ANKARA (Sputnik) — La policía turca durante el registro del Consulado General de Arabia Saudí en Estambul encontró pruebas que apuntan a que el periodista saudí desaparecido Jamal Khashoggi fue asesinado, informó el canal NTV.
Los medios turcos informaron con anterioridad que durante el registro de anoche los especialistas turcos recogieron muestras de suelo en el recinto del Consulado y también utilizaron luz negra para detectar rastros de sangre.
El registro duró más de nueve horas.
Khashoggi, columnista del periódico estadounidense The Washington Post y que desde 2017 vivía en EEUU, fue dado por desaparecido el 2 de octubre.
El periodista fue grabado por las cámaras entrando al Consulado saudí en Estambul.
Según su pareja, una ciudadana turca con la que iba a casarse, Khashoggi fue invitado al Consulado para obtener los documentos necesarios para su matrimonio y ella se quedó fuera del edificio esperándole.
Tras cinco horas, un empleado del Consulado le dijo a la mujer que su prometido ya se había ido.
Riad asegura que Khashoggi desapareció después de abandonar el Consulado y su legación diplomática coopera con las autoridades turcas para arrojar luz sobre las circunstancias de la desaparición del periodista; las cámaras de vigilancia supuestamente no funcionaban aquel día.
Sin embargo, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, restó credibilidad a las explicaciones de Riad.
Anteriormente la policía turca entró, con el permiso de Riad, en el Consulado General saudí en Estambul en el marco de la investigación, y el mismo día el grupo conjunto de Turquía y Arabia Saudí mantuvo su primera reunión.
Según The Washington Post, funcionarios de Turquía enseñaron a sus colegas de EEUU grabaciones de audio y vídeo que demuestran que Khashoggi fue asesinado en el Consulado saudí en Estambul.
Khashoggi fue interrogado por un alto oficial de inteligencia saudí
MOSCÚ (Sputnik) — El interrogatorio y, posiblemente, el secuestro del desaparecido periodista saudí, Jamal Khashoggi, fue organizado por un alto funcionario del Servicio de Inteligencia General de Arabia Saudí, comunicó la CNN citando fuentes familiarizadas con la situación.
Una de las fuentes dijo al canal que esa persona presuntamente es muy cercana al entorno del príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman Al Saud, mientras que otra fuente reveló que este oficial de inteligencia había enviado un equipo especial para investigar al periodista sospechoso de tener vínculos con Catar.
Anteriormente, The New York Times informó citando fuentes turcas que los sospechosos en el caso del Khashoggi están vinculados al príncipe heredero saudí.
Según el periódico, "uno de los sospechosos identificado por Turquía" era un acompañante frecuente del príncipe heredero. Otros tres estarían vinculados con los guardaespaldas del príncipe.
Al Jazeera: Jefe forense de Arabia Saudita desmembró al periodista desaparecido ante el cónsul
Fuentes turcas han revelado al medio que el asesinato de Jamal Khashoggi duró siete minutos y el posterior desmembramiento se llevó a cabo con música, a petición del jefe forense.
El jefe forense de la Dirección General de Seguridad Pública de Arabia Saudita, Saleh al Tubaiqi, desmembró con sus propias manos al periodista saudí Jamal Khashoggi, que entró al consulado del país árabe en Estambul el 2 de octubre para arreglar unos documentos, y lo hizo en presencia del cónsul, informa Al Jazeera citando a fuentes turcas.
Según el canal catarí, el asesinato del periodista duró siete minutos y después el jefe forense instó a que pusieran música para el desmembramiento del cadáver de Khashoggi.
El director de Al Jazeera en Estambul, Abdel Azim Mohammed, afirmó, basándose en datos de las fuentes turcas, que Khashoggi ni siquiera fue interrogado. Lo empezaron a insultar y golpear enseguida y luego lo mataron en el despacho del cónsul.
También se informa que las autoridades de Turquía tienen a su disposición las grabaciones que evidencian cómo antes de matar y desmembrar al periodista lo golpearon y le pusieron inyecciones.
