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La policía política catalana y las turbas convocadas por el JxCAT impiden por la fuerza defender el idioma español ante la Generalitat

Elespiadigital | Lunes 17 de septiembre de 2018

Una concentración ilegal convocada en la plaza Sant Jaume por los Comités de Defensa de la República (CDR) –escuadrones violentos del JxCAT de Puigdemont- en la que participan varios centenares de personas, ha impedido por la fuerza que la manifestación (legal) contra la inmersión lingüística tuviera que acabar antes de finalizar su trayecto.

Los CDR habían convocado una manifestación bajo el lema 'La escuela en catalán ahora y siempre' para enfrentarse a otra convocada por la asociación 'Hablamos español' bajo el lema "Contra la imposición lingüística y el adoctrinamiento: Libertad", que debía discurrir entre la plaza Cataluña y la plaza Sant Jaume.

La plaza Sant Jaume llenó casi en sus tres cuartas partes por elementos violentos convocados por los CDR, por lo que los organizadores de la concentración contra el sistema de inmersión lingüística en la escuela catalana decidieron desmontar el escenario donde deberían pronunciarse los discursos al finalizar la manifestación de "Hablamos español".

En medio de un amplio despliegue de la policía política catalana, Mozos de Escuadra, han ido retirando primero el sistema de megafonía, mientras algunos manifestantes de los CDR, muchos de ellos portando banderas independentistas, subían al escenario para gritar consignas favor de la puesta en libertad de los políticos presos.

Para “evitar incidentes” con los manifestantes independentistas que estaban en la plaza Sant Jaume, los Mossos decidieron perjudicar a los que estaban en la legalidad impidiendo  que las personas que participaban en la manifestación contra la inmersión lingüística en la escuela catalana accedieran a la plaza, para lo que se le había dado autorización.

Los Mossos convertidos en “fuerza represiva”

Algunos de los manifestantes a favor del español en la escuela y la administración catalana, muchos de ellos enfundados en banderas españolas, han increpado a los Mossos por impedirles el acceso y se ha producido incluso algún forcejeo con los agentes y entre los propios participantes.

Finalmente, y ante la imposibilidad de acceder a la plaza Sant Jaume por los cordones establecidos por los Mossos, los organizadores decidieron leer el manifiesto en una plaza cercana, Ramon Berenguer, aunque algunos de ellos han insistido en acceder después a la plaza done están las sedes de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona.

JxCat: "Es una provocación"

Entre los asistentes a la contramanifestación se encontraban los diputados de Junts per Catalunya Aurora Madaula y Francesc de Dalmases.

La diputada de JxCat ha considerado que el acto de "Hablamos Español" es una "provocación" y ha añadido: "La idea es que se debe crear un cordón sanitario contra el fascismo, que se vea que son pocos, que la democracia gana en Cataluña y que estamos en el lado bueno de la historia. Estaremos aquí hasta que veamos que no vienen".

A través de Twitter, el presidente de Societat Civil Catalana, José Rosiñol, ha denunciado que "hoy se ha pretendido silenciar a Hablamos Español".

"Se trata de un hecho profundamente antidemocrático. La ocupación del espacio público, la imposición de un pensamiento único y la inacción y la colaboración de la Generalitat de Quim Torra nos lleva a escenarios totalitarios", ha escrito Rosiñol.

La presidenta de 'Hablamos español' ha explicado que la manifestación, que está recorriendo el centro de Barcelona con la participación de unas 3.000 personas, no finalizará en Sant Jaume pero que al final de su nuevo recorrido también se dará lectura como estaba previsto a un manifiesto para reivindicar el castellano en la escuela catalana. Durante todo el trayecto, los participantes han repartido folletos con el himno de España.

Asimismo, Lago ha avanzado que la entidad estudia emprender acciones legales contra los Mossos d'Esquadra por haberles forzado a modificar su recorrido porque además en la plaza Sant Jaume con los permisos pertinentes del Ayuntamiento de Barcelona la asociación había instalado una tarima para escenificar el final de la marcha con la lectura del citado manifiesto, con un coste de 2.600 euros. Un escenario que ha tenido que desmontarse este mismo mediodía.

Lago también culpa a los Mossos d'Esquadra de que la plaza Sant Jaume sí se haya podido llenar por los partidarios de las plataformas proescuela catalana que han contado además con el apoyo de partidos como Junts per Catalunya. El conseller de Interior, Miquel Buch, aseguró el sábado que no se procedería al desalojo de los miembros de Acampada per la Llibertat que hace días que están ocupando una parte de la plaza.

