Defensa

La guerra en Yemen cada vez más incendiada. La coalición árabe lanza cinco ataques aéreos contra el puerto de Al Hudaida

Elespiadigital | Domingo 17 de junio de 2018

MOSCÚ (Sputnik) — Las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos realizaron cinco ataques aéreos contra Al Hudaida, puerto estratégico en la costa yemení del mar Rojo que permanece bajo control de los hutíes, informó la agencia Saba que cita a un funcionario local. Los bombardeos, según esta fuente, se llevaron a cabo sobre el aeropuerto internacional y el distrito de Al Halay.

Redacción



MOSCÚ (Sputnik) — Las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos realizaron cinco ataques aéreos contra Al Hudaida, puerto estratégico en la costa yemení del mar Rojo que permanece bajo control de los hutíes, informó la agencia Saba que cita a un funcionario local. Los bombardeos, según esta fuente, se llevaron a cabo sobre el aeropuerto internacional y el distrito de Al Halay.

La coalición árabe continúa una operación que busca expulsar a los rebeldes del movimiento chií Ansar Alá de Al Hudaida.

La ciudad, además de encontrarse en una de las zonas más densamente pobladas de Yemen, es el principal punto de entrada para alimentos y otros suministros vitales para evitar el hambre y los rebrotes del cólera.

Un 70% de las importaciones, incluidos los bienes comerciales y humanitarios, entran en Yemen a través de Al Hudaida y otro puerto, Al Salif, situado más al norte.

Yemen vive desde 2014 un conflicto armado entre los partidarios del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi y los rebeldes hutíes del movimiento Ansar Alá.

En marzo de 2015, intervino en el conflicto del lado del gobierno legítimo una coalición encabezada por Arabia Saudí e integrada mayormente por países del golfo Pérsico.

Fuerzas yemeníes capturan un barco militar francés en Al-Hudayda

El Ejército yemení captura un buque militar francés, perteneciente a la coalición saudí, en pleno operativo en las costas occidentales de Yemen.

“La Fuerza Naval y la Guardia Costera de Yemen han podido capturar un buque militar de la Fuerza Naval de Francia mientras intentaba entrar en aguas de la ciudad portuaria de Al-Hudayda”, ha reportado el rotativo local Al-Yaqeen.

Conforme agrega el medio, que cita de manera unánime a una fuente militar yemení, el navío apresado pertenece a la coalición de Arabia Saudí y sus aliados, que el pasado miércoles iniciaron una ofensiva militar contra la estratégica ciudad yemení de Al-Hudayda, localizada a orillas del mar Rojo.

No obstante, la fuente ha rehusado dar más detalles sobre la tripulación del buque militar capturado.

El líder del movimiento popular Ansarolá de Yemen, Abdulmalik al-Houthi, ha confirmado la noticia mediante su cuenta en la red social Twitter. “Un buque extranjero, que muy probablemente es francés o estadounidense, ha sido capturado”, ha escrito.

La Fuerza Naval y la Guardia Costera de Yemen han podido capturar un buque militar de la Fuerza Naval de Francia mientras intentaba entrar en aguas de la ciudad portuaria de Al-Hudayda”, ha reportado el rotativo local Al-Yaqeen, citando a una fuente militar.

El dirigente de Ansarolá ha indicado en otro tuit que el barco atrapado tiene el nombre de “M/Y_jehol_ll”. Asimismo, les ha agradecido a las fuerzas de la Guardia Costera yemení su atención y valentía. “Los hombres de nuestra Fuerza Naval han puesto a los enemigos ante un dilema: ser blanco de los misiles o ser capturados”, ha acotado.

El renombrado rotativo francés Le Figaro reveló el sábado que Francia había enviado fuerzas especiales a Yemen para ayudar a Riad y a sus aliados en las operaciones militares que emprenden contra Al-Hudayda.

Francia, al igual que Estados Unidos y el Reino Unido, respalda al régimen de los Al Saud y a sus aliados en la agresión contra Yemen, y proporciona armas tanto a Arabia Saudí como a los Emiratos Árabes Unidos (EUA), hechos que han sido criticados por muchos países y organizaciones internacionales y pro derechos humanos.

