Desde que el Gobierno ucraniano confirmara su intención de despojar a Saakashvili de su ciudadanía ucraniana -alegando haberla obtenido ocultando los procesos penales abiertos contra él en Georgia, pese a que estos eran perfectamente conocidos-, el expresidente georgiano y exgobernador de la región de Odessa ha prometido regresar a la escena política de Kiev.
Tras meses en el extranjero, realizando giras por los países fronterizos con Ucrania, Mijail Saakashvili logró, no sin dificultades, regresar a Ucrania. En una escena acorde con su intención de lograr un efecto mediático, Saakashvili y un notable grupo de sus seguidores, acompañados por la expresidenta Yulia Timoshenko, rompieron la barrera que les esperaba en la frontera occidental y lograron acceder a territorio ucraniano.
Tras varios actos en los que había conseguido un relativo éxito y que probaron la capacidad de convocatoria del exgobernador de Odessa, Saakashvili prometió llevar su nuevo movimiento político a Kiev. Al “Movimiento Nuevas Fuerzas” de Saakashvili se unieron seguidores de Yulia Timoshenko. Más adelante se unieron también grupos de la extrema derecha, que protagonizaron varios enfrentamientos con el amplio despliegue policial que las autoridades habían preparado ante lo que se había anunciado como el “Mijo-Maidan” [en referencia a Mijail Saakashvili, principal promotor de la idea]. Sin embargo, como en ocasiones anteriores en las que parte de la prensa e incluso los grupos promotores anunciaban, nada incita a pensar que este movimiento pueda amenazar a las actuales autoridades de Kiev.
“Mijo-Maidan” en Kiev
Breve crónica del “Mijo-Maidan”.
En resumen, Saakashvili y sus actividades podrían suponer una amenaza significativa para el poder del Poroshenko, pero mientras Estados Unidos siga manteniendo su apoyo a Poroshenko, lo que hagan Timoshenko o Saakashvili no va a llegar a nada. Por enésima vez.
Rusia observa con atención las protestas de la oposición en Kiev
MOSCÚ (Sputnik) — El Gobierno ruso observa las manifestaciones multitudinarias de la oposición que empezaron el 17 de octubre en la capital ucraniana, informó el portavoz de Kremlin, Dmitri Peskov.
"Vemos lo que sucede en Kiev (…) La situación es inestable", dijo Peskov a la prensa.
El 17 de octubre, miles de opositores se concentraron frente al Legislativo ucraniano para exigir la abolición de la inmunidad parlamentaria, modificar la legislación electoral y crear un tribunal anticorrupción.
La movilización fue convocada por varias facciones de la oposición, entre ellas el partido del exgobernador de la provincia de Odesa y expresidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili.
Durante el mitin se produjeron varios choques con la Policía que han dejado unos diez opositores heridos, según fuentes médicas.
Al concluir la jornada de protesta los opositores levantaron un centenar de tiendas de campaña.
En este contexto el portavoz del Kremlin remarcó que por el momento es imposible predecir si lo que sucede en Kiev influirá en el cumplimiento de los acuerdos de Minsk para pacificar el sudeste ucraniano.
Estos acuerdos suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015 sentaron las bases para una solución política del conflicto con las milicias de Donbás pero no han derivado hasta ahora en el cese de las hostilidades.
Desde abril de 2014 el Gobierno ucraniano lleva a cabo una operación contra las milicias en el sureste de su territorio donde se proclamaron las llamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk en respuesta al violento cambio de Gobierno ocurrido en Kiev en febrero del mismo año.
El conflicto ha dejado hasta la fecha más de 10.100 muertos, según estimaciones de la ONU.
¿Nuevo golpe de Estado en Ucrania?: qué fuerzas impulsan las protestas en este país
Las protestas de la oposición en la capital ucraniana, que arrancaron el 17 de octubre, continúan y todavía es difícil predecir sus consecuencias. Hasta ahora, la Policía ucraniana constató que las protestas en Kiev dejaron cuatro heridos. ¿Está Ucrania al borde de una nueva crisis política?
Los manifestantes en Kiev exigen acabar con la inmunidad parlamentaria, crear un tribunal anticorrupción e introducir varias enmiendas en la legislación electoral para permitir a los electores optar por candidaturas concretas en las listas que presentan los partidos.
En caso de que el Parlamento ucraniano no cumpla estas exigencias, los manifestantes amenazan con prorrogar la acción sin fecha límite y continuar hasta el 'Maidán de la Independencia'.
Varias facciones de la oposición impulsaron la movilización, entre ellas el partido del exgobernador de la provincia de Odesa y expresidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili.
Frente al Parlamento ucraniano, Saakashvili acusó al presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, de varios delitos.
"Una sola persona en Ucrania concentró en sus manos todo el poder judicial y por eso no hay justicia para los ucranianos", afirmó el político georgiano. "Usurpó toda la Rada Suprema de Ucrania (Parlamento)", agregó.
La multitud recibió con una ovación las palabras de Saakashvili.
"¡Miren cuántos policías mandaron aquí! Es una paranoia, sienten mucho miedo de la gente. Hay cercas, detectores de metales… Así nos temen", dijo uno de los oradores de la protesta, custodiado por las fuerzas de seguridad locales del Cuerpo Nacional.
La Policía ucraniana constató que las protestas en Kiev dejaron cuatro heridos.
"Durante la manifestación frente a la Rada Suprema de Ucrania el 17 de octubre de 2017, resultaron heridas cuatro personas, entre ellos un agente de la policía", señala un comunicado publicado en el sitio web de los agentes del orden.
La Policía especifica que hasta el momento han sido iniciadas tres causas penales por delitos de amenaza o violencia contra un agente del orden, atraco y daño intencional a la propiedad.
Las manifestaciones continuaron al día siguiente, 18 de octubre, cuando varios grupos de activistas acamparon frente a la Rada y siguen protestando hasta ahora. La Policía nacional espera evitar la eliminación por la fuerza de las acampadas.
Hasta el momento nadie ha sido detenido.