Se reporta que Al Tubaiqi fue uno de los 15 saudíes que llegaron a Estambul a bordo de dos aviones privados desde los Emiratos Árabes Unidos y Egipto, y que se fueron el mismo día en el que Khashoggi desapareció.
Asesinato y desmembramiento del periodista saudita en el consulado en Turquía habrían sido grabados
Las grabaciones muestran el asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi inmediatamente después de ingresar al consulado General de Arabia Saudita en Estambul.
Fuentes turcas habrían confirmado el hallazgo de videos que muestran el momento del asesinato y desmembramiento del periodista saudita, Jamal Khashoggi, en la sede del consulado de Arabia Saudita en Estambul.
Las grabaciones confirmarían que el periodista fue golpeado y drogado antes de ser asesinado y descuartizado en la sede diplomática, a la que había acudido para buscar unos papeles que requería para casarse.
Según esa misma información, el video confirma que el asesinato ocurrió en presencia del cónsul, quien luego solicitó que seccionaran el cuerpo del periodista. Las autoridades turcas han emprendido las investigaciones en búsqueda de evidencias dentro de la sede diplomática y de la residencia del cónsul, Mohammed al-Otaibi, quien abandonó el país.
La grabación también confirmaría que el Director Forense de la seguridad saudí, Saleh al Tubaiqi, habría sido el responsable de desmembrar el cuerpo del periodista, y que la ejecución del crimen se hizo en siete minutos.
Un funcionario turco confirma a CNN que el cuerpo del periodista saudí fue "cortado en pedazos"
El cuerpo del periodista saudita Jamal Khashoggi, desaparecido desde que visitó el Consulado de su país en Estambul (Turquía) el pasado 2 de octubre, fue cortado en pedazos después de que le asesinaran, según ha asegurado una fuente oficial turca a la que ha tenido acceso la cadena estadounidense CNN.
Ese canal norteamericano ha indicado que estas declaraciones confirmarían las informaciones que publicó el diario The New York Times.
Erdogan: "Algunos materiales en el consulado donde desapareció Khashoggi fueron repintados"
Algunos materiales en el consulado de Arabia Saudita en Estambul donde desapareció el periodista saudita Jamal Khashoggi hace dos semanas han sido repintados, afirmó este martes a los periodistas el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, después de que la Policía turca ingresara en la misión diplomática para registrar las instalaciones.
El mandatario también ha señalado que están investigando la posible presencia de materiales tóxicos en el interior del edificio.
"Espero que podamos llegar a conclusiones que nos lleven a una opinión razonada lo antes posible, porque la investigación está examinando muchas cosas, como materiales tóxicos y materiales eliminados por pintar encima", ha declarado Erdogan.
Cónsul general de Arabia Saudí abandona Turquía en medio del escándalo por caso Khashoggi
ANKARA (Sputnik) — El cónsul general de Arabia Saudí en Estambul, Mohammad Otaibi, abandonó Turquía en medio del escándalo por la desaparición del periodista opositor saudí Jamal Khashoggi, informó el canal NTV.
Se precisa que el cónsul partió a su país a las 17.00 hora local (14.00 GMT) por el vuelo de la aerolínea Saudi Arabian Airlines desde el Aeropuerto de Estambul Ataturk.
Además el representante de la Cancillería turca Hami Aksoy confirmó a Sputnik que el cónsul general abandonó el territorio de Turquía por su propia voluntad.
Arabia Saudí rechaza todas las acusaciones en su contra al afirmar que son mentiras y falsedades que buscan denigrar a su Gobierno.
Este 16 de octubre NTV informó que durante el registro del Consulado General de Arabia Saudí en Estambul, la policía turca encontró pruebas que apuntan a que el periodista saudí fue asesinado.
¿Qué impacto tendrá el caso Khashoggi en las relaciones turco-saudíes?
