MOSCÚ (Sputnik) — EEUU desató una guerra comercial al aprobar la ley que endurece las sanciones a Rusia, declaró el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev.
El jefe del Gobierno señaló en su página oficial de Facebook que "la firma por el presidente de EEUU de la nueva ley sobre sanciones contra Rusia genera varios efectos".
Primero, indicó, se trata del "fin de la esperanza por mejorar las relaciones con la nueva administración norteamericana".
"Segundo, es que fue declarada una plena guerra comercial a Rusia", dijo.
El primer ministro de Rusia está convencido de que las sanciones de EEUU a Rusia permanecerán durante décadas.
"El régimen de sanciones (…) permanecerá por décadas si no ocurre un milagro (…) Tiene un carácter universal y no puede ser suspendido por los decretos presidenciales sin el consentimiento del Congreso", escribió Medvédev en su cuenta de Facebook.
Aseguró que estas medidas restrictivas de Washington serán más severas que la enmienda Jackson–Vanik de 1974, que limitaba el comercio con los países que supuestamente violaban los derechos humanos y fue derogada al cabo de 38 años de su aprobación en 2012.
Medvédev supuso que las relaciones de Rusia y EEUU serán muy tensas con procedimientos duraderos en los organismos internacionales y tribunales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, perdió ante la clase dominante de EEUU al firmar la ley que endurece las sanciones a Rusia, declaró el primer ministro ruso.
"El grupo de poder de EEUU ganó claramente la delantera a Trump, el propio presidente no está contento con las nuevas sanciones, pero no pudo evitar la firma de la ley", escribió Medvédev en su página oficial de Facebook.
A juicio del jefe del Gobierno ruso, el tema de las nuevas sanciones es un intento de presionar a Trump y en el futuro habrá más acciones semejantes encaminadas a "removerle del poder".
"A la vez se hizo caso omiso a los intereses de los empresarios estadounidenses", apuntó Medvédev.
Este 2 de agosto el presidente de EEUU, Donald Trump, firmó la ley aprobada la semana pasada por el Congreso que endurece las sanciones a Rusia por su supuesta injerencia en las elecciones de EEUU en 2016, acusación que Moscú refutó en reiteradas ocasiones.
La normativa deja la puerta abierta a sanciones contra las compañías europeas por colaborar con Moscú en el sector energético, en concreto en el proyecto Nord Stream 2 que prevé el tendido de dos tuberías de gas con capacidad para 55.000 millones de metros cúbicos anuales desde la costa rusa hasta Alemania por el fondo del mar Báltico.
Por su parte, el pasado 28 de julio Moscú en respuesta "a la agresión de Estados Unidos en los asuntos internacionales", pidió a Washington limitar a 455 personas la plantilla de sus legaciones diplomáticas y consulares en Rusia para el próximo 1 de septiembre y anunció la suspensión a partir del 1 de agosto el uso por la embajada estadounidense de varios inmuebles en la capital rusa.
A finales del año pasado, EEUU declaró personas no gratas a 35 diplomáticos rusos, dándoles 72 horas de plazo para abandonar el país y ordenó el cierre de dos mansiones en Centreville, Maryland y Oyster Bay, Nueva York, que supuestamente eran utilizadas para espiar.
Además impuso sanciones a nueve organizaciones e individuos rusos, incluyendo las agencias de inteligencias GRU y FSB (por sus siglas en ruso).
Las relaciones entre Moscú y Washington empeoraron por la situación en Ucrania y la adhesión de Crimea a Rusia tras el referéndum celebrado en marzo de 2014, en el que más del 96% de los votantes avaló esta opción.
Ese mismo año, EEUU, la Unión Europea (UE) y otros países aprobaron varios paquetes de sanciones contra Rusia, mientras Moscú, que respondió con un embargo alimentario a EEUU y a la UE y sus socios, ha subrayado en repetidas ocasiones que no es parte del conflicto en Ucrania.
Según explicó la Cancillería rusa, las nuevas sanciones de EEUU representan las medidas con las cuales Washington pretende conquistar el mercado de gas de Europa e intenta conseguir que la Unión Europea opte por el combustible estadounidense, que es más caro que el ruso.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, al comentar la ley estadounidense sobre nuevas sanciones a Rusia declaró que la UE está dispuesta a defender sus intereses económicos, "incluso ante EEUU".
