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Más crispación: Crisis diplomática entre Kuwait e Irán con Qatar y Arabia Saudita en el trasfondo

Elespiadigital | Domingo 23 de julio de 2017

En el contexto de la ruptura de relaciones diplomáticas con Qatar anunciada por Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, mientras que Qatar cuenta con el respaldo de Irán y Turquía, una nueva crisis diplomática acaba de estallar entre Kuwait e Irán.

La Corte Suprema de Kuwait acaba, en efecto, de pronunciar duras penas de cárcel contra una veintena de personas (ver foto) acusadas de preparar atentados por encargo de Irán. El gobierno kuwaití expulsó del país a 15 diplomáticos iraníes y redujo las actividades autorizadas de la embajada de Irán.

El gobierno de Irán negó toda relación con el asunto y, en reacción a las medidas de Kuwait, el ministerio de Exteriores iraní convocó al encargado de negocios kuwaití en Teherán, pero Irán no ha anunciado la adopción de medidas de respuesta.

Por ser el decano de los jefes de Estado del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y gozar de una imagen de moderado, el emir Sabah IV de Kuwait parecía ser el más indicado para negociar una solución al diferendo entre Arabia Saudita e Irán.

Dos tercios de la población kuwaití son sunnitas más bien salafistas y el otro tercio se compone de chiitas. La prensa de Kuwait se abstuvo, por tanto, de describir a los condenados como «chiitas» y los señala como «criminales».

¿Qué papel desempeñará Irán en la solución de la crisis de Catar?

Según varios expertos, la crisis de Catar ha pasado ya su punto más álgido y ahora se encuentra en una especie de punto muerto. ¿Cómo se desarrollará la situación en Oriente Medio? Vladímir Sazhin, miembro del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia especializado en Irán, explica la situación en entrevista con Sputnik.

Los países árabes no están dispuestos a resolver la crisis catarí por vía diplomática, mientras que Catar, que ha recibido ayuda de países no-árabes y de Irán, sigue haciendo frente a los ultimátums que le imponen. «La ruptura será larga. Estamos muy lejos de una decisión política», declaró recientemente el titular de Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed Nahyan.

«El fuerte ataque efectuado en todas las esferas no permitió a las cuatro potencias árabes tomar a Catar por fuerza. Un emirato pequeño, pero orgulloso, logró no inclinar la cabeza ante 13 exigencias humillantes por parte de sus opositores. Y está claro por qué. En 2015 el Fondo Monetario Internacional calificó a Catar como el Estado con mayor riqueza per cápita», afirmó Sazhin.

Doha puede resistir los ataques debido a su base financiera sin precedentes, sostuvo el analista. Se trata de 26,6 toneladas de oro, unas reservas de divisas de 40.000 millones de dólares, un fondo de inversiones estatal de 300.000 millones de dólares y un superávit presupuestario que casi llega a las 40.000 millones de dólares, detalló Sazhin. Asimismo, Irán y Turquía, gracias a su ayuda, desmontaron el bloqueo que empezaba a crearse alrededor de la península.

A pesar de que Arabia Saudí podría agravar la situación catarí, el apoyo a Doha por parte de EEUU, Francia, Alemania, Turquía, Rusia y otros países, Irán incluido, rebajó el nivel de confrontación.

«En esta situación, Irán, sin duda alguna, ganó su batalla por Catar y esto implica un posterior reforzamiento de su influencia —política y económica- tanto en el mismo Catar, como en la zona del golfo Pérsico», manifestó politólogo.

Sin embargo, las relaciones entre Doha y Teherán no son puramente románticas, sino pragmáticas. Y según aclaran los periodistas esto tiene ‘900 billones de razones’: esta es la cantidad exacta de pies cúbicos de gas que Catar posee en el yacimiento que el emirato controla junto con Irán en el golfo Pérsico. Se trata del yacimiento de gas natural más grande del mundo; el South Pars, nombre dado para la parte iraní, y el North Dome, la parte catarí. Esta reserva garantiza prácticamente toda la producción de gas catarí y más del 70% de las ganancias por exportaciones. Esto obliga a Catar a mantener un equilibrio entre los intereses de Irán y del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCEAG), que muy a menudo se contradicen.

«La crisis catarí dividió a todo el mundo árabe. Así, una parte de países árabes decidieron apoyar Arabia Saudí (Bahréin, EAU, Yemen, Egipto, Libia), mientras que Mauritania, Mauricio, las islas Maldivas y Comoras aunque apoyaron a los saudíes, no lo hicieron con mucho empeño. Kuwait y Omán, países miembros del CCEAG, declararon su neutralidad y tratan de actuar como mediadores», puntualizó Sazhin.

El analista hizo una comparación con el caso de Siria, donde casi todos los actores árabes, aparte del movimiento libanés Hizbulá, están en contra de la participación de Irán en el conflicto. Sin embargo, el experto concluyó que esta «ruptura árabe» es beneficiosa para Teherán. Sin duda, la actual situación en Catar no se convertirá en un conflicto serio y armado porque todas las partes implicadas están entrelazadas en materia económica y financiera en el mercado mundial de divisas y recursos energéticos. De todos modos, según Sazhin, no tiene sentido esperar un arreglo rápido de la crisis que entra en la fase de interminables exigencias y concesiones, compromisos y explosiones, aunque más «parecidos a los efectos propagandísticos o pirotécnicos (como en el cine)».

Embajador de Catar en Rusia: "Moscú se convertirá en uno de nuestros principales socios económicos"

El diplomático enfatizó en la diversificación económica que busca su país para salir de la dependencia de otras naciones.