ANKARA (Sputnik) — La desaparición del periodista opositor saudí Jamal Khashoggi no impactará negativamente en las relaciones entre Turquía y Arabia Saudí aunque Riad reconozca que fue asesinado, dijo a Sputnik el politólogo turco Aydin Sezer.
Según unas fuentes de CNN, Arabia Saudí se prepara a declarar que el periodista Jamal Khashoggi murió durante un interrogatorio que "salió mal", se efectuó sin autorización y en un ambiente "no transparente" y que se exigirá la responsabilidad a los implicados.
"Si las autoridades saudíes reconocen el asesinato del periodista, dirán con mucha probabilidad que se produjo por una casualidad, Turquía se verá obligada a reaccionar, pero intentará sacar ventajas de esa situación en las relaciones con Arabia Saudí", señaló el politólogo resumiendo que no cree que lo sucedido "impacte negativamente en las relaciones turco-saudíes".
Agregó que a pesar de que los medios cercanos al Gobierno puedan criticar con dureza a los saudíes, las declaraciones oficiales tendrán un tono más moderado.
¿Pondrá en marcha Arabia Saudí un escenario apocalíptico contra EEUU?
El dólar estadounidense podría recibir un golpe aplastante si Riad responde a las posibles sanciones de EEUU. Según el canal de televisión Al Arabiya, las autoridades saudíes están considerando unas 30 medidas que causarían un enorme daño a la economía del país norteamericano.
Se trata de un escenario catastrófico que afectaría duramente a Estados Unidos y provocaría un desastre económico capaz de sacudir al mundo entero, advierte Turki Aldakhil en su artículo para la página web de la cadena.
Las medidas incluyen un fuerte aumento del precio del petróleo "hasta 100 o 200 dólares o incluso el doble de esa cifra". Además, Riad baraja negarse a vender hidrocarburos en dólares y usar el yuan chino en vez de la moneda estadounidense e imponer un embargo a los productos estadounidenses, incluidas las armas.
Según el autor, que hace referencia a las autoridades saudíes, Arabia Saudí está dispuesta a hacer un giro hacia China y Rusia no solo en el ámbito económico, sino también militar.
En particular, el periodista señala que Riad podría permitir "la instalación de una base militar rusa en la localidad saudí de Tabuk, al noroeste del país".
Asimismo, de acuerdo con el artículo, las sanciones estadounidenses incluso podrían llevar a un acercamiento entre Arabia Saudí e Irán.
"En el momento en que Hamás y Hizbulá pasaron de ser enemigos a amigos, acercarse tanto a Rusia conducirá a una mayor cercanía con Irán y quizás incluso a una reconciliación con este país", pronostica Aldakhil.
Además, el país árabe podría dejar de intercambiar información con Estados Unidos y sus aliados que, de acuerdo con el periodista, está contribuyendo a la "protección de millones de occidentales".
"Se trata de unos procedimientos sencillos que forman parte de otros 30 que Riad implementará directamente, sin pestañear si se le imponen sanciones, según fuentes saudíes cercanas a los responsables de tomar decisiones", asegura.
"La verdad es que si Washington impone sanciones a Riad, apuñalará su propia economía hasta la muerte, aunque piense que solo apuñala a Riad", concluye Aldakhil.
No obstante, las amenazas expresadas por el periodista aún no han sido anunciadas oficialmente por Riad, subraya al respecto Grigori Kosach, especialista en historia de Oriente Medio, consultado por Sputnik.
La situación es seria, pero todavía nadie ha dicho nada. Por el contrario, Arabia Saudí agradeció a la Administración estadounidense sus pasos moderados.
"Creo que no se recurrirá a unas acciones duras en relación con Arabia Saudí, ni tampoco a una respuesta aplastante por parte de Riad, es decir, no se llegará a un escenario apocalíptico. Esto no es Suecia, ni Alemania, ni Canadá, con los que el reino tiene relaciones económicas externas mínimas", comentó.
Kosach recordó que Donald Trump realizó su primera visita oficial a Arabia Saudí y firmó importantes contratos. El líder estadounidense anunció una nueva estrategia con respecto al peor enemigo del reino: Irán. Todo esto es importante para Arabia Saudí, subraya el analista.
