Política

Hacia los bloques: El 'efecto alianza' de las guerras comerciales ponen a Alemania, China y Rusia contra EE.UU.

Elespiadigital | Jueves 23 de agosto de 2018

Cada nueva tanda de aranceles y de medidas restrictivas de EE.UU. no solo provoca crisis financieras en los países sancionados, sino que también ofrece oportunidades para nuevas alianzas estratégicas.

Redacción



Cada nueva tanda de aranceles y de medidas restrictivas de EE.UU. no solo provoca crisis financieras en los países sancionados, sino que también ofrece oportunidades para nuevas alianzas estratégicas.

EE.UU. emprende una guerra arancelaria con China y a continuación Japón y Alemania aprovechan la oportunidad para ganar participación en el mercado de automóviles de pasajeros que más rápido crece en el mundo.

Washington impone sanciones a Turquía y Alemania anuncia que ofrecerá ayuda económica a Ankara, a la que Catar promete 15.000 millones de dólares en nuevas inversiones y una línea de intercambio de divisas de 3.000 millones de dólares, mientras los bancos chinos otorgan miles de millones de dólares en nuevos préstamos a los turcos.

El presidente estadounidense, Donald Trump, reprende a la canciller alemana, Angela Merkel, por comprar gas natural ruso a través del ducto Nord Stream II, y días después la cumbre de Merkel con el presidente ruso, Vladímir Putin, confirma el acuerdo del oleoducto y también logra un pacto para ayudar a la reconstrucción de Siria en cooperación con Rusia.

EE.UU. impone sanciones económicas a Irán y las compañías de seguros occidentales dejan de asegurar los cargamentos de petróleo procedentes de ese país, a lo que China responde aceptando el seguro iraní sobre las importaciones de petróleo, aumentando las importaciones de petróleo de Irán y enviando petróleo a los petroleros iraníes, informa Reuters.

El 'manifiesto' alemán

El ministro de Exteriores alemán, HeikoMaas, subrayó en julio que Europa "no se dejará intimidar por el presidente Trump". El jefe de la diplomacia alemana propone un nuevo sistema de pagos internacionales independiente de la esfera del dólar, un nuevo sistema de transferencia interbancaria y un Fondo Monetario Europeo para proteger a las empresas europeas de las sanciones estadounidenses. También sugiere introducir un impuesto digital a las empresas estadounidenses de Internet.

Sin embargo, el 'manifiesto' Handelsblatt de Maas, de momento, no pasa de las palabras, según escribe en su columna para Asia Times el economista David P. Goldman. Según él, ello se debe a que las empresas europeas no quieren poner a prueba la determinación de EE.UU. cuando se trata de sanciones contra Irán o Rusia.

Oportunidad para competidores de EE.UU.

A más largo plazo, sin embargo, es probable que importantes cambios en los patrones de inversión en respuesta a la nueva asertividad de EE.UU. sustenten las ambiciones euroasiáticas de China, señala Goldman. Evidentemente, Pekín está dispuesto a abrir sus mercados a Bruselas y a Tokio, los principales competidores de Estados Unidos, a cambio de ayuda durante la guerra comercial.

Aprovechar la crisis financiera turca

La respuesta europea y china a la crisis financiera turca —de larga duración pero exacerbada por las sanciones estadounidenses— muestra cuán rápidamente están cambiando las alianzas económicas.

En lugar de buscar asistencia en el Fondo Monetario, Erdogan está buscando nuevos amigos, según apunta el medio. Catar se ha comprometido a proporcionar 15.000 millones en proyectos e inversiones económicas en Turquía.

Además, es más que probable que China también participe en los planes de recuperación el Gobierno turco, enfatiza Goldman. Según el medio financiero chino TheAsset, "la crisis económica en Turquía está forzando al asediado presidente RecepTayyipErdogan a buscar ayuda financiera, dejando la puerta abierta para que China pueda aprovechar una oportunidad imperdible de acelerar sus ambiciones en relación a la iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda en la región".

Según el economista, nada de esto sorprende: el emirato le paga a Turquía por protección política y el gigante asiático siempre ha considerado a Turquía como el término occidental de su logística eurasiática.

