Redacción
Nos esperan jornadas de gloria y de risas a mandíbula batiente. La joya de la “injerencia rusa”, el Russiagte, parece ser que no era obra de los “bots”, los hacker del FSB, los trolls de la “granja” de San Petesburgo ni las demás mamarrachadas “estudiadas” por los juntaletras del Atlantic Council o el Instituto Elcano, repetidas por los tribuletes de pesebre de los medios atlantistas. El escándalo Facebook-Cambridge Analytica abre un escenario muy distinto: empresas de las élites globalistas occidentales, espías israelíes y putas ucranianas contratadas para el soborno, el chantaje y el robo de información, aparecen como los que han podido influir en las elecciones norteamericanas de 2016 y en otros muchos procesos.
"Facebook ha intentado hacerse la víctima" y lo ha conseguido "con éxito", sostiene la periodista irlandesa Danielle Ryan. El escándalo desatado por la filtración de datos de millones de ciudadanos por parte de la firma birtánica Cambridge Analytica (CA) y Facebook es una bola de nieve que parece no tener fin.
Contratada para la campaña electoral de Donald Trump, CA recopiló información privada de 50 millones de usuarios de Facebook sin su conocimiento, y luego utilizó esa información en un intento de influir en las elecciones a favor del ahora mandatario de EE.UU. Según los informes, la campaña de Trump pagó 5 millones de dólares a CA por sus esfuerzos.
Desde que estalló el escándalo "Facebook ha intentado hacerse la víctima" y lo ha conseguido "con éxito", mientras, paralelamente, el caso pone de manifiesto que había otras fuerzas "más influyentes" involucradas en la campaña de Trump, más allá de las "malvadas manipulaciones en las redes sociales" que se atribuyen a Rusia, sostiene la periodista irlandesa Danielle Ryan, experta en el tema, en un artículo de opinión para RT.
Según ella, los medios se han centrado más "en CA y sus trucos sucios y no en el hecho de que una compañía gigante de datos como Facebook permita que suceda (una filtración de datos)".
La experta aclara que Facebook, obviamente, no es una víctima. De hecho, la misma compañía ha dicho que el uso por CA de los datos de 50 millones de cuentas de sus usuarios "no fue una violación de datos porque, en algún lugar dentro de la maraña de configuraciones de privacidad intencionalmente complicadas de Facebook, los usuarios habían dado su consentimiento técnico para extraer sus datos".
Paradojas de la historia
Ryan sostiene que "hay muchos niveles de ironía en esta historia". Primero, mientras CA extraía datos de Facebook para ayudar en la campaña de Trump, los altos ejecutivos de Facebook estaban trabajando activamente para ayudar a su rival en las urnas, Hillary Clinton.
"Los correos electrónicos filtrados entre la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, y el presidente de campaña de Clinton, John Podesta, revelaron que Facebook proporcionó investigaciones a Clinton en 2015", dice.
Segunda ironía: Después de que Trump ganara las elecciones, SCL Group, la empresa matriz de CA, ganó un contrato del Departamento de Estado de los EE.UU. para ayudar a combatir la propaganda en Facebook.
Tercera ironía. Desde Facebook han mostrado su indignación por el modo de actuación de CA; si bien la ex directora de comunicaciones, integración y análisis de medios de la campaña de Barack Obama en 2012, Carol Davidsen, admitió que Facebook permitió que en esa oportunidad se hiciera lo mismo (que CA hizo con Trump).
Entonces —se pregunta Ryan— "¿quién es más culpable aquí? ¿Una empresa como Cambridge Analytica, que usa sobornos políticos y trampas para desacreditar a las personas, o un gigante de las redes sociales que vende los datos personales de sus usuarios al mejor postor? O... ¿Rusia?"
Realmente, dice la experta, no hay mucha diferencia entre Cambridge Analytica y Facebook, porque "ambos usan nuestros datos para fines políticos y financieros".
¿Y Rusia?
Antes de que se desatara este escándalo, los principales medios de comunicación del mundo estaban empeñados en acusar a Rusia y su presunto uso de Facebook, con la supuesta compra de cientos de anuncios en esa plataforma, para influir en las elecciones de EE.UU. de 2016.
Después que salieran estas revelaciones a la palestra pública —dice la experta— parece que "había, de hecho, otras fuerzas, tal vez más influyentes, en juego", más allá de las "malvadas manipulaciones en las redes sociales" de Moscú, ironiza.