El Ejército yemení ataca con un misil el cuartel militar saudí en Jizan

En otro ataque de represalia, el Ejército de Yemen, apoyado por el movimiento popular Ansarolá, ha asaltado un cuartel militar saudí en el sur del reino árabe.

Conforme han informado este domingo medios locales, las fuerzas yemeníes han lanzado un misil balístico de corte alcance Badr-1, de fabricación nacional, contra un cuartel de Arabia Saudí ubicado en el campo oriental de la región de Jizan (sureste).

Se trata del cuarto ataque con misiles del Ejército yemení, en la última semana, contra posiciones militares de los Al Saud dentro del territorio saudí, que se realiza en venganza por los bombardeos de Riad y sus aliados contra Yemen.

Asimismo, esta misma jornada, aviones de guerra de la coalición saudí han bombardeado, en cinco ocasiones, la ciudad portuaria de Al-Hudayda (oeste de Yemen), donde el pasado miércoles iniciaron una operación militar con vistas a ocupar la urbe.

Desde marzo de 2015, el régimen saudí y sus aliados llevan a cabo una brutal campaña militar contra Yemen con el objetivo de restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, y hacer frente a Ansarolá, sin embargo, debido a la resistencia presentada por las fuerzas yemeníes, no han conseguido sus metas.

‘Riad busca privar a Yemen de alimentos para obligarlo a rendirse’

 

Arabia Saudí busca conquistar el principal puerto de Yemen y cortar el suministro de alimentos, obligando así al país a rendirse, avisa un responsable iraní.

“No hace falta decir que los agresores han perdido la guerra en Yemen, pero están tratando de ocupar la ciudad portuaria de Al-Hudayda, cortar los suministro de agua y alimentos de la nación, y luego presionar a los yemeníes para que se rindan”, ha subrayado este domingo el director general para Asuntos Internacionales del Parlamento iraní, Hosein Amir Abdolahian.

El político persa ha lamentado que la crisis humanitaria que atraviesa el empobrecido país árabe haya empeorado debido a la implacable guerra lanzada por Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), apoyada por EE.UU. e Israel.

No obstante, ha asegurado que “el futuro les pertenece a los yemeníes y el país árabe se convertirá en un pantanal para los enemigos”.

Arabia Saudí y los EAU lanzaron el miércoles una ofensiva contra Al-Hudayda (oeste), provocando la ira y la condena de muchos países y organizaciones pro derechos humanos, que alertan de los riesgos que esta operación representa para la vida de millones de personas.

No hace falta decir que los agresores han perdido la guerra en Yemen, pero están tratando de ocupar la ciudad portuaria de Al-Hudayda, cortar los suministro de agua y alimentos de la nación, y luego presionar a los yemeníes para que se rindan”, ha subrayado el director general para Asuntos Internacionales del Parlamento iraní, Hosein Amir Abdolahian.

El movimiento popular yemení Ansarolá, que está luchando junto con el Ejército yemení contra los agresores, ha denunciado el apoyo de Estados Unidos y del régimen de Israel a las ofensivas de la coalición árabe contra el estratégico puerto de Al-Hudayda.

El líder de Ansarolá, Abdulmalik al-Houthi, dijo el jueves que las fuerzas yemeníes no dejarán que las fuerzas invasoras se hagan con el control de Al-Hudayda y convertirán las costas occidentales del país en “un gran cementerio” para los agresores.

Las Naciones Unidas advirtieron el pasado viernes de que una agresión militar saudí o un  asedio a Al-Hudayda podría acabar con la vida de 250 000 personas. “Reducir las importaciones a través de Al-Hudayda durante un período prolongado sometería a la población de Yemen a riesgos extremos e injustificables”, avisó la coordinadora humanitaria de Naciones Unidas para Yemen, Lise Grande.

