El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el general Ígor Konashénkov recordó al ministro británico de Defensa que las organizaciones terroristas proliferaron precisamente cuando el cielo sirio estaba bajo control de Occidente.
En el Ministerio de Defensa de Rusia no han pasado desapercibidas las declaraciones hechas este domingo por el ministro británico de Defensa, Michael Fallon, quien acusó a Moscú de alargar la guerra civil en Siria.
El portavoz del Ministerio de Defensa ruso, el general Ígor Konashénkov, aconsejó al ministro británico que antes de realizar "comentarios pocos convincentes sobre la presunta responsabilidad de Rusia en la actual situación de Siria", reflexione sobre lo que ha hecho el Reino Unido en el país árabe.
"Cada día es mayor el número (más de 1.000) de asentamientos liberados, miles de toneladas de ayuda humanitaria enviadas y kilómetros cuadrados de territorio liberados del Estado Islámico, a donde ha regresado la vida: han vuelto a funcionar escuelas, hospitales, se cultivan los campos agrícolas", comentó el funcionario ruso, para quien "todo esto es bien conocido" no gracias al Observatorio Sirio para los Derechos Humanos "controlado por Londres", sino gracias a los medios que se encuentran en Siria.
"Dígame, señor Fallon" ¿quién es responsable del surgimiento y complicidad con el EI?
"Dígame, señor Fallon ¿cuántos asentamientos han regresado a la vida pacífica gracias al Reino Unido, cuántas libras de ayuda humanitaria han entregado a los sirios, cuántos metros cuadrados de territorio han sido liberados por su país de manos de los terroristas?", preguntó Konashénkov al ministro británico.
"¿Y dónde estaba Londres cuando los combatientes del Estado Islámico casi llegaron a las costas del Mediterráneo, por poco convirtiendo a Siria en un califato terrorista como pasó en Libia gracias a sus esfuerzos (de Occidente)? Precisamente ustedes controlaban el cielo de Siria hasta la llegada a ese país de las Fuerzas Aeroespaciales rusas", recordó el portavoz del Ministerio de Defensa.
"Así que, ¿a quién hay que responsabilizar por el surgimiento y la complicidad con el EI y el Frente al Nusra?", concluyó Konashénkov. Este domingo en declaraciones a la cadena BBC, Fallon acusó a Rusia de "estar decidido a prolongar la guerra civil en Siria" y dijo que hay que responsabilizar a Moscú por la difícil situación por la que atraviesa ese país.
"EE.UU. nos ha llevado al borde de una nueva crisis de los misiles"
"La apuesta de Washington en Siria es tan alta ya que lo que está en juego es el futuro del mundo unipolar", según el analista político Alexéi Pilkó.
"Si Estados Unidos lanza ataques aéreos contra las fuerzas gubernamentales en Siria, esto conllevaría un conflicto militar directo con Rusia", opinó el analista político Alexéi Pilkó.
La semana pasada, el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el general Ígor Konashénkov, dijo a los periodistas que en caso de un ataque de misiles por parte de EE.UU. en Siria, los sistemas de defensa aérea rusos desplegados en el país árabe tendrían que interceptar los misiles estadounidenses.
El experto señaló al periódico ruso 'Argumenty i Fakty' que EE.UU. había declarado estar considerando atacar desde el aire a las fuerzas gubernamentales en Siria.
"Siria es un aliado oficial de Rusia, y como tales tenemos un acuerdo pertinente", recalcó Pilkó, director del Centro de Comunicaciones Euroasiático.
Recordó que el contingente ruso se encuentra en Siria por invitación oficial del Gobierno de Bashar al Assad, mientras que la presencia estadounidense no tiene fundamento legal.
"Perder [para Washington] significa el colapso del mundo unipolar, por lo tanto Washington ha agudizado la situación hasta el punto donde una colisión directa entre nuestros países se ha hecho probable", explicó.
"El gobierno estadounidense ha llevado la situación al borde de una nueva crisis de los misiles", acentuó Pilkó.
El experto cree que tras la "advertencia oficial de Rusia, habría que ser un completo idiota para ir a provocar una Tercera Guerra Mundial".
Lo más probable, cree, es que EE.UU. opte por una vía diferente, como aumentar los suministros de armas a la oposición o financiar a los insurgentes. Dicho de otra manera, llevar a cabo una guerra subsidiaria sin llegar al enfrentamiento directo.