La sorpresa vino desde Berlín, donde el Gobierno de Merkel coquetea con la idea de apoyo financiero a Turquíaa cambio de la cooperación de Ankara en la gestión de la crisis de refugiados sirios y otros asuntos.

Alemania, en teoría, es un aliado de EE.UU., y Washington e halla inmerso en plena confrontación con Turquía por la detención de un ciudadano estadounidense, entre otros asuntos. Sin embargo, Berlín decidió explotar las urgentes necesidades económicas de Turquía para impulsar su propia agenda a expensas de su aliado norteamericano.

Rusia: La respuesta a las sanciones de EE.UU. debe liberarnos de la dependencia del dólar

"Ha llegado el momento en que tenemos que pasar de las palabras a los hechos, deshacernos del dólar como medio de pago", ha afirmado el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov.

EE.UU. no debe sentirse impune al aplicar las sanciones antirrusas, ha expresado el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, a RIA Novosti. "Observamos la ampliación de las listas estadounidenses. Actualmente ya contienen unos 450 operadores económicos rusos", ha señalado el viceministro, agregando que se trata de prácticamente todas las estructuras principales en el sector financiero, energético y de la industria de defensa.

Además, también incluyen muchas empresas pequeñas y medianas, así como afectan a una gran parte de altos cargos oficiales. "Aquí, por supuesto, vamos a responder de manera completamente simétrica, porque los estadounidenses no deben sentirse impunes o cómodos, digamos, desde el punto de vista político-psicológico, pensando que el hecho de poseer el pasaporte estadounidense les da acceso a todos los países del mundo", ha manifestado el diplomático.

"Analizamos con atención y de manera detallada lo que se anuncia en Washington. Pero anuncien lo que anuncien, tenemos una respuesta única, y es que todo esto es absolutamente injustificado", ha aseverado Riabkov. "No tienen ninguna posibilidad de lograr los objetivos que persiguen", ha agregado.

Por otra parte, en una entrevista a la revista MezhdunaródnayaZhizn (Vida internacional, en ruso), Riabkov ha afirmado que "las sanciones estadounidenses no deben quedarse sin respuesta debido a la lógica y la mentalidad que existen en EE.UU.". "La falta de respuesta directa a un desafío se percibe allí solo como señal de debilidad", ha expresado.

El viceministro ha subrayado que en vista de las sanciones, Rusia va a imprimir velocidad al proceso que culminará en el abandono del dólar como medio de pago: "Ha llegado el momento en que tenemos que pasar de las palabras a los hechos, deshacernos del dólar como medio de pago, buscar otros esquemas". "Afortunadamente, ya está ocurriendo y vamos a acelerar este trabajo", ha añadido.

Un arma de 1,2 billones de dólares: cómo podría dañar China la economía de EEUU

El daño de la guerra comercial desatada por la Casa Blanca se estima en cientos de miles de millones de dólares. China todavía tiene una poderosa arma: los bonos del Tesoro de EEUU valorados en 1,2 billones de dólares. Si el gigante asiático comienza a venderlos, la Casa Blanca no podrá pedir dinero prestado para estabilizar el presupuesto.

Liquidación global

Rusia y Turquía se retiraron de la lista de los principales tenedores de la deuda estadounidense. Otros países también siguieron su ejemplo. Ya en la primera mitad de año quedó claro que se trataba de una tendencia global. En abril, el volumen de bonos del Tesoro de EEUU en las carteras de los acreedores extranjeros se redujo hasta 6,17 billones de dólares.

México, la India y Taiwán se deshicieron de los bonos gubernamentales estadounidenses. El segundo mayor prestamista de EEUU, Japón, redujo su inversión en 17.000 millones de dólares hasta un mínimo desde octubre de 2011 (1,031 billones).

Finalmente, China, líder entre los acreedores de EEUU (1,18 billones de dólares), recortó sus tenencias en 4.400 millones de dólares.

Atención al gigante asiático

Los expertos no descartan que Pekín continúe vendiendo los bonos del Tesoro. Pero esta será una historia completamente diferente, señala Natalia Dembínskaya, columnista de Sputnik.

China posee casi el 20% de la deuda pública estadounidense perteneciente a los extranjeros. Cualquier acción con cantidades más o menos grandes de bonos del Tesoro son peligrosas para el sistema financiero estadounidense y la tasa del dólar.

