Redacción
MOSCÚ (Sputnik) — Tras la posible salida de EEUU del Tratado INF sobre misiles de medio y corto alcance se vería amenazado el tratado de reducción de armas estratégicas, considera el viceministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov.
"Tras el Tratado INF podríamos perder otro acuerdo bilateral clave, el START III de 2010", declaró ante las cámaras del Primer Canal de la televisión rusa.
Según el alto representante diplomático, este tema será uno de los centrales de la próxima cumbre entre los presidentes de EEUU, Donald Trump, y Rusia, Vladímir Putin, prevista para el próximo 11 de noviembre en París.
"Estoy seguro que el tema estará entre los principales cuando los presidentes se reúnan y conversen, debemos comprender en qué dirección avanza EEUU en este tema", alegó.
Riabkov indicó que esta cumbre permitirá normalizar la situación.
"Tenemos un déficit de diálogo, espacios de diálogos y formatos con EEUU a diversos niveles; en esta situación el nivel presidencial adquiere doble importancia… el encuentro de las primeras figuras sin lugar a dudas, ayudará a estabilizar la situación y llevarla a una trayectoria ascendente y no de deterioro.
El diplomático indicó que en la Cancillería "iniciamos la preparación práctica del próximo contacto".
"Vemos una perspectiva determinada no solo en los márgenes de los eventos internacionales sino en visitas independientes de formato completo", especificó.
Para el vicecanciller ruso, EEUU podría modernizar rápidamente sus misiles balísticos a distancias prohibidas por el Tratado INF en caso de salir del acuerdo.
"Por ahora no tenemos razones para analizar, esto sería pura especulación de mi parte, sobre cuándo, en qué plazos y en qué lugares de la geografía serían emplazados (estos misiles) en Europa u otros lugares, incluyendo a Asia, pero la experiencia tecnológica, el potencial intelectual necesario para crear estos sistemas, permite a EEUU en nuestra opinión llevar a cabo este impulso muy rápido", aseveró.
En su opinión, no se trata solo de la creación de una nueva clase de nuevos misiles de crucero de emplazamiento terrestre sino también de misiles balísticos capaces de impactar objetivos a distancias prohibidas por el Tratado INF.
"A los estadounidenses no les cuesta nada lograr estos 499 kilómetros de alcance en base a sus capacidades", subrayó.
"Las mayores desde la Guerra Fría": Nuevas maniobras militares de la OTAN cerca de la frontera rusa
La OTAN ha dado inicio a las maniobras Trident Juncture en Noruega, una masiva coordinación logística entre EE.UU. y 30 países con el fin de practicar una respuesta militar "a cualquier amenaza desde cualquier dirección".
"Trident Juncture es el mayor ejercicio de la OTAN desde el final de la Guerra Fría", aseveró el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, precisando que estas maniobras corresponden al "claro mensaje" para cualquier adversario potencial de que la OTAN protegerá "a todos los aliados".
Asimismo, Stoltenberg indicó que los miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) fueron instados a asistir como observadores, y precisó que Rusia y Bielorrusia aceptaron esa invitación.
50.000 soldados
Los ejercicios se extienden del 25 de octubre al 7 de noviembre en diversos puntos del país nórdico y en el mar Báltico, abarcando también Islandia y el espacio aéreo de Suecia y Finlandia. Los ensayos comprenden cerca de 65 buques, 250 aviones, 10.000 vehículos y unos 50.000 efectivos.
Previo a que se anunciara esa cantidad de tropas como parte de las maniobras, se había estimado la participación de 40.000 soldados, una magnitud similar a la de las maniobras Strong Resolve de 2002 llevadas a cabo en Polonia. La última edición de los Trident Juncture fue realizada en 2015.
Pese a que la Alianza no ha nombrado a su hipotético adversario en las maniobras, el exmilitar Juan Antonio Aguilar, director del portal ElEspiaDigital.com, afirma que "el enemigo que justifica la existencia de la OTAN es Rusia". El analista sostiene que las maniobras tienen como uno de sus objetivos "visualizar la presencia" de las fuerzas occidentales "en la frontera rusa", y señala que la OTAN se encuentra inmersa en esta "fase de desafío" sin justificación alguna más allá de "mantener ante la opinión pública la necesidad de existir".
