Redacción
Rusia puede usar su experiencia en Siria para solucionar otros conflictos armados en Oriente Medio y ampliar su influencia en la región. En este sentido, es posible que Yemen albergue en un futuro una base naval rusa, informa el portal yemení MarebPress.
Según el medio, hasta hace relativamente poco Rusia mantuvo una actitud prudente respecto a la crisis yemení y trató de mantener una distancia entre todas las partes del conflicto. Sin embargo, recientemente, han empezado a detectarse señales de que Moscú está cambiando su enfoque.
Las fuentes citadas por MarebPress aseguraron que el cambio en la posición rusa respecto al problema yemení «está encaminado a crear las condiciones necesarias para discutir la construcción de una base naval de Rusia en las costas de Yemen en el futuro».
Hace un par de años, el anterior presidente del país árabe, Alí Abdulá Salé, había propuesto a Moscú construir una base de la Armada rusa en territorio yemení. En aquel entonces, Salé llegó a proponer a la parte rusa que utilizara bases militares, aeródromos y puertos de Yemen.
Hoy en día, el actual presidente del país, AbdrabuhMansurHadi, y el ex presidente Salé, se encuentran en bandos opuestos del conflicto armado que vive el país. Hadi huyó a Arabia Saudí, que lanzó una ofensiva contra los partidarios de la minoría chií de Yemen, apoyada por Salé.
Curiosamente, la presencia rusa en el país sería provechosa para ambos grupos, señala MarebPress.
Rusia goza del apoyo de la población yemení debido a que no respalda las acciones militares llevadas a cabo por la coalición liderada por Arabia Saudí. Al mismo tiempo, Moscú no parece estar del lado de los hutíes y de Salé, afirma el columnista Serguéi Axiónov, en un artículo para el medio ruso SvobódnayaPressa.
No obstante, los yemeníes esperan que Rusia se implique en el conflicto y no permita que su país quede dividido en zonas de influencia de los países del golfo Pérsico, EEUU y Reino Unido. Además, quieren que los rusos impidan la «agresión bárbara de la coalición saudí», profundizó Axiónov.
El autor de la nota subrayó que ambas partes del conflicto confían en Moscú, razón por la cual el país eslavo podría desempeñar el papel de mediador para acabar con la guerra civil yemení.
Precedentes históricos
En el pasado, la Unión Soviética fue aliada de Yemen del Sur, un Estado socialista que existió entre 1967 y 1990. En aquel entonces, Yemen permitía a los militares soviéticos utilizar la isla de Socotra, ubicada cerca de la costa de Somalia, en la entrada al golfo de Adén: en particular, en esta zona operaba la Escuadra del Índico de la Flota soviética, agrega el columnista.
La afortunada ubicación geográfica de la base soviética en Yemen siempre fue muy provechosa, dado que desde el punto de vista geoestratégico se trataba de un punto clave, explica el excomandante en jefe de la Armada rusa, el almirante Félix Grómov, que estuvo al mando de la Escuadra del Índico entre los años 1982 y 1984.
El militar retirado puso de relieve que el golfo de Adén es el lugar donde se entrelazan las rutas comerciales más importantes. La navegación en esta área históricamente ha sido muy intensa, de modo que tener una base militar en esta zona sería una gran ventaja, destacó.
¿Y ahora qué?
Grómov subrayó la importancia de esta región al recordar que en el golfo de Adén hay presencia militar de muchos países. En particular, Pekín recientemente inauguró su base militar en Yibuti, país que también alberga instalaciones militares de Japón, Francia y Estados Unidos.
«Antes de empezar a crear una base rusa tenemos que entender primero qué fuerzas políticas yemeníes proponen construir dicha instalación y si estas fuerzas son estables y representan la opinión de la mayoría de la élite yemení. Son cuestiones políticas», declaró el exmilitar.
El entrevistado recalcó que la posible base rusa en la zona debe tener carácter permanente, en caso contrario, no tiene mucho sentido construirla. Por ahora la situación inestable en este país árabe favorece muy poco la creación de una instalación rusa, concluyó Grómov.
¿Volverá Rusia a Yemen por la puerta grande?
Rusia puede usar su experiencia en Siria para solucionar otros conflictos armados en Oriente Medio y ampliar su influencia en la región. En este sentido, es posible que Yemen albergue en un futuro una base naval rusa, informa el portal yemení MarebPress.
Según el medio, hasta hace relativamente poco Rusia mantuvo una actitud prudente respecto a la crisis yemení y trató de mantener una distancia entre todas las partes del conflicto. Sin embargo, recientemente, han empezado a detectarse señales de que Moscú está cambiando su enfoque.
Las fuentes citadas por MarebPress aseguraron que el cambio en la posición rusa respecto al problema yemení "está encaminado a crear las condiciones necesarias para discutir la construcción de una base naval de Rusia en las costas de Yemen en el futuro".