Mientras tanto, la guerra comercial entre Pekín y Washington está ganando impulso. Los aranceles mutuos, que entran en vigor el 23 de agosto, complicarán las relaciones entre los dos países y pueden provocar unas pérdidas significativas para todo el comercio mundial. En este contexto, aumenta la probabilidad de que China use su arma principal.

En los últimos años, los bonos estadounidenses le dieron a Pekín miles de millones de dólares de rentabilidad. A finales de 2016 y principios del 2017, los chinos redujeron sus inversiones en la deuda pública de Estados Unidos para compensar el fortalecimiento del yuan, pero desde entonces ya han vuelto a comprar todo lo que habían vendido.

Ralentización de la economía

Si la copa de la paciencia se desborda y Pekín vende parte de los títulos de deuda de EEUU, su valor bajará y el rendimiento aumentará drásticamente. Esto hará subir automáticamente el costo de los préstamos para EEUU, tanto para las empresas como para los consumidores comunes, lo que socavará el crecimiento económico. La emisión de los títulos de deuda se hará cada vez más costoso para el Gobierno del país norteamericano.

"Las tasas de interés más altas se extenderían por toda la economía. Tendría un efecto de ralentización", comentó al canal CNBC Jeff Mills, estratega de inversiones principal del PNC FinancialServicesGroup.

Por supuesto, no vale la pena esperar unos movimientos bruscos de Pekín. Si el gigante asiático decide suspender las compras o vender una gran parte de bonos estadounidenses, habrá pánico total en los mercados. El tipo de cambio del dólar disminuirá, lo que dañará el mercado de exportación de China.

No obstante, para golpear la economía estadounidense, Pekín necesita recortar tan solo una pequeña cantidad de inversiones en los bonos del Tesoro.

Rusia adoptará un sistema financiero independiente en respuesta a las sanciones

KÚBINKA, RUSIA (Sputnik) — Rusia estudia adoptar un sistema financiero interno y realmente independiente como respuesta a las sanciones, declaró el viceministro de Finanzas AlexéiMoiséev.

"Una respuesta adecuada [a las sanciones] sería la adopción de un sistema financiero interno y realmente independiente", dijo Moiséev en una conferencia celebrada en el marco del foro Army.

Comentó que pese a las sanciones Rusia sigue siendo un participante activo en el comercio internacional y esto exige que su sistema financiero interactúe con el sistema internacional por lo menos en los pagos.

Pero la apertura y la transparencia total, señaló el viceministro, ya fueron utilizadas en contra de Rusia.

"De allí que el Ministerio de Finanzas, el Banco Central de Rusia y otras entidades financieras y económicas del país deben procurar que haya apertura solo donde sea imprescindible, y donde podamos prescindir de la infraestructura internacional también prescindiremos de la apertura", explicó el viceministro de Finanzas.

Las relaciones entre Rusia y Occidente empeoraron a raíz de la situación en Ucrania y la reincorporación de Crimea al territorio ruso tras el referéndum celebrado en marzo de 2014, en el que más del 96% de los votantes avaló esta opción.

Desde entonces, EEUU, la Unión Europea y otros países aprobaron varios paquetes de sanciones contra Rusia.

Washington impuso también restricciones a varios individuos y empresas rusas en el marco de la Ley para Contrarrestar a los Adversarios de EEUU a través de Sanciones (Caatsa), aprobada en 2017.

El 8 de agosto, el Gobierno de Donald Trumpanunció nuevas sanciones contra Rusia por el supuesto ataque con una sustancia tóxica contra el exagente doble Serguéi Skripal y su hija, perpetrado en Londres a principios de marzo y del que Moscú niega responsabilidad.

El Foro Militar Internacional Army 2018 se celebra del 21 al 26 de agosto en la localidad de Kúbinka, a las afueras de Moscú.

Rusia estudia renunciar del todo a la compra de componentes en EEUU

MOSCÚ (Sputnik) — Rusia no tardará en responder a las nuevas sanciones estadounidenses y, probablemente, renunciará del todo a la compra de componentes en EEUU, dijo a Sputnik el senador AlexéiKondrátivev, vicepresidente del comité de Defensa y Seguridad de la Cámara Alta.