Otro experto, Yuri Rogulev, director de la Fundación Franklin Roosevelt para el estudio de EEUU en la Universidad Estatal de Moscú, no piensa que las amenazas de sanciones sean de naturaleza formal, puesto que EEUU no puede quedarse con brazos cruzados en este caso.
La posición de EEUU se ve afectada porque el periodista Jamal Khashoggi vivió en Estados Unidos y trabajó en uno de los medios estadounidenses importantes, explica el analista pero admite que hay diferentes formas de reacción: puede ser aparente o real. Y todavía no se sabe por cuál de las dos optará Trump.
El Congreso estadounidense amenazó a los saudíes con sanciones tras la desaparición de Khashoggi, columnista del Washington Post, que desató una oleada de críticas contra Riad en EEUU.
Los senadores proponen prohibir la venta de armas estadounidenses a los saudíes. Sin embargo, si se demuestra que Riad está involucrado en la desaparición del periodista, Trump propone recurrir a otro "castigo severo" sin perder el mercado saudí que podría dirigirse a Rusia o China.
Riad, por su parte, prometió "tomar medidas aún más duras contra aquellos que deciden imponer sanciones contra el reino".
Análisis: La inmunidad de Arabia Saudí, bajo escrutinio
Francisco Herranz
La enigmática desaparición de Jamal Khashoggi, un periodista crítico con el Gobierno de Arabia Saudí, desató un verdadero tsunami político y diplomático a escala global, en el que las autoridades de Riad, que se sienten inmunes, no han dudado en cambiar su versión de los hechos para salvar la reputación del príncipe heredero Mohamed Bin Salman.
Primero negaron rotundamente que el hombre hubiera sido retenido, torturado y asesinado en el interior del Consulado saudí en la ciudad turca de Estambul y amenazaron a aquellas naciones que consideraron aplicarles sanciones, avisando que se tendrán que atener a las consecuencias si finalmente lo hacen.
Pero, posteriormente, en un inaudito giro copernicano, parecían aceptar que el periodista había muerto a consecuencia de un interrogatorio "que había ido mal" y que los agentes secretos responsables de la operación se habían excedido de sus funciones y serían juzgados por ello.
Khashoggi vivía exiliado en Virginia (EEUU) desde hace más de un año para no ser detenido a causa de sus continuas críticas al régimen, especialmente por denunciar el nefasto papel de las fuerzas armadas saudíes en la guerra de Yemen, donde los civiles muertos se cuentan por decenas de miles. Debía temer por su vida porque avisó a su novia de que, si le ocurría algo, llamara a un dirigente del partido turco en el poder y a la Asociación de Prensa Turco-Árabe.
Inicialmente, el reino árabe, en un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, se mostraba "firme" y "glorioso como siempre" ante las presiones y las circunstancias, los rumores y las acusaciones. Afirmaba que reaccionaría ante "cualquier acción" con una "mayor", recordando que "tiene un papel influyente y vital en la economía global". Eso es una verdad absoluta. Si, a modo de respuesta, Riad frenara la producción de petróleo, eso desestabilizaría el mercado internacional del crudo, elevando el precio del barril hasta los 100 dólares. Actualmente se sitúa en los 80.
Arabia Saudí produce 7,5 millones de barriles al día y posee bajo tierra el 14 por ciento de todo el petróleo que hay en el mundo, por lo que tiene suficiente margen de maniobra para cerrar el grifo.
Aunque todavía no se puede hablar de sanciones, ya está habiendo presiones y boicoteos. Y fuertes.
Desde que explotó el suceso, se han ido multiplicando las cancelaciones de asistencia de invitados occidentales al segundo Future Investment Initiative, un foro de inversión, debate y asociación entre "los líderes más visionarios e influyentes del mundo" (según reza la publicidad del evento) que se celebrará en Riad del 23 al 25 de octubre. El encuentro, bautizado como el 'Davos del desierto', es un escaparate de los ambiciosos proyectos del príncipe Mohamed Bin Salman.