Ryan sugiere que ahora Washington debería sancionar inmediatamente a Reino Unido por los intentos descarados de una compañía británica de inmiscuirse e influir en las elecciones presidenciales estadounidenses.
Un escándalo que salpica a May
Se han recibido nuevas revelaciones sobre las prácticas ilegales de la firma Cambridge Analytica que se ha ganado la infamia por su papel en el uso de datos robados de los usuarios de las redes sociales con el fin de inmiscuirse mejor en las elecciones presidenciales de 2016 en los Estados Unidos.
El CEO de Cambridge Analytica Alexander Nix fue filmado por un locutor británico presumiendo de manipular elecciones extranjeras, utilizando espías extranjeros, incluidos los de "Israel", sobornando y mintiendo sobre políticos y procurando el uso de prostitutas ucranianas con el propósito de difamar a los opositores de sus clientes. La arrogancia y el engaño han alcanzado nuevos niveles.
Se ha revelado que Cambridge Analytica empleó agentes de piratería "israelíes" para entrar en los correos electrónicos privados de políticos en Nigeria y San Cristóbal y las Nieves como parte de una campaña multimillonaria para inmiscuirse en elecciones democráticas.
Los denunciantes hablaron con el periódico londinense The Guardian y revelaron la siguiente información:
"Contratado por un multimillonario nigeriano para apoyar la reelección de Goodluck Jonathan , a Cambridge Analytica se le pagaron aproximadamente £ 2 millones para orquestar una campaña feroz contra su rival, el líder de la oposición Muhammadu Buhari. Jonathan perdió frente a Buhari en la carrera presidencial.
El personal que trabaja en la campaña dice que a principios de 2015 se reunieron con contratistas israelíes de ciberseguridad en las oficinas de Cambridge Analytica en Mayfair, Londres. Los empleados dicen que les dijeron que la reunión fue organizada por Brittany Kaiser, una directora sénior de la firma.
The Guardian and Observer recibieron información de que los israelíes trajeron una computadora portátil desde su oficina en Tel Aviv y les entregaron a los empleados una memoria USB que contenía lo que creían que eran correos electrónicos personales pirateados.
Pero han surgido más detalles sobre los vínculos de Cambridge Analytica con el régimen británico. Se ha informado que la empresa se puso en contacto con la facción conservadora gobernante para tratar de establecer una relación antes de las últimas elecciones generales en el Reino Unido. En el Parlamento del Reino Unido, Ian Blackford, el líder del Partido Nacional Escocés, le pidió a la Premier May que aclare las acusaciones de que un director de Cambridge Analytica donó $ 985,000 a su Partido Conservador. Él afirmó,
"¿Puedo decirle que la compañía matriz de Cambridge Analytica, Strategic Communications Laboratories ... ha sido dirigida por un presidente de la asociación conservadora de Oxford. Su presidente fundador fue un ex diputado conservador. Parece que un director ha donado más de £ 700,000 al Tory Party. Un ex tesorero del Partido Conservador es accionista”.
Ya son claros los vínculos con el Partido Conservador. ¿Confirmará la Primera Ministro a la Cámara las conexiones de su Gobierno con la compañía?
El escándalo que une Cambridge Analaytica a los gobiernos de todo el mundo, conduce directamente a los gobernantes de los Estados Unidos, el Reino Unido y más allá.
La mayor filtración de las redes sociales: las 10 claves del escándalo Facebook-Cambridge Analytica
Las acusaciones indican que los datos filtrados fueron utilizados para manipular a los votantes e influir en el resultado de las elecciones presidenciales de EE.UU. de 2016.
Cambridge Analytica, empresa británica de análisis de datos digitales que trabajó para la campaña electoral de Donald Trump en 2016, y la red social más grande del mundo, Facebook, se encuentran en medio de una tormenta mediática tras una de las brechas de datos más grandes en la historia de las redes sociales: varios medios informaron de que la consultora tuvo acceso no autorizado a información personal de 50 millones de usuarios de Facebook.
Las acusaciones indican que los datos filtrados fueron utilizados para manipular a los votantes e influir en el resultado de las elecciones presidenciales de EE.UU. de 2016. Se alega que Cambridge Analytica también participó en otras elecciones en diferentes partes del mundo, incluyendo Argentina, Brasil, Colombia y México.
Aunque ambas compañías niegan las acusaciones, dicha filtración podría ser solo la punta del iceberg respecto al problema de la recogida encubierta de datos por parte de Facebook.
1. El escándalo se destapó cuando The Observer y The New York Times citaron a antiguos empleados, asociados y documentos de Cambridge Analytica para alegar que la firma recopiló información privada de los perfiles de Facebook de decenas de millones de usuarios sin su permiso.
