Últimas noticias

El Consejo Electoral de Venezuela desmiente las sospechosas declaraciones de la empresa Smartmatic. La oposición sigue alentando a la violencia

Elespiadigital | Jueves 03 de agosto de 2017

La presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Tibisay Lucena, afirmó que las declaraciones de Smartmatic, empresa proveedora de servicios electorales, sobre un supuesto fraude, son parte de "la agresión permanente contra el Poder Electoral venezolano".

Lucena dijo que Smartmatic es la encargada de proveer "ciertos servicios" y soporte técnico "que no es determinante en lo resultados".

La máxima autoridad electoral recordó que el Departamento del Tesoro estadounidense levantó una sanción en su contra "por el único motivo de llevar a cabo una elección universal, directa y secreta".

En su opinión, el asedio sobre Venezuela también afectó a otros proveedores de servicios, cuyas cuentas han sido bloqueadas en el exterior.

Informó que hubo ataques a 200 centros de votación con granadas y disparos de fusiles y que tuvieron que desplazar a 1.200 ante las amenazas a la seguridad.

Un total de 181 máquinas de votar fueron quemadas por opositores y la página web del CNE fue atacada cibernéticamente durante todo el proceso y posteriormente.

La autoridad electoral calificó estas agresiones como una "situación inédita de asedio para destruir la institución electoral e impedir la realización de la elecciones".

Smartmatic

Tres días después de los sufragios, "surge el vocero de una empresa, que a partir de procesos electorales exitosos en Venezuela, se abrió camino en EE.UU.". Esta compañía presta servicios técnicos al CNE desde el 2004.

Lucena aclaró que Smartmatic no es la encargada del sistema electoral venezolano debido a que el Poder Electoral "tiene una arquitectura de seguridad con procedimientos que dejan en manos de los ciudadanos su validación".

Calificó como "irresponsable" y "sin fundamento" las declaraciones del presidente de Smartmatic, Antonio Múgica, quien aseguró que hubo "manipulación" en el recuento de los votos y que una auditoría al proceso hallaría una diferencia de un millón de votos.

Lucena catalogó como "graves" estos señalamientos, debido a que la empresa no tiene acceso a la data total, que exclusivamente es manejada por el CNE.

La organización privada participó en todas la auditorías, utilizó sus claves para el cifrado de los archivos y dio su certificación de 'software' a las máquinas usadas en la votación y del sistema de totalización "que ahora se pone en duda", afirmó.

El CNE anunció que tomará acciones legales en contra de la compañía ante esta campaña.

La alta funcionaria agregó que las aseveraciones en contra del sistema electoral "surgen después de tres días en los que el país está en paz", con referencia a que no ha habido más protestas violentas de los sectores opositores desde las votaciones.

En su opinión, estas declaraciones buscan "sumir en un vacío a los que participaron en estas elecciones". (Nathali Gómez) 

WikiLeaks recuerda cuál es el mayor interés que persigue EE.UU. en Venezuela

 

Los intereses energéticos siguen determinando la política estadounidense respecto al país latinoamericano. 
WikiLeaks recordó en su Twitter que el mayor interés que sigue persiguiendo EE.UU. en Venezuela desde hace décadas puede ser el petróleo.

 

"¿Cuál es el interés número uno de EE.UU. en Venezuela? Si la historia clasificada del Departamento de Estado de EE.UU. sirve de guía, es el petróleo", escribió la organización.

El twit de WikiLeaks hace referencia a un telegrama desclasificado de hace varias décadas que determinaba la política y "los intereses básicos de EE.UU. en Venezuela", el país que cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo.

Según el documento, Washington estaba interesado en que "Venezuela siguiera suministrando una importante parte de sus importaciones de petróleo y mantuviera una posición moderada y responsable sobre el precio del petróleo en la OPEP". Un enfoque que no parece haber cambiado de manera significativa actualmente.

A mediados de julio, el Gobierno del presidente Nicolás Maduro suscribió un convenio petrolero con la empresa estadounidense Horizontal Well Drillings. En tres años, el proyecto acordado contará con una inyección de 1.300 millones de dólares para la perforación de 200 nuevos pozos y la producción de 105.000 barriles de crudo.

Este lunes, los precios del petróleo han subido debido a las señales de desaceleración de la producción estadounidense y la posibilidad de que EE.UU. imponga sanciones a Venezuela, país miembro de la OPEP, en respuesta a los resultados de la elección para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Tras las elecciones a la Constituyente, EE.UU. impuso sanciones a Nicolás Maduro, pero de momento no anunció ninguna sanción a las petroleras venezolanas ni a sus dirigentes, aunque está valorando tomar medidas contra el sector.

 

"La comparación entre el EI y los grupos violentos de Venezuela es perfectamente legítima"

Un analista especializado en Oriente Medio y residente en Venezuela compara en diálogo con RT las acciones de los grupos terroristas que actúan en el país sudamericano con las del Estado Islámico.

La violencia de la oposición venezolana se ha incrementado este año como nunca lo había hecho hasta la fecha. Han prendido fuego a personas solo por el mero hecho de presuponer que simpatizaban con el Gobierno, se han llevado ataques a cuarteles militares, e incluso se arrojaron granadas sobre edificios públicos desde un helicóptero.

Este tipo de actos terroristas han llevado al escritor y periodista mexicano Luis Hernández Navarro a calificar a los grupos de choque venezolanos como "los aprendices tropicales de ISIS", siglas utilizadas en su día por el Estado Islámico.

