Al menos 11 personas murieron y otras resultaron heridas, entre ellas mujeres y niños, por ataques aéreos saudíes contra una boda en Yemen, 3 de julio de 2018.
Arabia Saudí atacó con sus cazas un convoy nupcial en la provincia montañosa noroccidental de Saada, en Yemen.
Unicef critica la ‘masacre’ de 2200 niños como consecuencia de la agresión saudí contra Yemen, la cual también ha dejado 3400 menores heridos.
El Ministerio de Derechos Humanos de Yemen reportó a finales de marzo que la agresión liderada por Arabia Saudí y sus aliados ha dejado 600 000 civiles muertos y heridos desde el inicio de la sangrienta ofensiva en marzo de 2015.
ONU: Soldados emiratíes torturan y maltratan a yemeníes
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DD.HH. (OACNUDH) denuncia tortura de yemeníes por soldados emiratíes en cárceles en Yemen.
“Basándonos en información preliminar proporcionada por nuestra oficina en Yemen, tenemos razones para creer que un grupo de yemeníes detenidos ha sido expuesto a maltratos, tortura y abuso sexual por los soldados de EAU (Emiratos Árabes Unidos)”, indicó el martes Liz Throssell, portavoz de la organización internacional a la agencia turca de noticias Anadolu, desde la ciudad suiza de Ginebra.
Para averiguar los hechos, la OACNUDH mantuvo contactos con el Gobierno emiratí y pidió acceso a los centros de detención controlados por los emiratíes en Yemen, sin embargo, no ha recibido hasta la fecha, la autorización pertinente para poder visitar las cárceles en cuestión, lamentó la funcionaria.
Throssell añadió que esta organización pro derechos humanos seguirá monitoreando la situación para decidir los próximos pasos necesarios que dará al respecto.
La agencia de noticias estadounidense Associated Press (AP), por su parte, reveló que los soldados emiratíes aplican torturas y abusos sexuales contra cientos de yemeníes encarcelados para dificultar su periodo de detención y extraer confesiones, como parte de los crímenes que comete Arabia Saudí, EE.UU. y sus aliados contra la nación más pobre del mundo árabe.
EAU, que desde 2015 ayuda a Arabia Saudí en su agresión contra Yemen, respalda a las fuerzas separatistas del sur de Yemen, algo que generó, en el pasado, varios combates con las tropas aliadas del régimen de Riad.
La comunidad internacional, sobre todo la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha hecho llamados insistentes al régimen saudí y sus aliados para que pongan fin a esta “estúpida guerra”, que ha dejado 11 000 muertos y cerca de 23 000 heridos.
Al Hudaidah: Una victoria estratégica para el pueblo de Yemen y los pueblos de Oriente Medio
La guerra de Julio de 2006 entre el Hezbolá libanés y el Ejército israelí, que condujo a la victoria del movimiento de resistencia, es un modelo que debería enseñarse en las academias militares del mundo, como una batalla entre un grupo de resistencia y un ejército regular.
Lo mismo ocurre con la guerra en Yemen, que representa un ejemplo inaudito de la voluntad de hierro de una nación para vencer los objetivos de la fuerza militar que lanzó esta guerra.
En el proceso, el sitio de noticias libanés Al Ahed publicó un artículo sobre la guerra en curso en Yemen.
“La importancia de los programas estratégicos y defensivos, que entran en vigor en momentos decisivos, se manifiesta a través de los contraataques que bloquean el avance de los enemigos. Hubo muchos ejemplos de este tipo en Vietnam, Líbano, Siria, Iraq y ahora en Yemen, donde los comandantes yemeníes lograron impedir que los enemigos alcanzaran sus objetivos. Los combatientes yemeníes han detenido la máquina de guerra de Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos y han derrotado a los terroristas takfiris. Esta victoria parece aún más brillante cuando recordamos que la coalición saudí fue entrenada en estrategias de combate por estadounidenses e israelíes.
Los estrategas estadounidenses e israelíes han desarrollado importantes programas para ayudar a la coalición saudí a tomar el importante puerto de Al Hudaidah en el mapa regional, que tiene el potencial de facilitar los contactos entre Israel con los países árabes y africanos a través del Mar Rojo. Esta posición neurálgica ofrecía a los israelíes perspectivas prometedoras para una mayor normalización de sus relaciones con las monarquías árabes y los países africanos como Eritrea, Yibuti y Somalia, todo ello como parte del “acuerdo del siglo”. Además, Israel quería tomar el control de las arterias marítimas seguras que cruzan el Mar Rojo.
Por su parte, la coalición saudí intentó tomar el control del puerto de Al Hudaidah y el Golfo de Adén para rodear Sanaa y Saada. A pesar de todo esto, la coalición saudí y sus aliados estadounidenses e israelíes no lograron apoderarse de Al Hudaidah. La victoria de los yemeníes en esta batalla no es menos importante que la de la guerra de Julio de 2006 en el Líbano. Esta victoria mató de raíz el nuevo proyecto estadounidense-israelí en Oriente Medio. Es por eso que el secretario general del Hezbolá libanés, Sayyed Hassan Nasralá, dio la bienvenida a esta victoria y lamentó no ser parte de los valientes luchadores de Yemen.”
Yemen presenta plataforma subterránea de lanzamiento de misiles
El Ejército de Yemen ha presentado en público este martes la plataforma subterránea que se utiliza para el lanzamiento de misiles.
El portavoz del Ejército yemení, el general de brigada Sharaf Luqman citado por el canal yemení Al Masirah ha anunciado que esta plataforma subterránea es uno de los logros más importantes del Ejército y de los combatientes del movimiento popular yemení Ansarolá.
Luqman también ha agradecido los intentos del Ejército yemení en el campo misilístico y ha prometido que las fuerzas de su país junto con Ansarolá siguen con sus esfuerzos para desarrollar aun más las infraestructuras de sus misiles.
El vocero yemení se ha referido asimismo, al reciente ataque de los aviones de combate de Arabia Saudí y sus aliados a un convoy nupcial en la provincia montañosa noroccidental de Saada, en Yemen que dejó 11 muertos y varios heridos.
En este contexto, Luqman ha afirmado que los cazas saudíes y sus aliados solo son capaces de “matar y masacrar” a los civiles y no pueden “destruir las plataformas subterráneas de lanzamiento de misiles” de Yemen.
En respuesta al ataque contra el convoy nupcial en Saada, las fuerzas yemeníes han disparado un misil balístico Badr-1 de corto alcance contra la base militar de King Faisal, en la ciudad de Jamis Mushait, en la región suroccidental de Jizan, en Arabia Saudí, aunque aun no hay reportes sobre posibles víctimas o la magnitud del daño causado.
Desde marzo de 2015, el régimen saudí y sus aliados llevan a cabo una brutal campaña militar contra Yemen con el objetivo de restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi, y hacer frente a Ansarolá, pero debido a la fuerte resistencia de las fuerzas yemeníes, no han conseguido ninguno de sus planes.
El Ministerio de Derechos Humanos de Yemen reportó a finales de marzo que la agresión liderada por Arabia Saudí y sus aliados ha dejado 600 000 civiles muertos y heridos hasta esa fecha desde el inicio de la sangrienta ofensiva contra el país más pobre del mundo árabe.