"Nivel sin precedentes"
Moscú ha afirmado que no considera que los actuales ejercicios Trident Juncture tengan carácter antirruso. Sin embargo, ha dejado claro que los tendrá en cuenta en su propia planificación militar, a causa de las crecientes tensiones cerca de las fronteras rusas.
"La actividad militar de la OTAN cerca de las fronteras de Rusia ha alcanzado un nivel sin precedentes desde los días de la Guerra Fría", aseveró este miércoles el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, enfatizando que Rusia busca una cooperación de seguridad con Occidente pues no quiere verse envuelta en una confrontación militar.
Sin embargo, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, recientemente se refirió a esta clase de ejercicios como "francamente provocadores", señalando que comprenden una "acumulación de armamento" en las fronteras de Rusia. El pasado mes de febrero, el jefe de la diplomacia rusa dijo que Washington está utilizando una "amenaza imaginaria rusa" para garantizar su dominio sobre Europa.
Análisis: El megajuego de guerra «Trident Juncture 2018»
Manlio Dinucci
Lejos de ser un simple ejercicio militar, el juego de guerra Trident Juncture 2018 buscar liquidar el ideal de la neutralidad e implicar a los países nórdicos en la cruzada estadounidense contra Rusia. Los países participantes creen, o acabarán creyendo, en el peligro imaginario de la llamada «amenaza rusa».
Desembarcando desde diversos medios de transporte, incluyendo helicópteros del buque de asalto anfibio USS Iwo Jima, marines estadounidenses “securizaron” el aeropuerto de Keflavik, en Islandia, al que llegaron desde la base aérea de Sigonella [en Italia] varios aviones Poseidon P-8A de guerra contra submarinos. Así comenzó, el 17 de octubre, el ejercicio de la OTAN Trident Juncture 2018, cuya fase principal se desarrolla del 25 de octubre al 7 de noviembre en el centro y el este de Noruega así como en las áreas adyacentes del Atlántico Norte (hasta Islandia) y del Mar Báltico (incluyendo el espacio aéreo de Suecia y el de Finlandia).
Participan en Trident Juncture 2018 las fuerzas armadas de los 29 países miembros de la OTAN y las de 2 países asociados: Suecia y Finlandia. Tomarán parte, en total, unos 50 000 hombres, 65 grandes buques, 250 aviones, 10 000 tanques y otros vehículos militares. Si se pusieran uno detrás del otro, todo eso formaría una fila de 92 kilómetros.
Como comandante de Trident Juncture 2018, uno de los mayores “juegos de guerra” de los últimos años, figura el almirante [estadounidense] James Foggo. Designado por el Pentágono, al igual que sus predecesores, el almirante Foggo tiene simultáneamente bajo sus órdenes el Mando de la Fuerza Conjunta (JFC Naples), cuyo cuartel general está en Nápoles (Italia); las Fuerzas Navales de Estados Unidos en Europa y las Fuerzas Navales de Estados Unidos para África, con cuartel general en Nápoles Capodichino. Este almirante dirige el ejercicio Trident Juncture 2018 desde el USS Mount Whitney, buque almirante de la Sexta Flota estadounidense, transferido de Gaeta (Italia) al Atlántico Norte. El USS Mount Whitney es un cuartel general conectado a la red global de mando y control del Pentágono.
Todo esto confirma el papel fundamental de los centros de mando y bases militares que Estados Unidos y la OTAN mantienen en Italia. Su importancia es vital, no sólo para la región del Mediterráneo sino para toda el «área de responsabilidad» del Comandante Supremo de las Fuerzas de la OTAN en Europa, cargo que siempre ocupa un general estadounidense –actualmente el general Curtis Scaparrotti– designado directamente por el presidente de Estados Unidos. Esta «área de responsabilidad», a partir del año 2002, «se ha extendido para cubrir todas las operaciones de la OTAN, independientemente de su localización geográfica».