El embajador de catar en Moscú, Fahad Mohammed Al Attiyah, ha señalado en una entrevista para RIA Novosti que la crisis diplomática en la península Arábiga ha influido positivamente en el desarrollo de la cooperación entre ambas naciones.

De acuerdo con el embajador, Doha está fortaleciendo los lazos con varios países en busca de construir una economía "más sostenible y flexible", basada en el aprovechamiento de sus propios recursos. Rusia sin duda se convertirá en uno de los "principales socios en este plan de desarrollo económico", aseguró.

El diplomático enfatizó en la diversificación económica que busca Catar para dejar de depender de otros países, que hasta hace poco influían en sus políticas.

Asimismo, Al Attiyah recordó las palabras del emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, quien en un discurso televisivo este viernes, reiteró que en medio del bloqueo el país ha recibido "nuevas oportunidades económicas".

  • El pasado 5 de junio, Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Baréin suspendieron sus relaciones diplomáticas con Catar por considerar que ese país proporciona ayuda y financiación a organizaciones terroristas.
  • Posteriormente, Yemen, Libia, Maldivas, Mauricio y Mauritania, entre otros países, se unieron a esta medida, mientras que Yibuti y Jordania redujeron su representación diplomática en territorio catarí.
  • El 22 de junio, Catar recibió una lista en 13 exigencias por parte de los Estados que rompieron relaciones con Doha. Sin embargo, esta semana Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto han reducido la lista de exigencias para Catar y ya no insisten en que debe ser cumplida en un plazo específico.

Análisis: ¿Están Irán y Arabia Saudí al borde de una guerra?

Irán y Arabia Saudí son dos rivales irreconciliables que compiten por la hegemonía en Oriente Próximo. ¿Cuántas posibilidades hay de que un día los dos países se enfrenten en una guerra abierta?

El 7 de junio de 2017, dos atentados sacudieron la capital iraní, Teherán. Para muchos, estos ataques fueron toda una sorpresa, dado que durante mucho tiempo la estabilidad política de Irán se contrapuso al colapso total de la seguridad regional y al gran aumento de la actividad terrorista en Oriente Próximo.

Aunque la autoría sobre los ataques en Teherán fue reivindicada por el grupo terrorista Daesh —autoproclamado Estado Islámico, proscrito en Rusia y otros países—, varias personalidades públicas en Irán, el ministro de Asuntos Exteriores entre ellos, se apresuraron en acusar a Arabia Saudí de haberlos organizado.

El experto georgiano en Oriente Próximo Vasiko Papava considera que la reacción persa no fue sorprendente dado que previamente el ministro de Defensa saudí, Mohamed bin Salmán, realizó unas polémicas declaraciones que apuntaban en esa misma dirección.

"Nosotros no vamos a esperar al combate en Arabia Saudí, en lugar de eso trabajaremos para que el campo de batalla se encuentre en Irán", dijo el responsable de Defensa saudí.

Papava opina que para los iraníes estas palabras fueron más que suficientes para poder acusar a Riad de haber organizado los atentados. Además, ambos países, desde hace mucho tiempo, están compitiendo entre sí por la hegemonía regional.

"Para Arabia Saudí [suní] el principal rival regional es el chií Irán, contra el que lucha en Siria, Irak y Yemen. Riad ya ha tropezado con una serie de dificultades que no podrá resolver de forma independiente. El rey Salmán bin Abdulaziz tiene que actuar simultáneamente en diferentes  frentes", dijo el experto, citado por el portal tayiko Dialog.

En primer lugar, hoy en día sigue vigente la amenaza de Daesh. Dicha amenaza puede llegar a ser considerada tanto interior como exterior para Riad, dado que en el interior del país pueden hallarse potenciales adeptos del grupo terrorista.

En segundo lugar, Arabia Saudí mantiene unas relaciones muy tensas con Irán, al que acusa de apoyar a los hutíes en Yemen, al movimiento chií en Irak, a la oposición en Bahréin y a Bashar Asad en Siria.

Finalmente, otra cuestión también muy importante y que depende de Irán es la relacionada con el futuro de la comunidad chií que vive en la provincia saudí de Ash-Sharqiyah, rica en petróleo.

"Es un as bajo la manga que Teherán guarda por si la cosa se pone fea", resalta Papava.

Varios representantes de la Administración saudí consideran a los residentes chiís de Ash-Sharqiyá como una 'quinta columna', recordó.

A pesar de que una parte de la élite intenta gestionar las tensiones de una forma pragmática, los seguidores del wahabismo —una rama del sunismo— consideran que la existencia del chiismo en su territorio y en el mundo musulmán es una 'perversión', informó el medio galo Le Huffington Post.

"Teherán no puede dejar de prestar atención a la posición de los chiís en el mundo árabe y fuera de sus fronteras: en el plano histórico y político, Irán representa el Vaticano de los chiís", escribe Le Huffington Post.

Por su parte, el politólogo ruso del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, Leonid Gusev, que fue entrevistado por Dialog, subraya que la confrontación entre Irán y Arabia Saudí viene desarrollándose desde hace décadas.

Ambos países ya tenían relaciones especialmente tensas cuando Irán era un importante aliado de EEUU —antes de la Revolución Islámica de 1979—.

"La confrontación entre Irán y Arabia Saudí continuará produciéndose mientras las bases militares de EEUU sigan funcionando en territorio saudí para contener al país persa. No obstante, no pienso que esta confrontación conduzca al inicio de una guerra total, a pesar de que es muy posible que se mantenga una retórica agresiva", dijo el experto.

Además, subrayó que una guerra no beneficiaría a nadie, ni a Irán ni a Arabia Saudí, ya que podría acabar con toda la infraestructura petrolera de ambos países.