Últimas noticias

Hipocresía y cinismo criminal de Occidente con Arabia Saudita a pesar de que Riad confirma que Jashoggi fue asesinado

Elespiadigital | Domingo 21 de octubre de 2018

Cuando el caso Skrypal, sin muertos por medio y sin pruebas para acusar a nadie, los gobiernos hipócritas, cínicos y serviles de los países occidentales no dudaron en sancionar a Rusia, expulsar a sus diplomáticos y berrear a través de sus medios de comunicación con la complicidad bovina de legiones de mercenarios de la pluma arrastrándose por sus miserables 20 monedas. No esperen igual trato contra el régimen sangriento de Arabia Saudita, que tiraniza a su pueblo, persigue a la oposición, comete un genocidio en Yemen y se permite el lujo de asesinar y descuartizar a un periodista opositor.

Arabia Saudí confirma que el periodista Yamal Jashoggi fue asesinado en el consulado saudí en Estambul, informa este viernes una cadena estatal del país árabe.

Según ha informado la madrugada de este sábado la televisión estatal saudí Al-Ekhbariya, Jashoggi fue matado durante un enfrentamiento con las personas que se reunía en la sede consular en Turquía.

Conforme a este informe, las investigaciones aún están en proceso y que 18 saudíes han sido arrestados hasta ahora respecto el asesinato del periodista.

La cadena saudí agrega también que el asesor de la corte real Al-Qahtani y subjefe de inteligencia Ahmad al-Asiri fueron despedidos de sus cargos.

Además, ha indicado que el rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, ordena la formación de un comité ministerial con el príncipe heredero Muhamad bin Salman como jefe para reestructurar la agencia de inteligencia.

Jashoggi, columnista del diario estadounidense The Washington Post, acudió el pasado 2 de octubre a la sede consular saudí en Estambul (Turquía) y desde entonces no se sabe nada de él.

El caso de Jashoggi y los informes sobre su supuesto asesinato han generado presiones de diversas esferas de la comunidad internacional contra Riad, que tiene tras de sí un negro historial del uso de la tortura, la detención y la ejecución de activistas opositores.

NYT: Las nuevas mentiras saudíes sobre la muerte de Khashoggi insultan su memoria y nuestra inteligencia

El gobierno saudí ahora ha anunciado una serie de nuevas mentiras sobre el asesinato del disidente Yamal Khashoggi. El New York Times informó que tales mentiras “insultan la memoria de Yamal y nuestra inteligencia”.

“El gobierno de Arabia Saudí emitió el viernes una declaración en la que afirmaba que Yamal murió cuando una pelea a puñetazos estalló en su consulado en Estambul. ¿De verdad? Esta es una pelea a la que los matones saudíes trajeron una sierra para huesos para poder desmembrarlo después. Según algunos informes, comenzaron el desmembramiento mientras él aún estaba vivo”, escribió el columnista Nicholas Kristof en el NYT.

“También es grotesco que las autoridades saudíes afirmen que un periodista cuyos dedos fueron amputados como parte de su tortura, de alguna manera, lograra participar en una pelea a puñetazos. Yamal ya no tenía puños”.

Kristof criticó asimismo el encubrimiento del asesinato por parte del presidente Donald Trump, que restó importancia al asesinato de Yamal y apoya los esfuerzos de Arabia Saudí para buscar chivos expiatorios con el fin de tapar la responsabilidad del príncipe heredero Mohammed bin Salman (MBS).

Mientras tanto, el comentarista estadounidense arremetió contra el príncipe heredero MBS “del que casi todos creen que debió haber aprobado esta operación”.

“MBS se dice ahora que significa (según el significado de las letras en inglés), “Señor Sierra para Huesos” (Mister Bones Saw) conducirá una investigación sobre lo que sucedió. Eso es como nombrar a O.J. Simpson para investigar el asesinato de (su esposa) Nicole Brown Simpson”.