El objetivo oficial de Trident Juncture 2018 es «garantizar que las fuerzas de la OTAN estén listas para responder ante cualquier amenaza, sin importar de qué dirección venga».
Pero basta ojeada al mapa para comprobar que ese maxi ejercicio militar apunta a una dirección única: hacia el este, contra Rusia. Después de las dos guerras mundiales contra los submarinos nazis y de la guerra fría contra los submarinos soviéticos, el almirante Foggo proclama que ha comenzado la «cuarta batalla del Atlántico». Esta vez el enemigo sería Rusia, nueva «potencia marítima agresiva», cuyos «submarinos cada vez más sofisticados amenazan la capacidad de la OTAN para ejercer el control marítimo en el Atlántico Norte y, por consiguiente, las líneas de comunicación marítima entre Estados Unidos y Europa».
Invirtiendo los hechos, el almirante Foggo sostiene que Rusia «desafía la presencia de Estados Unidos y de la OTAN» no sólo en el Atlántico sino también «en el Mar Báltico y en el Mar Negro», o sea ¡en los mares adyacentes de la Rusia europea!
Esto nos lleva a descubrir la otra finalidad, aparte de la finalidad militar, del megaejercicio Trident Juncture 2018. Es una enorme PsyOp (operación psicológica) que alimenta la idea de que Europa se halla bajo la amenaza de una Rusia cada vez más agresiva. En Suecia, país asociado a la OTAN, se entregó a 4,8 millones de familias un manual de supervivencia sobre cómo prepararse para la guerra, donde se explica desde cómo acumular reservas de víveres y de otras cosas esenciales hasta cómo comportarse cuando suenen las sirenas de alerta anunciando el ataque ruso. La OTAN allana así el camino para la incorporación total de Suecia, que solía ser un Estado «neutral».
Putin apunta a la importancia de aumentar la capacidad de combate del Ejército ruso
MOSCÚ (Sputnik) — El presidente ruso, Vladímir Putin, apuntó a la necesidad de aumentar la capacidad de combate del Ejército ruso ante la operación en Siria y posibles amenazas.
"Hay que tomar en cuenta la experiencia de operaciones militares en Siria, el carácter de las amenazas potenciales, solucionar las tareas que se hacen cada vez más difíciles y multiaspectuales", dijo.
Al mismo tiempo, el líder ruso destacó que Rusia no amenaza a nadie y cumple sus compromisos para el control de armas y la seguridad internacional.
"Rusia no amenaza a nadie, estamos cumpliendo estrictamente las obligaciones que asumimos en esfera de seguridad internacional y control de armas", dijo.
Añadió que el país está siempre abierto "para el trabajo constructivo con socios en intereses de la estabilidad".
¿Cuál es el arma capaz de borrar a EEUU de la faz de la Tierra?
Golpes con un arma nuclear de gran calibre en zonas de condiciones geofísicas peligrosas podrían causar la destrucción completa de Estados Unidos, consideró el experto militar Konstantín Sivkov.
De acuerdo con Sivkov, doctor en Ciencias Militares, Rusia no debe seguir los pasos de la URSS y competir cuantitativamente con Estados Unidos en la carrera nuclear, si desea evitar una agresión por parte de Occidente. Sivkov señaló que Moscú posee la tecnología para crear municiones nucleares con un calibre de más de cien megatones de TNT y, por lo tanto, debe desarrollar una respuesta contraria de aspecto tecnológico.
Sivkov consideró que la creación de unas 40 o 50 ojivas de este tipo para los misiles balísticos intercontinentales pesados ??o para los torpedos ultralargos aseguraría que al menos algunas unidades de tales armas llegaran a zonas de condiciones geofísicas críticamente peligrosas en Estados Unidos, como el supervolcán de Yellowstone o la falla de San Andrés
"Tales ataques destruirían de manera garantizada a Estados Unidos como Estado y a toda la élite transnacional. Esto nuevamente hace que una guerra nuclear a gran escala sea irracional y reduce a cero las posibilidades de que ocurra", afirmó Sivkov en un artículo para VPK.
Según el experto, tales armas obligarían a los países occidentales a sentarse a negociar y abandonar las medidas restrictivas contra Rusia y la presión sobre el país.
