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EEUU atacaría Yemen con el pretexto similar que tuvo ante Vietnam

Victoria | Miércoles 26 de octubre de 2016

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Las acusaciones que lanza Estados Unidos a Yemen de haber atacado su buque de guerra solo son excusas para poder entrar en la guerra yemení.

Así se lee en un informe denominado ‘La guerra de Vietnam y nuestra última guerra contra Yemen tienen una cosa en común: Ataques no existentes’ –publicado el sábado en el portal Opednews– que asemeja tales alegaciones de EE.UU. a las excusas por las que arrancó una guerra en los años 60 contra Vietnam (1954–1975).

El texto hace alusión al bombardeo de radares yemeníes por parte de EE.UU. que según el Departamento de Defensa estadounidense fue realizado en represalia a un supuesto ataque del Ejército yemení contra el destructor USS Mason (DDG-87) de Estados Unidos.

El ataque con misiles a un buque estadounidense en las costas yemeníes era una noticia importante. Sin embargo el asunto de que quizás no se haya realizado ningún ataque ha sido cubierto con el desafío de los medios. Todo esto tiene el mismo olor del incidente del Golfo de Tonkín (en Vietnam) que nunca ocurrió”, señala un informe del portal estadounidense Opednews.

Pues se enmarca en las afirmaciones del movimiento popular yemení Ansarolá que desmintió haber atacado al buque de guerra de EE.UU., asegurando que el país norteamericano solo busca “intensificar los ataques (en este país) y cubrirse de los crímenes perpetrados por la agresión" con tales alegaciones.

“El ataque con misiles a un buque estadounidense en las costas yemeníes era una noticia importante. Sin embargo el asunto de que quizás no se haya realizado ningún ataque ha sido cubierto con el desafío de los medios. Todo esto tiene el mismo olor del incidente del Golfo de Tonkín (en Vietnam) que nunca ocurrió”, señala el informe.

Esta parte del texto hace referencia al acto de EE.UU. de arrancar la guerra contra Vitnam después de alegar que su buque de guerra USS Maddox (DD-731) fuera blanco de un ataque de los misiles vietnamitas en el Golfo de Tonkín; aguas que Vietnam reclamaba como de su soberanía, pero que EE.UU. rechazaba.

El reporte, asimismo, subraya el apoyo que brinda EE.UU. a Arabia Saudí –“el régimen más represivo del mundo”– en los bombardeos que realiza “contra escuelas, casas y hospitales yemeníes desde el inicio de su agresión” contra su vecino sureño en marzo de 2015.

“Esta guerra (la de Riad y sus aliados contra Yemen) no se hubiera llevado a cabo sin la aprobación de Washington y el armamento de los saudíes. Además de proporcionar armas a Arabia Saudí, suministramos combustibles en Pleno Vuelo y se ha entregado 40 millones de libras de combustible de aviación en los últimos 18 meses a este país”, según JoeClifford, autor del reporte.

A este respecto, el alto el fuego de 72 horas en Yemen anunciado por las Naciones Unidas ha sido una buena oportunidad para EE.UU. para seguir armando a Arabia Saudí “que ha quedado sin bombas y armas”, precisa el texto.

Arabia Saudita "ataca deliberadamente" tierras agrícolas empobrecidas en Yemen

Riad bombardea de forma sistemática la infraestructura agrícola de Yemen, que puede ser utilizada por la población civil para sobrevivir a la guerra, según publica el diario británico 'TheGuardian'.

Los saudíes bombardean de forma sistemática granjas, infraestructura hidráulica, bancos rurales y mercados en Yemen, informa 'TheGuardian'. En concreto, un informe del Ministerio de Agricultura y Riego de la República de Yemen informa que se reportaron 357 casos de bombardeos de blancos en 20 provincias del país.

"Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el 2,8 por ciento del territorio de Yemen es utilizado para cultivos. Para atacar esa pequeña área de tierras agrícolas, es necesario apuntar deliberadamente contra ellos", sostiene Martha Mundy, profesor emérito de la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres, que ha examinado el documento.

Sin embargo, Arabia Saudita es un país firmante del Protocolo I adicional a los Convenios de Ginebra de 1949, que establece que "se prohíbe atacar, destruir, sustraer o inutilizar los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil, tales como los artículos alimenticios y las zonas agrícolas que los producen, cosechas, ganado, instalaciones y reservas de agua potable, así como obras de riego, con la intención deliberada de privar de esos bienes, por su valor como medios para asegurar la subsistencia, a la población civil o a la parte adversaria, sea cual fuere el motivo..."

