Política

La verdad y la mentira en el caso Smartmatic en Venezuela y el supuesto fraude electoral

Elespiadigital | Domingo 06 de agosto de 2017

¡Qué raro que falsimedia salga a cuestionar la verdad, mientras acepta sin chistar la mentira! Ni una sola agencia de prensa, ni un solo medio transnacional, puso en duda la cifra de 7 millones de firmantes que presentó la oposición venezolana después de su encuesta contra la Constituyente el pasado 16 de julio, cuyos libros fueron inmediatamente quemados.

Redacción



¡Qué raro que falsimedia salga a cuestionar la verdad, mientras acepta sin chistar la mentira! Ni una sola agencia de prensa, ni un solo medio transnacional, puso en duda la cifra de 7 millones de firmantes que presentó la oposición venezolana después de su encuesta contra la Constituyente el pasado 16 de julio, cuyos libros fueron inmediatamente quemados.

Sin embargo, provocan una polvareda mediática con la “noticia” de la empresa Smartmatic, cuyas máquinas fueron utilizadas en el recuento de votos del domingo durante las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente. Un directivo de la compañía, 72 horas después de la votación, asegura que hubo “manipulación” de las cifras de votantes. Intantáneamente Luis Almagro reaccionó como los perros de Pavlov: “Se confirma el mayor fraude de la historia”.

Pasemos por alto el hecho, perfectamente comprobable, de que detrás de la mentira opositora de sus 7 millones de votos improbables hay un objetivo desestabilizador, y que detrás de la verdad auditable del gobierno bolivariano con sus más de 8 millones, se refrenda una propuesta constructiva por la paz y la justicia.

Concentrémonos en algunas verdades y mentiras en este nuevo affaire informativo internacional, que tiene como protagonista una empresa que ha participado en 14 procesos electorales en Venezuela.

Verdad

  • Es incuestionable que millones de venezolanos -8 089 320, según las cifras del Poder Electoral- eligieron la vía democrática para apoyar el proceso Constituyente, que es auditable por cualquier persona que acceda a los datos de carácter público.
  • Se expresó la condena de la mayoría a la violencia desatada por la oposición desde abril de este año. Como expresó Tibisay Lucena?—?presidenta del Consejo Nacional Electoral- en la noche del pasado domingo, el apoyo no solo fue de quienes salieron a pesar de amenazas y ataques reales contra los centros de votación, sino de los que no lo hicieron y se quedaron en su casa. Definitivamente, tampoco siguieron los llamados desesperados de los dirigentes opositores a caotizar el país y violar la Ley Electoral.
  • Esta masiva votación es resultado de los errores de la oposición, que llamó a un país a la violencia sin tener en cuenta la voluntad de paz de la población venezolana. Se produjo un clamoroso voto de castigo a la MUD, que administró con gran torpeza el saldo político de las elecciones parlamentarias, al punto de probablemente haber comprometido su capital en la vorágine de la confrontación, las promesas incumplidas y los rostros agotados.
  • El chavismo tiene que prepararse para las próximas elecciones. Esta derrota opositora redoblará el accionar de la fracción terrorista de la oposición, cuyo desprecio por las reglas democráticas es incurable. Esta nueva olla podrida de Smartmatic es apenas un ligero atisbo de hasta dónde pueden llegar para impedir que la verdad sea reconocida.
  • Se ha retrasado la publicación de los resultados por los numerosos ataques informáticos contra la página de la CNE. El portal web está bajo asedio y brutal ofensiva de los piratas informáticos desde el domingo, al igual que otras instituciones y medios en el país. 
    La CNN tuvo la impudicia de entrevistar a los piratas informáticos a cargo de los ataques, que les aseguraron a la televisora que la “lucha es digital” y mientras unos trancan las calles, “nosotros trancamos las redes”. 
    Aquí puede leer la entrevista a estos criminales:
  • El grupo que hackeó al Consejo Nacional Electoral en Venezuela dice que habrá más ataques

     Hablamos con el grupo de hackers que se apoderó de la página web del CNE y de su cuenta de Twitter. Aunque el gobierno…cnnespanol.cnn.com

    6. El proceso de auditoría electoral es sólido, eficiente y confiable. Antes y después de cada elección, se audita el software de las máquinas de votación, además de almacenarlos de manera aleatoria para evitar que se vulnere su secreto. Se realiza también la auditoría de predespacho, en la cual se vuelve a verificar un lote de las máquinas para cerciorar que el software revisado e instalado no haya sido modificado. Se verifica la plataforma tecnológica que totaliza los votos, el sistema de identificación de los ciudadanos, la red de transmisión de datos, las boletas de votación, los cuadernos votación.

    Pero ojo: las máquinas de votación no permiten el voto doble, porque se activa solo si el sistema “capta huella” la desbloquea. Para introducir un millón de votos falsos, hace falta un millón de dedos con sus huellas dactilares únicas. Hasta ahora no se ha podido falsear la huella dactilar de un individuo, mucho menos de los millones que habitan este planeta.

    Al proceso, como ocurrió esta vez, siempre asisten observadores y expertos electorales internacionales. 
    Aquí puede ver las declaraciones:

    Declaración del Consejo de Expertos Electorales Latinoamericanos
    La delegación del CEELA estuvo integrado por ex presidentes de los consejos electorales de Colombia, Perú, Honduras, El…red58.org