Dijo que las mentiras saudíes son “tan descaradas e inverosímiles que ponen en contacto lo fuera de la realidad que está MBS y sugieren que el príncipe heredero saudí tendrá el respaldo de EEUU en este encubrimiento”.

Kristof dijo que MBS “ya se salió con la suya en el secuestro del primer ministro del Líbano y en la creación de una hambruna que afecta a ocho millones de yemeníes”.

En este contexto, advirtió que si el príncipe heredero saudí también se sale con la suya en el tema del asesinato de Khashoggi, que era residente en EEUU y columnista del Washington Post, “eso supondrá una luz verde para él y para cualquier otro autócrata que quiera hacer desaparecer a un periodista crítico. Los periodistas y activistas por la democracia en todo el mundo tendrán dianas colocadas a sus espaldas”, señaló.

Ex embajador estadounidense: El caso Khashoggi es un desastre para Israel

El ex embajador de EEUU en Tel Aviv (2011-2017) Dan Shapiro considera que la participación del príncipe heredero de la corona saudí Mohammad bin Salman (MBS) en el asesinato del periodista Yamal Khashoggi representa una catástrofe para Israel, agregando que el interés de la entidad sionista reside en la alianza entre EEUU y Arabia Saudí frente a Irán.

En un artículo publicado exclusivamente por el periódico israelí Haaretz, Shapiro agregó que MBS cometió un crimen atroz que tendrá serias repercusiones al presentar a Arabia Saudí como un país no confiable y socavar la posibilidad de establecer un consenso internacional para ejercer presiones sobre Irán, añadiendo que el príncipe heredero saudí sufre de ceguera estratégica.

“Excepto el presidente Donald Trump, ninguno de los políticos estadounidenses y europeos se reunirá con bin Salman para discutir la cuestión iraní con él”.

Con respecto a EEUU, el crimen de asesinar a Khashoggi no será olvidado y sus repercusiones permanecerán mientras MBS esté en el poder, indicó Shapiro.

El Reino Unido incrementó las ventas de armas a Arabia Saudita en dos tercios

De 2016 a 2017, las ventas militares del Reino Unido a los saudíes aumentaron en dos tercios, informó Sky News el jueves.

El Reino Unido vendió al menos 450 millones de libras más a Arabia Saudita en 2017 que en 2016, y es probable que la cifra real sea más alta, dijo Sky News.

Sky News informó que el Reino Unido emitió 126 licencias relacionadas con productos militares en 2017, con un valor de £ 1.129 millones, según cifras del Departamento de Comercio Internacional.

Esto se compara con 103 licencias relacionadas con productos militares en 2016, con un valor de £ 679 millones, dijo. Los informes de ventas de armas del Reino Unido a Arabia Saudita se publican a medida que las cifras de negocios se retiran de una próxima conferencia de inversión programada para celebrarse en Riyadh, Arabia Saudita, el 23 de octubre.

La llamada Cumbre de la Iniciativa de Inversión Futura, que ha sido apodada Davos en el Desierto, ha sido cancelada por gobiernos, ejecutivos y jefes de compañías internacionales luego del escandaloso incidente que involucró la desaparición del Jamal Khashoggi, de nacionalidad saudita.

El secretario de comercio del Reino Unido, Liam Fox, fue una de las principales figuras internacionales que canceló la cumbre saudí por el humillante incidente de Khashoggi.

La humillación saudí en Yemen

Arabia Saudita también ha estado enfrentando críticas humillantes por su brutal agresión en Yemen. Miles de civiles inocentes, entre ellos mujeres y niños, han muerto como resultado de la brutal campaña dirigida por los saudíes en Yemen.

Los activistas han pedido a los principales proveedores de armas de Arabia Saudita, incluido el gobierno británico, que dejen de vender armas al reino.