Mientras tanto, el presidente de Rusia Vladímir Putin reiteró en varias ocasiones que la doctrina nuclear de Rusia no estipula lanzar un ataque preventivo. Rusia usaría el arma nuclear solo en un ataque de respuesta.
El 20 de octubre, el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció el abandono del Tratado de Eliminación de Misiles de Corto y Medio Alcance (Tratado INF) con Rusia, al explicar que su país necesita desarrollar las armas prohibidas por el documento y acusó a Moscú de haber violado el tratado. Moscú, a su vez, rechazó las acusaciones y expresó su apego al Tratado.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que el desguace de las disposiciones del Tratado INF obligaría a Rusia a tomar medidas para garantizar su seguridad.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que cualquier acción en esta área obtendrá una respuesta equivalente.
Lanzan cohete portador Soyuz-2.1B con equipo militar desde cosmódromo de Plesetsk
MOSCÚ (Sputnik) — La Fuerza Aeroespacial Rusa lanzó el 25 de octubre a las 3.15 hora de Moscú (0.15 GMT) un cohete portador Soyuz-2.1b con una nave espacial del Ministerio de Defensa de Rusia desde el cosmódromo de Plesetsk, según anunció el departamento de Información y Comunicaciones de la entidad militar.
"La dirección del lanzamiento del cohete espacial Soyuz-2.1 corrió a cargo del Comandante de las Tropas espaciales y subcomandante de la Fuerza Aeroespacial Rusa Alexandr Golovkó, quien arribó al cosmódromo para controlar la preparación y realización del lanzamiento de la nave espacial", reza el comunicado.
Según el Ministerio, todas las operaciones previas y el lanzamiento del cohete portador Soyuz-2.1b transcurrieron con normalidad.
Se trata del tercer lanzamiento de un cohete portador Soyuz-2 realizado desde Plesetsk en lo que va de año, el anterior se realizó el pasado 17 de junio.
"Solo los estadounidenses se empeñan en no darse cuenta de que ya no existe el mundo unipolar"
A EEUU le preocupa la decisión de Indonesia de comprar los cazas rusos Su-35 y seguirá trabajando para que sus socios no firmen "acuerdos de riesgo", han declarado al periódico ruso Izvestia fuentes del Departamento de Estado de EEUU. Las mismas fuentes no han querido confirmar si aplicarán sanciones a Yakarta.
Vladímir Shamánov, jefe del Comité de Defensa de la Duma rusa, ha declarado al medio que Moscú califica las acciones de EEUU de 'injerencia' en la cooperación comercial militar que mantiene Rusia con su socio asiático.
Y es que, según el Departamento de Estado, la firma de acuerdos entre Rusia y los aliados de Estados Unidos podría obligar a Washington a imponer sanciones en cumplimiento de la ley para Contrarrestar a Adversarios de EEUU Mediante Sanciones (Caatsa, por sus siglas en inglés).
"Seguiremos trabajando para, en la medida de lo posible, descubrir con antelación los acuerdos que nos despiertan preocupación (…) No hablamos de posibles sanciones hasta que son aplicadas", han respondido a Izvestia fuentes del Departamento de Estado.
Para Shamánov, la actitud de EEUU "es una típica violación de las normas de la libre competencia, ni más ni menos". Ha advertido de que "el mundo unipolar ha dejado de existir" y que "solo los estadounidenses se empeñan en no darse cuenta".
"Washington ha perdido su derecho a tomar decisiones por cuenta propia y, sobre todo, a dictar sus condiciones. Rusia ofrece un producto competitivo y tiene derecho a tener éxito", ha defendido.
Indonesia no romperá el acuerdo con Rusia por culpa de los intereses estadounidenses, ha explicado también Alexéi Drugov, investigador jefe del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias Rusas.
Yakarta tiene el sentido de la dignidad "bastante desarrollado", ha explicado. Si lo estadounidenses finalmente y contra todo pronóstico obligan a Indonesia a dar carpetazo al trato, será "un insulto que los indonesios recordarán durante mucho tiempo", ha aseverado.