"Una respuesta apropiada no se hará esperar, cien por ciento", aseguró Kondrátiev.

Los estadounidenses, añadió, "no pueden utilizar nuestros motores para misiones espaciales y a un mismo tiempo imponernos sanciones, está fuera del sentido común".

El Departamento de Estado de EEUU anunció el 8 de agosto la imposición de restricciones a Rusia por su presunta implicación, negada en reiteradas ocasiones, en un intento de homicidio del exagente Serguéi Skripal y su hija Yulia con un agente nervioso.

Se suponía que la primera ronda de restricciones, entre ellas la prohibición de suministrar a Rusia productos de uso doble, iba a entrar en vigor el 22 de agosto, pero el documento correspondiente no ha sido publicado todavía en el boletín oficial del gobierno estadounidense, Federal Register.

Aún así, Kondrátiev opinó que "tras ese toque" Rusia podría renunciar del todo a la compra de componentes en EEUU.

"En todo caso, vamos a renunciar a todos los componentes estadounidenses", dijo y añadió que "terceros países, entre ellos China, tienen productos similares".

Análisis: ¿Surge un eje geopolítico antiestadounidense?

Las posiciones y medidas adoptadas por el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace que muchos de sus tradicionales socios se alejen cada vez más del país norteamericano. Pero… ¿es real la posibilidad del surgimiento de un eje geopolítico antiestadounidense?

Las sanciones, aranceles y tuits de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, han logrado arruinar las relaciones del país norteamericano con muchas naciones con las cuales EEUU siempre ha mantenido buenas relaciones bilaterales. Esos tradicionales socios estadounidenses, además, se acercan cada vez más el uno al otro.

Las relaciones entre Rusia y Alemania

Mientras Vladímir Putin, presidente de Rusia, y Angela Merkel, canciller de Alemania, discutían el proyecto Nord Stream 2, los estadounidenses acordaban las sanciones contra los socios europeos del gasoducto. Además de las compañías involucradas en la colocación de las tuberías, Washington decidió castigar a los bancos que financian el proyecto.

Como anticipando la reacción de EEUU, durante las conversaciones con el presidente ruso, Merkel puso de relieve que el Nord Stream 2 era un tema de largo plazo y que no se debería buscar un lado político en ello. Putin estuvo de acuerdo. La postura común ruso-alemana en la cuestión del gasoducto fue el primer golpe a EEUU, afirma la columnista de Sputnik Galia Ibraguímova.

El segundo golpe vino cuando Putin y Merkel expresaron su "preocupación mutua" por la guerra comercial encabezada por Estados Unidos. Los líderes de Rusia y Alemania, además, también se manifestaron contra la retirada unilateral de EEUU del acuerdo sobre el programa nuclear iraní.

Las consecuencias de la imprevisibilidad de Trump

La posición común de Rusia y Alemania en una serie de cuestiones ha provocado una ola de discusiones en varios países occidentales. Algunos periodistas y expertos europeos han empezado incluso a hablar acerca de un nuevo eje geopolítico emergente, lo cual surge debido a la inestabilidad en las relaciones con EEUU y la imprevisibilidad de Trump. Dicho eje podría contar también con Turquía, Irán y China, afirma la columnista.

Sin embargo, AndréiDeviatkov, investigador del Instituto de Economía de la Academia de Ciencias de Rusia (RAN), consideró que la demostración de unidad política y diplomática entre Rusia y Alemania no es una razón suficiente para suponer el surgimiento de un nuevo eje.

"Las medidas de respuesta a la imprevisibilidad de Trump son algo en lo que Moscú y Berlín coinciden. Pero la agenda de intereses comunes [de esos países] es más amplia", afirmó Deviatkov.

Según el experto, un indicativo de que los intereses comunes de Rusia y Alemania van más allá de una agenda antiestadounidense es el tránsito del gas ruso a través del territorio de Ucrania, una medida que la Unión Europea insiste en preservar.

Para el socio más cercano de Rusia en Europa, Austria, la medida también es rentable: el tránsito ucraniano permite inyectar anualmente hasta 30.000 millones de metros cúbicos de gas en Baumgarten, la mayor estación de distribución de gas natural del país.

