El Banco Central de Rusia sigue deshaciéndose de los bonos del Tesoro estadounidense. La proporción de las inversiones rusas en la deuda estadounidense se está acercando a cero. Según los analistas, este paso parece lógico en términos tanto políticos como económicos.
Rusia redujo las inversiones en los bonos gubernamentales de EEUU hasta unos 14.000 millones de dólares en agosto de este año. En junio, la parte de los bonos del Tesoro en las reservas rusas no superaba el 10%, pero ahora está llegando a cero.
El Banco de Rusia muestra que no tiene ningún sentido financiar el presupuesto del país que sigue una política abiertamente hostil, opina Natalia Dembínskaya, columnista de Sputnik.
La solución parece lógica también desde el punto de vista económico en el contexto de las sanciones contra empresas rusas. Todo podría terminar con la congelación de activos, como en el caso de Irán. Para asegurarse contra las pérdidas, las autoridades financieras tomaron medidas de emergencia para reconsiderar la cartera de divisas.
La retirada de los bonos del Tesoro, que debilita la dependencia financiera de EEUU y la presión sobre la tasa de cambio del rublo, es una señal no solo para Washington, sino también para los mayores tenedores de la deuda estadounidense, que también están tomando medidas similares.
Turquía está vendiendo activamente los bonos gubernamentales de EEUU al sufrir la presión económica de Washington. Desde finales del año pasado, Ankara ha reducido su participación en la deuda estatal estadounidense casi a la mitad.
Cabe destacar que Japón, el segundo tenedor más grande de bonos del Tesoro de EEUU, redujo su participación hasta los 1.030 billones de dólares, el nivel más bajo en siete años.
Sin embargo, lo más importante en este caso será la palabra de China, el mayor acreedor externo de la economía estadounidense con casi un 20% de bonos de tenedores extranjeros.
Pekín ya ha reducido sus inversiones al nivel mínimo semestral, y en octubre planea retirar otros 3.000 millones de dólares, lo que será una de las mayores ventas desde 2004. Estos pasos se deben al deterioro de las relaciones con Washington debido a la guerra comercial.
Los analistas opinan que es un as en la manga de Pekín, y estas ventas lo recuerdan constantemente.
Si los chinos se deshacen de una cantidad significativa de bonos estadounidenses, Washington tendrá que hacer frente a la inestabilidad del dólar y la desaceleración de la economía.
"La economía comenzará a sentir una fiebre por las altas tasas de interés, lo que tendrá un potente impacto de ralentización", explica Jeff Mills, estratega jefe de inversiones de PNC Financial Services Group.
El costo de los bonos del Tesoro caerá, y el rendimiento aumentará considerablemente. Esto aumentará automáticamente el costo de los préstamos tanto para las empresas estadounidenses como para los consumidores comunes, lo que significa que se socavará el crecimiento económico. La emisión de los títulos de deuda se volverá más costosa para la Casa Blanca.
Algunos analistas no descartan que Rusia reduzca a cero las inversiones en la deuda nacional de Estados Unidos.
"Rusia ya casi ha abandonado la lista de tenedores de deuda estatal de EEUU. Ahora ocupa el puesto 54", señaló Timur Nigmatulin, analista financiero de Otkritie Broker.
Mientras tanto, Moscú prefiere el oro a la deuda estadounidense: la proporción de metales preciosos en las reservas internacionales del país ha alcanzado un récord del 18%. La acumulación de oro es tanto una protección contra los riesgos cambiarios como un seguro contra las sanciones y la oportunidad de ganar, concluye Dembínskaya.
En EEUU pronostican un colapso del dólar
El dólar estadounidense caerá alrededor del 40% frente al euro en el año 2024, aseguró Ulf Lindahl, director general de la consultora A.G. Bisset Associates LLC, citado por la agencia Bloomberg.
El economista especializado en el mercado de divisas explica que desde la década de 1970, el dólar ha estado repitiendo un ciclo de pérdidas y ganancias de 15 años, y este patrón está ocurriendo ahora.
"El dólar debería caer simplemente porque va a seguir el ritmo de las últimas cuatro décadas", afirmó Lindahl y agregó que una caída sustancial de la moneda estadounidense tendrá implicaciones masivas para todos los mercados financieros.
"Para algunos, la idea de Lindahl puede parecer extravagante y su explicación demasiado simple. Pero después de la caída del 9% del año pasado y con el pronóstico de Ray Dalio de Bridgewater Associates sobre una dramática caída del dólar, la opinión de Lindahl ya no parecería tan lejana a la realidad", analizó Bloomberg.
Según Lindahl, la caída del año pasado fue solo el comienzo: para el año 2024 el precio caerá hasta alcanzar los dos dólares por euro y 75 yenes por dólar, lo que representa un descenso de alrededor del 41% y el 33%, respectivamente, en comparación con su precio de septiembre.
No obstante, esta opinión difiere de los pronósticos de otros analistas encuestados por la agencia, que sugieren que para 2022 el euro costará 1,28 dólares.
Medio israelí: Rusia venderá petróleo iraní para burlar las sanciones estadounidenses
Un acuerdo alcanzado en Teherán el mes pasado estipula que Irán exportará petróleo crudo a Rusia, donde será refinado y vendido en todo el mundo, informaron el domingo medios de comunicación israelíes.
Rusia e Irán acordaron un mecanismo para evitarle a Teherán el impacto de las sanciones de EEUU, según un documento del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.
El mecanismo prevé que Irán exporte petróleo crudo a Rusia al otro lado del Mar Caspio. El petróleo luego se refinará en las refinerías rusas y en ese momento se exportará a todo el mundo, señala el documento “secreto” israelí, según un informe publicado el domingo 14 de octubre por el canal de televisión israelí Hadashot.
El documento israelí deja claro que el propósito de este mecanismo es permitir que Irán evite las sanciones estadounidenses impuestas a su industria petrolera, que deberían entrar en vigor el 4 de noviembre.
El acuerdo ruso-iraní se concluyó el mes pasado en una cumbre en Teherán entre el presidente Hassan Rohani y sus respectivos homólogos ruso y turco, Vladimir Putin y RecepTayyipErdogan.
El objetivo de este mecanismo ruso-iraní y el apoyo de los países europeos y asiáticos a los intercambios comerciales con Irán, incluyendo sus exportaciones de petróleo, es el de salvar el acuerdo nuclear.
El documento israelí señala que el acuerdo de Putin-Rohani es “muy importante” y es uno de los mecanismos que se han estado diseñando para neutralizar las sanciones estadounidenses contra Irán.
Según el informe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, este mecanismo refuerza los intereses comunes ruso-iraníes.