Hace un par de años, el anterior presidente del país árabe, Alí Abdulá Salé, había propuesto a Moscú construir una base de la Armada rusa en territorio yemení. En aquel entonces, Salé llegó a proponer a la parte rusa que utilizara bases militares, aeródromos y puertos de Yemen.
Hoy en día, el actual presidente del país, AbdrabuhMansurHadi, y el ex presidente Salé, se encuentran en bandos opuestos del conflicto armado que vive el país. Hadi huyó a Arabia Saudí, que lanzó una ofensiva contra los partidarios de la minoría chií de Yemen, apoyada por Salé.
Curiosamente, la presencia rusa en el país sería provechosa para ambos grupos, señala MarebPress.
Rusia goza del apoyo de la población yemení debido a que no respalda las acciones militares llevadas a cabo por la coalición liderada por Arabia Saudí. Al mismo tiempo, Moscú no parece estar del lado de los hutíes y de Salé, afirma el columnista Serguéi Axiónov, en un artículo para el medio ruso SvobódnayaPressa.
No obstante, los yemeníes esperan que Rusia se implique en el conflicto y no permita que su país quede dividido en zonas de influencia de los países del golfo Pérsico, EEUU y Reino Unido. Además, quieren que los rusos impidan la "agresión bárbara de la coalición saudí", profundizó Axiónov.
El autor de la nota subrayó que ambas partes del conflicto confían en Moscú, razón por la cual el país eslavo podría desempeñar el papel de mediador para acabar con la guerra civil yemení.
Precedentes históricos
En el pasado, la Unión Soviética fue aliada de Yemen del Sur, un Estado socialista que existió entre 1967 y 1990. En aquel entonces, Yemen permitía a los militares soviéticos utilizar la isla de Socotra, ubicada cerca de la costa de Somalia, en la entrada al golfo de Adén: en particular, en esta zona operaba la Escuadra del Índico de la Flota soviética, agrega el columnista.
La afortunada ubicación geográfica de la base soviética en Yemen siempre fue muy provechosa, dado que desde el punto de vista geoestratégico se trataba de un punto clave, explica el excomandante en jefe de la Armada rusa, el almirante Félix Grómov, que estuvo al mando de la Escuadra del Índico entre los años 1982 y 1984.
El militar retirado puso de relieve que el golfo de Adén es el lugar donde se entrelazan las rutas comerciales más importantes. La navegación en esta área históricamente ha sido muy intensa, de modo que tener una base militar en esta zona sería una gran ventaja, destacó.
¿Y ahora qué?
Grómov subrayó la importancia de esta región al recordar que en el golfo de Adén hay presencia militar de muchos países. En particular, Pekín recientemente inauguró su base militar en Yibuti, país que también alberga instalaciones militares de Japón, Francia y Estados Unidos.
"Antes de empezar a crear una base rusa tenemos que entender primero qué fuerzas políticas yemeníes proponen construir dicha instalación y si estas fuerzas son estables y representan la opinión de la mayoría de la élite yemení. Son cuestiones políticas", declaró el exmilitar.
El entrevistado recalcó que la posible base rusa en la zona debe tener carácter permanente, en caso contrario, no tiene mucho sentido construirla. Por ahora la situación inestable en este país árabe favorece muy poco la creación de una instalación rusa, concluyó Grómov.
Rusia y Tailandia: rumbo a asociación estratégica
El ministro de Exteriores de Rusia Serguéí Lavrov confirmó el interés de Moscú "en desarrollar la más amplia cooperación multilateral con el reino de Tailandia, que es nuestro socio más antiguo en el sudeste asiático".
Las relaciones entre Rusia y Tailandia, que en 2017 cumplen 120 años, recibirán un nuevo impulso con la reunión de la comisión intergubernamental ruso-tailandesa se celebrará antes de fin de año, señaló el canciller ruso.
EEUU alarmado: el 9 de agosto un avión Tu-154 ruso voló sobre el Capitolio, el Pentágono, la Casa Blanca, varias residencias presidenciales y un búnker secreto situado cerca de Washington.
Rusia se vio obligada a expulsar a cientos de diplomáticos estadounidenses, ya que Washington había procedido de ese modo en primer lugar y había impuesto nuevas sanciones a Rusia, comunicaron los representantes de la embajada rusa en EEUU.
Donald Trump puede ser sustituido por Mike Pence, vicepresidente actual, en caso de que los conservadores estadounidenses tomen esta decisión. Sin embargo, algunos expertos dicen que hay otra opción, todavía peor para Trump.
EEUU afirma estar preparado para un ataque preventivo en caso de que haya más lanzamientos de misiles por parte de Corea del Norte.
Los norteamericanos anunciaron el aplazamiento temporal de la introducción de sanciones contra bancos chinos, después de que Pekín respaldara la resolución del Consejo de seguridad de la ONU con respecto a Corea del Norte.