La UE se rebela contra las nuevas sanciones antirrusas de Trump
El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, afirmó que el documento firmado por Trump no ha tenido en cuenta los intereses de la UE.
Al comentar el nuevo documento firmado por el mandatario estadounidense, Donald, Trump, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, ha declarado que la UE está dispuesta a defender sus intereses económicos, incluso ante EE.UU.
"Tal y como lo he manifestado tanto en la cumbre del G7 en Taormina (Italia) como en la del G20 en Hamburgo (Alemania), estamos dispuestos a dar una respuesta rápida y adecuada en caso de que EE.UU. introduzca estas nuevas sanciones", expresó Juncker en una entrevista a la radio NDR.
A su vez, el Gobierno de Alemania anunció que no aplicará las nuevas sanciones impuestas por EE.UU. contra Rusia, Irán y Corea del Norte, ya que estas medidas son extraterritoriales y constituyen una violación al derecho internacional.
La propuesta de adopción de nuevas medidas punitivas ha despertado críticas en el seno de la UE, ya que las sanciones podrían afectar a empresas europeas.
La ministra de Economía de Alemania, Brigitte Zypries, denunció el 31 de julio que las nuevas medidas contra Moscú propuestas por los legisladores estadounidenses "violan el derecho internacional, así de simple".
Trump define como "significativamente defectuosa" la ley de sanciones contra Rusia recién firmada
El presidente de EE.UU. ha señalado que la ley de sanciones que acaba de firmar contiene "una serie de medidas claramente inconstitucionales".
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha apuntado en un comunicado que la ley de sanciones contra Rusia que él mismo ha firmado este miércoles es "significativamente defectuosa" e incluye disposiciones inconstitucionales que desplazan la autoridad del presidente.
El mandatario norteamericano explica que ha firmado la ley que promulga nuevas sanciones contra Irán, Corea del Norte y Rusia porque está a favor de aplicar medidas duras "para castigar y disuadir el mal comportamiento de los regímenes canallas" de Teherán y Pionyang.
También argumenta que apoya la idea de "dejarle claro" a Moscú que Washington "no tolerará la interferencia en sus procesos democráticos" y que estará al lado de sus "aliados y amigos" frente a lo que él llama "la subversión y la desestabilización" ejercida por Rusia.
Sin embargo, recuerda que, desde que este proyecto de ley fue presentado por primera vez, ha expresado sus "preocupaciones" al Congreso, pues considera que "invade el poder ejecutivo, pone en desventaja a las empresas estadounidenses y perjudica los intereses de los aliados europeos" de EE.UU.
En este sentido, Trump asegura que su Administración ha tratado de trabajar con el Congreso "para mejorar este proyecto de ley" y ha tenido cierto éxito, pero advierte de que el nuevo texto "sigue siendo seriamente defectuoso", especialmente porque "le usurpa al poder ejecutivo la autoridad para negociar".
"El proyecto de ley afectará a los negocios y provocará el acercamiento entre China, Rusia y Corea del Norte"
Al limitar la flexibilidad del Ejecutivo, este proyecto de ley "hace que sea más difícil para Washington conseguir buenos tratos" para el pueblo estadounidense, y conducirá a "un acercamiento entre China, Rusia y Corea del Norte", asevera el presidente estadounidense.
Con todo, Trump asegura que, "a pesar de sus defectos", firma este proyecto de ley "en aras de la unidad nacional", ya que refleja "la voluntad del pueblo estadounidense de ver los pasos de Rusia hacia una mejora de las relaciones con EE.UU.", en línea con las recientes declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson. "Esperamos que nuestros dos países cooperen en los principales asuntos mundiales para que estas sanciones ya no sean necesarias", agrega el mandatario.
Análisis: 3 años después: ¿Por qué no funcionan las sanciones antirrusas?
Las medidas coercitivas adoptadas hasta el momento contra Rusia desde 2014 no han logrado sus objetivos y las últimas sanciones tampoco lo harán.
La analista Kiley McCormick-McGeady, en un informe redactado para el rotativo estadounidense The Huffington Post, aborda el tema de las sanciones antirrusas y las razones por las que hasta ahora estas no han conseguido lograr los objetivos fijados.
