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Rebelión de la dignidad en la UE: Italia rechaza el ultimátum de Bruselas y su primer ministro viaja a Moscú para estrechar relaciones

Elespiadigital | Miércoles 24 de octubre de 2018

ROMA (Sputnik) — El ministro italiano de Exteriores, Enzo Moavero Milanesi, excluyó cualquier modificación de los presupuestos de su país que la Comisión Europea declinó el 23 de octubre.

"A día de hoy el Gobierno descarta hacer cambios en el proyecto de presupuesto para 2019 y no está dispuesto a elaborar un nuevo documento", dijo el jefe de la diplomacia italiana.

El 23 de octubre, la Comisión Europea desestimó el presupuesto italiano y dio al país tres semanas para rectificarlo.

"La Comisión Europea cumple su papel de vigilante de las normas europeas, pero debo decir que las reglas europeas dan la última palabra soberana sobre los presupuestos a los Parlamentos nacionales", remarcó Moavero.

Antes, el comisario de asuntos económicos, Pierre Moscovici, indicó que las cuentas aprobadas por el Gobierno italiano el pasado 15 de octubre no corresponden a los compromisos asumidos por el Ejecutivo anterior.

Una medida sin precedentes

La Comisión Europea se ha adentrado este martes en territorio desconocido al rechazar los Presupuestos para 2019 del Gobierno populista italiano, una medida que nunca se había adoptado antes. Bruselas alega que las cuentas italianas -que disparan el gasto público y prevén un déficit del 2,4%, el triple de lo comprometido- suponen una vulneración "sin precedentes" del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (el desvío se ha cifrado en 25.000 millones de euros) y ponen en riesgo la estabilidad de la eurozona en su conjunto. Roma dispone ahora de un plazo de tres semanas, hasta el 13 de noviembre, para presentar un nuevo borrador.

"Por primera vez, la Comisión se ve obligada a pedir a un país de la eurozona que revise su plan presupuestario", ha lamentado el vicepresidente económico de la Comisión, Valdis Dombrovskis, en rueda de prensa. "El Gobierno italiano está contraviniendo de forma consciente y abierta los compromisos que había adquirido", ha resaltado Dombrovskis. Bruselas reclama un "diálogo constructivo" con Roma durante las tres próximas semanas en un último intento de reconducir la situación.

"No es un caso que dé lugar a dudas. Estamos frente a un desvío que es claro, neto, asumido e incluso reivindicado por algunos", se ha quejado el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. Lo único que en este momento da cierta tranquilidad a la Comisión es el compromiso que mantiene el Gobierno de Roma, al menos de boquilla, de querer permanecer en el euro.

El Ejecutivo comunitario quería a toda costa evitar un enfrentamiento abierto con Italia que asustara a los mercados y diera más munición a los populistas euroescépticos. Pero la actitud de la coalición del Movimiento 5 Estrellas y La Liga no le da margen para ninguna otra opción. No sólo se ha negado a sentarse a negociar un compromiso, sino que lleva semanas presumiendo de saltarse las reglas presupuestarias de la UE. Si la Comisión hubiera dejado pasar el desafío de Roma, se habría enfrentado con una rebelión de los países de línea dura proausteridad, como Holanda, Austria o Alemania.

Lo cierto es que Bruselas cuenta ahora con muy pocos instrumentos legales para obligar a los populistas a rectificar. El Gobierno italiano puede persistir en su reto y negarse a presentar unos nuevos Presupuestos en plazo. Es lo que han sugerido hasta ahora los dos vicepresidentes, Matteo Salvini y Luigi di Maio. En su carta de respuesta al aviso que le envió la Comisión la semana pasada, el ministro de Finanzas, Giovanni Tria, admite que sus cuentas vulneran el Pacto de Estabilidad, pero las justifica por la necesidad de estimular el crecimiento y atender a los sectores más vulnerables de la sociedad. Roma no tiene intención de reducir el déficit estructural hasta 2022.

El siguiente paso del Ejecutivo comunitario será lanzar a finales de noviembre un procedimiento por deuda excesiva contra Italia. La deuda italiana se sitúa ya en el 133,1% del PIB, la segunda más alta de la UE por detrás de Grecia, y durante los últimos años no ha bajado al ritmo exigido. Este procedimiento podría desembocar al cabo de los meses con una multa de hasta el 0,2% del PIB italiano (es decir, unos 3.500 millones de euros). Sin embargo, en Bruselas confían en que sean los mercados, y no la amenaza de sanciones, los que obliguen a Roma a rectificar, explican fuentes europeas.

