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Al Assad devuelve la Legión de Honor francesa al "esclavo" de EE.UU. tras el ataque a Siria

Victoria | Viernes 20 de abril de 2018

"No es un honor para el presidente Al Assad llevar una condecoración atribuida por un país esclavo y seguidor de EE.UU. que apoya a los terroristas", aseguraron fuentes presidenciales sirias.

Siria ha devuelto a Francia la prestigiosa distinción de la Legión de Honor otorgada a su presidente Bashar Al Assad por el exmandatario francés Jacques Chirac en 2001.

Según muestra una publicación de la Presidencia siria en Twitter, el Ministerio de Asuntos Exteriores del país árabe ha devuelto a Francia "la condecoración de la Gran Cruz de la Legión de Honor otorgada al presidente Al Assad" a través de la Embajada de Rumanía en Damasco, que representa los intereses franceses en Siria.

La decisión fue tomada a raíz de la "participación de Francia en la agresión tripartita" contra Siria del 14 de abril. "No es un honor para el presidente Al Assad llevar una condecoración atribuida por un país esclavo y seguidor de EE.UU. que apoya a los terroristas", según señaló una fuente en la Presidencia siria.

Anteriormente, los medios franceses habían reportado sobre el inicio de un "procedimiento disciplinario" para retirar el premio al mandatario sirio.

Declaración Conjunta de los Patriarcas ortodoxos y católico de Antioquía y de Todo el Oriente sobre el bombardeo contra Siria

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Dios está con nosotros. A todas las Naciones, ¡escuchad y someteos!

Nosotros los Patriarcas,

Juan X, Patriarca greco-ortodoxo de Antioquía y de Todo el Oriente;

Ignacio Efraín II, Patriarca siriaco-ortodoxo de Antioquía y de Todo el Oriente y

José Absi, Patriarca greco-melquita católico de Antioquía, de Alejandría y de Jerusalén,

condenamos y denunciamos la agresión brutal que tuvo lugar esta mañana contra Siria, nuestro tan querido país, por parte de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, bajo alegaciones de uso de armas químicas por el gobierno sirio.

Elevamos nuestras voces para afirmar lo siguiente:

1. Esta agresión brutal constituye una violación manifiesta de las leyes internacionales y de la Carta de las Naciones Unidas ya que se trata de una agresión injustificada contra un país soberano, miembro de la ONU.

2. Sufrimos al comprobar que esos bombardeos han sido perpetrados por países poderosos a los que Siria no ha causado ningún tipo de perjuicio.

3. Las alegaciones de Estados Unidos y de otros países, según las cuales el ejército sirio usa armas químicas y Siria es un país que posee y utiliza ese tipo de armamento, son injustificadas y no se basan en pruebas suficientes y claras.

4. El calendario de esta agresión injustificada contra Siria socava el trabajo de la Comisión Investigadora internacional e independiente, que está a punto de viajar a Siria.

5. Esta agresión brutal destruye las posibilidades de alcanzar una solución pacífica y provoca una escalada de la violencia y más complicaciones.

6. Esta agresión injusta estimula las organizaciones terroristas y las impulsa a proseguir sus actos barbaros.

7. Demandamos al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que asuma su papel aportando paz en lugar de contribuir a la escalada de guerra.

8. Hacemos un llamado a todas las Iglesias de los países que participaron en el bombardeo a cumplir con sus deberes cristianos, según las enseñanzas del Evangelio, a condenar esta agresión y a que llamen sus gobiernos a comprometerse en la protección de la paz internacional.

9. Saludamos el coraje, el heroísmo y los sacrificios del Ejército Árabe Sirio, que protege Siria con valentía y garantiza la seguridad de su pueblo. Rezamos por las almas de los mártires y por el restablecimiento de los heridos. Estamos seguros de que el Ejército no se inclinará ante las agresiones terroristas externas o internas; de que seguirá luchando valientemente contra el terrorismo hasta que cada centímetro de la tierra siria sea purificado del terrorismo. Saludamos igualmente la posición valiente de los países aliados de Siria y de su pueblo.

Elevamos nuestras plegarias por la seguridad, la victoria y la liberación de Siria frente a todas las formas de guerra y de terrorismo. Rezamos igualmente por la paz en Siria y en el mundo entero y llamamos a redoblar los esfuerzos en pro de la reconciliación nacional con vista a proteger el país y a preservar la dignidad de todos los sirios.

Análisis: El León de Damasco debe resistir

Fernando Prieto

Siria vuelve a estar, una vez más, bajo el asedio de los principales medios de comunicación a nivel mundial. Se trata de una historia por fascículos que se remonta a comienzos del año 2011, siendo vendida en pequeñas pero explosivas dosis de forma periódica. El porqué del conflicto y su evolución no es motivo de estudio en el presente artículo, pero resulta evidente que se trata de una guerra entre un Estado soberano y numerosos grupos terroristas armados y financiados por actores externos con intereses creados en la región.

