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Mientras se agudiza la guerra comercial, se produce otro grave incidente entre un destructor de EEUU y un buque militar chino

Elespiadigital | Jueves 04 de octubre de 2018

Las imágenes del incidente entre el destructor estadounidense USS Decatur y el buque militar chino Luyang han sido publicadas en el portal náutico GCaptain. El episodio tuvo lugar en el mar de China Meridional el 30 de septiembre.

En las imágenes, a las que ha tenido acceso la página web a través de la Marina estadounidense, muestran al Luyang acercándose peligrosamente al USS Decatur hasta estar a solo 41 metros de distancia. El buque chino es la nave de la izquierda de la imagen y en el costado derecho del destructor norteamericano.

La Marina estadounidense confirmó que el incidente se había producido en aguas disputadas por el gigante asiático al sur del Mar de China Meridional. Los estadounidenses acusaron a China de ejecutar "una maniobra nada profesional y arriesgada" y de haber estado cerca de colisionar con el USS Decatur, que en esos momentos se encontraba en el arrecife Gaven de las islas Spratly.

China denuncia que el USS Decatur había entrado en aguas chinas sin su permiso y que, por tanto, la maniobra del Luyang —con la que se pretendía que el destructor estadounidense abandonase las aguas— estaba justificada.

China planea vender bonos de EE.UU. por 3.000 millones de dólares en medio de la guerra comercial

Según un importante medio estadounidense, el Ministerio de Finanzas chino habría elegido una docena de bancos de inversión nacionales e internacionales para atraer inversores extranjeros.

China planea reducir en octubre su volumen de inversiones en bonos del Gobierno de Estados Unidos por 3.000 millones de dólares a causa de la persistencia de las tensiones comerciales con este país, publicó este miércoles The Wall Street Journal.

Según el medio, el Ministerio de Finanzas chino habría elegido a una docena bancos de inversión nacionales e internacionales —que se reunirían el próximo martes— para atraer inversores extranjeros a partir de la mencionada fecha. Según las fuentes citadas, China tendría la intención de vender bonos que venzan en cinco, diez y treinta años, y convertirse en un emisor regular de deuda soberana.

Se trataría de la segunda venta de bonos estadounidenses por parte de China en lo que va de año, aunque solo la tercera desde 2004. De acuerdo con el Departamento de Finanzas de EE.UU., desde julio China ocupa el primer lugar en volumen de inversiones en bonos del Gobierno estadounidense, alcanzando la cifra de 1.171 millones de dólares.

La oferta llega en un momento delicado para la segunda economía más grande del mundo. El crecimiento del producto interno bruto de China se está desacelerando y el ritmo de la inversión en fábricas y proyectos de obras públicas se ha enfriado este año. A pesar de la imposición de aranceles por miles de millones de dólares a las exportaciones chinas, los inversores de deuda siguen considerando que la solvencia china es muy sólida, gracias tanto a sus firmes reservas de moneda extranjera como a su gran superávit comercial.

China deja de comprar el petróleo estadounidense

En el marco de la guerra comercial entre EEUU y China, Pekín gravó con tarifas arancelarias casi todas las importaciones de EEUU, pero el petróleo norteamericano no estaba entre la mercancía sancionada. No obstante, los compradores del combustible decidieron abstenerse de la compra por motivos económicos.

El suministro del crudo "se ha parado por completo", según declaró Xie Chunlin, el presidente de la empresa China Merchants Energy Shipping.

"Nuestra compañía es uno de los principales transportistas del crudo de EEUU a China. Antes de la guerra comercial, teníamos un buen negocio, pero ahora está completamente parado", afirmó el alto cargo, citado por Reuters.

En efecto, según los datos estadísticos, en septiembre la tasa del suministro era de tan solo 0,6 millones de barriles. A modo de comparación, en agosto esta cifra era de 9,7 millones, y en mayo, de 13,9.

Anteriormente, las importaciones del combustible estadounidense sufrieron un accenso extremadamente brusco. Empezadas en 2016, en 2017 estas crecieron el 923,4%, tras lo cual China llegó a ser el segundo mayor consumidor del crudo estadounidense después de Canadá.

Durante los primeros nueve meses de 2018, el país asiático adquirió una cantidad de barriles casi igual a la que compró durante todo el año 2017 —77 millones de barriles en comparación con 80 millones.

Para EEUU, el suministro del gas a China representaba un 20% de las exportaciones. A su vez, para China, suponía alrededor de un 3% la importación del crudo, indica el diario ruso Vedomosti.

Así, por ejemplo, en julio Pekín adquirió una cantidad récord de petróleo iraní con 806 millones de barriles.