La rebelión ante los burócratas: Un eurodiputado italiano pisotea los apuntes de Moscovici

A La Liga de Matteo Salvini, viceprimer ministro y responsable de Interior del Gobierno populista italiano, no le ha gustado nada la decisión sin precedentes de la Comisión de tumbar los Presupuestos de su país por saltarse las reglas de la UE. Y harto de las imposiciones de los vividores de Bruselas, su método de protesta ha sido montar un espectáculo al final de la rueda de prensa que han dado en Estrasburgo los comisarios Pierre Moscovici y Valdis Dombrovskis para explicar por qué amonestan a Roma.

El eurodiputado de La Liga Angelo Ciocca se ha acercado entonces por detrás a la mesa en la que los dos dirigentes comunitarios aún estaban despidiéndose, le ha arrebatado los apuntes a Moscovici, se ha sacado un zapato y con él en la mano ha chafado los papeles.

El propio Ciocca se ha apresurado a colgar el vídeo de la performance en su cuenta de Twitter con su correspondiente explicación, insultos incluidos para los comisarios. "En Estrasburgo he pisado (con una suela Made in Italy!!!) la montaña de mentiras que Moscovici escribió contra nuestro país!!! Italia merece respeto y estos euroimbéciles tienen que entenderlo, ya no agachamos la cabeza!!!".

La impresentable Moscovici, en un arrebato de valor, ha dicho que "Los que aplastan los textos y las decisiones a golpe de zapatazo no respetan ni las reglas, ni las instituciones, ni la democracia. Ni siquiera respetan su decisión".

Por qué el primer ministro italiano desafía a Bruselas y viaja a Moscú

La Comisión Europea amenaza con sanciones al nuevo Gobierno italiano por ignorar los requisitos de austeridad establecidos por el Pacto de estabilidad y crecimiento europeo. Mientras tanto, el primer ministro Giuseppe Conte se embarca en un viaje a Moscú, donde se espera que trate, entre otras cosas, el levantamiento de las sanciones.

La Comisión Europea rechazó el proyecto del presupuesto formado por el nuevo Gobierno antiausteridad italiano para el 2019.

Los comisarios en Bruselas apuntan que el documento viola las normas establecidas por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento europeo, al triplicar el déficit público del 0,8% del PIB al 2,4%.

El Gobierno italiano defiende su "difícil pero necesaria" decisión, argumentando que a largo plazo ese gasto fomentaría un crecimiento económico del 1,5% para el próximo año, contra el 1% pronosticado por el Fondo Monetario Internacional.

El fin de los tiempos de austeridad

Siguiendo sus promesas electorales, el nuevo Gobierno italiano, formado en junio de 2018, ha cambiado el curso económico del país. Una vez en el poder, la alianza de los partidos antiausteridad Movimiento Cinco Estrellas y la Liga Norte prometió terminar con la vieja política económica europea e Italia comenzará a invertir dinero en su futuro.

"Consideramos que los intereses de las personas son más importantes que las obligaciones económicas y no vamos a hacer a las personas más pobres debido a las restricciones y demandas que otros han aprobado", dijo Lorenzo Fontana, uno de los líderes de la Liga.

Reformas a gran escala que implican grandes gastos. Unos 100.000 millones de euros planea sacarse del bolsillo el nuevo Gobierno para implementar las promesas económicas que lo llevaron al poder. Parte de esa suma —unos 37.000 millones- están incluidos en el presupuesto desaprobado por la Comisión Europea. Los comisarios en Bruselas tacharon el proyecto italiano como una desviación de las reglas comunitarias "sin precedentes" y amenazaron a Roma con sanciones.

No obstante, Italia no es el único país de la Unión con un déficit presupuestario que sobrepasa las normas. Entre los que violan los límites establecidos están también países como Francia, España o Portugal. Por si fuera poco, ninguno de estos países, incluida Italia, cumple con la proporción máxima permitida de la deuda pública: el 60% de su PIB. La deuda de Francia y España roza el 100% de sus PIB; Portugal sobrepasa el 125%; e Italia alcanza el 132%.

Si Giuseppe Conte decide ir hasta el final en su confrontación con Bruselas, Roma podría exigirle al Banco Central Europeo la reestructuración de su deuda. Si su petición no es cumplida, podría declararse en mora de sus pagos e iniciar el procedimiento de salida de la zona euro o, incluso, de la Unión Europea.