"La derecha latinomericana tiene una larga tradición terrorista" y "no hay pueblo en el continente que no la haya sufrido", sostiene Hernández Navarro. Sin embargo, "la oposición venezolana la ha innovado y superado con creces. Sus asesores han aprendido del ISIS", añade.

Terrorismo a la venezolana

La derecha latinomericana tiene una larga tradición terrorista

Julián Aguirre, especialista en Medio Oriente y coautor del libro 'ISIS, el ejército del terror', es de origen argentino y reside en Venezuela. En diálogo con RT, apuntó que "por más forzada que parezca la comparación entre el ISIS y los grupos violentos acá en Venezuela, es perfectamente legítima".

El especialista remarca que esta similitud se aprecia "sobre todo en los últimos dos meses", conforme "ha crecido la frustración" de parte de la oposición venezolana "ante la imposibilidad de cumplir con su objetivo de forzar la salida prematura del Gobierno", lo que ha derivado en "una radicalización de los grupos violentos".

"Han empezado a refinar sus métodos en relación a los hechos de violencia que se dieron en 2014 o 2016", sostiene Aguirre, subrayando que "sistematizaron su metodología" con la intención de "construir una identidad".

Por ejemplo, el hecho de prender fuego a personas "comenzó como un episodio inusual y aislado", pero luego "fue replicado". "Esto tiene que ver con realizar acciones que funcionen como firma, que sean reconocibles y tan conmocionantes como terroristas", añade.

Un método calculado

Para Aguirre, este tipo de acciones no suponen exabruptos, sino que "se enmarcaron en la estrategia de deslegitimar a la elección a la Asamblea Nacional Constituyente, donde la participación era fundamental". Estos grupos buscan "golpear la participación y la moral de la población". Se trata de "atacar al chavismo en sus bases sociales y, sobre todo, disuadir a referentes y militantes sociales a la hora de manifestarse en apoyo al Gobierno", defiende.

Las acciones de "violencia extrema" hablan también de "la degradación del tejido social", opina el analista. "Para mí, hay un método calculado. No es solo un estallido impulsivo", sentencia.

En ese sentido, se trata de "acciones de guerra psicológica y de terrorismo que buscan condicionar las actitudes de la población". Además, destaca que "usan las redes sociales para difundirse y actúan sobre los patrones de comportamiento de la comunicación de hoy en día, donde la imagen es todo, incluso más que el contenido".

"Contamos con grupos que, quizás, no son representativos de toda la oposición, pero que hacen del terror un arma y método de acción sistemática todos los días", concluye. (Santiago Mayor)

Venezuela: radiografía de una prensa al lado del golpismo

Mientras el pueblo de Venezuela protagonizaba la épica jornada electoral de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), la prensa de la derecha miraba una vez más hacia el lado de la violencia.

Los medios nacionales Venevisión, Globovisión y Televen pasaron un día de campo en el reducto del bastión de la oposición en el este de la capital; y practicaron una vez más junto a sus pares de la región y de España el terrorismo mediático que acostumbran a hacer en complacencia de los fascistas.

Para ellos el bienestar de la Patria exigido por más de ocho millones de venezolanos no ameritaba una sección, una nota en el noticiero habitual o simplemente un cintillo noticioso, por lo que su programación estaba copada en su mayoría de dibujos animados, programas de participación y las acciones nada pacíficas de la ‘resistencia’.

En tanto, tal parece que los internacionales La Razón, El Milenio, La República y La Nación ‘presagiaban’ el acto terrorista con un explosivo a distancia que cometieron grupos afines a la oposición contra miembros de la Policía Nacional Bolivariana, que intentaban despejar barricadas y disolver la guarimba.

Junto a los nacionales callaron la masiva asistencia a la fiesta electoral; la cita de jóvenes, trabajadores, amas de casa, ancianos y personas con algún tipo de discapacidad por el futuro de paz de su amada patria; pero capturaron la primera imagen: la deflagración, los guardias heridos y las motos incendiadas.

Esas instantáneas si dieron la vuelta al mundo, aunque los titulares y las notas contaron otra historia.

Simplemente mintieron y utilizaron la foto como propaganda anti constituyente: le apuntaron muertos que nunca existieron a Maduro, adujeron un supuesto baño de sangre, hablaron de un fantasmal abstencionismo y silenciaron la masiva muestra de bravura y conciencia política del pueblo venezolano.

Como notó el ministro venezolano para la Comunicación e Información, Ernesto Villegas, esos medios de la derecha en la región y España todos cometieron el mismo ‘desliz’ y en sus primeras planas.

Sospechosamente, todos publicaron la fotografía del momento exacto cuando explota el artefacto en la tristemente célebre Altamira, que ocasionó quemaduras de diversos grados a ocho policías bolivarianos, opinó el prestigioso periodista en su cuenta en la red social Twitter.

Pues como bien tuiteó Villegas, los insólitos titulares y la evidente tergiversación de la noticia es prueba de cómo ocultaron la autoría de este atentado contra las fuerzas de seguridad del Estado venezolano.

Además habla de su parcialidad con el ala extremista de la oposición venezolana y la complicidad de esos medios con el golpe de Estado, el centenar de muertos en estos 100 días de terrorismo fascista y contra la justicia.

Representa una actitud entreguista al capital, al imperio económico y financiero y es el ejemplo fehaciente de su desprecio al pueblo, a las clases más humildes y a los proyectos revolucionarios, en los cuales el ser humano y su bienestar es el centro de atención.

Pero la voz de Venezuela retumbó estruendosamente este domingo con su voto no solo por la paz de su pueblo, sino también para enchufar de esperanza a sus hermanos del mundo que luchan por un cambio progresista en sus países. Eso si no lo pudieron callar esos medios.