Robert Fisk, el autor del artículo en 'TheGuardian', concluye que el resultado de las acciones de los sauditas y sus aliados de la coalición, en caso de éxito, dará como resultado no solo el hambre de los yemeníes, sino también la dependencia total de las importaciones de alimentos para sobrevivir. Gran parte de estos productos provenrían de los Estados del golfo Pérsico, que actualmente están bombardeando Yemen, admite Fisk.

Un bombardeo saudí mata a 60 personas en una cárcel de Yemen

 

Una serie de bombardeos de la coalición árabe contra un complejo de seguridad, controlado por los rebeldes hutíes en el oeste del Yemen, ha causado este domingo al menos 60 muertos, en su mayoría presos recluidos en esas instalaciones.

El complejo blanco de los ataques se ubica en la comarca de Al Zaidia, al norte del puerto de la ciudad de Al Hodeida, el único que sigue en manos de los insurgentes.

Según los datos proporcionados a Efe por el gobernador de Al Zaidia, Abderrahman al Mansab, los bombardeos efectuados en torno a la medianoche ocasionaron al menos 60 muertos y 38 heridos.

Al Mansab no ha descatado que aumente la cifra final de víctimas mortales debido a que hay heridos en estado grave y a que todavía hay cuerpos por recuperar entre los escombros.

"La situación en el presidio es trágica, muchos de los cuerpos están mutilados", ha manifestado en una conversación telefónica desde el lugar de los hechos.

Los equipos de rescate trabajan a contrarreloj desde esta madrugada para sacar los cuerpos atrapados y buscar supervivientes entre la amplia destrucción.

Los tres ataques aéreos realizados por la coalición árabe, capitaneada por Arabia Saudí, han destrozado las instalaciones de seguridad, incluida la prisión de Mulhaq.

Uno de los proyectiles ha impactado en el techo del pabellón de los presos, ha precisado Al Mansab, quien ha indicado que por ello gran parte de las víctimas son reclusos, aunque también figuran rebeldes hutíes.

Al menos 120 personas se encontraban detenidas en la cárcel cuando se produjeron los bombardeos, principalmente condenados por delitos comunes o en detención preventiva.

También hay algunos encarcelados por ser considerados contrarios a los hutíes, según ha explicado a Efe un residente de la zona, Abdelyabar Ali. Ali, testigo de los bombardeos, ha asegurado que vio cómo los equipos de rescate y civiles recuperaban cadáveres bajo el techo desplomado. "La escena era atroz. Había restos mutilados esparcidos en todos los lugares", ha narrado.

Al Zaidia está ubicada en el acceso norte de Al Hodeida, en una ruta estratégica que une el puerto con el paso fronterizo de Hard, con Arabia Saudí y en el extremo noroeste del país.

Este ataque se produce un día después de que el presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, que cuenta con el apoyo de la coalición árabe, mostrara su total rechazo a la nueva iniciativa de paz de la ONU.

El texto de la ONU propone que, una vez que las partes en conflicto firmaran el acuerdo de paz, el actual vicepresidente, el general Ali al Ahmar, debería dimitir y Hadi designaría a un nuevo vicepresidente de consenso, al que le entregaría el poder.

"Las ideas que se presentan bajo el nombre de hoja de ruta, no ofrecen otra cosa que las semillas de la guerra", aseguró Hadi en un comunicado, pese a que el plan también estipula la retirada de los hutíes de la capital Saná para que se forme allí un Gobierno de unidad nacional.

La guerra en el Yemen se recrudeció en marzo de 2015, cuando la coalición militar integrada por países de mayoría suní intervino directamente a favor del presidente Hadi, el único reconocido por la comunidad internacional, y contra de los hutíes, de credo chií.

La alianza árabe, que ha bombardeado desde entonces zonas residenciales, hospitales y escuelas, es la causante de la mayor parte de las miles de víctimas civiles en el conflicto, según la ONU y organizaciones de derechos humanos.

Este mismo sábado, 11 civiles murieron, entre ellos varios menores, y otros siete resultaron heridos en un ataque de la coalición que afectó a viviendas en la provincia de Taiz, en el suroeste del país.

Uno de los casos más graves registrados recientemente fue el bombardeo del pasado 8 de octubre contra los asistentes a un funeral en Saná, que causó 140 muertos.

La coalición indicó entonces que ese ataque se debió a una información "errónea", después de que se supiera que el objetivo no era militar y que, pese a que a las exequias asistían responsables del movimiento hutí, la mayoría de los presentes eran civiles.