Francia del lado de Arabia Saudita y los Emiratos contra los houthis en Yemen

Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos iniciaron un ataque contra los houthis en la región yemenita de Hodeida. Según el diario francés Le Figaro, esas dos monarquías del Golfo están recibiendo apoyo de las fuerzas especiales de Francia.

Le Figaro precisa que Francia se ha comprometido a desminar los puertos yemenitas después de los combates ya que Estados Unidos se negó a aportar esa ayuda a las monarquías.

Arabia Saudita está tratando de reunificar Yemen bajo su control mientras que los Emiratos Árabes Unidos apuestan por una nueva división de ese país. Se desconoce cómo ve Francia el futuro de Yemen.

Francia ha desplegado en secreto fuerzas especiales en Siria, Irak y Yemen. Unos 60 militares franceses fueron detenidos en Siria durante un incidente registrado recientemente.

«Yémen: la France prête à déminer le port d’al-Hodeïda», por Georges Malbrunot, Le Figaro, 16 de junio de 2018.

Análisis: La complicidad de Occidente en la guerra sucia de Arabia Saudita contra Yemen

John Wight

La complicidad de los gobiernos occidentales en el océano del sufrimiento que se está forjando en Yemen los expone como agentes de la brutalidad saudita.

Después de tres años de incesante conflicto, se estima que de una población de 27,4 millones, 22,2 millones de personas en Yemen necesitan asistencia humanitaria, 17 millones tienen inseguridad alimentaria, 14,8 millones carecen de atención básica de salud, 4,5 millones sufren desnutrición. , mientras que 2,9 millones de personas son desplazados internos. En cuanto a muertos y heridos, el peaje se encuentra en casi 10,000 y 50,000 respectivamente.

Como resultado del conflicto, el país también enfrenta la «mayor epidemia de cólera documentada de los tiempos modernos». Y esta epidemia solo se pudo haber intensificado con el bombardeo saudí de un centro de tratamiento del cólera en el oeste del país, lo que provocó que la ONG francesa Médicos Sin Fronteras suspendiera su trabajo en la instalación.

Sin embargo, a pesar de esta enorme escala en sufrimiento humano, la guerra de la coalición sunita liderada por Arabia Saudita no solo continúa, sino que se ha intensificado con el lanzamiento de una ofensiva aérea, terrestre y marítima masiva contra la ciudad portuaria de Hodeidah, controlada por Houthi, los últimos puntos de entrada restantes de alimentos, medicinas y otra ayuda humanitaria esencial en el asediado país.

Según Amnistía Internacional, «el puerto de Hodeidah es crucial para un país que depende en un 80% de las importaciones para satisfacer las necesidades básicas. Limitar esta importante línea de suministro agravaría aún más la que ya es la peor crisis humanitaria del mundo». Por lo tanto, el «asalto a Hodeidah podría tener un impacto devastador para cientos de miles de civiles, no solo en la ciudad, sino en todo Yemen».

Yemen, en el extremo sur de la Península Arábiga, es el país más pobre de Medio Oriente, con un PIB per cápita previo al conflicto de solo $ 1,400.

El presidente Abd Rabbuh Mansur Hadi encabeza el gobierno internacionalmente reconocido del país. Sin embargo, a la manera acostumbrada de los líderes legítimos, Hadi vive actualmente en el exilio.

El presidente Hadi fue elegido como único candidato para el cargo de presidente en 2011 después de que su predecesor, Ali Abdullah Saleh, renunciara al poder ante las crecientes y sostenidas protestas durante la Primavera Árabe. Saleh dirigió el norte de Yemen desde 1978, antes de asumir la presidencia de la República del Yemen en 1990, tras la reunificación de las mitades del norte y del sur del país.

El ex presidente, cuyo reinado estuvo sumido en acusaciones de corrupción y mala administración de los recursos del país, se alineó con la minoría houthi que jugó un papel en expulsarlo durante las protestas de la Primavera Árabe antes mencionadas, cuando comenzó su rebelión contra el gobierno de Hadi en 2015.

