que la misma Turquía distinguiera entre islamistas “moderados” e “inmoderados” apuntando a aquellos que están aproximadamente controlados o son peligrosos para el país en circunstancias cambiantes. Turquía también está interesada en eliminar permanentemente a la parte de los islamistas más radicales que llegaron a Siria desde Turquía, y son capaces de ser un factor desestabilizador. En eso, los intereses de Turquía coinciden plenamente con Rusia. El intercambio de inteligencia e información militar podría eliminar a una serie de líderes y grupos demasiado radicales o incontrolados por las manos de Rusia y Siria, en los casos donde Ankara no pudiera hacerlo por sí misma.
Al mismo tiempo, para separar a los rebeldes moderados e inmoderados, las diplomacias turca y rusa podrían iniciar el proceso de paz en Alepo. Al mismo tiempo, Ankara realizaría una revisión de realidad sobre su influencia en el norte de Siria. Turquía se habría convertido en la “salvadora de Alepo”, y todos los grupos incontrolables (y controlados por los Estados Unidos, Qatar y los saudíes) serían destruidos por las acciones del lado ruso, ya que rechazarían unirse al proceso de paz.
En el contexto de la reorientación euroasiática de Turquía hacia Rusia, sería preferible acordar la presencia militar directa (abierta o disfrazada como grupos de auto-defensa turcomana) de Turquía en el norte de Siria, en áreas de importancia para el país, a cambio de abandonar el apoyo a los grupos armados islamistas y forzarles a hacer la paz.
Turquía es más predecible que los combatientes leales a múltiples centros de poder. Al mismo tiempo, Rusia debería dar a Erdogan una oportunidad para cubrir las apariencias e incluso conseguir apoyo adicional dentro del país mediante la eliminación de la amenaza kurda, el inicio del proceso de paz, la liberación de Alepo, y la protección de las zonas de influencia habitadas por turcomanos en el norte de Siria. Al factor turcomano debe dársele máxima atención. Las concesiones y compromisos hechos por Turquía deberían ser cubiertos como una victoria incondicional y éxito del lado turco.