Seguridad

Académicos fabrican 20 estudios falsos para demostrar la corrupción académica y el poco rigor de los estudios de género

Elespiadigital | Miércoles 17 de octubre de 2018

Durante el último año, James Lindsay, Peter Boghossian y Helen Pluckrose fabricaron más de 20 artículos científicos falsos con la intención de "estudiar, comprender y exponer la realidad de los 'estudios de agravios', que están corrompiendo la investigación académica". Estos estudios son una pequeña área de investigación dentro de los estudios de género.

 

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Durante el último año, James Lindsay, Peter Boghossian y Helen Pluckrose fabricaron más de 20 artículos científicos falsos con la intención de "estudiar, comprender y exponer la realidad de los 'estudios de agravios', que están corrompiendo la investigación académica". Estos estudios son una pequeña área de investigación dentro de los estudios de género.

¿Qué hicieron?

los autores generaron papers con "metodologías de muy mala calidad", "afirmaciones no justificadas" y "análisis cualitativos motivados ideológicamente". Muchos de sus argumentos están diseñados directamente para ser llamativos, provocadores o ridículos ("entrenar a hombres como perros", "encadenar estudiantes durante la clase" o "tratar la masturbación privada como una forma de violencia sexual contra las mujeres"). Los detalles de los papers se pueden encontrar en este ensayo de Aeon Magazine.

Los autores enviaron los textos a revistas del campo y no solo consiguieron publicar cuatro de ellos, sino que tres más fueran admitidos para revisión. Otros siete se encuentran en proceso de revisión editorial en estos momentos y seis fueron rechazados. En total, el 80% de ellos fueron admitidos para ser revisados.

Se descubre el engaño

En junio, uno de sus trabajos publicados en el Journal of Feminist Geography llamó la atención de los medios y algunos ya sospecharon que podía tratarse de un 'hoax'. Ya en julio, tras tratar de identificar correctamente a la inexistente autora, el paper fue retirado y los eventos se sucedieron obligando al equipo a exponer su proyecto antes de finalizarlo.

Hoax, hoax y más hoax

Este proyecto, nos trae a la memoria el caso de Alan Sokal, un prestigioso físico de la Universidad de Nueva York, que en 1996 consiguió publicar un artículo deliberadamente delirante en la revista de estudios culturales Social Text. Aquello fue un escándalo internacional y puso en cuestión el estado de los mecanismos académicos en el ámbito de los estudios culturales.

También recuerda al caso (más reciente) del "pene conceptual como constructo social" que ocurrió en mayo de 2017. De hecho, dos de los autores de aquel "hoax en los estudios de género" están también en este en los "estudios de agravios".

¿Qué proponen?

Cito textualmente: "nuestra recomendación empieza pidiendo a todas las universidades que comiencen una revisión exhaustiva de estas áreas de estudio (estudios de género, teoría crítica de la raza, teoría poscolonial y otros campos "teóricos" en humanidades y en ciencias sociales, especialmente sociología y antropología) con el fin de separar las disciplinas y los estudiosos que producen conocimiento de los generadores de sofística constructivista". El lenguaje nos devuelve, de nuevo, a las "Science War" de los 90 y, por eso mismo, es una pregunta directa por los últimos 20 años de debate en ciencias y humanidades.

Repercusiones personales

En el Washington Post, los autores explicaban que esperaban tener problemas laborales y temían convertirse en "parias académicos" por esto. Parece referirse a 'represalias ideológicas', pero no son las únicas. Aunque los 'hoax' se han convertido en una herramienta cada vez más común, no hay que olvidar que este tipo de prácticas van contra las normas básicas de la ética de la publicación científica.

Sobre todo, porque no se trataba de una investigación científica sobre los sesgos y controles de publicación, sino (como ellos mismos reconocen) de una iniciativa destinada a exponer públicamente las "malas prácticas" de un conjunto de líneas de investigación. Se trata, pues, de una una acción reivindicativa: algo que, en general y por muy necesario que pueda ser en ocasiones, suele tener fricciones con el debate académico.

Sin embargo, como decían también en la entrevista, "para nosotros, el riesgo de permitir que este tipo de investigaciones sesgadas continúen influyendo en la educación, los medios de comunicación, las políticas y la cultura es mucho mayor que cualquier cosa que nos suceda por haberlo hecho".

¿Qué está pasando en la academia?

Este caso parece indisociable de muchos otros escándaloscrisisconflictos que estamos viendo en los últimos años. No creo que se trate de una cuestión de 'fake news', es la crónica de cómo los mecanismos académicos muestran serias incapacidades para contener los efectos corrosivos de los incentivos perversos, los conflictos de interés y las llamadas 'guerras culturales'. En ese sentido, este escándalo sintetiza perfectamente las dificultades que va a vivir el debate académico del futuro (y del presente).

Anexo: Un científico del CERN es suspendido por afirmar que "la física fue construida por hombres"

El experto se mencionó a sí mismo como un ejemplo de que los hombres son víctimas de discriminación al afirmar que no consiguió un trabajo para el que creía estar más cualificado, y que dieron a una mujer.

Un científico que colaboraba con la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) ha sido suspendido después de unos polémicos comentarios realizados en una presentación en Ginebra el viernes pasado, donde afirmó que la discriminación de mujeres no existe, mientras que los hombres sí son víctimas de discriminación.

En un taller, dedicado a la teoría de alta energía y a la cuestión del género, el físico italiano Alessandro Strumia, de la Universidad de Pisa, hizo una presentación en la que afirmó que la física fue "inventada y construida por hombres, no por invitación".

Como argumentos para su teoría de discriminación contra los hombres, citó guerras, cuotas por género y becas para mujeres en el ámbito de la ciencia, reporta Science Alert. También habló sobre las diferencias en el coeficiente intelectual y citó un estudio, según el que "los hombres prefieren trabajar con cosas y las mujeres prefieren trabajar con personas". Strumia se mencionó a sí mismo como un ejemplo de los hombres víctimas de discriminación. El científico afirmó que no consiguió un trabajo para el cual creía estar más cualificado y en vez de él, el trabajo se lo dieron a una mujer.

La presentación de Strumia ha generado una ola de críticas tanto contra sí mismo como contra el CERN. "Cuando personas en posiciones de poder en el mundo académico se comportan así y retienen su estatus, no solo echan a una generación de grupos representados insuficientemente de la ciencia, sino que enseñan a otros que es normal propagar esta ideología en los años por venir", escribió en su Twitter la física británica Jessica Wade, del Imperial College London, que estuvo presente en el taller.

"Sus comentarios fueron absolutamente indignantes", comentó a The Guardian Anne-Christine Davis, de la Universidad de Cambridge. "Son un tipo de comentarios de la gente podría de hace décadas, pero al venir aquí y ahora, simplemente no sé en qué planeta vive", añadió.

Science Alert señala que de acuerdo con un reciente informe, la mitad de las mujeres en el mundo científico han experimentado acoso y muchos estudios citados pos Strumia o eran más complejos de la manera en la que los presentó, o la investigación había sido desacreditada.

El CERN ha emitido un comunicado en el que ha calificado la presentación de "inaceptable en cualquier contexto profesional" y "contraria al Código de Conducta" interno. Asimismo, ha precisado que no estaba al tanto del contenido de la presentación antes del taller.