Las grabaciones de los Mossos el día del referéndum ilegal: "Que se lleven la urna y que jueguen con ellas"

 

Las conversaciones de los Mossos muestran cómo maquillaron su actuación dirigiéndose a "escuelas con poca gente" (primera imagen), cómo permitieron el trasiego de urnas (segunda), cómo muy avanzado el día seguían sin haber requisado ninguna urna (tercera) y cómo evitaron apoyar la actuación de la Policía y la Guardia Civil (cuarta). EL MUNDO

Los investigadores del 1-O consideran que el contenido de las conversaciones que los Mossos d'Esquadra mantuvieron aquella jornada son reveladoras del plan que diseñaron los mandos para no cumplir con el mandato judicial de impedir el referéndum. Estas son algunas de los cientos de grabaciones a las que ha tenido acceso EL MUNDO.

«POLICÍAS DE PAISANO». A las cinco de la madrugada se produjo una primera comunicación destacada en la Sala de Crisis del Centro de Coordinación, en la que un mando de los Mossos avanzaba ya cuál iba a ser el plan de actuación del Cuerpo durante la jornada. Alertó de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad disponían de «policías de paisano». «Esta gente la van a colocar por los colegios para ver qué hacemos. Sería conveniente pasar este mensaje en el briefing para que sepan que hay gente de la Policía observándoles», advirtió un intendente a otro, que le contestó que pasaba el mensaje inmediatamente a sus superiores.

«TONO JOCOSO». La inacción y el boicot a las Fuerzas de Seguridad fueron aderezados con bromas. Así, durante la madrugada quedó registrada una llamada «en tono jocoso» en la que se informaba al CECOR de que en el municipio de Ullastrell «el alcalde ha ordenado cortar el tráfico y que no puedan entrar las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado». Desde el Centro de Coordinación «no se dio ninguna instrucción para despejar las vías de comunicación, se limitó a tomar nota de la novedad», destaca la Policía Judicial.

«NO INSISTAS». Ya por la mañana, a las 7.34 horas, una agente llamada Marta comunicó a la Sala de Coordinación que se encontraba en un colegio pidiendo a los responsables que se identificaran y que éstos se negaban a facilitar sus datos personales. «Pon que había muchas personas y no insistas más», le contestaron los responsables. «La prioridad no era identificar a los responsables, sino redactar actas que reflejasen su presencia en esos puntos, aunque esa presencia fuera ineficaz para evitar el referéndum», destaca la Guardia Civil en su informe.

«INTERPONERSE». Una hora y media más tarde, el responsable de la comisaría de los Mossos de Arenys de Mar habló con el subjefe del CECOR. El primero comunicó que había llegado la Guardia Civil a su demarcación y solicitaba abiertamente refuerzos, pero no para cerrar los puntos de votación, sino directamente para «interponerse» e «impedir» que las Fuerzas de Seguridad cumplieran con el mandato judicial.

«UN VIGILANTE». En esta misma línea de intentar abortar el dispositivo de las Fuerzas de Seguridad, a las 11.01 horas una agente comunicó con total naturalidad por la emisora que en la localidad de Bigues i Riells «el alcalde ha colocado un vigilante para detectar la llegada de la Guardia Civil». «Las 400 personas que hay en el centro se han colocado delante de la puerta de acceso», añadió, sin proceder en ningún momento contra el primer edil y sin recibir la orden para hacerlo por parte de sus superiores.

«INSTRUCCIONES DADAS». En torno a la misma hora tuvo lugar otra comunicación, esta vez entre un intendente y el CECOR. Le explicó que en uno de los puntos de votación de Badalona no podían acceder al interior si únicamente recurrían a «empujones». Por ello solicitó autorización para emplear la fuerza. Desde el órgano de coordinación se le advirtió de que si aplicaba «otras medidas» debía tener en cuenta que «contravendría las instrucciones dadas».

«SE RETIRAN». A las 9.04 horas, uno de los jefes de Sala de los Mossos recibió la llamada de una agente ubicada en la Escola Nostra Llar de Sabadell. «Los efectivos se retiran porque no pueden estar ahí con la Policía Nacional. [...] Estamos saliendo como podemos porque la cosa está muy mal», indicó. «Lejos de permanecer para dar apoyo a los policías actuantes o ante cualquier incidente que requiera presencia o asistencia policial, dejaron solos a los agentes de la Policía Nacional», destaca la Policía Judicial. «Este comportamiento no fue aislado, ya que en otros casos se indicó que en caso de actuación de Guardia Civil o Policía Nacional se alejaran del lugar para evitar salir en las imágenes que captaran los medios».