En ese contexto, Alemania, Francia y el Reino Unido descubrieron horrorizadas, precisamente ahora, cómo se las gastan las autoridades saudíes y exigieron una "investigación creíble". Hasta el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su honda preocupación. Todo suena a palabras huecas.
Algunos representantes del Capitolio también se echaron las manos a la cabeza y 20 senadores republicanos y demócratas forzaron a la Administración Trump a investigar el asunto, invocando una ley que autoriza las sanciones a quienes cometan asesinatos, torturas u otras graves violaciones de los derechos humanos, y que da a la Casa Blanca 120 días para responder ante el Parlamento con una decisión al respecto. Algunos de ellos, como Marco Rubio, ya plantearon la posibilidad de una respuesta unánime y contundente del Congreso, incluso en materia de venta de armas.
Pero eso no ocurrirá. La cabeza de turco del agente secreto "terriblemente incompetente" será suficiente para calmar los ánimos de Washington. Y Trump podrá seguir aplicando su lema de "business as usual" con sus ricos socios saudíes. Lo suyo son los negocios, no la defensa de los derechos humanos.
Sin embargo, las cosas empezaron a torcerse de verdad para Riad cuando los turcos airearon pormenores muy sospechosos y comprometidos. Uno de ellos era que 15 funcionarios, incluidos miembros de los servicios de Inteligencia saudí, habían llegado a Estambul, el mismo día de la desaparición de Khashoggi, en dos aviones privados y regresado casi de inmediato a su país.
Más tarde, el diario progubernamental Sabah difundió la bomba informativa de que la tortura y la ejecución del periodista de 58 años habían sido grabadas por el reloj que la víctima llevaba puesto y que estaba sincronizado con su teléfono móvil, que obraba en poder de su novia turca.
También se había sabido que a los empleados turcos del Consulado les habían dado libre justo el día 2 de octubre, cuando Khashoggi entró en el edificio para regularizar unos papeles de su boda.
Incluso el periódico The Washington Post —donde colaboraba Khashoggi— publicó que los servicios secretos estadounidenses habían interceptado comunicaciones de funcionarios saudíes discutiendo un plan para capturarle en Estambul.
La prensa local apostaba que el cuerpo de Khassoggi había sido troceado con una sierra y sacado del país en maletas o que había sido disuelto en ácido. Escalofriantes detalles que solo generan desconfianza e inquietud.
Las pruebas adversas se acumulaban. Intervino el ínclito presidente de EEUU. Había hablado por teléfono con el rey saudí, Salman Bin Abdulaziz, quien le había negado "muy vehementemente" que él y su hijo tuvieran conocimiento previo de lo ocurrido. Donald Trump metió baza y especuló que detrás del misterio podrían estar implicados "asesinos por cuenta propia" (rogue killers, dijo exactamente en inglés), lo que significa admitir que hubo un asesinato pero perpetrado por elementos no autorizados.
Los saudíes empezaron entonces a colaborar para evitar mayores daños. Dejaron que policías, forenses y fiscales turcos inspeccionaran durante nueve horas el recinto diplomático y terminaron modificando su relato para encontrar un chivo expiatorio y así salvar al príncipe heredero.
El caso Khashoggi ha excedido el marco de las complicadas relaciones bilaterales entre Arabia Saudí y Turquía y ahora es objeto de escrutinio internacional, una prueba de fuego. El reino, especialmente el príncipe heredero, atraviesa una serie crisis de legitimidad.
Un comentarista de la edición en inglés del diario Sabah opinaba que "Arabia Saudí debe aprender a respetar el Derecho Internacional y las expectativas del mundo islámico. Debe dejar de hacer concesiones sobre el estatuto legal de Jerusalén, reparar sus relaciones con Qatar, trabajar más estrechamente con Turquía y abstenerse de patrocinar golpistas en Oriente Medio. Así es como ayudará a la región y a sí misma".