En el texto, publicado el miércoles, la autora recuerda que las sanciones adoptadas contra Rusia desde la reunificación de la península de Crimea con el Estado ruso en 2014 tienen, en general, por meta, obligar al presidente ruso, Vladimir Putin, y a la población rusa, a capitular, algo en lo que han fracasado.
"Si el objetivo de estas sanciones era dañar la economía rusa, muchos podrían decir que tuvieron éxito, ya que sí contribuyeron, en gran medida, a la crisis financiera rusa de 2014. Si el objetivo de estas sanciones era obligar al presidente Vladimir Putin o a la población rusa a capitular, fracasaron", afirma.
La principal razón, asegura, es el hecho de que los rusos ya han pasado por etapas mucho más difíciles y mucho más severas, y que las presiones ejercidas por parte de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos no son suficientes para doblegar a los rusos.
"Frente a la historia, las sanciones significan poco. Los rusos han sobrevivido a condiciones económicas mucho peores y saben cómo superar una tormenta", dice, para después reiterar que las presiones económicas en este caso provocan a los rusos a aumentar su apoyo hacia el Kremlin.
Además, advierte de que la imposición de más medidas coercitivas de índole económica contra Rusia hará que tanto la población como el Gobierno de este país tomen medidas de represalia (como ya lo hizo Putin con la expulsión de cientos de diplomáticos estadounidenses) y que aumenten las tensiones aun más.
Por último, se pregunta si el Occidente será capaz de manejar la respuesta rusa a sus sanciones, ya que, a diferencia de los rusos, que consideran las sanciones como un desafío, los occidentales no están acostumbrados a presiones económicas ni diplomáticas.
¿Por qué Moldavia busca expulsar a Rusia de Transnistria?
La reciente prohibición de Rumanía de abrir su espacio aéreo al vuelo S7-157 ruso tenía como propósito la expulsión total de Rusia de Transnistria y Moldavia, afirman desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Transnistria.
De acuerdo a las declaraciones de un representante del Ministerio, que prefirió mantenerse en el anonimato, a Rossiyskaya Gazeta, la prohibición quiere socavar una serie de eventos festivos previamente acordados, que originalmente también suponían la participación de las fuerzas de paz de Moldavia.
Además, la prohibición muestra que Moldavia, con el apoyo activo de otros países, está fortaleciendo gradualmente la presión sobre Transnistria en todos los ámbitos, incluyendo la instalación conjunta con Ucrania de puestos fronterizos en la frontera de Transnistria y Ucrania. Al mismo tiempo, Chisinau se niega a buscar soluciones a través de la negociación.
Según la fuente, el incidente con el cierre del espacio aéreo de Rumanía para un avión civil confirma que las autoridades de Chisinau preparan la supresión de la operación de mantenimiento de paz en la región de Dniéster.
Esta situación negativa fue precedida por una serie de acciones de las autoridades de Moldavia para lograr el desequilibrio de la estructura de mantenimiento de paz, subrayan en Tiraspol.
Entre estas acciones figuran la decisión de la Corte Constitucional de Moldavia de calificar el trabajo de las fuerzas de paz rusas como ilegal, así como la reciente expulsión de un grupo de diplomáticos rusos que participaron en la Comisión Mixta de Control, el órgano de Gobierno de la operación de mantenimiento de paz.
La fuente del diario ruso también recordó la declaración del Parlamento de Moldavia que exigía la retirada de las fuerzas de paz rusas, la posición del Ministerio de Asuntos Exteriores e Integración Europea de Moldavia sobre la conducta inapropiada en las actividades previstas con motivo del 25 aniversario de la operación de mantenimiento de paz en el Dniéster, la prohibición de entrada para decenas de activistas en vísperas del evento festivo.
Estas acciones destructivas ejercen un impacto extremadamente negativo en el ambiente de un diálogo multilateral y amenazan con socavar la estabilidad y provocar nuevas tensiones, además, se trata de un serio desafío y una amenaza real para el equilibrio de poder establecido en décadas, aseguran en Tiraspol.
Por lo tanto, de acuerdo con la fuente dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores de Transnistria, los actuales procesos demuestran la aplicación por Moldavia de una estrategia para fomentar el conflicto en el espacio regional, lo que podría tener consecuencias negativas impredecibles.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rumanía denegó el 28 de julio la entrada a su espacio aéreo a un avión que realizaba el vuelo S7-157 y en donde viajaba el vice primer ministro de Rusia, Dmitri Rogozin.