«RADICALES». A su vez han sido descubiertas comunicaciones en las que los Mossos comunican que hay «radicales de extrema izquierda» preparados para actuar contra la Guardia Civil. En Mataró, un agente alertó a las cuatro y media de la tarde de un «grupo violento» dispuesto a plantar cara a las Fuerzas de Seguridad. Los responsables tomaron nota y en ningún momento avisaron a la Guardia Civil de que tenían preparaba una emboscada. «Tener esa información hubiese sido de capital importancia en el caso de evaluar una intervención en ese centro», denuncia la Policía Judicial.

«NINGUNA URNA». Otro ejemplo destacado de la pasividad de los Mossos se observa en una conversación mantenida a las 11.22 horas entre un agente y el CECOR en la que el primero requirió de forma «urgente», en nombre de la Sala Central, los «lugares en los que se han retirado urnas» hasta ese momento. La respuesta fue contundente: «Ninguna».

«CAMBIAR LA ESTRATEGIA». Alcanzado ya el mediodía, las comunicaciones revelaban cierta preocupación por parte de los responsables de la policía autonómica al comprobar que no habían realizado actuación alguna en los colegios. Por tanto, acordaron «cambiar la estrategia» y realizar intervenciones puntuales que pudieran aparentar que habían actuado. Por ello los mandos solicitaron al Servicio de Información que «designara en cada región lugares con muy poca presencia de gente».

«POCA GENTE». En este sentido, a la una y media de la tarde un agente desvela en qué consistía la nueva operativa: «Me piden tres o cuatro escuelas abiertas con poca gente». De tal forma que los Mossos procedieron, a las 13.37 horas, a clausurar el primer y hasta ese momento único punto de votación. El Casal de Granera en Granollers, saldándose la actuación con la intervención de una única urna.

«LA HABÍAN DEJADO ALLÍ». A medida que avanzaba la tarde, las comunicaciones de los Mossos incidieron en la preocupación, en este caso, por el escaso material intervenido. Así, a las 18.48 horas, en una de las principales regiones policiales, las comunicaciones reflejaron que sólo se habían confiscado «tres urnas, una de ellas no oficial». «Es una urna que hemos encontrado porque la habían dejado allí», señala un agente desplazado a Tagamanent.

«NINGUNA INCIDENCIA». Ahondando en este mismo sentido, a las 19.39 horas un responsable del CECOR llamó al área de Apoyo Regional. «Desde primera hora de la mañana se han cubierto todos los colegios de la región, pero no podemos decir 'ninguna incidencia' porque parece que no hemos estado. [...] No podemos poner la información tal y como está aquí, sino que la tenemos que cambiar un poco», indicó, aludiendo a que se disponían a falsear el informe de su actuación. Los mandos replicaron que les enviaran la información y «le darían forma». «Nos remitís el informe en un correo urgente y nosotros lo modificamos».

«QUE SE LLEVEN LA URNA». Uno de los ejemplos más gráficos de la actuación de la policía autonómica catalana en su objetivo de permitir la celebración del referéndum se encuentra en una conversación mantenida a las 11.40 horas. Una agente informó a la jefa de Sala que la patrulla había descubierto a gente «salir corriendo del centro con una urna en la mano al sospechar que pudiera llegar la Guardia Civil». Mientras esperaban la orden para proceder contra los huidos, la contestación textual de la Sala de Control fue: «Bueno, que se lleven la urna y que jueguen».

«¿POR QUÉ USÁIS LA FUERZA?». En otra conversación, esta vez entre un agente y otro jefe de Sala, este último le reprendió por haber actuado de forma contundente. «¿Por qué habéis hecho uso de la fuerza para entrar?», le recriminó el responsable. «No, ha sido para salir. Nos hemos metido más de la cuenta y los compañeros han hecho uso de la fuerza para asegurar la salida».

«OBSERVAR Y ESPERAR». «Lo normal en esa jornada para los mandos operativos del dispositivo Ágora de los Mossos d'Esquadra [que es así como fue bautizado] no era que los agentes tomasen iniciativas y actuaran, sino que observaran, comunicaran y esperasen instrucciones, aunque estas nunca llegaran a producirse», concluye la Policía Judicial.

«IDENTIFICAR A UN GUARDIA». Esta inactividad contrastó, por citar un último ejemplo, con un caso en el que los Mossos pusieron en marcha todos sus efectivos disponibles al detectar a un «guardia civil retirado» que estaba sacando fotografías de la actuación de los Mossos. «Solicitamos apoyo para identificar a un guardia civil jubilado que ha hecho fotos a la patrulla y además ha llamado varias veces a la central de la Guardia Civil», dijo un mosso a través de la emisora.

Fuente: El Mundo