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Las democracias occidentales empujan a la guerra: EEUU se está preparando para un rápido despliegue de tropas cerca de Rusia

Elespiadigital | Jueves 28 de junio de 2018

La Casa Blanca tiene previsto gastar 828 millones de dólares para la infraestructura militar en Europa del Este en 2019. Esta es una de las medidas destinadas a contener la supuesta 'agresión rusa' y fortalecer a los aliados. Casi la mitad de estos fondos se destinará a la Fuerza Aérea de EEUU, señala el diario Defense News.

Los autores del artículo, Joe Gould y Valerie Insinna, observan que se trata de duplicar los fondos para construir la infraestructura militar, previstos por la Iniciativa Europea de Disuasión. Este año, el presupuesto ha aumentado de 4.800 a 6.500 millones de dólares, incluida la asignación de 363.8 millones de dólares para construcción militar. El financiamiento para la construcción de la infraestructura de la Fuerza Aérea de EEUU, que este año es de 85.4 millones de dólares, se cuadruplicará en el próximo año.

Teniendo en cuenta que la Casa Blanca está contando ahora cada dólar, han encontrado una justificación para un aumento tan significativo: si Rusia ataca a algunos países europeos, como Letonia, la Fuerza Aérea de EEUU, será capaz de responder rápidamente al ataque si dispone de aeródromos militares en la región. Al mismo tiempo, el Pentágono no tiene la intención de construir nuevas bases grandes en los países del antiguo bloque soviético. Lo que quiere el Ejército de EEUU es modernizar, expandir y mejorar la infraestructura militar ya existente en la región, explica el medio.

"Resulta más fácil fortalecer aliados en tiempos de crisis. Todo tipo de pistas y puntos de recarga de combustible facilitarán la acción de la aviación estadounidense en caso de que sea necesario", citan los autores a Mark Cancian, asesor de seguridad del Centro de estudios estratégicos e internacionales.

El nuevo presupuesto prevé ampliar y modernizar la infraestructura en la base aérea Amari en Estonia para que sea capaz de recibir aviones militares, como A-10, F-15, F-16, F-22 y F-35. Además, EEUU invertirá 56 millones de dólares en la base húngara Kecskemet. Después de la reconstrucción, la base podrá recibir los F-15, A-10 y los aviones de transporte C-5.

En la base aérea eslovaca de Malacky se planea construir enormes almacenes en 2019. Este año, Malacky ampliará el estacionamiento de aviones, que le permitirá recibir los A-10 y F-15.

Los planes del Pentágono incluyen también extensas obras de construcción en dos de las bases más grandes de la Fuerza Aérea de EEUU en Europa: la alemana Ramstein y la británica Fairford.

Según los columnistas, en el caso de un conflicto armado con Rusia en Europa, la Fuerza Aérea de Estados Unidos, obviamente, tendrá que repeler los ataques de los aviones rusos. Además, la aviación estadounidense tendrá que establecer la supremacía aérea sobre la región de Kaliningrado.

"Se trata de darse cuenta de que es imposible defender Europa del Este desde Europa occidental. Si todas nuestras fuerzas están en Alemania, y si en caso de emergencia, intentamos enviarlos rápidamente hacia el este, se tardaría demasiado tiempo. Solo la preparación de la documentación para la transferencia de tropas de Alemania a Polonia demorará una semana. Está claro, es mejor tener las fuerzas a mano, en Europa del Este", declaró Cancian.

No obstante, este plan tiene al menos un gran defecto: Rusia dispone de unos potentes medios de bloqueo en esta zona, incluyendo los misiles tierra-aire de corto, mediano y largo alcance, que no permitirán que las fuerzas de la OTAN operen libremente en el aire sobre la región de Kaliningrado. No está claro cómo EEUU y sus aliados piensan lidiar con ellos, admiten los autores.

Además, los columnistas añaden que si Moscú quisiera debilitar la aviación de Estados Unidos, podría atacar a varios países de Europa del Este.
Mientras tanto, las autoridades rusas reiteraron en numerosas ocasiones que Rusia no amenaza a los países que no tienen planes de atacarla y la doctrina militar del país tiene un carácter exclusivamente defensivo.