2. Cambridge Analytica supuestamente obtuvo estos datos de Aleksandr Kogan, un psicólogo de la Universidad de Cambridge que creó una aplicación llamada thisisyourdigitallife en 2014. Sus usuarios fueron pagados para que realizaran una prueba psicológica en forma de cuestionario. La aplicación recopiló sus datos y también reunió información sobre sus amigos en Facebook.
3. Debido a que 270.000 personas participaron en el cuestionario, los datos de unos 50 millones de usuarios, principalmente en EE.UU., fueron reunidos sin su consentimiento explícito a través de sus redes de amigos, de acuerdo con Christopher Wylie, exempleado de la empresa, quien reveló las supuestas prácticas a ambos periódicos.
4. Luego, Kogan compartió los datos con Cambridge Analytica, lo cual le permitió desarrollar un 'software' para ayudar a influir en las elecciones. Wylie confesó haber ideado un plan para usar información privada de los perfiles de Facebook de millones de ciudadanos estadounidenses para crear perfiles psicológicos y políticos. Y luego dirigirse a ellos con personalizados anuncios políticos diseñados para influir en su particular perfil psicológico.
5. Según Facebook, sus usuarios dieron su consentimiento para que Kogan accediera a cierta información limitada de su perfil, grupos de amigos y contactos. Sin embargo, al pasar esta información a Cambridge Analytica, Kogan quebrantó las políticas de la red social.
6. Asimismo, Facebook ha anunciado que en 2015 conoció que los datos habían sido mal utilizados. Pero solo el viernes, un día antes de que se publicaran los informes, Facebook confirmó que suspendía a Cambridge Analytica. Según la red social fundada por Mark Zuckerberg, anteriormente le había pedido a la compañía que borrara los datos de los usuarios que había recopilado, pero recientemente ha conocido que no lo había hecho.
7. La controversia dio otro giro cuando un documental de Channel 4 News reveló las tácticas sucias de Cambridge Analytica en procesos electorales en diferentes países. Durante una operación encubierta del canal, los ejecutivos de la compañía fueron grabados alegando que podrían usar las llamadas 'trampas de miel' (uso de relaciones sexuales o románticas para desacreditar a rivales), sobornos, espías y noticias falsas para ayudar a determinados candidatos a ganar elecciones en cualquier parte del mundo.
8. Facebook ha generado críticas por su supuesta inacción para proteger la privacidad de los usuarios. Funcionarios estadounidenses y europeos han pedido al presidente ejecutivo de la red social, Mark Zuckerberg, que explique cómo la información personal de los usuarios de Facebook terminó en manos de Cambridge Analytica.
El lunes, las acciones de Facebook registraron una caída de un 7,2%, lo que supone una pérdida de unos 35.000 millones de dólares para su capitalización bursátil.
9. Tras la controversia, el cofundador de WhatsApp, Brian Acton, que se unió a Facebook cuando la aplicación fue adquirida por el gigante de las redes sociales en 2014 pero dejó la empresa el año pasado, instó a los internautas a eliminar sus cuentas de Facebook, utilizando la etiqueta #DeleteFacebook ("eliminar Facebook", en inglés) que ya se ha convertido en una tendencia en Twitter.
10. Cambridge Analytica es una firma de análisis de datos digitales con divisiones políticas y de mercadeo, y oficinas en Nueva York, Washington, Londres, Brasil y Malasia. La empresa fue financiada por el partidario de Trump y multimillonario Robert Mercer. El exasesor de Trump, Steve Bannon una vez fue miembro de su junta directiva. La compañía, que comenzó a trabajar para la campaña de Trump en junio de 2016, prometió que sus llamados perfiles "psicográficos" podrían predecir la personalidad y las tendencias políticas de cada adulto en EE.UU.
¿Solo la punta del iceberg?
La controversia en torno a Cambridge Analytica ha puesto de relieve el hecho de que, al menos hasta hace poco, Facebook no ha hecho un buen trabajo salvaguardando los datos privados de los usuarios.
El martes, The Guardian publicó una entrevista con Sandy Parakilas, "gerente de operaciones de la plataforma en Facebook, responsable de vigilar infracciones de datos por parte de desarrolladores de 'software' de terceros entre 2011 y 2012".
Según Parakilas, Facebook requería que los desarrolladores de aplicaciones firmaran acuerdos mediante los que prometieran respetar las restricciones de privacidad asociadas a los datos de los usuarios que recibían a través de las API de Facebook, pero el cumplimiento de estos requisitos fue extremadamente negligente.