«La catástrofe humanitaria en Yemen es la peor del mundo. Los aviones y bombas de fabricación británica han jugado un papel central en la destrucción», dijo Andrew Smith, de Campaign Against Arms Trade, una organización que trabaja para abolir el comercio internacional de armas.

Los defensores de los derechos humanos dicen que el Reino Unido es cómplice de las atrocidades de Arabia Saudita contra la empobrecida nación yemení.

«El desastre humanitario que se ha infligido a Yemen es de origen humano, y el gobierno del Reino Unido es cómplice. Es hora de que el gobierno del Reino Unido ponga fin a la venta de armas y termine su apoyo acrítico a la dictadura saudí».

Análisis: Occidente-Arabia Saudí: realpolitik

Luis Rivas

PARÍS (Sputnik) — EEUU y sus aliados occidentales intentan capear la tormenta desatada en la opinión pública internacional tras la muerte en el consulado saudí de Estambul del periodista y disidente Jamal Khashoggi. Pero las condenas simbólicas no serán seguidas de graves sanciones y, mucho menos, en el terreno de la venta de armas a Arabia Saudí.

El principal socio comercial, militar, aliado estratégico y sostén internacional del reino saudí, no puede permitirse castigar duramente a Riad por mucha que sea la polvareda levantada por la prensa internacional tras el asesinato perpetrado por agentes saudíes, según ha destilado la prensa turca. Donald Trump, que a la hora de escribir estas líneas seguía manteniendo una postura ambigua sobre la respuesta diplomática de su Gobierno, es el único líder internacional que, al menos, no ha ocultado las obligaciones de la realpolitik. Si Washington castiga a los saudíes, los megacontratos de armamento que el inquilino de la Casa Blanca rubricó en Riad el pasado año podrían convertirse en arena.

?Para Estados Unidos, no solo estaría en juego el acuerdo ya firmado por valor de 110.000 millones de dólares, además de otro por 350.000 en los próximos diez años. Esa cifra corresponde al aspecto militar, pero el volumen de negocio que Arabia Saudí puede suponer para las empresas norteamericanas dentro de marco del plan de desarrollo saudí llamado 'Visión 2030' puede ser también estratosférico.

Ese plan puesto en marcha por Mohamed Ben Salman (MBS) quiere poner fin a la monodependencia del petróleo y diversificar la economía de su país. Y si en especial las corporaciones de Silicon Valley pueden, de momento, dudar de su eventual inversión para evitar una publicidad negativa, esa disyuntiva no se la plantean ni el aparato militar-industrial ni el resto de las consultoras y otras compañías menos mediáticas que solo esperan que el clamor internacional se calme en pocas semanas.

Cabezas de turco para continuar los negocios

A pocos días de la cita electoral de noviembre, Donald Trump y el Partido Republicano respirarían mejor si su aliado saudí encontrara pronto un cabeza de turco a quien achacar la muerte violenta del periodista y moderado opositor. Algunos medios internacionales daban ya dos nombres como posibles sacrificados. Uno es el general Ahmed Asiri, vicedirector de los servicios secretos y exportavoz de la alianza militar encabezada por los saudíes en el conflicto de Yemen. Otro nombre aireado en la prensa árabe, y quizá con oscuras intenciones, es el de Saud Qatahni, cercano asesor del Príncipe Ben Salman. Qathani no tiene un perfil militar y es más bien uno de los intelectuales de la corte.

En cualquier caso, algún apellido será mencionado en una acción que sería presentada como una operación pensada para capturar a Khashoggi y conducirle por la fuerza a su país, para ser interrogado allí. Después, — se dirá— las órdenes se malinterpretaron, o, incluso, la víctima pudo haber reaccionado mal a una dosis de anestesia. La historia ofrece justificaciones en abundancia. El secuestro de disidentes y de príncipes es, por otra parte, una especialidad del reino. Tres miembros de la familia real han sido protagonistas de este procedimiento en tiempos recientes, sin que los aliados de MBS se conmuevan.