    Mentira

  • Antonio Mugica, Presidente de Smartmatic, declara a Reuters en Londres, 72 horas después de los ataques al CNE, que “estimamos que la diferencia entre la participación real y la anunciada por las autoridades es de al menos un millón de votos”.
    La media no se hace una pregunta elemental: ¿cómo lo sabe? Smartmatic provee la máquina -hardware y software-, pero no tiene acceso a la data electoral. Es como si un fabricante de vasos denunciara a todos los restaurantes de un país un domingo, porque solo se llenó de agua el 87% por ciento de los recipientes vendidos por su empresa. ¿Cómo puede probar semejante estadística?
  • Mugica asegura que su “estimado” -palabra muy significativa- es de un millón de participantes menos en esta elección.
    Si aceptamos que esa cifra mentirosa y abstracta fuera real, Smartmatic valida que el 87 por ciento del dato que provee el CNE es cierto. Es decir, ellos avalan que más de 7 millones de venezolanos sí participaron en la elección.
  • Para poder ofrecer tal información, se da por sentado que los empleados de Smartmatic están en Venezuela y así Mugica puede dar fe de lo que dicen.
    Pero los 20 gerentes técnicos de Smartmatic abandonaron el país, según El Nacional. Smartmatic Internacional Holding B.V., compañía registrada en Holanda y domiciliada en Barbados, está representada en Venezuela por su filial Tecnología Smartmatic, cuyos empleados pusieron los pies en polvorosa antes de las declaraciones de su jefe. 
    ¿Por qué nadie se pregunta la razón de esta estampida y qué impacto tiene este hecho en la veracidad de las declaraciones del presidente de la compañía?
  • Smartmatic es una empresa digna de fiar, según se desprende de la velocidad con la que ha circulado la noticia sin la más mínima verificación.
    Pero se silencia la declaración del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela sobre Smartmatic. 
    El Tribunal 2° Superior del Trabajo del Área Metropolitana de Caracas decretó una medida de embargo preventivo sobre los bienes y las acciones de la empresa, según se lee en la sentencia sentada en el expediente AP21-R-2016–000847. Ocurrió tras la demanda del empleado Fernando Jodra Trillo, quien manifestó sentir temor de que no podía cobrar sus prestaciones sociales y demás conceptos debido al proceso de descapitalización que sufre la empresa, lo cual demostró el tribunal.
  • Aunque no se dice, la empresa parece estar en buenos términos con Estados Unidos, pues sus declaraciones han hecho las delicias de Luis Almagro, palanganero del Departamento de Estado.
    En este punto, se ignora la relación problemática de Smartmatic con sus clientes en EEUU, donde está bajo investigación tras un fracaso electoral en la ciudad de Chicago en 2006, donde se utilizaron las máquinas de Mugica. ¿Habrá negociado la administración de Trump con el Presidente de Smartmatic?
  • Mujica admite, tácitamente, que las máquinas de Smartmatic pueden ser manipuladas.
    Sin embargo, decenas de veces él declaró todo lo contrario con argumentos, al parecer, bastante sólidos. En otras palabras, que su “vaso” es irrompible. Aquí usted puede ver sus palabras a la CNN.
  • Verdad o mentira, esa es la cuestión, diría un socorrido Shakespeare. Pero aún mejor lo explica Virgilio en la Eneida: solo es fácil conquistar al que piensa que está conquistado”.

    Coda final

    SmartMatic se negó a reunirse con el CNE para cotejar los datos del supuesto “fraude”.

    Antonio Mugica, presidente de SmartMatic, emitió sus controversiales anuncios sobre una supuesta manipulación de los resultados electorales, pero lo hizo sin siquiera conversarlo con el CNE para corroborar el asunto. Todo lo contrario, sacó apresuradamente del país a 20 gerentes de la empresa y cerró sus oficinas “hasta nuevo aviso”. No publicó ningún informe técnico detallado indicando cómo ocurrió el supuesto fraude, cómo lo detectaron o qué los motivó a pensar, sin lugar a dudas, que había alteración de los resultados. ¿Por qué un anuncio tan precipitado, a sólo horas de instalarse la Asamblea Nacional Constituyente?

    Texto: Alba Ciudad (Luigino Bracci Roa)

    Este miércoles, Antonio Mugica, director de la empresa Smartmatic, emitió una conferencia de prensa en Londres informando que, en su opinión, los resultados presentados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) en las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente del pasado 30 de julio supuestamente “fueron manipulados” y supuestamente habría una diferencia de, al menos, un millón de votos.

    “No podemos garantizar resultados de la constituyente, creemos que la data para la elección fue manipulada”, indicó desde Inglaterra al leer un comunicado en el que señalaba que la ausencia de testigos de la oposición facilitaba la ocurrencia de la supuesta manipulación.

    Extrañamente, las oficinas de la empresa amanecieron vacías este miércoles. El Nacional señala que, según un vigilante, la empresa no trabajará más “hasta nuevo aviso”. También señala el diario que 20 gerentes de la empresa fueron sacados del país “por seguridad”, poco antes del anuncio de Mugica.

    Sin embargo, hay muchas lagunas al respecto de las que queremos llamar la atención.

    • Ni en la rueda de prensa, ni en el comunicado se da información técnica detallada sobre cómo ocurrió el supuesto fraude. No se explica cómo se detectó el mismo, quiénes lo realizaron y de qué manera.
    • La rectora del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, confirmó que SmartMatic no participa en los sistemas de cómputo y totalización de datos, sino que provee las máquinas electorales y determinados servicios. Por ende, no queda claro cómo Mugica pudo obtener los datos necesarios para afirmar de forma contundente que hubo “fraude”.
    • Lo normal, en caso de que una empresa de servicios encuentre discrepancias como estas, es que en primer lugar se reúna con los contratantes, en este caso el Consejo Nacional Electoral, y se cotejen los datos, con el fin de verificar dónde ocurre la discrepancia y cuál es la causa de la misma, buscando corregir cualquier problema técnico o error humano que haya podido causar la discrepancia o error de cálculo.

    Al respecto, BBC le preguntó a Mugica si había discutido sus hallazgos con  las autoridades electorales. Señala BBC que “después de una larga pausa, el ejecutivo respondió negativamente”.

    Indicó Mugica que “pasamos los dos últimos días asegurándonos de que esto que estamos diciendo es verdad, que es preciso”. Añadió: “No sentimos que alertar a las autoridades del CNE antes de hacer esta declaración fuera lo correcto. Pensamos que a las autoridades no les iba a gustar lo que teníamos para decir”.

    Al respecto, nos preguntamos si es un comportamiento profesional y serio por parte de una empresa que, al tener diferencias con sus contratantes, se niegue a discutirlo con ellos, sino que prefiera salir del país, sacar a todos sus gerentes y dar una conferencia de prensa en Inglaterra haciendo la denuncia.

    • Lucena también aclaró que SmartMatic “participó en todas las auditorías y colocó su clave para el cifrado de los archivos y protección de las aplicaciones que se desplegaron en la plataforma electoral”. Señaló que “cualquier manipulación, como la que señala Mujica, supone desconocer que SmartMatic es parte de la seguridad del sistema de totalización”. En otras palabras, de haber ocurrido algún fraude, SmartMatic también participó en su ejecución.
    • SmartMatic señala en su comunicado que “en todas las elecciones realizadas en Venezuela, las actas impresas del escrutinio de todas las mesas de votación están en manos de los testigos de los grupos políticos. Cuando el ente electoral publica en su página web los resultados, mesa por mesa, es muy fácil la comparación de todas estas actas impresas contra los resultados publicados por el organismo electoral. Además, la suma de todas las actas, es decir, la totalización, debe coincidir con los resultados que publica el Consejo Nacional Electoral. Este es un mecanismo que permite descartar cualquier tipo de manipulación”.

    Sin embargo, hasta el momento de escribir esta nota (miércoles a las 3 de la tarde, hora de Venezuela) el CNE aún no ha publicado en su sitio web los resultados detallados, por cada mesa de votación, de los votos recibidos por los más de 6 mil candidatos territoriales y sectoriales que participaron en las elecciones del 30 de julio.

