Política

Trueque 'petróleo por oro': Irán lucha contra el embargo y se alinea con el grupo del Caspio

Elespiadigital | Viernes 17 de agosto de 2018

Ante las sanciones a gran escala de EEUU, Irán está buscando soluciones para mantener el comercio con otros países. Los expertos opinan que el país persa podría realizar trueques con África intercambiando productos petroleros por oro.

A pesar de la presión de Estados Unidos, hay países que no temen comerciar con Irán, señala Hasan Josrowjerdi, presidente del Consejo de Cooperación Económica Irán-África.

"Hay países que no van a obedecer a EEUU, que están listos para comprarle petróleo a Irán. Además, los hay que están dispuestos a pagar por el petróleo en oro. Cada país puede llevar a cabo acuerdos de trueque con Irán. (…) Por supuesto, estamos más interesados en los productos que necesitamos. El oro es un medio que siempre está demandado. En diferentes lugares se usa como equivalente monetario", explicó Josrowjerdi en declaraciones a Sputnik.

Según el especialista, teniendo en cuenta el hecho de que el oro puede fortalecer la moneda nacional, Irán expresó su disposición a llevar a cabo acuerdos de trueque.

"El oro sirve de respaldo para la moneda. (…) Por esta razón proponemos intercambiar los bienes por el oro. Ghana, Sudáfrica y otros países africanos tienen reservas de oro. Si están interesados, estamos dispuestos a intercambiar petróleo por oro", señaló Josrowjerdi.

El interlocutor de la agencia observó que Irán puede intercambiar petróleo no solo por oro, sino también por mercancías que se importan normalmente a Irán. Sin embargo, el experto no reveló la lista de estos bienes "para que no surjan dificultades al respecto".

Además, Josrowjerdi cree que el país persa podría desarrollar el trueque con otros territorios que no ceden ante la presión de Estados Unidos: Rusia y China. Irán está listo para pagar con el petróleo por los bienes importados de estos países.

Según el analista iraní especializado en energía Seyed Saeed Mirtorabi, Irán tiene experiencia en el uso de monedas alternativas al dólar, como el euro o las divisas nacionales, para efectuar los pagos, así como experiencia de trueque.

"En cuanto al trueque, Irán tuvo una experiencia similar durante la guerra con Irak. Vendíamos petróleo y recibíamos bienes a cambio. Comerciábamos con los países desarrollados, por ejemplo Japón, así como con los que están en vías de desarrollo".

"Los detalles de este plan dependen de los países con los que Irán comercia el petróleo, y del potencial de la venta de oro en estos países", añadió.

Según el experto, todavía en la década del 2000 apareció una tendencia de uso del oro como instrumento de pago en el comercio mundial. Ahora, algunos Estados también recurren a este método y aumentan sus reservas de oro, puesto que se pierde la fiabilidad del dólar como moneda global.

En cuanto al uso posterior del oro obtenido de la venta del petróleo, el experto propuso utilizar la experiencia adquirida durante las sanciones anteriores contra Teherán.

"Irán puede usar el oro en el mercado interior o convertirlo en una moneda con la que puede hacer compras. (…) Durante las sanciones anteriores, Irán lo usó en algunas de sus operaciones comerciales. Este oro se convertía en moneda en países como Turquía, y la moneda se importaba a Irán. Ahora esto también es posible", concluyó el experto.

El Guía de la Revolución iraní rectifica su punto de vista

El ayatola Alí Khamenei, Guía de la Revolución iraní, dio a conocer una profunda modificación de su punto de vista.

El 13 de agosto de 2018, el ayatola Alí Khamenei declaraba que el efecto de las sanciones estadounidenses sobre Irán no se debía a causas externas sino internas, o sea a la gestión económica del gobierno del presidente Hassan Rohani.

El 15 de agosto, Khamenei reconoció además haberse equivocado cuando autorizó al ministro de Exteriores, Mohammad Javad Zarif, a negociar con Estados Unidos el acuerdo 5+1 (JCPOA) sobre el programa iraní de desarrollo nuclear.