Aunque esto último parece algo improbable, son muchas las voces dentro de Italia que llaman a dar ese paso. En primer lugar, los italianos han sufrido en carne propia las consecuencias de la austeridad y la falta de empleos por no violar las restricciones ordenadas desde Bruselas. En segundo lugar, las sanciones impuestas a Rusia han golpeado fuertemente la economía de los países del sur de Europa.

La visita a la 'Tercera Roma'

Previendo una próxima crisis en sus relaciones con Bruselas, las máximas figuras del poder italiano buscan un rápido acercamiento con Moscú.

"El hecho de que yo esté aquí no es algo normal. Yo vine porque estoy convencido: las sanciones son una locura económica, social y cultural", afirmó el vice primer ministro italiano Matteo Salvini durante su intervención en la Asamblea Anual entre la Confederación General de la Industria Italiana (Confindustria) y Rusia, celebrada en Moscú el pasado 17 de octubre.

El presidente de la Confindustria, Ernesto Ferlenghi, apoyó las palabras de Salvini con cifras: las sanciones contra Rusia le cuestan a Italia 12 millones de euros diarios o 4.380 millones de euros anuales, dijo el vocero.

Después de escuchar las quejas de los empresarios italianos, Salvini prometió hacer todo lo posible "para que la mayor cantidad de empresas regresen al mercado ruso".

Subrayó además que "en algún momento el régimen de sanciones [contra Rusia] llegará a su fin".

La visita de Matteo Salvini precede el próximo encuentro en Moscú entre el primer ministro Giuseppe Conte y el presidente Vladímir Putin. Según la oficina de prensa del Kremlin, los mandatarios tienen previsto analizar los problemas de cooperación bilateraly se reunirán con los círculos empresariales.

El acercamiento aparente de Italia con Rusia podría tener otro trasfondo. En su visita a Moscú, el vice primer ministro Matteo Salvini, sin pelos en la lengua, insinuó que si Bruselas no acepta los cambios en el presupuesto italiano, Roma podría vetar la prolongación de las sanciones europeas contra Rusia.

Putin destaca cercanía de posturas de Rusia e Italia

MOSCÚ (Sputnik) — Las posturas de Rusia e Italia sobre varios asuntos regionales e internacionales son cercanas, afirmó el presidente ruso Vladímir Putin al reunirse con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte.

"Al examinar los temas actuales de la agenda internacional y regional constatamos que las posturas de Rusia e Italia son cercanas sobre varios de ellos", dijo el líder ruso a la prensa.

Añadió que Moscú apoya los esfuerzos de Roma "destinados a colaborar a la solución en Libia, en particular la iniciativa de celebrar el 12 y 13 de noviembre en Palermo la conferencia internacional sobre Libia".

Vladímir Putin destacó que en Libia sigue reinando la crisis, e instó a impedir que se agudice la situación, así a como a buscar las oportunidades de restablecer la soberanía del país.

"Es importante impedir una ulterior agudización, así como buscar las vías para restablecer la soberanía y la integridad territorial de Libia", declaró Putin.

El líder ruso aseguró que Rusia participará en la conferencia sobre Libia que tendrá lugar en la ciudad italiana de Palermo.

"Por el momento no sé si podré asistir personalmente, pero aseguro que la delegación de Rusia tendrá un rango muy alto", advirtió el mandatario.

Putin confirmó que Moscú y Roma comparten el mismo enfoque sobre la solución del conflicto en Libia y consideran que el futuro del país lo debe decidir su propio pueblo.

Por su parte Conte señaló que la participación de Rusia en la conferencia de Palermo resulta de gran importancia.

"Es imprescindible que la comunidad internacional muestre su unidad y apoye la labor de la ONU", subrayó el primer ministro italiano.

Libia vive una profunda crisis desde 2011, año en que fue derrocado y asesinado su líder Muamar Gadafi, tras lo cual surgió una dualidad de poderes.

Putin destacó también que intercambió opiniones con Conte sobre la situación en Siria.

En particular, reveló, fue examinada "la posibilidad de unir los esfuerzos de la comunidad internacional para prestar ayuda humanitaria" al país árabe.

El presidente ruso destacó también que los contratos y acuerdos firmados en el marco de la reunión muestran "la disposición mutua de ampliar los lazos bilaterales en diferentes ámbitos", al precisar que la atención se centró en la cooperación en esfera de economía e inversiones.

En particular Putin elogió el trabajo del consejo ruso-italiano para la cooperación económica.

"Tuvimos negaciones sustanciales y muy productivas, que abarcaron casi todo el complejo de los temas de la cooperación ruso-italiana", concluyó el líder ruso.