    Suponemos que la complejidad y novedad de la elección y el poco tiempo pautado para su realización planteó retos para el personal informático que aún están siendo resueltos, además de que había candidatos en algunos sectores (empresarial, por ejemplo) en el cual las votaciones eran muy cerradas, según anunció la propia Tibisay Lucena el martes en la noche.

    Sin embargo, el que los datos no estén publicados no significa que haya habido fraude. Todo lo contrario: es imprescindible que estos datos se publiquen, para poder hacer un análisis y comparación detallada y poder hacer afirmaciones contundentes sobre si hubo o no fraude.

    De allí que nos preguntamos:

    • ¿Por qué SmartMatic no se reunió con el CNE para cotejar los datos y asegurarse de que tienen la razón en sus acusaciones?
    • ¿Por qué la prisa de SmartMatic en hacer un anuncio HOY MIÉRCOLES, sacando a sus 20 gerentes del país de forma apresurada, en vez de esperar el tiempo necesario para que todos los datos se publiquen y se pueda analizar y auditar los resultados con calma?
    • ¿Será porque la Asamblea Constituyente se instala MAÑANA JUEVES, y hay interés en causar conmoción pública y justificar a nivel internacional el desprestigio y desconocimiento de la misma?
    • ¿Por qué SmartMatic, que ha trabajado desde 2004 en una forma tan seria y confiable, de pronto se une al coro de países que arremeten contra la democracia venezolana? ¿Hay intereses comerciales y políticos? ¿Puede algún otro país confiar en la seriedad de SmartMatic como proveedor de equipos y sistemas electorales?

    Sobre esta última pregunta, la rectora del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, emitió un comunicado señalando este miércoles en la tarde, entre otras cosas, que le fueron bloqueadas las cuentas en Estados Unidos a varios proveedores del CNE, como parte de las sanciones que dicho país está emitiendo a quienes están vinculados con el gobierno venezolano como forma de presionar al Presidente Nicolás Maduro para que abandone el poder, y que incluyeron sanciones contra la propia Tibisay Lucena, presidenta del organismo electoral.

    No extrañaría que SmartMatic haya sido presionada o chantajeada por el gobierno estadounidense para desvincularse de Venezuela o sino serían cancelados sus numerosos contratos en dicho país.

    Anexo 1: El grupo que hackeó al Consejo Nacional Electoral en Venezuela dice que habrá más ataques

    Hablamos con el grupo de hackers que se apoderó de la página web del CNE y de su cuenta de Twitter

    Aunque el gobierno retomó el control de la web, la red social aún está emitiendo mensajes firmados por el grupo llamado The Binary Guardians

    Nos dicen por qué lo hacen y hablan de sus próximos ataques

    (CNN Español) - El grupo de hackers que se hace llamar The Binary Guardians controla la cuenta de Twitter del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela desde este lunes y ha compartido mensajes diciendo que la votación de 8 millones era "una total mentira", que fue "un fraude total", lamentaron la "muerte" de la Constitución de 1999 y afirmaron que los votos de la jornada del domingo no sobrepasaban los 2 millones.

    CNN en Español habló vía Twitter con el grupo de hackers que asegura que su “lucha es digital” y mientras “tú trancas las calles, nosotros trancamos las redes”.

    "Nuestro objetivo al momento de realizar un ataque a las páginas estatales venezolanas es el de tratar de abarcar con nuestra información al mayor número de personas posibles", afirmó el grupo en un mensaje directo desde su cuenta de Twitter.

    Un día después de la votación de la Constituyente, la cuenta de Twitter del Consejo Nacional Electoral se llenó de mensajes inusuales con el hashtag #CneEnRebeldía. Y aunque la presidenta del CNE anunció que habían retomado el control, este martes los mensajes del grupo continúan.

    "Hay muchas personas que aún viven en una fantasía, y creen todo lo que dicen los medios de comunicación públicos, muchos siguen ciegamente lo que éstos sitios muestran, y en muchos otros lugares, como instituciones públicas, el acceso a internet es restringido a páginas de información imparciales u opositoras", afirman y añaden que con los ataques buscan sacudir al "régimen" que según ellos "últimamente tiene una sensación de que son indestructibles".


    "Esto es un pequeño recuerdo de que en este mundo no estamos solos, que siempre habrá alguien que menos te esperas que te da una sorpresa", escribieron.

    Este lunes, la página web oficial del CNE también fue hackeada pero las autoridades retomaron el control poco después.

    Al entrar al sitio web www.cne.gov.ve aparecía un mensaje en el que se leía (sic):

    “CNE HACKED!!! ¿QUÉ SE CREEN? QUÉ NO SABEMOS QUE HICIERON FRAUDE? POR FAVOR… NO SOMOS ESTÚPIDOS... ESTO A PENAS ACABA DE COMENZAR. VENEZUELA VA A ARDER”.

    The Binary Guardians ha dicho que habrá otros ataques.

    "No sabemos aún con qué frecuencia haremos los ataques, pero con certeza esto no acabará aquí", le confirmaron a CNN.

    En varios tuits y en el mensaje que dejaron en la página web del CNE, el grupo ha asegurado que hubo fraude en la votación de la Constituyente convocada por Maduro este domingo.

    De acuerdo con el CNE, los casi 8,1 millones de votos representan el 41,5% de participación del padrón electoral.

    La oposición dijo que solo hubo 2,4 millones de votos, lo que representaría un 12,4% del padrón electoral. CNN en Español desconoce la metodología del conteo de votos de la oposición y no ha podido establecer la razón de la gran diferencia entre una cifra y otra.

    Sin embargo, The Binary Guardians dice que no tiene pruebas de que haya habido en efecto un delito.

    "Aunque no podemos dar ninguna información específica en estos momentos, en resumen: Chávez sacó 8 millones aun llenando todo, y la gente lo quería", afirman refiriéndose a la votación del presidente Hugo Chávez en las elecciones de 2012. "(Nicolás) Maduro sacó 7 millones 3 meses después de la muerte de Chavez, en la votación de la Asamblea Nacional el chavismo sacó 5 millones, y ayer que nadie lo apoyó, que nadie fue a votar, ¿sacaron 8,1 millones?", le dijo el grupo a CNN en Español.

    Anexo 2: Declaración del Consejo de Expertos Electorales Latinoamericanos

    C O N C L U S I O N E S

    PRIMERA: Encuentra la Misión que la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente del 30 de Julio estuvo apegada al ordenamiento constitucional, ya que el Presidente de la República de Venezuela en uso de la facultad que le confiere el artículo 348 de la Constitución Política, en concordancia con los artículos 70, 236 numeral 1 y 347, convocó dicha Asamblea mediante Decreto ?2830 del 1º de Mayo de 2017. Mientras que el Consejo Nacional Electoral procedió a realizar la organización y planificación de la elección de los Constituyentes, en cumplimiento de su función constitucional y legal.