"Me preocupaba que Facebook no pudiera monitorear todos los datos que dejaban sus servidores a los desarrolladores, así que no teníamos idea de qué estaban haciendo los desarrolladores con los datos", detalló Parakilas al medio. "Una vez que los datos salían de los servidores de Facebook, no había ningún control, y no se tenía ni idea de lo que estaba pasando".
Parakilas aseguró que "ha sido doloroso ver el escándalo que se está desarrollando en torno a Cambridge Analytica, porque "sé que podrían haberlo evitado".
El mito de la “injerencia rusa”
Donald Trump a menudo se jactó de sus habilidades de campaña como la razón por la que ganó una elección que pocos creían que podría haber ganado. Mientras que Trump era un orador mucho más carismático y emocionante que su rival Hillary Clinton, parece que para los gestores de campaña de Trump, finalmente habría que depender de los caros y nefastos servicios de Cambridge Analytica para manipular las mentes de los votantes estadounidenses y engañarlos para que votasen por él. Es imposible decir si Trump aún habría ganado su elección sin los servicios de Cambridge Analaytica, pero el hecho de que fueron utilizados debería plantear inmediatamente la cuestión de la idoneidad de Trump para el cargo.
Ya podemos decirlo, en última instancia, los directores de la campaña de Trump conspiraron para interferir en las elecciones, sólo que no era con los rusos, fue con la firma británica Cambridge Analytica. Podemos concluir que tanto la narrativa sobre Trump como "genio" electoral y títere del Kremlin, son falsas. Todo el tema de la intromisión electoral en la campaña Trump fue la de un grupo de millonarios y multimillonarios estadounidenses y una firma británica infestada de mala reputación relacionada con la oligarquía de Londres.
Las élites se muerden entre sí
Mientras que muchos de los medios que han ayudado a publicar las revelaciones del denunciante Christopher Wylie continúan difamando a Rusia sin ninguna evidencia sobre el vínculo ruso con las elecciones estadounidenses de 2016 (o cualquier otro voto occidental para el caso), paradójicamente estos mismos medios exponen las evidencias de un escándalo en torno a la campaña de Trump que tiene el efecto de destruir el cuento de la “injerencia” de Rusia.
Todo indica que la élite está dividida y se está volviendo contra sí misma. Mientras que el multimillonario Donald Trump apenas puede describirse como una figura privilegiada que se movió en círculos de élite la mayor parte de su vida, su estilo personal, retórica y actitud hacia esas mismas élites ha servido para alejar a Trump de muchos de ellos.
Análisis: El escándalo de Cambridge Analytica podría proporcionar pruebas contundentes de la intromisión "israelí" en la elección de Trump
Adam Garrie
Durante unas declaraciones ante una cámara oculta, el CEO de la firma de recolección de datos Cambridge Analytica Alexander Nix se jactó de su habilidad para contratar a "compañías israelíes" a los que se le paga para recopilar información de inteligencia sobre políticos a los que difamar y atrapar. Nix luego alabó la capacidad del personal de inteligencia "israelí" en lo que solo puede describirse como un argumento de venta ante un posible cliente.
Incluso antes de que se revelara la profundidad de la intromisión de Cambridge Analytica en las elecciones estadounidenses, los vínculos de la campaña Trump con "Israel" eran ampliamente conocidos. Antes de la elección, el líder del régimen "israelí" Benjamin Netanyahu sostuvo reuniones privadas con Hillary Clinton y Donald Trump. En ese momento, los seguidores de las redes sociales de Trump se jactaban del hecho de que la reunión de Netanyahu con Trump era mucho más larga que su reunión con Hillary Clinton.
En los últimos meses hemos sido testigos del completo escándalo del comportamiento impropio de Michael Flynn durante el período entre las elecciones estadounidenses y la toma de posesión de Donald Trump, expuesta como "Israelgate". En ese momento, Flynn, actuando por orden del yerno de Trump, Jared Kushner, mantuvo conversaciones con embajadores extranjeros, incluido el entonces embajador ruso en los Estados Unidos, Sergey Kislyak. Durante su conversación con Kislyak en diciembre de 2016, Flynn presionó a favor de "Israel" rogándole a Rusia que retrasara una votación en la ONU, lo que finalmente hizo que la saliente administración de Barack Obama votara por una posición pro-palestina.
