En 2016, al-Qaeda instauró un Emirato Islámico en el puerto yemenita de Al-Mukalla y abarcó 200 kilómetros de costa adyacentes [1].
Implantado en el territorio que había pertenecido a un antiguo emirato histórico, el puerto de Al-Mukalla domina la salida del Golfo de Adén, lo cual permitía a al-Qaeda cobrar un derecho de tránsito a los barcos que circulaban por esa vía. Los yihadistas percibían así alrededor de 2 millones de dólares diarios.
A pesar de la oposición de la población local, al-Qaeda imponía su “modo de vida” a través del terror (ver foto).
Finalmente, la coalición conformada alrededor de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos acabó expulsando a al-Qaeda de ese puerto.
Al menos eso era lo que se creía hasta ahora ya que la agencia Associated Press acaba de revelar que en realidad hubo un acuerdo negociado con al-Qaeda. Durante la negociación, el jeque Abdullah al-Maysari fungió como representante de al-Qaeda.
Después de la conclusión del acuerdo, 3 000 combatientes de al-Qaeda salieron de al-Mukalla en una sola noche, llevándose todo su armamento y dejando las puertas de la ciudad abiertas ante los “libertadores” emiratíes, que entraron allí sin disparar un tiro.
“Details of deals between US-backed coalition, Yemen al-Qaida”, Maggie Michael, Associated Press, 6 de agosto de 2018
[1] «Al-Qaeda crea el Emirato Islámico de Mukalla», Red Voltaire, 8 de abril de 2016.
Yemen denuncia el apoyo de Israel y EEUU a la agresión saudí
Un ministro de Yemen ve detrás de la agresión de Arabia Saudí y sus aliados un complot tramado por Estados Unidos y el régimen de Israel.
“La agresión a Yemen es un complot estadounidense-sionista cuyas herramienta de ejecución son los saudíes y emiratíes”, ha asegurado hoy martes el ministro asesor para los asuntos de revisar el resultado de Diálogo Nacional de Yemen, Ahmad al-Qanaa, en una entrevista con la agencia iraní de noticias IRNA.
Al respecto el movimiento popular yemení Ansarolá había indicado en junio que las fuerzas yemeníes en realidad están en guerra contra Estados Unidos y el régimen de Tel Aviv y que Arabia Saudí y sus aliados en la agresión a Yemen actúan como mercenarios de Washington e Israel y luchan en su lugar.
Al-Qanaa ha indicado que la brutal agresión a Yemen —comenzada en marzo de 2015— se debe a la obsesión de Arabia Saudí y sus aliados árabes con ocupar este país, pues tiene acceso al mar Rojo, al mar Arábigo y al estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.
El titular yemení, en otro momento de sus declaraciones, ha destacado la nacionalización en curso de la industria de armas en Yemen y los avances del país al respecto, lo que ha causado la “confusión” entre los países agresores.
“El enemigo está tan confundido que a veces considera iraníes las armas y materias primas, si bien lo que es definitivo es que estas armas provienen de la inteligencia y el pensamiento yemeníes”, ha señalado rechazando el supuesto suministro de armas por parte de Irán a Yemen, de lo que acusan a Teherán, ciertos países regionales (del oeste de Asia) y occidentales.
Yemen ya ha entrado en la etapa del ataque, ha señalado Al-Qanaa, para responder a la incesante masacre de su pueblo. “Esta etapa ya ha comenzado con ataques misilísticos, si bien en el futuro nuestros ataques se llevarán a cabo de una forma diferente”, ha alertado.
De acuerdo con el último balance del Ministerio de Salud yemení, la agresión saudí ha dejado al menos 11 000 muertos y casi 23 000 heridos, además de hundir al país en la hambruna y las epidemias. La comunidad internacional, sobre todo la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha hecho insistentes llamados a Riad para que ponga fin a esta “estúpida guerra”.