    SEGUNDA: El proceso electoral tendiente a la elección de los integrantes a la Asamblea Nacional Constituyente 2017 de la República Bolivariana de Venezuela cumplió con los estándares internacionales y la legislación nacional, y se llevó a cabo en forma satisfactoria.

    TERCERA: La Misión considera que el proceso de elección de Constituyentes se realizó de manera exitosa en cuanto a los niveles de participación y al civismo durante la jornada electoral, y que la voluntad de los ciudadanos, libremente expresada en las urnas, se ha respetado. En efecto, se alcanzó una participación de un 41.53% del total del registro electoral, considerándose este porcentaje muy importante en razón a la situación política que rodeó el proceso electoral, a la no participación en la votación de la oposición y a otros factores externos que incidieron en dicho resultado, que a todas luces para la Misión es relevante y significativo.

    Para la Misión resulta determinante a la hora de analizar el nivel de participación en este proceso electoral, el no ejercicio del sufragio por parte de la oposición que optó por la opción de la abstención en estas elecciones.

    CUARTA: Es necesario reconocer el orden y el respeto con los que los ciudadanos y ciudadanas venezolanas participaron en el proceso electoral, según lo que pudo constatar la Misión del CEELA.

    QUINTA: La Misión de Acompañamiento Electoral del CEELA destaca que el proceso realizado en la República Bolivariana de Venezuela ha consolidado y reafirmado el fortalecimiento de la institucionalidad electoral como sustento del sistema democrático. En este sentido, destacamos los siguientes puntos:

    a. La apertura de los Centros de Votación se dio a la hora prevista

    b. El material electoral llegó completo a los centros de votación y se distribuyó oportunamente.

    c. La organización del proceso fue adecuada y los Miembros de Mesa estuvieron debida y suficientemente capacitados.

    d. El proceso de votación fue ordenado y rápido.

    e. Se observó una alta participación de los electores a lo largo de la jornada electoral.

    f. Se observó que los electores se sienten más familiarizados con el sistema de votación, incluyendo la máquina de votación y el sistema biométrico de votación

    g. Encontramos mucha armonía y colaboración entre todos los integrantes de las mesas de votación, lo que facilitó el desarrollo de la votación y el acceso del elector a ejercer el sufragio

    h. Constatamos una organización eficiente del proceso electoral, incluyendo la información brindada a los ciudadanos y la logística del proceso.

    i. El derecho al voto libre y secreto estuvo debidamente garantizado.

    j. Observamos que funcionó adecuadamente el mecanismo de auditoría al escrutinio.

    k. Encontramos mucha receptividad por parte de los electores, de los integrantes de las mesas electorales y de los funcionarios del CNE hacia los acompañantes electorales internacionales.

    l. Encontramos en todos centros de votación la presencia de funcionarios del CNE, de la Policía y de las Fuerzas Armadas, brindando atención y colaboración a los electores y electoras.

    m. Se evidenció, como una gran fortaleza de parte del Consejo Nacional Electoral, que en un período de tiempo no mayor a dos meses, no sólo diseñó el software para este sistema de votación, sino que logró una masiva y amplia divulgación sobre la forma de utilizar la máquina de votación, siendo muy positiva la jornada de simulacro realizada el día domingo 16 de Julio. Lo mismo se debe decir en relación con las actividades de orientación al ciudadano elector denominadas Ferias Electorales, realizadas por las diferentes Oficinas Regionales y locales del Poder Electoral.

    SEXTA: El CEELA, como Consejo integrado por expertos electorales de los diferentes organismos electorales de América Latina, que hemos venido asistiendo desde hace más de 14 años a los diferentes procesos electorales realizados en la República Bolivariana, debemos reconocer los importantes avances que demuestra haber logrado el Consejo Nacional Electoral en el perfeccionamiento de su sistema electoral.

    SÉPTIMA: Desde el punto de vista técnico?—?electoral, lo que caracteriza a la naturaleza del CEELA, como de sus integrantes, ajenos a lo político, manifestamos que creemos total y absolutamente en la veracidad de los resultados de la votación para integrar la Asamblea Nacional Constituyente, dadas todas las garantías ofrecidas a lo largo del proceso, especialmente a las auditorías previas a la jornada electoral, además de la confiabilidad y seguridad que ofrecen tanto la máquina electoral como el dispositivo de autenticación integral?—?CAPTA HUELLAS. Para esta Misión, la auditoría que sobre los votos depositados se hace durante el escrutinio, es prenda de garantía para la confianza en el resultado presentado por la Presidenta del CNE.

    OCTAVA: A juicio de la Misión, fue muy positivo el proceso de auditorías al proceso electoral; el desarrollo de éstas a la plataforma tecnológica del Consejo Nacional Electoral, que incluyó la verificación de los componentes automatizados que dan soporte a las diferentes funciones del proceso electoral, permitieron tener la certeza que el sistema electoral venezolano, en especial el sistema automatizado de votación es confiable, transparente y seguro, y garantiza la inviolabilidad e invulnerabilidad del sufragio.

    NOVENA: Consideramos que la Asamblea Nacional Constituyente elegida el 30 de Julio debe convertirse en el escenario para el diálogo y la concertación de todas las fuerzas políticas y sociales para encontrar la solución a los problemas que afectan a la República Bolivariana de Venezuela, pero ante todo, para alcanzar la PAZ que anhela todo el pueblo.

    Finalmente, debemos manifestar nuestro reconocimiento al Consejo Nacional Electoral, pero en especial, a su Presidenta TIBISAY LUCENA, por su excelente labor tanto en la planificación como en la organización y desarrollo del proceso para la elección de los integrantes a la Asamblea Nacional Constituyente.

    Caracas, 30 de Julio de 2017

    NICANOR MOSCOSO PENZO

    JEFE DE MISIÓN DEL CEELA

    Anexo 3: EL PLAN DE EEUU PARA INTERVENIR A VENEZUELA (documento de Comando Sur) :Operación Venezuela Freedom-2

     

    *Creo que este documento es la prueba como los desclasificados de Kissinger y el golpe a Allende, señores estamos ante una manipulación a nivel continental, la masas creen en los medios que siempre los manipularon un ejemplo muy claro es Perú los medios que en los 90 apoyaron a Fujimori, en los ultimas años no vieron a Odebresh, si ven a Venezuela, pero no ven a Paraguay, ni lo que pasa en Argentina, pero si replican que en Siria supuesta-mente Bashar Al Assad ataco con armas químicas a población civil, repito estamos ante una manipulación a nivel continental.

    Este documento del SouthCom (US Southern Command, conocido en Latinoamérica como Comando Sur), fue revelado recientemente sin que el gobierno de Estados Unidos haya desmentido su existencia.

