El rey de Bahrein, Hamad bin Isa Al Jalifa, ordenó en 2011 matar a manifestantes con el objetivo de silenciar la voz de la oposición, informó la página digital Lualua TV.
Según ese portal, Al Jalifa ordenó a las fuerzas de seguridad matar a los opositores que protestaban en la plaza de Lula, en Manama, y aplicar mano dura contra toda movilización pacífica en el pequeño país del Golfo Pérsico.
El medio, que cita correos hackeados de la ex secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, reveló que el monarca pidió a asesores militares del fallecido rey saudita Abdolá bin Abdulaziz Al Saud que abrieran fuego contra los manifestantes.
Lualua TV añadió que las tropas sauditas, con el apoyo de las bahreiníes, dispararon contra los movilizados, en incidentes que provocaron la muerte de 12 civiles y dejaron heridas a más de 40 personas.
Las fuerzas bahreiníes, apoyadas por unidades de policía y tropas sauditas, destruyeron además monumentos históricos y religiosos significativos para la oposición y la mayoría chiita de la población del país.
Los documentos muestran que, entre 2010 y 2012, el Departamento de Estado de EE.UU. —dirigido por Clinton— aprobó la venta de armamento por valor de 630 millones de dólares al pequeño país del golfo Pérsico. En ese periodo, la venta de armas a Bahrein aumentó un 187 por ciento respecto al período 2006-2008.
Por su lado, la página Web estadounidense Al-Monitor afirmó que la pequeña monarquía desembolsó en 2015 más 855 mil dólares para evitar las más leves críticas de Washington por la masiva represión de la oposición bahreiní.
Organismos internacionales como las Naciones Unidas, junto con grupos pro derechos humanos, han exigido en reiteradas ocasiones al régimen bahreiní que ponga fin a la detención de musulmanes chiitas, así como a la persecución de clérigos y activistas políticos.
Reino Unido abre base militar permanente en Baréin
El Reino Unido establecerá en noviembre una base militar permanente en Baréin, la ?primera que abrirá en el Golfo Pérsico en los últimos 40 años.?
La Marina Real británica prevé desplegar allí alrededor de 600 fuerzas militares y varios buques de guerra que va a utilizar en las misiones de patrullaje en las aguas circundantes y para proteger el paso de los petroleros por las aguas del Golfo Pérsico, ha informado hoy sábado el diario británico Express.
La base, ubicada en el puerto marítimo Mina Salman, en Manama, capital bareiní, albergará también fuerzas especiales, destructores y fragatas de la Marina Real británica, y su objetivo es lanzar desde allí operaciones contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) en el Oriente Medio, agrega el documento.
La base, que será utilizada como un almacén de armas, permitirá al Reino Unido participar en cualquier posible operación de emergencia si algún país intenta bloquear el paso de los barcos comerciales británicos por el estrecho de Ormuz, según una fuente de la Marina Real británica citada por Express.
El Reino Unido pactó la apertura de la base en 2014. El secretario de Defensa británico, Michael Fallon, defendió el proyecto, que describió como "una expansión permanente de la presencia de la Marina Real" en el Golfo Pérsico. "Esto permitirá a Gran Bretaña enviar más barcos para reforzar la estabilidad en el Golfo (Pérsico)", dijo.
El pacto, no obstante, levantó muchas críticas en aquel entonces. Los críticos expresaron su preocupación por la legalidad de la base, diciendo que el proyecto no había sido discutido en el Parlamento de Baréin.
Defensores de los derechos humanos también, criticaron entonces el plan, arguyendo que la base tiene el mismo nombre — HMS Jufair — de la primera base militar británica establecida en Baréin en 1935, durante la época colonial.
La oposición política en Baréin, a su vez, advierte de que el plan británico fortalece a la familia real gobernante, los Al Jalifa, criticada desde hace muchos años por los organismos pro derechos humanos por sus violentos actos de represión contra los opositores.