Estados Unidos, además de los miles de millones de dólares, no quiere echar a perder su estrategia diplomática en la zona. Ideada por el yerno de Trump Jared Kushner, había conseguido enfriar las relaciones históricas de Riad con la causa palestina y acercar, al mismo tiempo, los intereses saudíes a los de Israel en la pugna que ambos países mantienen con Irán. Además, estaba logrando mejorar las relaciones de Arabia Saudí con su rival suní, Turquía, para preparar el futuro en la región tras el final del conflicto en Siria.

?Por supuesto, algunos congresistas demócratas aprovecharán la ocasión electoral para atacar a Trump por el flanco saudí, pero sería algo burdo, teniendo en cuenta los contratos armamentísticos firmados también con el mismo país por los expresidentes Barack Hussein Obama y William Jefferson Clinton. Fue, además, durante el mandato del Nobel Obama cuando la guerra en Yemen se agudizó. Fue, además, la candidata presidencial Hillary Clinton quien recibió más de 10 millones de dólares de sus amigos saudíes en plena campaña electoral para la Presidencia, en 2016. Pocos argumentos morales para afear la conducta de Trump.

Armas y realidad económica

Reino Unido y Francia son respectivamente, el segundo y el tercer suministrador de armas a Riad. Para los británicos, embarrancados en el Brexit y buscando mercados sustitutivos al comunitario, sería un suicidio comercial enfrentarse a Arabia Saudí. Impensable para la conservadora Theresa May. Para el laborista Jeremy Corbyn, necesitado del apoyo de la izquierda más radical y de los jóvenes, es más fácil prometer sanciones a los saudíes, siempre desde la oposición.

En Francia la cuestión moral es siempre objeto de primera página. Soportar el peso de representar a la patria de los derechos humanos obliga a ello. Emmanuel Macron, que como sus homólogos europeos ha visitado Riad como paso obligado de su diplomacia —para doblar el monto de cifra de negocios en su venta de armas a Arabia Saudí— deja a su ministros opinar sobre el "affaire Khashoggi". El responsable de Economía precisamente, es el encargado de dejar las cosas claras: "Riad es un socio estratégico de Francia y este episodio no puede cuestionar nuestra alianza estratégica". Dos veces estratégica, pues, según París.

El resto de los países europeos se pliega también a la realidad y, además, cualquier atisbo de osadía saben que puede resultarles caro. Tan caro como a Canadá, que por un mensaje en twitter de su ministra de Exteriores criticando la permanencia en prisión —seis años ya— del bloguero saudí Raef Badaoui, condenado por ofensa al islam, provocó un colapso diplomático con Riad, la cancelación de contratos militares y el cierre de la embajada en el reino.

?Alemania, cuyo Gobierno socialista-conservador había prometido, un año antes, suspender las ventas de material militar a los saudíes para evitar su uso en Yemen, incumplió la promesa y recordó que la palabra realpolitik pertenece a la lengua de Goethe.

El reflejo moral progresista fue lo que impulsó también al Gobierno español a anunciar la cancelación del acuerdo de venta a Arabia Saudí de 400 bombas láser, por boca de su ministra de Defensa, Margarita Robles. Su jefe, Pedro Sánchez, tuvo que recular cuando su cliente avisó que, como represalia, anulaba la compra de cuatro corbetas a España. Las manifestaciones de trabajadores de la empresa Navantia, donde se construyen las fragatas, recordaron al Gobierno socialista que el empleo es prioritario, por encima de la diplomacia de principios morales.

?Así las cosas, y esperando que los servicios secretos turcos sigan filtrando detalles escabrosos sobre la muerte de Jamal Khashoggi, Occidente solo puede marcar con un acto simbólico su posición ante el asesinato del periodista saudí: cancelar su participación en la 'Future Investment Initiative', la reunión diplo-político-comercial que Mohamed Ben Salman organiza para atraer inversiones a su país. La del próximo año restañará las heridas diplomáticas.