La última noticia que ha conmocionado a la opinión pública, magistralmente teledirigida por la opinión publicada, fue el presunto uso de armas químicas por parte del gobierno sirio en Duma, ciudad controlada por grupos terroristas (rebeldes para los mass media). Tras conocerse la noticia, la alianza tripartita entre Estados Unidos, Reino Unido y Francia -sin esperar a ningún tipo de investigación imparcial por parte de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y sin recibir luz verde por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)- realizó como represalia una serie de bombardeos quirúrgicos sobre territorio sirio, erigiéndose una vez más como los Defensores de la Libertad. A día de hoy seguimos sin conocer si dicho ataque químico se produjo y cuando conozcamos los informes definitivos tampoco importará lo más mínimo como ha ocurrido en ocasiones anteriores.

La pregunta que habría que hacerse, por tanto, sería quid prodest? Desde luego no beneficia en  nada al gobierno sirio, que sin necesidad de usar armas químicas estaba recuperando terreno de forma eficaz y su pervivencia empezaba a ser asumida por sus principales enemigos externos. La respuesta es sencilla: a los grupos terroristas, para los que esta operación supone un balón de oxígeno. La victoria del Ejército Árabe Sirio, que parece inevitable, sería una mala noticia para aquellos que pretendían una Siria fragmentada, al igual que ocurrió con Libia o Iraq. Al fin y al cabo no interesa la existencia de países soberanos que se niegan a someterse a los dictados de terceros, y la manipulación mediática es la herramienta habitual para justificar su destrucción.

¿Y qué ocurre con los cristianos sirios? Hasta el comienzo de la guerra en Siria, la minoría cristiana, en torno a un 10% de la población, estaba protegida por la laicidad del Estado, permitiendo la construcción de iglesias (algo impensable en el territorio de nuestros aliados saudíes) y garantizando su libertad de culto. Transcurridos siete años de conflicto su presencia ha sido prácticamente eliminada por los grupos terroristas, sometidos a terribles torturas y ejecuciones públicas. Occidente, nuestro Occidente, miró hacia otro lado mientras alababa a los rebeldes sirios, un grupo heterogéneo y prácticamente marginal que en ningún momento tuvo opciones de victoria, que fueron fagocitados progresivamente por los terroristas del Estado Islámico y asociados. De nada han servido los llamamientos de los religiosos que han sufrido el conflicto en sus carnes, ya que su opinión nunca interesó a los medios de comunicación. Como dato curioso y triste a partes iguales por cómo se encuentran actualmente, recordar que en la antigua provincia romana de Siria los seguidores de Jesús fueron denominados cristianos por primera vez.

Bashar al Assad, conocido como el León de Damasco, es presidente de Siria desde el año 2000, tras el fallecimiento de su padre Hafez al Assad. De nada sirvieron el referéndum constitucional de 2012 que suponía una apertura del régimen al establecer un sistema multipartidista, ni su aplastante victoria en las elecciones presidenciales de 2014: su firmeza a la hora de defender un Estado soberano totalmente independiente de los postulados de Washington y sus aliados (posicionado junto a Rusia y China en la apuesta por un mundo multipolar), y el hecho de presidir un país que hasta el inicio de la guerra no podía definirse como pobre, ni mucho menos, fueron razones suficientes para intentar su derrocamiento. Siete largos años después, y pese a todo pronóstico, sigue resistiendo las embestidas de los grupos terroristas y de sus patrocinadores externos, rechazando el exilio desde el principio. Sí, la Primavera Árabe nunca llegó a Siria.

El experimento de laboratorio conocido como Primavera Árabe no fue más que una punta de lanza para cambiar la situación geopolítca del norte de África, sirviendo a intereses espúreos sin relación alguna con la mejora de la calidad de vida de la sociedad civil o la defensa de los siempre recurrentes Derechos Humanos. De hecho, ¿en qué situación se encuentran actualmente aquellos países que disfrutaron de semejante primavera democrática?

Aprendamos de la experiencia libia. El asesinato de Muammar Gaddafi a manos de la Administración Obama y sus lacayos (sin olvidar la traición de Nicolás Sarkozy, que llegó al Elíseo gracias a la financiación del líder libio) supuso la entrada indiscriminada de terroristas islámicos a nuestro continente. ¿Nadie tuvo la amplitud de miras suficiente para entender que su régimen actuaba de tapón frente a la amenaza yihadista? No cometamos los mismos errores, aunque bien es cierto que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.