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Testimonios para entender una guerra: Un casco blanco revela el verdadero objetivo de su organización en Siria

Elespiadigital | Miércoles 24 de octubre de 2018

El grupo de rescate de los Cascos Blancos ha sido elogiado en los medios de comunicación occidentales como héroes, mientras que Damasco afirma que es la red de "defensa civil de Al Qaeda". Pero ¿hay un punto medio entre estos puntos de vista? Un corresponsal de Sputnik pudo dar una mirada al interior de las operaciones del grupo en el sur de Siria.

Mijaíl Alaeddin visitó Deraa donde se reunió con el exjefe de los Cascos Blancos de la ciudad, Hassan Farouk Mohammed, y su personal, quienes le contaron sobre sus actividades y cómo se organizaba el trabajo de la 'defensa civil' local junto con los Cascos Blancos.

"Quiero transmitir un mensaje a través de ustedes. Los Cascos Blancos son una organización politizada, no tiene nada que ver con la neutralidad. Llevaron a cabo las tareas establecidas y luego nos abandonaron", fueron las primeras palabras de Hassan Farouk.

Según el ex casco blanco, los representantes de la organización tomaron el control sobre todos los departamentos de la 'defensa civil' de Siria que operaban en el territorio no controlado por Damasco. El liderazgo de la organización, según Farouk, estaba ubicado en Idlib y Turquía.

"No se habla de ayuda humanitaria ni nada de eso. Los contrabandistas en Jordania compraban equipos y nos las vendían con sobreprecio, era puro negocio. Luego los líderes de la organización cumplieron sus objetivos y nos dejaron", sostuvo Farouk.

No saben nada sobre lo que sucedía en los suburbios de Damasco, Alepo e Idlib, pero no descartan que hubiera órdenes políticas de los líderes de la organización desde el norte que se cumplían por dinero.

"El hecho de que no desaparecimos después de la reconciliación y ahora estamos hablando con usted es una prueba directa de que cumplimos honestamente nuestros deberes directos y de que no tenemos motivos para temer la prisión y la persecución", destaca.

Pero no todos los participantes de la organización no temen la persecución de las autoridades oficiales de Siria. En julio, Israel evacuó de Siria a unos activistas de los Cascos Blancos junto con sus familias a petición de Estados Unidos, Canadá y varios países europeos. Medios locales informaron entonces de que unas 800 personas fueron transportadas a Jordania a través de Israel en una operación nocturna.

Farouk y sus colegas evitan comentar mucho al respecto. Según el sirio, solo cuatro subordinados suyos se fueron con el grupo, aparentemente en busca de una vida mejor en el extranjero. El resto eran de una provincia vecina.

Las frases cortas dan a entender que entre los evacuados solo hay ciudadanos de Siria que podrían tener miedo de ser perseguidos por el Gobierno sirio. La pregunta de por qué los países occidentales no evacuaron a todos los excascos que lo querían de otras provincias queda sin respuesta.

Uno de los interlocutores del corresponsal de Sputnik sugirió que los miembros de la organización evacuados a través de Israel habían colaborado con las agencias de inteligencia occidentales y tenían información sobre la organización de los ataques químicos falsificados, y su evacuación era parte de la recompensa.

De Alepo a Idlib: un activista humanitario echa por tierra los mitos sobre la guerra en Siria

 

Un punto clave para el fin del conflicto sirio sería la liberación de Idlib, el último gran bastión insurgente en Siria controlado por los insurgentes. El fundador de la ONG WeAreSuperheroes comentó a Sputnik las dificultades a las que se enfrenta su liberación basándose en la experiencia que vivió en Alepo.

"Mantengo la esperanza de que Idlib corra el mismo destino que Alepo. En Alepo fueron abiertos corredores humanitarios que le brindaban a la población la oportunidad de abandonar la ciudad, a pesar de que los terroristas los mantenían bajo sus miras y se lo prohibían a las personas bajo amenaza de muerte. Espero que en Idlib sean organizados corredores humanitarios más protegidos".

Pierre Le Corf es un activista humanitario francés, fundador de la ONG WeAreSuperheroes, que hoy día vive y trabaja en Alepo. Hace tan solo dos años, la mayor parte de esa localidad siria se encontraba bajo control de diferentes bandos armados.

Le Corf atestiguó la alegría que se vivió en Alepo al ser liberada después de cuatro años de lucha y espera que Idlib pronto experimente el mismo alivio.

Liberación de Alepo

Según recuerda, "en Alepo se abrieron corredores humanitarios. Las personas que querían salir podían hacerlo siempre y cuando no fuesen asesinados por los grupos terroristas, porque los corredores humanitarios fueron los primeros en ser atacados". Durante la ocupación del este de Alepo, los radicales tenían prohibido a los residentes abandonar la localidad. Habían anunciado una fetua —decreto islámico— que decía que todo el que pasase a las zonas controladas por el Gobierno merecía ser asesinado.

Alepo aún está pasando por muchas dificultades causadas por los cuatro años de ocupación. Definitivamente liberada el 22 de diciembre del 2016, aún no ha tenido tiempo para recuperarse. Durante las festividades organizadas por el primer aniversario de su liberación, la localidad fue atacada por extremistas. "La muerte… ya es algo banal, cotidiano y, lo más terrible, no nos causa ningún sentimiento", dice el activista francés.