    Fase precedente

    Resumen Ejecutivo

    Tal como lo reseñó el general John F. Kelly ante Comité Senatorial de Servicios Armados del Congreso de los EEUU, el 12 de Marzo del año 2015: “…Venezuela se enfrenta ahora a la inestabilidad económica, social y política significativa debido a la rampante violencia, la delincuencia y la pobreza, la inflación galopante, la grave escasez de alimentos, medicinas y electricidad.

    Violaciones de los derechos humanos por las fuerzas de seguridad y continuada mala gestión del gobierno del país están contribuyendo a un ambiente de incertidumbre, y grandes segmentos de la población dice que el país va por el camino equivocado. Además, la caída de los precios del petróleo y el deterioro económico generan condiciones que podrían llevar al gobierno venezolano a recortar los programas de bienestar social y su política exterior como el programa de subsidio de petróleo (PetroCaribe). Más recortes a los programas de bienestar social y la continua escasez que parecen inevitables, podría prever un aumento de las tensiones y las protestas violentas, fomentando el presidente Maduro y su partido una ola represiva adicional, como medidas contra los manifestantes y la oposición…”.

    Esta evaluación ha sido confirmada por los últimos acontecimientos, situación que en el transcurso de 2015-2016 ha empeorado ostensiblemente, debilitando aún más la administración de Maduro, siendo uno de sus resultados la pérdida de apoyo electoral reflejado el 6 de Diciembre pasado.

    La derrota en las elecciones y la descomposición interna del régimen populista y anti-norteamericano recoge el impacto exitoso de nuestras políticas impulsadas con fuerzas aliadas en la región en la fase 1 de esta operación, entre las que destacan:

    a) Poner en evidencia el carácter autoritario y violador de los derechos humanos del gobierno de Maduro.

    b) Empleo del mecanismo de la Orden Ejecutiva (EXECUTIVE ORDER) como parte de una estrategia que puede justificar el desarrollo de nuestra política, teniendo como justificativo legal la Constitución y las leyes de Estados Unidos de América, incluida la Ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia (50 USC 1701 y siguientes) (IEEPA, por sus siglas en inglés), la Ley de Emergencia Nacional (50 USC 1601 y siguientes) (NEA, por sus siglas en inglés), la Ley de Defensa de Derechos Humanos y de la Sociedad Civil de Venezuela de 2014 (Ley Pública 113-278) (la “ley de Defensa de Derechos Humanos de Venezuela”) (la “Ley”), la sección 212 (f) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1952 (8 USC 1182 (f)) (INA), y la sección 301 del título 3 del Código de Estados Unidos, emitiendo nuestro gobierno la “orden” donde se declara una emergencia nacional con respecto a la amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, representada por la situación en Venezuela.

    c) Aislamiento internacional y descalificación como sistema democrático, ya que no respeta la autonomía y la separación de poderes.

    d) Generación de un clima propicio para la aplicación de la Carta Democrática de la OEA.

    e) Colocar en la agenda la premisa de la crisis humanitaria que permita una intervención con apoyo de organismos multilaterales, incluyendo la ONU.

    Por otro lado, los factores democráticos han aprovechado estas circunstancias para crecer como fuerza a pesar de las rivalidades y desunión en sus filas, ya que se mueven en su seno diferentes intereses y puntos de vista. Sin embargo, nuestra intervención oportuna ha permitido delinear un camino para una salida rápida del régimen. Si bien se está enarbolando el camino pacífico, legal y electoral, ha crecido la convicción de que es necesario presionar con movilizaciones de calle, buscando fijar y paralizar a importantes contingentes militares que tendrán que ser dedicados a mantener el orden interno y seguridad del gobierno, situación que se hará insostenible en la medida en que se desaten múltiples conflictos y presiones de todo tipo. Inscrita en esa perspectiva, planteo examinar un conjunto de recomendaciones para la segunda fase de la Operacion Venezuela Freedom-2.

    Desarrollo de la Fase-2

    Considerando los diversos aspectos reseñados en el resumen anterior, esta Junta Evaluativa y nuestro componente de operaciones especiales común (Componentes Operacionales del U.S. Southern Command: Comando de Operaciones Especiales Sur, Joint Task Force-Bravo, Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur – Jiatfs) involucrados en esta operación, debe elevar un conjunto de recomendaciones que permita una planeación efectiva de nuestra intervención en Venezuela, concebida como una operación de amplio espectro, conjunta y combinada dentro del área de responsabilidad, priorizando los conceptos estratégicos: fuerza decisiva, proyección de poder, presencia en ultramar y agilidad estratégica (Joint Vision 2020, como un proceso de actualización permanente de la doctrina militar) (que) continuarán rigiendo nuestros esfuerzos donde se incorpore todos los instrumentos de autoridad nacional, entre ellos, recursos diplomáticos, de información, militares, económicos, financieros, de inteligencia y jurídicos. Con esa dirección estratégica, los aspectos que debemos evaluar a partir de los soportes informativos previos y sus proyecciones, son el resultado de la labor conjunta entre la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA, que es nuestro organismos de adscripción) en estrecha colaboración con otros entes de la Comunidad de Inteligencia (IC, por sus siglas en inglés). Con estos fundamentos, traigo una agenda resumida (anexo tienen ustedes los soportes documentales) para el análisis de una serie de políticas que nos permitan abordar los diversos ámbitos (político y militar) siendo necesario su desagregación en acciones específicas:

    a) Con los factores políticos de la MUD hemos venido acordando una agenda común, que incluye un escenario abrupto que puede combinar acciones callejeras y el empleo dosificado de la violencia armada. Por supuesto, hay que seguir impulsando como cobertura el referéndum o la enmienda que se apoya en el texto constitucional y que sirve para censar, movilizar y organizar una masa crítica para la confrontación. Por eso, también hay que enarbolar los artículos 333 y al 350 que legitiman la rebelión. Es indispensable destacar que la responsabilidad en la elaboración, planeación y ejecución parcial (sobre todo en esta fase-2) de la Operacion Venezuela Freedom-2 en los actuales momentos descansa en nuestro comando, pero el impulso de los conflictos y la generación de los diferentes escenarios es tarea de las fuerzas aliadas de la MUD involucradas en el Plan, por eso nosotros no asumiremos el costo de una intervención armada en Venezuela, sino que emplearemos los diversos recursos y medios para que la oposición pueda llevar adelante las políticas para salir de Maduro.

    b) Bajo un enfoque de “cerco y asfixia”, también hemos acordado con los socios más cercanos de la MUD, utilizar la Asamblea Nacional como tenaza para obstruir la gobernanza: convocar eventos y movilizaciones, interpelar a los gobernantes, negar créditos, derogar leyes.

    c) También en el plano político interno hay que insistir en el gobierno de transición y las medidas a tomar después de la caída del régimen, incluyendo la conformación de un gabinete de emergencia, donde puedan incluirse sectores empresariales, jerarquía eclesial, sindicatos, ONGs, Universidades.