Más tarde, Kushner fue elogiado por su cabildeo en nombre de un gobierno extranjero con el ciudadano estadounidense "israelí" Haim Saban. Mientras estaba sentado al lado de Kushner, Saban habló con despreocupación sobre si Kushner incumplía la ley estadounidense, Saban apoyó la colusión extranjera que Kushner que ordenó a Flynn cometer, en nombre del régimen sionista.
Estos lazos personales con el régimen "israelí" no son secretos. Lejos de eso, Trump se describe abiertamente como el presidente más "pro-israelí" en la historia de los Estados Unidos. Lo que permanece desconocido es qué funcionarios de inteligencia "israelíes" intervinieron para favorecer la campaña de Trump.
Es un hecho establecido que la oficina electoral de Trump contrató a Cambridge Analytica para manipular a los votantes estadounidenses a través de una campaña calculada basada en la web que dependía en gran medida de los datos personales robados a 50 millones de usuarios de Facebook. También se ha establecido, a través de cámara oculta del CEO de Cambridge Analytica, que la empresa utiliza la "inteligencia israelí" como parte de su campaña de recopilación de datos y manipulación de datos.
La pregunta importante para los investigadores sobre la relación de Cambridge Analytica con Faceboook y la campaña Trump es por lo tanto: ¿Cambridge Analytica adquirió los servicios de espías "israelíes" u otras organizaciones relacionadas directa o indirectamente con el régimen "israelí" en un esfuerzo diseñado para manipular a los electores de Estados Unidos para que votasen por Donald Trump? No solo es una gran posibilidad esta intromisión extranjera, sino que el hecho de que Trump se promocionó a sí mismo como un candidato altamente "israelí" incluso para los estándares estadounidenses, significa que muchos de estos agentes de espionaje "israelíes" sobre los cuales Alexander Nix se jactaba de emplear, pueden haber estado ansiosos por trabajar en el aparato de intromisión pro Trump montado por Cambridge Analytica.
Lo que el mundo está presenciando es que las élites occidentales de Tel Aviv, Londres y Washington se vuelven contra sí mismas. Cambridge Analytica debe clasificarse como un grupo dedicado a la práctica del "terrorismo de información", y como cualquier grupo terrorista, su principal motivación es el dinero. Por lo tanto, Cambridge Analytica parecía y aún parece estar dispuesta a trabajar con cualquier persona, representando cualquier cosa, siempre que el precio sea el correcto.
Muchos políticos occidentales que tienen algo que ocultar y que por razones personales y financieras están en lados opuestos tanto del actual debate Brexit como de los debates sobre la legitimidad de Donald Trump como presidente de EE.UU., están luchando entre sí y pueden contratar a Cambridge Analytica y quizás también a Facebook.
Este espectáculo de canibalismo político entre una camarilla neoliberal que tiende a suscribirse más al pensamiento grupal que a cualquier cosa relacionada con la conciencia, harán un favor al mundo al exponer las prácticas dudosas de Cambridge Analytica y Facebook, ahorrando a muchos periodistas independientes un gran esfuerzo.
Al exponer a los suyos como enemigos de la democracia y la transparencia política, pronto quedará claro no solo que muchas de las elecciones más importantes están amañadas, sino hasta qué punto las elites políticas y corporativas las manipulan y los métodos que utilizan para hacer su manipulación pronto podrá ver la luz del día, algo que es claramente un beneficio para todos los ciudadanos comunes. Fundamentalmente, no es Rusia, China, Irán, Venezuela o Siria quienes están detrás, algo que inevitablemente habría llevado a reclamos racistas de desconfianza de los medios de comunicación occidentales. Son las élites occidentales y sus asociados en los medios principales los que están sacándolo a la luz debido a su propia desunión respecto a Trump, Brexit y sus propios escándalos personales y están ansiosos por mantenerse lejos de las manos de mercenarios de la información como Cambridge Analytica.
En resumen, el actual escándalo de Cambridge Analytica podría acabar con las nefastas actividades de los siguientes actores:
Por el contrario, los siguientes han sido exonerados de facto por el escándalo de Cambridge Analytica.
- El gobierno ruso que no se ha demostrado que se haya confabulado con ningún actor estadounidense en las elecciones de 2016.
Conclusión
Con la Comisión Federal de Comercio de EE.UU. denunciando el papel de Facebook en el escándalo de Cambridge Analytica, con Mark Zuckerberg enfrentando llamadas para testificar ante el Parlamento británico y mientras las élites combaten entre ellos, puede que la verdad de su espantoso comportamiento con los ciudadanos sencillos en todo el mundo será cada vez más evidente.