Estados Unidos puede organizar un bloqueo marítimo a Rusia de ser necesario. Así lo anunció el secretario del Interior de EEUU, Ryan Zinke, durante su discurso en Pittsburgh.
"Estados Unidos tiene la capacidad, gracias a nuestra Armada, de asegurar que las rutas marítimas estén abiertas y, de ser necesario, bloquearlas para asegurarse de que su energía no salga al mercado", afirmó Zinke, citado por Washington Examiner.
Según el alto funcionario, esa medida impedirá que Rusia controle el suministro de energía de Oriente Medio, "como ya lo hace en Europa".
Por su parte, el senador ruso Alexéi Pushkov sostuvo que las palabras de Zinke "además de ser una declaración estúpida, se trata de una amenaza que, de cumplirse, se convertiría en una declaración de guerra, tal y como estipulan las normas internacionales". El legislador aconsejó a Zinke que en algunos casos es mejor "usar goma de mascar, en lugar de decir algo".
?El jefe adjunto del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma de Estado, Dmitri Nóvikov, también comentó las palabras de Ryan Zinke. De acuerdo con el parlamentario, las medidas a las que se refiere el secretario sólo pueden adoptarse si se violan todas las obligaciones internacionales imaginables e impensables, lo que no se corresponde con relaciones pacíficas entre los Estados.
"Si digo que la afirmación se sustenta en las mejores tradiciones de la Guerra Fría me quedó corto, porque Rusia ha sido realmente amenazada con acciones que no se corresponden con las normas legales internacionales; estas declaraciones son más cercanas a un estado de hostilidad absoluta", señaló Nóvikov a Sputnik.
"Las consecuencias serán colosales": Rusia responde al posible bloqueo marítimo de EEUU
Las consecuencias de que EEUU bloquease las rutas marítimas en Oriente Medio para no permitir a Rusia vender sus recursos energéticos en la región serían colosales, advierte el vicepresidente del Comité de Defensa y Seguridad del Consejo de la Federación de Rusia, Frants Klintsévich, en una entrevista con la agencia RiaFan.
"De llegar a ese escenario, se emplearán recursos militares, una gran cantidad de buques de guerra. Eso desembocará inevitablemente en un conflicto, estoy seguro. Este tipo de acciones no lo determinan las leyes del derecho internacional y, por tanto, las consecuencias serán colosales", ha advertido Klintsévich.
El senador también ha criticado que fuese el secretario del Interior estadounidense, Ryan Zinke, quien amenazase a Rusia con un bloqueo marítimo en Oriente Medio, ya que "este tipo de temas no es competencia del Departamento del Interior". Ha insistido también en que una medida así puede acabar convirtiéndose en un serio conflicto entre dos superpotencias nucleares.
Sin embargo, ha dicho estar seguro de que EEUU no llegará hasta ese extremo y de que las declaraciones de Zinke en The Washington Examiner no tienen otra finalidad que la de "ganar puntos políticos" de cara a las próximas elecciones al Senado de EEUU del 6 de noviembre.
En cualquier caso, ha querido advertir de que es necesario que Rusia responda a las declaraciones de Zinke.
"Al fin y al cabo, con sus palabras ha intentado amenazar la seguridad económica de nuestro país. Rusia posee toda la fuerza y todos los medios necesarios para no permitir que se dé ese escenario, independientemente de quién y de cómo quiera llevarlo a la práctica. No le aconsejamos a nadie que dé ese paso. Lo único que aconsejamos es que los políticos del nivel de Zinke tengan más cuidado con sus palabras", ha advertido Klintsévich.
Unas palabras con las que el secretario del Interior quiso manifestar la determinación de Estados Unidos a evitar que Rusia venda su petróleo y su gas a terceros países —entre ellos, también, a los de la Unión Europea— ya que "la economía de Rusia depende de su habilidad para vender energía", ha explicado en The Washington Examiner.
Descubre por qué Rusia no se preocupa por la subida de la tasa de interés en EEUU
A fines de septiembre, la Reserva Federal de EEUU elevó la tasa de interés de referencia de 2 a 2,25%, la cifra más alta en los últimos 10 años, desde la crisis financiera de 2008. Pero a Rusia no le importa, explica Dmitri Migunov, periodista de finanzas del diario Izvestia.
En primer lugar, según Migunov, los precios del petróleo son reacios a seguir al dólar. Las sanciones contra Irán y la falta de preparación de las principales potencias petroleras para aumentar las cuotas debilitan la oferta en el mercado y, en consecuencia, conducen a un alza en el precio del petróleo. En los últimos días, superó los 80 dólares por barril.
Al mismo tiempo, Rusia exporta más petróleo que durante las crisis anteriores, y su presupuesto federal depende de los ingresos de exportación menos que antes, ya que todos los ingresos de la exportación del petróleo —cuando el barril supera los 40 dólares— van al Fondo Nacional de Bienestar.
En segundo lugar, Rusia ya ha experimentado varios shocks en los últimos años, comenzando con el colapso del precio del petróleo en 2014 y terminando con numerosas sanciones de Europa y Estados Unidos, prosigue el economista ruso.
"Bajo estas condiciones, todos los inversores que querían retirar su dinero de Rusia, ya lo hicieron con éxito. Para los demás, los posibles problemas, incluidos aquellos relacionados con un aumento de tasas, ya se han recuperado con éxito y se han incorporado en pérdidas futuras", explica Migunov.
Por lo tanto, en el mercado ruso, fue débil la reacción al aumento de la tasa por la Reserva Federal: el rublo se desaceleró un poco, pero siguió creciendo. Especialmente desde que el Banco de Rusia, hace dos semanas, también elevó la tasa de interés por primera vez en mucho tiempo, con lo que los activos rusos se volvieron un poco más atractivos para los inversores.
Migunov afirma que a Rusia —que tiene una buena balanza comercial, un superávit presupuestario y un bajo nivel de deuda externa, incluida la corporativa— no se ve amenazada tanto por la situación externa, sino que le preocupan los indicadores internos. El crecimiento económico sigue siendo débil: por debajo del 2%.