    d) Para arribar a esta fase terminal, se contempla impulsar un plan de acción de corto plazo (6 meses con un cierre de la 2 fase hacia julio-agosto de 2016), como señalamos, hemos propuestos en estos momentos aplicar las tenazas para asfixiar y paralizar, impidiendo que las fuerzas chavistas se pueden recomponer y reagruparse. Hay que valorar adecuadamente el poderío del gobierno y su base social, que cuenta con millones de adherentes los cuales pueden ser cohesionados y expandirse políticamente. De allí nuestro llamado a emplearnos a fondo ahora que se vienen dando las condiciones. Insistir en debilitar doctrinariamente a Maduro, colocando su filiación castrista y comunista (dependencia de los cubanos) como eje propagandístico, opuesta a la libertad y la democracia, contraria a la propiedad privada y al libre mercado. También doctrinariamente hay que responsabilizar al Estado y su política contralora como causal del estancamiento económico, la inflación y la escasez.

    e) Mantener la campaña ofensiva en el terreno propagandístico, fomentando un clima de desconfianza, incitando temores, haciendo ingobernable la situación. En esto es importante destacar todo lo que tiene que ver con desgobierno: las fallas administrativas, la afectación con los altos índices de criminalidad y la inseguridad personal. En este terreno el gobierno está a la defensiva y muestra signo de agotamiento, con un discurso que cada día tiene menos credibilidad. Los análisis evidencian que se ha conformado una corriente de opinión incrédula y apática en torno a las promesas del llamado “Socialismo del siglo XXI”, existiendo en los jóvenes, fundamentalmente, una creciente identidad con nuestra forma de vida e ideales. De esta manera contamos con un piso sólido para nuestra seguridad e intereses económicos y nuestros valores políticos. EEUU quiere una Venezuela próspera para todos, asentada sobre una base de valores compartidos, con un gobierno eficiente, una democracia representativa y una economía abierta de mercado. Estos avances en los actuales momentos son el resultado de nuestras campañas propagandísticas, pero no podemos obviar el peso de la crisis como dato empírico que la detona y refuerza.

    f) Por esto, particular importancia tiene la explotación de los temas como la escasez de agua, de alimentos y de electricidad, teniendo este último aspecto un carácter grave para el gobierno, ya que la sequía ha generado una amenaza de colapso de los embalses y debemos prepararnos para explotarlo al máximo desde el punto de vista político, reforzando la matriz mediática que ubica la crisis eléctrica como responsabilidad exclusiva de Maduro.

    g) Especial interés adquiere, en las actuales circunstancias, posicionar la matriz de que Venezuela entra en una etapa de CRISIS HUMANITARIA por falta de alimentos, agua y medicamentos, hay que continuar con el manejo del escenario donde Venezuela está “cerca del colapso y de implosionar” demandando de la comunidad internacional una intervención humanitaria para mantener la paz y salvar vidas.

    h) Al mismo tiempo, en el plano internacional hay que insistir en la aplicación de la Carta Democrática, tal como lo hemos convenido con Luis Almagro Lemes, Secretario General de la OEA y los ex-presidentes, encabezado por el ex-secretario de la OEA, César Gaviria Trujillo, pudiendo contar con algunos nexos con la Alianza Parlamentaria Democrática de América a quienes hemos sumado a la compaña en desarrollo. Conjugar estas iniciativas con la citada figura de las “emergencias humanitarias” que permita construir alianzas con otros países que están en el área de influencia del Comando Sur. Más adelante nos referiremos a este aspecto.

    Aquí se hace relevante la coordinación entre organismos de la Comunidad de Inteligencia (IC) y otras agencias como las organizaciones no gubernamentales (ONGs), corporaciones privadas de comunicación como la SIP y diversos medios privados (TV, Prensa, Redes, circuitos radiales). En esto juega un rol preponderante el enlace en Venezuela Tenney Smith, de la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA), quien con Rita Buck Rico de la sección de asuntos políticos, tienen una cubierta en la Embajada de Caracas y deben ser apoyados con un contingente de inteligencia mayor.

    i) No se puede dejar a un lado el esfuerzo que hemos venido haciendo para vincular al gobierno de Maduro en la corrupción y el lavado de dinero. En esto debemos apoyarnos en el trabajo que vienen haciendo las Unidades de Inteligencia Financiera (Grupo Egmont), el Grupo de Acción Financiera (GAFI) y el Comité de Expertos sobre la Evaluación de medidas contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo (MONEYVAL). Estos son organismos intergubernamentales cuyo propósito es el desarrollo y la promoción de políticas nacionales e internacionales para combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. El GAFI, por ejemplo, actualmente cuenta con 36 miembros que comprende 34 países, quienes pueden aportar datos y proporcionan información para demostrar la vinculación de los personeros del gobierno de Maduro sumariados en la Orden Ejecutiva. En estas coordenadas, hay que desarrollar campañas mediáticas con los testigos protegidos que colaboran con la aplicación del decreto del 9 de marzo de 2015.

    j) En otro ámbito, tenemos que prestarle atención a la cuestión militar. Si bien hasta ahora ha resultado exitosa la campaña que hemos impulsado para disuadir y ganar adeptos en sectores institucionalistas (Generales apegados a la ley, quienes han garantizado el reconocimiento de la oposición y han trazado una línea de no emplear la represión contra manifestaciones) existe una alta probabilidad que los mandos identificados con el chavismo duro ofrezcan resistencia, sobre todo en unidades élites que históricamente se han alineado con el régimen. Por eso, hay que sostener el trabajo de debilitar ese liderazgo y anular su capacidad de mando.

    k) Lectura similar es necesario hacer en relación al empleo que va a hacer el gobierno de las llamadas milicias y colectivos armados. La presencia de este personal combatiente y fanatizado en las ciudades priorizadas en el plan, se convierten en obstáculos para las movilizaciones de calle de fuerzas aliadas y grupos opositores, siendo también un impedimento para el control efectivo de instalaciones estratégicas. De allí la demanda de su neutralización operativa en esta fase decisiva.

    l) Si bien en este terreno foco de la situación militar no podemos actuar ahora abiertamente, con las fuerzas especiales aquí presente hay que concretar lo ya anteriormente planificado para la fase 2° (tenaza) de la operación. Los entrenamientos y aprestos operacionales de los últimos meses, con la Fuerza de Tarea Conjunto Bravo en la base de Palmerola, en Comayagua, Honduras, la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur –Jiatfs, permite colocar tales componentes en condiciones de actuar rápidamente en un arco geo-estratégico apoyado en las bases militares de “control y monitoreo” en las islas antillanas de Aruba (Reina Beatriz) y Curazao (Hato Rey); en Arauca, Larandia, Tres Esquinas, Puerto Leguízamo, Florencia y Leticia en Colombia; todo ello como Lugar de Operaciones de Avanzada (FOL con proyecciones sobre la región central de Venezuela donde se concentra el poderío político-militar). En este aspecto debemos mantener la vigilancia electrónica sobre esta zona de influencia, sobre todo en la fachada atlántica, manteniendo las incursiones de los RC-135 COMBAT equipados con sistemas electrónicos que han permitido recientemente recolectar inteligencia, interceptar y bloquear comunicaciones, tanto del gobierno como de contingentes militares (Ver informe confidencial respectivo). También se debe poner OK el Primer Batallón 228 del Regimiento del Aire con sus 18 aviones y los helicópteros UH-60 Blackhawk y CH-47, aproximándolos al terreno, preferiblemente las instalaciones de Hato Rey en Curazao. Ya hemos establecido las directivas y órdenes vinculantes.

