Cinco personas resultaron heridas en enfrentamientos entre la policía griega y colectivos antidesahucios que protestaban contra una subasta de viviendas que se estaba celebrando en una notaría en el centro de Atenas.
Los altercados comenzaron después de que un grupo de manifestantes intentara romper el cerco que la policía había formado en torno a la notaría.
Varios manifestantes lanzaron huevos y papeles contra los efectivos, que cargaron con toda dureza, según las imágenes difundidas por los medios locales.
Algunos policías aporrearon a personas que ya se encontraban en el suelo y tan solo pararon tras la intervención de sus superiores.
La fuerzas antidisturbios hicieron asimismo uso de gases lacrimógenos.
Según los medios locales, la policía acabó deteniendo a cinco personas, entre ellas un hombre que simplemente se acercó a preguntar el motivo de los arrestos.
De los cinco heridos -entre ellos un fotógrafo- tres tuvieron que ser trasladados al hospital.
La protesta había sido convocada por el partido Unidad Popular, una escisión del oficialista Syriza, así como por varias plataformas ciudadanas.
Se trata de la segunda vez en una semana que la policía reprime por la fuerza protestas contra las subastas de viviendas.
En la operación en línea de hoy había varias viviendas pequeñas, cuyo valor catastral se situaba entre los 50.000 y los 200.000 euros.
Desde hace unas semanas las subastas de viviendas con deudas fallidas a los bancos tan solo se realizan en línea, un instrumento con el que precisamente se pretendía evitar las tumultuosas protestas que se celebraban regularmente ante los juzgados en los que tenían lugar las pujas presenciales.
El Gobierno de Alexis Tsipras aprobó una ley que endurece las penas contra personas que intenten bloquear este tipo de operaciones.
Los acreedores han emplazado a Atenas a agilizar estas subastas y su lenta evolución ha sido uno de los principales motivos por los que se ha retrasado el desembolso de un tramo del rescate por un total de 6.700 millones de euros.
La cartera de deudas fallidas representa el 46,7 % del total de créditos y buena parte de estas las componen las hipotecas no pagadas.
El objetivo del sector bancario es realizar hasta finales de año entre 15.000 y 20.000 subastas y alcanzar una media de 40.000 pujas anuales en los próximos tres años.
El escaso éxito de las subastas, sin embargo, no solamente se debe a la protesta ciudadana.
Según la asociación de notarios de Atenas, de las mas de 700 pujas realizadas desde comienzos de año, una tercera parte no pudo completarse por falta de compradores.
Según publicaba Nikos Mottas en In Defense of Comunist:
El «juego de culpables» entre Tsipras y Varoufak, dos políticos cuyo papel de sirvientes de la burguesía ha sido indudablemente probado, no tiene nada que ver con los intereses reales del pueblo griego. Ambos comparten una inmensa responsabilidad por engañar al pueblo, tanto antes como después de las elecciones de enero de 2015.
Respecto al papel de Alexis Tsipras y Yanis Varoufakis, recordemos lo siguiente:
Como partido de oposición, SYRIZA había prometido romper los memorandos de austeridad, que los gobiernos anteriores habían firmado con los prestamistas extranjeros (la UE, el BCE y el FMI) y que contenían las medidas contra los trabajadores y la gente común. Fue en febrero de 2015, unas pocas semanas después de la victoria electoral de SYRIZA, cuando el entonces ministro de Finanzas Varoufakis reveló que el gobierno estaba de acuerdo con el 70% de las "reformas" incluidas en los memorandos y en desacuerdo con el 30%, que fue descrito como 'tóxico'.
Como partido de la oposición, SYRIZA había establecido una feroz retórica contra las privatizaciones. Después de ser elegido en el gobierno, según la declaración del entonces ministro de Hacienda, Yanis Varoufakis, la posición había cambiado:
"Queremos pasar de la lógica de reducir los precios de venta a la razón de su desarrollo en asociación con el sector privado e inversores extranjeros"
Por lo tanto, el gobierno de Tsipras y Varoufakis había adoptado privatizaciones para reforzar el sector privado, pero también trató de presentar otras formas de privatizaciones como, por ejemplo, asociaciones público-privadas y concesiones a grupos empresariales, etc.
Las "negociaciones" entre el gobierno griego y los acreedores tenían un contenido específico que no estaba relacionado con el "fin de la austeridad", como afirmaban SYRIZA y otros partidos oportunistas o socialdemócratas. Ese contenido específico era -y sigue siendo- un juego interburgués, relacionado con las necesidades de los grupos monopolistas que surgen de las consecuencias negativas de la profunda crisis capitalista.
Y según el Partido Comunista griego KKE:
"Si el resurgimiento de la discusión sobre el 2015 demuestra algo, es que los círculos dominantes del sistema y de la UE 'utilizaron' a SYRIZA y a su falso radicalismo para continuar con la política antipersonas que Nueva Democracia y el PASOK no terminaron, así como sembrar la frustración en la gente.
También demuestra que una alternativa real a favor del pueblo no existe en los diversos sectores del capital que llevan a la gente a la quiebra, dentro o fuera de la eurozona, en aras de la rentabilidad capitalista, alejándose de un modo radicalmente diferente de desarrollo que esté a favor de las necesidades populares." (23/7/2017)
"La transformación de SYRIZA en un partido socialdemócrata burgués de 'pura cepa' no puede explicarse ni con las declaraciones de arrepentimiento del señor Tsipras ni con 'thrillers políticos' como los de Varoufakis. Ese fue el final especificado de un partido que emprendió la gestión del capitalismo antipersonas y al servicio de las necesidades del capital, algo que el KKE predijo desde el primer momento." (24/7/2017)