En marzo de 2013, o sea durante los últimos meses de la presidencia de Mahmud Ahmadineyad, el ayatola Khamenei ya autorizaba el equipo del futuro presidente Rohani a abrir contactos informales en Omán con los estadounidenses Jake Sullivan y William Burns, emisarios del presidente Barack Obama.

En aquel momento escribíamos en la Red Voltaire:

«De esos contactos salieron al menos 2 decisiones. En primer lugar, el Guía de la Revolución, ayatola Alí Khamenei, se ocuparía de excluir de la carrera presidencial a Esfandiar Rahim Mashaie –el ex responsable del servicio de inteligencia de los Guardianes de la Revolución, convertido en jefe de la oficina del entonces presidente iraní Mahmud Ahmadineyad. El objetivo era garantizar que Irán bajara el tono en las instancias internacionales. Posteriormente, Estados Unidos se ocuparía de que sus aliados anti-iraníes también bajaran el tono y desbloquearan las negociaciones con el grupo 5+1 sobre el tema nuclear para preparar el fin de las sanciones.» [1].

Fuimos entonces duramente criticados en Irán, donde incluso fuimos acusados de atribuir al Guía actos de los que no era responsable.

Como ya habíamos vaticinado, durante las negociaciones el equipo del presidente-jeque Hassan Rohani no trató de defender los intereses de Irán y aceptó, por ejemplo, cerrar la enseñanza de la física nuclear en las universidades iraníes, con lo cual la República Islámica de Irán renunciaba a una rama hoy fundamental del desarrollo científico.

También revelábamos entonces que Austria recurrió al soborno en las subsiguientes negociaciones, muy discretas, sobre la construcción de un gasoducto hacia Europa. El resultado fue el enriquecimiento ilícito de una parte de la clase dirigente, afín al presidente Rohani, a expensas del pueblo iraní.

Afectado por graves problemas de salud, el Guía de la Revolución no estuvo en condiciones de analizar con claridad la envergadura del desastre y ahora trata de rectificar el rumbo.

[1] «Lo que usted no sabe sobre los acuerdos entre Estados Unidos e Irán», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de abril de 2015.

Firma de la Convención del Mar Caspio desbarató los complots de EEUU y la OTAN en la región

La firma de la Convención sobre el Estado Jurídico del Mar Caspio no solo fortalece la seguridad en la región, sino que también impide que EEUU y sus aliados fortalezcan sus posiciones allí, dijo el presidente iraní Hassan Rohani el 13 de julio.

“Los complots estadounidenses e incluso de la OTAN habían trazado planes sobre la presencia de soldados, fragatas, helicópteros y bases en las aguas y en la costa del Mar Caspio. En el acuerdo, los cinco países (que bordean el Mar Caspio) han decidido prohibir la presencia de barcos de estados extranjeros en estas aguas”, dijo, citado por la agencia Mehr.

Reunidos en el puerto kazajo de Aqtaw, los presidentes de Azerbaiyán, Irán, Kazajistán, Rusia y Turkmenistán rubricaron el 12 de agosto la convención que define la situación legal del Mar Caspio, una región que posee vastas reservas de hidrocarburos que se estiman en cerca de 50.000 millones de barriles de petróleo y casi 300.000 millones de m3 de gas natural. Esto pone fin a este vacío legal en que se encontraba esta región estratégica desde la disolución de la Unión Soviética.

La cumbre del domingo es la quinta de este tipo desde 2002, mientras que se han celebrado más de 50 reuniones ministeriales y técnicas desde la disolución de la URSS, que creó cuatro nuevos países en las costas del Mar Caspio.