    En estas 12 recomendaciones están involucrados aspectos políticos, económicos y militares que son parte de planes estratégicos de nuestro gobierno, las cuales vienen siendo impulsados por múltiples agencias y a los que se apega el U.S. Southern Command. En correspondencia con esa guía de planeamiento, he enfocado mis esfuerzos en cuatro áreas principales: garantizar que seguimos siendo el primer socio de seguridad de elección en este hemisferio; profundizar en la colaboración entre las agencias generando confianza, plataforma de innovación para el Departamento de Defensa y planificación de operaciones críticas y transregionales como esta Operacion Venezuela Freedom-2 donde se involucran comandos combativos y socios interagenciales. Vamos a seguir construyendo alianzas que protegen nuestros intereses, defender nuestro territorio, defender el bien común mundial, y avanzar la seguridad, el buen gobierno, frente a las amenazas como las que presenta el régimen opresivo de Venezuela. Por esto en la planificación hay cuestiones particulares que nos atañen, donde debemos elaborar planes específicos que operacionalicen las recomendaciones, tal como se reseñan en los apartados y documentos anexos, siendo la tarea del día de esta Junta Evaluativa, por lo que ordeno la mayor atención y esfuerzo en la reunión.

    Almirante Kurt W. Tidd
    Comandante
    U.S. Southern Command (SouthCom)
    25 de febrero de 2016

    Análisis: La CIA y la contrarrevolución en Venezuela

    Atilio Boron

    La sociedad capitalista tiene como uno de sus rasgos principales la opacidad. Si en los viejos modos de producción precapitalistas la opresión y la explotación de los pueblos saltaba a la vista y adquiría inclusive una expresión formal e institucional en jerarquías y potestades, en el capitalismo prevalece la oscuridad y, con ella, el desconcierto y la confusión. Fue Marx quien con el descubrimiento de la plusvalía descorrió el velo que ocultaba la explotación a la que eran sometidos los trabajadores “libres”, emancipados del yugo medieval . Y fue él también quien denunció el fetichismo de la mercancía en una sociedad en donde todo se convierte en mercancía y por lo tanto todo se presenta fantasmagóricamente ante los ojos de la población.

    Lo anterior viene a cuento de la negación sobre el papel de la CIA en la vida política de los países latinoamericanos, aunque no sólo en ellos. Su permanente activismo es insoslayable y no puede pasar desapercibido para una mirada mínimamente atenta. Peso a ello al hablarse de la crisis en Venezuela –para tomar el ejemplo que ahora nos preocupa- y las amenazas que se ciernen sobre ese país hermano a la “Agencia” nunca se la nombra, salvo pocas y aisladas excepciones. La confusión que con su opacidad y su fetichismo genera la sociedad capitalista se cobra nuevas víctimas en el campo de la izquierda. No debería sorprender que la derecha alentara ese encubrimiento de la CIA. La prensa hegemónica –en realidad, la prensa corrupta y canalla- jamás la menciona. Es un tema tabú para estos impostores seriales. Ni a ella, la CIA, ni a ninguna de las otras quince agencias que constituyen en conjunto lo que en Estados Unidos amablemente se denomina “comunidad de inteligencia”. Eufemismos aparte, es un temible conglomerado de dieciséis pandillas criminales financiadas con fondos del Congreso de Estados Unidos y cuya misión es doble: recoger y analizar información y, sobre todo, intervenir activamente en los diversos escenarios nacionales con un rango de acción que va desde el manejo y la manipulación de la información y el control de los medios de comunicación hasta la captación de líderes sociales, funcionarios y políticos, la creación de organizaciones de pantalla disimuladas como inocentes e insospechadas ONGs dedicadas a inobjetables causas humanitarias hasta el asesinato de líderes sociales y políticos molestos y la infiltración en – y destrucción de- toda clase de organizaciones populares. Varios arrepentidos y asqueados ex agentes de la CIA han descrito todo lo anterior en sumo detalle, con nombres y fechas, lo que me excusa de abundar sobre el tema.

    Que la derecha sea cómplice del encubrimiento del protagonismo de los aparatos de inteligencia de Estados Unidos es comprensible. Son parte del mismo bando y protege con un muro de silencio a sus compinches y sicarios. Lo que es absolutamente incomprensible es que representantes de algunos sectores de la izquierda –notablemente el trotksismo-, el progresismo y cierta intelectualidad atrapada en los embriagantes vapores del posmodernismo se inscriban en este negacionismo donde no sólo la CIA desaparece del horizonte de visibilidad sino también el imperialismo. Estas dos palabras, CIA e imperialismo, ni por asomo irrumpen en los numerosos textos escritos por personeros de aquellas corrientes acerca del drama que hoy se desenvuelve en Venezuela y que, ante sus ojos, parece tener como único responsable al gobierno bolivariano. Quienes se inscriben en esa errónea – insanablemente errónea- perspectiva de interpretación se olvidan también de la lucha de clases, que brilla por su ausencia sobre todo en los análisis de supuestos marxistas que no son otra cosa que “marxólogos”, esto es, cultos doctores embriagados por las palabras, como a veces decía Trotsky, pero que no comprenden la teoría ni mucho menos la metodología del análisis marxista y por eso ante los ataques que sufre la revolución bolivariana exhiben una gélida indiferencia que, en los hechos, se convierte en complacencia con los reaccionarios planes del imperio.