La vida en Alepo poco a poco va retomando su curso normal, pero la imagen que ha quedado plasmada en la memoria colectiva de la población occidental es la de muerte y destrucción. Si bien esto era una realidad palpable hace tan solo un año, la explicación de la mayoría de los medios 'mainstream' reflejaban durante los combates era muy diferente a lo que en realidad sucedía, dice Le Corf.

"La liberación de Alepo le dio libertad a la gente, era una corriente de aire fresco. Muchas personas han dicho cosas terribles sobre su liberación, pero yo estaba trabajando en uno de los corredores humanitarios, veía las familias que llegaban del otro lado. Ahora la gente ha regresado a sus hogares, viven en sus casas, viven libres, los niños han regresado a las escuelas, la gente está tratando de reconstruir sus vidas", resume, sonriendo.

La reconstrucción de Alepo será un proceso largo. La Gran Mezquita de Alepo, uno de los símbolos de la ciudad, erigida a principios del siglo VIII, ha quedado devastada por la guerra. El edificio principal del conocido Hospital Kindi, uno de los centros más grandes para el tratamiento del cáncer en Oriente Medio, permanece parcialmente derruido. Esto, por no mencionar muchos otros locales y zonas residenciales antes vibrantes que ahora se encuentran en ruinas.

Destino de Idlib

"La liberación de Idlib será muy difícil porque todas las fuerzas de la coalición [liderada por EEUU] y los Gobiernos que han estado involucrados en la guerra hasta ahora rechazan la idea de su liberación. Porque el día que se libere Idlib será el fin de la guerra y le seguirá la liberación de zonas que están ilegalmente ocupadas al norte. Para mí, hoy ningún Gobierno, sea Francia, Estados Unidos, Reino Unido, etc., quiere que Idlib sea liberado", se lamenta Le Corf.

El activista sostiene que las fuerzas externas mantienen como rehenes a la población de la gobernación para evitar que el Gobierno sirio recupere el control sobre ese territorio. Durante su trabajo en Alepo, Pierre Le Corf ha estado ayudando a los habitantes afectados por traumas psicológicos y, a veces, hasta físicamente, para que puedan volver a su vida normal. Ahora, teme que un conflicto por Idlib cause más daño a su pueblo.

Controlada por terroristas del Frente al Nusra desde 2015, la gobernación de Idlib ha evitado un conflicto de mayor escala gracias al acuerdo de distensión de fuerzas pactado entre Rusia y Turquía. El documento prevé el establecimiento de una zona desmilitarizada de entre 15 y 20 kilómetros a lo largo de la línea de contacto entre las fuerzas progubernamentales y los grupos armados para el 15 de octubre, así como la eliminación de armas pesadas por parte de los insurgentes.

La situación en Idlib será uno de los temas que centrará la cumbre entre los mandatarios de Rusia, Alemania, Francia y Turquía el próximo 27 de octubre en Estambul. El presidente ruso, Vladímir Putin, ha destacado al respecto que en caso de un conflicto armado por la zona, existe un peligro real de que los extremistas se expandan por los países vecinos.

Damasco asegura que EEUU está perdiendo todos sus “Ases” en Siria

La cooperación con las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) es el único “As” que le ha quedado a EE.UU. en Siria, observa el ministro sirio de Defensa.

“EE.UU. va perdiendo todos sus Ases en Siria, el único que le ha quedado es la cooperación que mantiene con los milicianos kurdo-árabes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS)”, indicó el general Ali Abdulá Ayub en una sesión de la Asamblea Popular siria, celebrada el jueves.

El ministro sirio de Defensa asimismo denunció la “cooperación militar” llevada a cabo entre Washington y las llamadas FDS en la parte oriental del río Éufrates, región que constituye el próximo objetivo de la misión antiterrorista del Ejército sirio, luego de recuperar por completo la provincia de Idlib (noroeste).

Las FDS, según señaló Ayub, también se han negado a participar en los diálogos de paz con el Gobierno sirio, presidido por Bashar al-Asad, por lo que el Ejército sirio tendrá que “recuperar forzosamente” las partes que controlan los milicianos kurdo-árabes, apoyados por Washington, recalcó.

Igualmente, el alto mando castrense sirio consideró “ilegal” la presencia de las fuerzas estadounidenses y británicas en este país árabe, envuelto en un conflicto armado desde 2011.

Ayuba aseguró a los diputados que Damasco recuperará el control total de Idlib, y “liberará todas las partes de Siria”, controladas por los grupos terroristas y armados.

Las fuerzas sirias, prosiguió diciendo el ministro, están dispuestas a cumplir con sus deberes y a asegurarse de que cada pulgada del país esté bajo el control del Gobierno de Damasco.

Idlib sigue en manos de las bandas rebeldes y terroristas afines a Al-Qaeda desde 2015. Tras las operaciones del Ejército en Alepo (norte), Homs (centro), Guta Oriental (al este de la capital) y Daraa (sur), entre otras, aún existen grupos armados y extremistas que se niegan a evacuar Idlib, pese a un acuerdo de reconciliación, a donde también trasladaron sus armas pesadas