Para Deviatkov, este tema fue el centro de las conversaciones entre el presidente ruso Vladímir Putin y Sebastian Kurz, el canciller Federal de Austria, en un encuentro que tuvo lugar el 18 de agosto, tras la boda de la ministra de Exteriores del país, Karin Kneissl.

Irán y la cuestión siria

La cuestión siria, sobre la cual Rusia intentó dialogar con EEUU durante mucho tiempo, también es uno de los intereses comunes entre Moscú y Berlín. Después de la liberación de la mayor parte del territorio sirio de los yihadistas de ISIS —autodenominado Estado Islámico, organización terrorista proscrita en Rusia y otros países—, surgió la cuestión del retorno de los refugiados sirios a su patria. Para eso, sin embargo, es necesario primero restaurar la infraestructura destruida por la guerra en el país.

En julio del año corriente, Putin hizo un llamamiento a la comunidad internacional para proporcionar asistencia humanitaria a Siria, lo que también reduciría la carga de la migración en Europa. Donald Trump, por su parte, consideró que asignar fondos para la restauración de Siria no era deber de Estados Unidos, sino de "otros países ricos". La Unión Europea también se mostró escéptica sobre la propuesta del presidente ruso. Sin embargo, la inclusión del tema en las conversaciones entre Putin y Merkel podría indicar un cambio en el punto de vista europeo.

"La cuestión siria está relacionada con un problema político interno clave para Merkel: los refugiados. Alemania y Rusia están interesadas en que se lleven a cabo elecciones en Siria y que se proporcionen las condiciones socioeconómicas necesarias para el renacimiento del país", subrayó Deviatkov.

El diálogo ruso-alemán sobre la restauración de Siria fue apoyado por Irán, lo que estaría relacionado con el deseo de Teherán de mantener su presencia en Siria en el período de la posguerra, consideró YuliaSveshnikova, especialista en estudios iraníes.

"Irán ha invertido mucho en este país, pero es la profunda participación de Teherán en el conflicto sirio lo que está frenando la ayuda europea", afirmó la experta a Sputnik.

La reanudación de las sanciones estadounidenses limita la capacidad de Teherán de influir en la situación siria. Sveshnikova duda de la posibilidad de Irán de ofrecer algo concreto para la restauración del país.

"A Irán le gustaría obtener el máximo beneficio de las contradicciones entre EEUU, Europa, Turquía, Rusia y China, pero estos son todos movimientos tácticos", apuntó Sveshnikova.

La experta se mostró escéptica acerca de la perspectiva de crear un eje geopolítico con la participación de países que enfrentan sanciones o aranceles altos por parte de EEUU.

"Todos los participantes en el bloque propuesto son pragmáticos y actúan basándose en la situación y en sus diversos intereses", subrayó Sveshnikova.

Los intereses de China y Turquía

Turquía aprobó la agenda de las conversaciones ruso-alemanas. Después del deterioro de las relaciones con Washington, Ankara apoya firmemente a los oponentes estadounidenses. Sin embargo, los expertos cuestionados por Sputnik dudan de que Turquía cambie completamente sus relaciones con el país norteamericanos a otros socios.

Para Vladímir Avatkov, director del Centro de Estudios Orientales de Rusia, Ankara continuará buscando un equilibrio en las relaciones con EEUU mediante el acercamiento a Europa, Rusia y China. En cuanto al interés de Turquía en crear un eje antiestadounidense, el experto cree que todo depende de las circunstancias.

"Estados Unidos domina la economía global, lo que hace que Turquía olvide los viejos agravios", afirmó.

China tiene el mismo interés situacional en la configuración de un eje antiestadounidense. Aunque Pekín fue uno de los primeros en sufrir con los mayores aranceles aduaneros, los chinos están tratando de negociar con la Casa Blanca.

De acuerdo con AlexandrGabúyev, director del programa 'Rusia en la región de Asia y el Pacífico' del Centro Carnegie de Moscú, incluso si asumimos que algo saldrá de una supuesta unión contra EEUU, lo más importante es cuál sería la agenda común de dicha unión. El experto consideró que todos los países de este supuesto eje tratarán de restablecer las relaciones con Washington. La única pregunta es cuándo y en qué términos.