    Toda esta horrible confusión, estimulada como decíamos al comienzo por la naturaleza misma de la sociedad capitalista, se disipa en cuanto se recuerda el sinfín de intervenciones criminales que la CIA llevó a cabo en América Latina (y en donde fuera necesario) para desestabilizar procesos reformistas o revolucionarios. Una somera enumeración a vuelo de pájaro, inevitablemente incompleta, subrayaría el siniestro papel desempeñado por “la Agencia” en Guatemala, en 1954, derrocando al gobierno de Jacobo Árbenz organizando una invasión dirigida por un coronel mercenario, Carlos Castillo Armas, quien luego de hacer lo que le fuera ordenado sería asesinado tres años después en el Palacio Presidencial. Sigamos: Haití, en 1959, sosteniendo al por entonces amenazado régimen de François Duvalier y garantizando la perpetuidad y el apoyo a esa criminal dinastía hasta 1986. Ni hablemos del intenso involucramiento de “la Agencia” en Cuba, desde los comienzos mismos de la Revolución Cubana, actividad que continúa hasta el día de hoy y que registra como uno de sus principales hitos la invasión de Playa Girón en 1961; o en Brasil, 1964, asumiendo un activísimo papel en el golpe militar que derribó al gobierno de Joao Goulart y sumió a ese país sudamericano en una brutal dictadura que perduró por dos décadas; en Santo Domingo, República Dominicana, en 1965, apoyando la intervención de los marines luchando contra los patriotas dirigidos por el Coronel Francisco Caamaño Deño; en Bolivia, en 1967, organizando la cacería del Che y ordenando su cobarde ejecución una vez que había caído herido y capturado en combate. La CIA permaneció en el terreno y ante la radicalización política que tenía lugar en Bolivia conspiró para derribar el gobierno popular de Juan J. Torres en 1971. En Uruguay, en 1969, cuando la CIA envió a Dan Mitrione, un especialista en técnicas de tortura, para entrenar a los militares y la policía para arrancar confesiones a los Tupamaros. Mitrione fue ajusticiado por estos en 1970, pero la dictadura instalada por “la embajada” desde 1969 perduró hasta 1985; en Chile, desde comienzos de los años sesenta e intensificando su acción con la complicidad del gobierno democristiano de Eduardo Frei. La misma noche en que Salvador Allende ganara las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1970 el presidente Richard Nixon convocó de urgencia al Consejo Nacional de Seguridad y ordenó a la CIA que impidiera por todos los medios la asunción del líder chileno y, en caso de tal cosa ser imposible, no ahorrar esfuerzos ni dinero para derrocarlo. “Ni un tornillo ni una tuerca para Chile” dijo ese patán que luego sería desalojado de la Casa Blanca por un juicio político. En Argentina, en 1976, la CIA y la embajada fueron activas colaboradoras de la dictadura genocida del general Jorge R. Videla, contando inclusive con la desembozada ayuda y consejo del por entonces Secretario de Estado Henry Kissinger; en Nicaragua, sosteniendo contra viento y marea a la dictadura somocista y, a partir del triunfo del sandinismo, organizando a la “contra” apelando inclusive al tráfico ilegal de armas y drogas desde la misma Casa Blanca para lograr sus objetivos; en El Salvador, desde 1980, para contener el avance de la guerrilla del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, involucrándose activamente durante los doce años que duró la guerra civil que dejó un saldo de más de 75.000 muertos. En Granada, liquidando al gobierno marxista de Maurice Bishop. En Panamá, 1989, invasión orquestada por la CIA para derrocar a Manuel Noriega, un ex agente que pensó que podía independizarse de sus jefes, ocasionando al menos 3.000 muertos en la población. En Perú, a partir de 1990, la CIA colaboró con el presidente Alberto Fujimori y su Jefe del Servicio de Inteligencia, Vladimiro Montesinos para organizar fuerzas paramilitares para combatir a Sendero Luminoso y, de paso, cuando izquierdista se les pusiera a tiro, o dejando un saldo luctuoso que se mide en miles de víctimas. Dados estos antecedentes, ¿alguien podría pensar que la CIA ha permanecido de brazos cruzados ante la presencia de las FARC-EP y el ELN en Colombia, donde Estados Unidos cuenta con siete bases militares para el despliegue de sus fuerzas? ¿O que no actúa sistemáticamente para corroer las bases de sustentación de gobiernos como los de Evo Morales y, en su momento, de Rafael Correa y hoy Lenín Moreno? ¿O que se ha retirado a cuarteles de invierno y dejado de actuar en Argentina, Brasil, y en toda esta inmensa región constituida por América Latina y el Caribe, considerada con justa razón como la reserva estratégica del imperio? Sólo por un alarde de ignorancia o ingenuidad podría pensarse tal cosa.

    ¿Puede, por lo tanto, alguien sorprenderse del protagonismo que la CIA está teniendo hoy en Venezuela, el “punto caliente” del hemisferio occidental? ¿Puede la dirigencia norteamericana –la real, el “deep state” como dicen sus más lúcidos observadores, no los mascarones de proa que despachan desde la Casa Blanca- ser tan pero tan inepta como para desentenderse de la suerte que pueda correr la lucha planteada contra la Revolución Bolivariana en el país que cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo? Puede que para el trotskismo latinoamericano y otras corrientes igualmente extraviadas en la estratósfera política la MUD y el chavismo “sean lo mismo” y no provoque en esas corrientes otra cosa que una suicida indiferencia. Pero los administradores imperiales, que saben lo que está en juego, son conscientes de que la única opción que tienen para apoderarse del petróleo venezolano –objetivo no declarado pero excluyente de Washington- es acabar con el gobierno de Nicolás Maduro dejando de lado cualquier escrúpulo con tal de obtener ese resultado, desde quemar vivas a personas a incendiar hospitales y guarderías infantiles . Saben también que el “cambio de régimen” en Venezuela sería un triunfo extraordinario del imperialismo norteamericano porque, instalando en Caracas a sus peones y lacayos, los mismos que se enorgullecen de su condición de lamebotas del imperio, ese país se convertiría de facto en un protectorado norteamericano, montando una farsa pseudodemocrática –como la que ya hay en varios países de la región- que sólo una nueva oleada revolucionaria podría llegar a desbaratar. Y ante esa opción, imperio versus chavismo, no hay neutralidad que valga. No nos da lo mismo, ¡no puede darnos lo mismo una cosa o la otra! Porque por más defectos, errores y deformaciones que haya sufrido el proceso iniciado por Chávez en 1999; por más responsabilidad que tenga el presidente Nicolás Maduro en evitar la desestabilización de su gobierno, los aciertos históricos del chavismo superan ampliamente sus desaciertos y ponerlo a salvo de la agresión norteamericana y sus sirvientes es una obligación moral y política insoslayable para quienes dicen defender al socialismo, la autodeterminación nacional y la revolución anticapitalista. Y esto, nada menos que esto, es lo que está en juego los próximos días en la tierra de Bolívar y de Chávez, y en esta encrucijada nadie puede apelar a la neutralidad o la indiferencia. Sería bueno recordar la advertencia que Dante colocó a la entrada del Séptimo Círculo del Infierno: “este lugar, el más horrendo y ardiente del Infierno, está reservado para aquellos que en tiempos de crisis moral optaron por la neutralidad”. Tomar nota.