Análisis: Reparto geopolítico del mar Caspio: Trump empuja a Irán a los brazos de Rusia

Alfredo Jalife-Rahme

Después de dos décadas, los cinco países ribereños del mar Caspio consiguieron un histórico acuerdo sobre el reparto de sus pletóricos yacimientos de hidrocarburos, sin la presencia militar de la OTAN, lo cual constituye en su conjunto un resonante triunfo geopolítico de Rusia, que aprovecha que EEUU ha empujado a Irán a sus brazos.

El mar Caspio representa uno de los máximos tesoros de hidrocarburos del planeta. En su superficie de 370.000 km cuadrados —que constituye el equivalente de Japón o Alemania— ostenta 8,4 billones de m3 de gas, equiparables a la reserva entera de EEUU y 50.000 millones de barriles de petróleo, equiparables a la tercera parte de las reservas de Irak y por las que Baby Bush emprendió su enajenante guerra destructiva.

Además, el mar Caspio constituye uno de los vértices del triangulo marítimo euroasiático con el golfo Pérsico y el mar Negro.

Después de la reincorporación de Crimea, el mar Negro es ya primordialmente un mar ruso que se conecta con la parte oriental del mar Mediterráneo. Además, con el acuerdo pentapartito de los países ribereños —Rusia, Azerbaiyán, Irán, Turkmenistán y Kazajistán—, el mar Caspio constituye de facto un mar donde predominan las fuerzas navales de Rusia.

En cuanto al golfo Pérsico —de alrededor de 250.000 km cuadrados: es decir, 1,5 veces menor que el mar Caspio—, se pudiera aducir que todavía está controlado por las fuerzas navales de tres potencias nucleares de la OTAN —EEUU/Reino Unido/Francia—, y en donde Irán ostenta la costa más larga: de 1,176 km.

La costa de 740 km de Irán con el mar Caspio es 1,6 veces menor a la que ostenta con el golfo Pérsico, conformado por 8 países.

Olgu Okumus se pregunta si se trata del "más importante acuerdo geopolítico de 2018" de los cinco países ribereños del mar Caspio cuando "todos los Estados litorales tendrán libertad de acceso más allá de sus aguas territoriales", mientras que Rusia garantizó su presencia militar en la cuenca entera y no aceptará la presencia de las fuerzas de la OTAN.

A mi juicio, la presencia militar/naval de Rusia en el mar Caspio, sin la OTAN de por medio, otorga a Moscú una gran ventaja geoestratégica frente a la presencia de la OTAN en el golfo Pérsico —compartida con la antagónica presencia menor de Irán—. Sin hablar del Mar Negro, donde Rusia prevalece desde 2014 por encima de las fuerzas navales de la OTAN.

El cronograma longitudinal que he realizado desde hace 14 años (en)marca el gran juego de ajedrez entre la OTAN y Rusia en los tres vértices del triángulo marítimo estratégico euroasiático: mar Negro/golfo Pérsico/mar Caspio.

Ya a finales de 2004 reseñé que "detrás de Chechenia" se encontraba "el control de Daguestán y el mar Caspio". En ese momento los intereses petroleros de EEUU e Israel intentaban amarrar navajas "sobre el reparto del mar Caspio entre Rusia e Irán ".

En 2007, llamó la atención la presencia simultánea de Vladímir Putin en el mar Caspio —considerada por el periódico libanés An-Nahar como la tercera región más importante de petróleo del planeta— y la del entonces vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, en el golfo Pérsico.

?La presencia del "zar geoenergético global" Vladímir Putin exhibía "su musculatura en la región del mar Caspio", donde desafió "la influencia europea y estadunidense", mientras Dick Cheney amenazaba desde el golfo Pérsico en el portaviones USS John Stennis con aniquilar nuclearmente a Irán. En ese momento aduje que Vladímir Putin empezaba a posicionarse en el mar Caspio y en el golfo Pérsico —mediante su acercamiento a Irán—. Cinco meses más tarde, siempre en 2007, Putin asistió en Teherán a una Conferencia del mar Caspio, lo cual ya era meta-histórico porque "desde Iósif Stalin, hace 64 años, un mandatario ruso no visitaba Irán, su vecino en el mar Caspio, con la tercera reserva mundial de petróleo". El "zar geoenergético global" Putin "acudió a la capital iraní, en visita histórica, a la segunda conferencia pentapartita sobre el mar Caspio con el fin de delimitar sus nuevas fronteras tras la disolución de la URSS en 1991". En ese momento EEUU/la OTAN anhelaban "usar a Azerbaiyán como plataforma de ataque de los bombarderos de EEUU contra Irán".