La verdadera razón tras la nueva estrategia para la Fuerza Aérea de la OTAN

El pasado 26 de junio la OTAN anunció que adoptará una nueva estrategia sobre su Fuerza Aérea. En el comunicado se informa que los cambios se deben a la pérdida de su supremacía aérea y la necesidad de adaptarse a nuevas amenazas.

El experto del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos, Grigory Tishenko, considera que los cambios en las Fuerzas Aéreas de la OTAN tienen un fundamento que poco tiene que ver con su superioridad en el aire.

Así, el politólogo destacó el intenso trabajo que está llevando EEUU para exigir a la UE una mayor financiación de las operaciones militares de la OTAN, aumentando para ello sus presupuestos militares.

"Sus intentos no dan resultados. Así que uno de los argumentos clave que usan los estadounidenses para presionar a sus aliados es la pérdida de supremacía aérea de la aviación de la OTAN", comentó a Sputnik.

De acuerdo con Tishenko, este argumento se promueve mucho, puesto que la aviación es un ámbito muy costoso en la actividad de la Alianza. Sin embargo, este argumento tiene un objetivo más, considera el experto.

"La OTAN utiliza su aviación en las maniobras que se acercan más y más a nuestras fronteras. Así que esta tesis también sirve para aumentar el número de aviones que participan en estas operaciones", concluyó.

En el comunicado publicado en el sitio web de la OTAN se dice que "las décadas de operaciones aéreas sin oposición están llegando a su fin". Por ello se pone un gran énfasis en desarrollos del ámbito de sistemas de defensa aérea y lucha ciberelectrónica.

¿Cómo defendería Rusia Kaliningrado de un ataque naval de EEUU?

El portaaviones USS Harry S. Truman participó en las maniobras anuales de la OTAN Baltops 2018 que se celebraron a principios de junio en el mar Báltico. Dave Majumdar, columnista de The National Interest, señala que los buques estadounidenses de las clases Nimitz y Ford son demasiado grandes como para cumplir misiones en esta región.

Según el autor, los portaaviones de EEUU se volverán vulnerables al acercarse a Kaliningrado, enclave ruso situado en la región y comunicado con el mar Báltico.

“Una amenaza muy real para las embarcaciones estadounidenses la representan los misiles de crucero antibuque rusos basados en tierra y en mar”, subraya el columnista.

El portaaviones USS Harry S. Truman participó en las maniobras anuales de la OTAN Baltops 2018 que se celebraron a principios de junio en el mar Báltico. Dave Majumdar, columnista de The National Interest, señala que los buques estadounidenses de las clases Nimitz y Ford son demasiado grandes como para cumplir misiones en esta región.

Según el autor, los portaaviones de EEUU se volverán vulnerables al acercarse a Kaliningrado, enclave ruso situado en la región y comunicado con el mar Báltico.

“Una amenaza muy real para las embarcaciones estadounidenses la representan los misiles de crucero antibuque rusos basados en tierra y en mar”, subrayó columnista.

Rusia cuenta con misiles antibuque P-800 Onix, capaces de lanzar ataques precisos contra cualquier objetivo desde Kaliningrado hasta la costa sueca, añade.

De acuerdo con el artículo, el alcance de un Onix lanzado desde la versión de exportación del sistema de misiles costeros Bastion es de unos 300 kilómetros, mientras que la versión nacional permite lanzar estos misiles a una distancia de casi 600 kilómetros, lo que significa que las armas rusas cubren la mayor parte del Báltico.

El autor observa que a pesar de que algunos barcos rusos en la flota báltica son obsoletos, “disponen de formidables armas antibuque”. Además, la región de Kaliningrado cuenta con otros medios de defensa, incluidos los sistemas antiaéreos S-300 y S-400 que también “representarían un peligro para Estados Unidos en caso de conflicto”.

“Rusia tiene la ca S-400pacidad de atacar tanto los portaaviones como las bases terrestres con armas guiadas de precisión de largo alcance, lo que constituye un problema cada vez mayor para las fuerzas aliadas en Europa”, advierte Majumdar.

Mientras tanto, las autoridades rusas reiteraron en numerosas ocasiones que las armas de Rusia no amenazan a los países que no tienen planes de atacarla y la doctrina militar del país tiene un carácter exclusivamente defensivo.