La crisis desatada por la construcción de una carretera por el ejército marroquí el pasado 14 de agosto en la zona de Guerguerat, al sur de Sáhara Occidental, se encuentra en un momento crítico, que puede dereivar en un enfrentamiento en cualquier momento.
La carretera se encuentra paralizada desde que el ejército saharaui se hizo con el control de la región, según EL Confidencial Saharaui (ECS), que cita fuentes del Ejército Popular de Liberación Saharaui (EPLS).
Este medio señala que en la zona se vive una fuerte tensión, “que en cualquier momento puede estallar", una de las más graves entre el Frente Polisario y Marruecos. La ONU advirtió el 7 de agosto que fuerzas de seguridad de Marruecos y del Frente Polisario estaban situadas frente a frente y pidió moderación a las dos partes para evitar que la tensión lleve a una vuelta de las hostilidades.
Marruecos emprendió el asfaltado de una carretera en los territorios liberados del Sáhara Occidental con el argumento de controlar el contrabando de tráfico de drogas, a lo que el Polisario respondió reforzando sus tropas y colocándolas en “alerta máxima”. Para los saharauis se trata de una violación del alto el fuego firmado con Marruecos en 1991, después de dieciséis años de guerra por controlar el Sahara Occidental que Rabat invadió al retirarse España sin proceder a su descolonización.
Los trabajos de asfaltado se iniciaron entre el puesto aduanero marroquí y la frontera mauritana, más allá del muro defensivo que levantó Marruecos en una zona considerada por los saharauis como "territorios liberados".
La tensión entre los ejércitos saharaui y marroquí va en aumento, después de que haber anunciado el portavoz del secretario general de la ONU que no hay avances en las negociaciones entre las dos partes, que se encuentran a tan solo 120 metros de diferencia, en el sur del Sáhara Occidental.
Las tropas saharauis no se retiraran a menos de que las fuerzas de ocupación marroquíes vuelvan a sus posiciones fuera de los territorios liberados y están preparadas para cualquier intervención, según ha dicho una fuente del ELPS a El Confidencial Saharaui.
La MINURSO desplegó observadores militares no armados en el terreno para interponerse entre las partes y altos funcionarios de la ONU "emprendieron un diálogo con las partes y los países directamente concernidos” para aconsejar moderación e identificar las posibilidades de resolver esta crisis, según Stephane Dujarric, portavoz de Ban Ki-moon.
Las incursiones de tropas marroquíes en territorio saharaui suponen una violación de la tregua del 1991 que, ante la pasividad de la comunidad internacional, "acercan más que nunca la sombra de un posible retorno a la actividad bélica en el Sáhara Occidental", ha dicho el delegado del Frente Polisario en Madrid, Abdulah Arabi.
Para el representante del Polisario las explicaciones dadas por las autoridades marroquíes para justificar la presencia de sus tropas en zonas que vulneran el alto el fuego no convencen. "Dicen que están intentando eliminar un punto de encuentro de desguace de vehículos entre la frontera del Sáhara Occidental con Marruecos y Mauritania, algo que es falso; si Marruecos quiere que eso se elimine es tan sencillo como coordinarlo con las Naciones Unidas y avisar a las partes implicadas".
El Estado Mayor de la Defensa Nacional Saharaui anunció a principios de septiembre que varios aviones de combate y de reconocimiento marroquíes habían sobrevolado la región de El Guerguerat en cuatro ocasiones, lo que propició el traslado de misiles antiaéreos a la zona por parte del ejército saharaui.
A primeros de septiembre unidades antiaérea del EPLS amenazaron con derribar cazas marroquíes que estuvieron a punto de violar el espacio aéreo saharaui para vigilar las actividades del ejército saharaui desplegado en la región de El Guerguerat, según una fuente militar saharaui citada por ECS.
“Las baterias saharauis bloquearon de inmediato el trayecto de los cazas marroquíes mientras sobrevolaban la región de Bir Ganduz, en el norte de El Guerguerat, y emitió una clara advertencia de que la infiltración de aeronaves marroquíes en el espacio aéreo saharaui podría ser un buen pretexto para abrir fuego”, agregó la fuente. Los aparatos marroquíes no desatendieron la advertencia y cambiaron de ruta para evitar una confrontación con los misiles antiaéreos del ejército saharaui.
La tesis saharaui de la violación del alto el fuego se ha visto apoyada por un documento confidencial dirigido al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, difundido por la agencia Associated Press, en el que se afirma que Marruecos ha violado el acuerdo de alto el fuego firmado con el Frente Polisario debido a que han enviado personal y equipamiento militar a la región del sur del Sáhara Occidental sin avisar previamente a miembros de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental, la MINURSO.
El documento asegura también que la MINURSO ha realizado múltiples operaciones por tierra y aire y ha confirmado que entre el 16 y el 25 de agosto Marruecos "estaba llevando a cabo una limpieza de vehículos dañados para reducir la capacidad de operación de los contrabandistas, además de actividades de asfaltado" en el sur del Sáhara Occidental, aunque estas operaciones se realizaron "sin avisar previamente a la MINURSO y con el apoyo de la Gendarmería marroquí".
Marruecos ha dicho, a través de su portavoz, Mustafá el Jelfi, que continuará su operación de saneamiento y asfaltado de la ruta que une la frontera marroquí con el norte de Mauritania "para hacer frente a todos los tráficos, y especialmente al de drogas, en una zona que se ha convertido en peligrosa".
La crisis actual se ha producido después del conflicto diplomático vivido entre Marruecos y Naciones Unidas tras la expulsión en marzo de gran parte del personal civil de la MINURSO después de la visita de Ban Ki-moon al Sáhara Occidental, viaje que no incluyo los territorios ocupados por la negativa de Rabat.
En julio volvieron 25 de los 73 empleados de la ONU expulsados y la Msion de Naciones Unidas sin recuperar su “plena capacidad”, según el portavoz Dujarric.