En la conferencia de marras, "Putin fustigó los oleoductos patrocinados por EEUU, Reino Unido e Israel (sin citarlos) para balcanizar el mar Caspio y sus alrededores: otro punto de convergencia geoestratégica de Moscú y Teherán".

Ya hace tres años aduje que Rusia conectó "la costa siria a los mares Caspio y Negro", lo cual indicaba "otro jaque a la supremacía marítima de EEUU" en esa zona. En ese momento recalqué que "el lanzamiento de los 26 letales misiles crucero Kalibr" contra "los bastiones yihadistas sunitas en Siria sorprendió a EEUU y hubo eliminado la legendaria supremacía global de la armada estadunidense", a grado tal que EEUU retiró dos días después su portaviones USS Theodore Roosevelt del superestratégico golfo Pérsico.

Podemos regresar desde el túnel del tiempo geopolítico y su cronograma desde 2004 al acuerdo pentapartito en el mar Caspio 14 años después para capturar su dimensión geoestratégica.

Redacción



Podemos regresar desde el túnel del tiempo geopolítico y su cronograma desde 2004 al acuerdo pentapartito en el mar Caspio 14 años después para capturar su dimensión geoestratégica.

Olgu Okumus aduce que, mediante el flamante acuerdo pentapartito, "Rusia colocará sus barcos de guerra en las costas del mar Caspio, elimina a la OTAN de la ecuación e incrementa el abastecimiento energético no-occidental" en forma directa o indirecta "dentro de la esfera geopolítica de influencia de Rusia".

Olgu Okumus comenta que "Irán parece haber ganado mucho menos que sus vecinos" debido a que "tiene la costa menor en el mar Caspio", pero beneficia a sus principales ciudades norteñas —Teherán, Tabriz y Mashhad—, que están más cercanas al mar Caspio que al golfo Pérsico.

Olgu Okumus arguye que Irán cedió lo que no había hecho durante dos décadas en sus negociaciones referentes al Mar Caspio debido a que la fuerte presión de las sanciones de EEUU —que han vapuleado su economía y han propiciado una magna devaluación de su divisa, el rial— lo orillaron a acercarse más a Rusia.

Turkmenistán sale beneficiado con el proyecto de construcción del oleogasoducto trans-Caspio que conecta sus recursos con el proyecto conjunto TANAP de Azerbaiyán y Turquía y su conectividad con Europa. También se beneficia Turkmenistán con el proyecto de vender su gas a Pakistán mediante su tránsito por Irán, que ganaría regalías tan necesitadas ahora.

A mi juicio, uno de los triunfos radica en haber sacado a Azerbaiyán, firmante de acuerdo, de la proyectada plataforma de la OTAN e Israel, que son expulsadas virtualmente del mar Caspio.

Otro punto nodal que habría que sopesar se centra en que el acuerdo pentapartito consolida la Ruta de la Seda terrestre encabezada por China que, a su vez, requiere de grandes recursos energéticos y donde Kazajistán jugaría un rol primordial de bisagra, al unísono de los cuatro otros países signatarios.

También destaca que Rusia afianza por la vía energética el bloque de la Unión Económica Euroasiática que preside y que cada vez más se complementa con China.

Quizá la guerra comercial de Trump contra China, sus sanciones contra Irán y Rusia, no se diga su guerra económica y de divisas contra Turquía, aceleraron el pentapartito acuerdo histórico del mar Caspio: uno de los máximos acuerdos geopolíticos en Eurasia.