El casus belli de la rebelión Houthi fue la negativa del presidente Hadi a tolerar más autonomía para la minoría chiíta al asumir el cargo. En cuanto a Saleh, los houthis lo mataron a finales de 2017 después de que rompió con la rebelión y declaró su disposición a entablar un diálogo con los sauditas sobre el futuro del país.

Lo que tenemos en Yemen, como podemos ver, es una crisis que es compleja incluso para los estándares árabes.

Yemen ha sido azotado durante mucho tiempo por la sofocante dominación de la Península Arábiga por parte de Arabia Saudita. Esta dominación, al servicio de la ideología sectaria wahabita puritana de Riad, está alimentando en parte la rebelión de los houthis del país, para quienes el presidente Hadi es un títere saudita.

Dicho esto, la insurgencia goza de simpatía si el apoyo abierto de la población yemení en general se mide por su éxito al tomar el control de la capital del país, Sanaa, junto con otros centros urbanos, como la ciudad portuaria de Hodeidah.

Tomando una visión más amplia, el conflicto se considera parte de una guerra de poder regional en curso entre Irán y Arabia Saudita. Desde el inicio de la rebelión en 2015, Riad ha afirmado que los Houthis son un poder iraní, lo que justifica su propia participación. Sin embargo, en 2015, el veterano corresponsal de Medio Oriente Patrick Cockburn escribió que este reclamo fue «ampliamente visto como propaganda o una exageración».

Tres años después, los iraníes ahora están ciertamente involucrados, suministrando armas a los houthis y, según algunas fuentes, también asesores militares. Por lo tanto, la intervención de Arabia Saudita en 2015 sobre la afirmación espuria de la participación iraní se ha convertido en una profecía autocumplida.

Comenzando con la administración Obama, y ??aumentado bajo Trump, la participación de Estados Unidos en este brutal conflicto ha consistido en ataques aéreos directos (llevados a cabo contra objetivos de Al-Qaeda y del Estado Islámico, según Washington), junto con logística, inteligencia y otros no — Apoyo de combate provisto a la coalición liderada por los sauditas anti-Houthi. Esto, por supuesto, no olvida las ventas de armas estadounidenses al Reino, que consisten en más del 50 por ciento de todas las exportaciones de armas de los Estados Unidos.

Mientras tanto, en 2017, el Pentágono confirmó que las tropas estadounidenses de tierra también estaban presentes en Yemen, una vez más justificadas sobre la base de participar en operaciones contra Al-Qaeda y el Estado Islámico (IS, anteriormente ISIS).

En cuanto al papel de Londres en apoyar el esfuerzo de guerra saudita en Yemen, las ventas de armas del Reino Unido también han sido clave para la capacidad del estado Wahhabi de proyectar poder en la región, que asciende a £ 4.6 mil millones (US $ 6 mil millones) desde 2015 solamente. Al igual que con los EE. UU., Arabia Saudita es el mayor mercado para la venta de armas en el Reino Unido y lo ha sido durante varios años.

En 2017, los activistas presentaron un caso legal contra el gobierno del Reino Unido por la venta de armas a los saudíes, alegando que algunos de ellos se han utilizado para matar a civiles yemeníes.

En 2017, también se reveló que el papel de Gran Bretaña en el conflicto ha sido más que ventas de armas. Una historia apareció en el Daily Mail describiendo detalles de la operación militar hasta ahora secreta, conocida como Operation Crossways, que involucró a hasta 50 militares británicos que entrenan a las tropas saudíes destinadas a ser desplegadas para tomar parte en el conflicto.

En respuesta a esta revelación, el parlamentario británico Tory y el ex secretario de Desarrollo Andrew Mitchell lo criticaron como prueba de la «complicidad vergonzosa» del Reino Unido en el sufrimiento del pueblo yemení. Dada la magnitud de este sufrimiento, sería seguro suponer que todas las personas correctas comparten los sentimientos del Sr. Mitchell.

La guerra en Yemen es una guerra sucia, llevada a cabo por una cleptocracia saudí respaldada por Occidente en nombre del fundamentalismo clerical. Bertolt Brecht tenía razón: «A medida que los crímenes se acumulan, se vuelven invisibles».