Estados Unidos podría asestar un golpe, por ejemplo, al comercio que mantiene con el país asiático, ya que entre ambos el volumen de mercancías es muy elevado.
Sin embargo, Drugov ha mostrado sus dudas de que Estados Unidos termine con la cooperación militar que mantiene con Indonesia, ya que "eso de que a Trump le preocupan la moral y los problemas [que atraviesa] el derecho internacional es una ilusión".
"Lo que le preocupa es, ante todo, el monopolio. Y si nos ponemos a hablar de suministros estadounidenses, [le interesa] ganar algunos dólares. Todo lo demás le importará un bledo y no cancelará nada de nada", ha señalado Drugov.
Por su parte, el ministro de Defensa indonesio, Riamizard Riachudu, ya señaló el 20 de octubre ante la prensa que el contrato de los Su-35 se cerraría a pesar de las posibles sanciones estadounidenses. Se une así al club de Turquía y de la India.
Qué es el Tratado INF y por qué la posible retirada de EEUU amenaza con una crisis nuclear
Denis Lukyanov
El mandatario estadounidense, Donald Trump, ha vuelto a sacudir la comunidad internacional: esta vez anunció que Washington planea abandonar el Tratado INF porque, según él, Rusia no cumple con sus cláusulas. Sputnik analizó qué tan importante es el acuerdo para conocer qué motivó a la Casa Blanca a tomar ese paso.
El Tratado de Eliminación de Misiles de Corto y Medio Alcance —INF, por sus siglas en inglés—, firmado en 1987 por los entonces líderes de la URSS y EEUU, Mijaíl Gorbachov y Ronald Reagan, ha sido de importancia primordial para la seguridad mundial.
El acuerdo obligó a las dos partes a eliminar todos los misiles, tanto nucleares como convencionales, que tenían un alcance de entre 500 y 1.000 kilómetros —de corto alcance— y de entre 1.000 y 5.500 kilómetros —de medio alcance—.
Para mayo de 1991 las partes eliminaron un fascinante número de más de 2.500 misiles.
Pero con el paso de tiempo el tema de la viabilidad del tratado ha sido puesta en duda por varios actores políticos. En los últimos años han surgido varias propuestas para deshacerse del acuerdo, pero nadie se atrevía a ponerle fin. Parece que esta vez la amenaza va en serio.
Sin fundamento y sin vergüenza
Desde hace mucho tiempo EEUU ha estado acusando a Rusia de violar el Tratado INF. En particular, apuntaba al misterioso misil 9M729, también conocido como SSC-8, que se basa en los proyectiles Kalibr, conocidos por su uso en la operación rusa en Siria.
Según la información no oficial, el 9M729 es un tipo de misil de crucero y fue diseñado por el sistema de misiles Iskander. Estos misiles, según se afirma, pueden alcanzar blancos a una distancia de entre 2.000 y 5.500 kilómetros, algo que está prohibido por el INF. De acuerdo con los mismos informes, el misil puede estar equipado con ojivas convencionales y atómicas.
El mayor problema con todas estas aseveraciones radica en el simple hecho de que el misil nunca ha sido probado en distancias como estas ni fue diseñado para alcanzar blancos dentro de este rango, motivo por el cual no viola las cláusulas del Tratado.
Así lo confirmó la Cancillería rusa en reiteradas ocasiones y esto parece creíble porque Washington todavía no ha presentado ninguna prueba concluyente. Por ahora son solo palabras.
"Rusia no viola ningún tratado ya que todas las reclamaciones tienen un carácter artificial y no se basan en ningún hecho o prueba. Este anuncio es motivado por razones políticas: de esta manera simplemente buscan salir del Tratado INF y lo explicarán con sus acusaciones contra Rusia", declaró en una entrevista con Sputnik el analista militar ruso Ígor Korótchenko.
Para el experto, la salida de Washington de este acuerdo es necesaria para fomentar el aumento de la presencia militar estadounidense en Europa.
"Estados Unidos considera que Europa es un posible teatro de guerra nuclear táctica limitada, por lo cual desplegará nuevos sistemas de ataque. Para disponer de esta posibilidad, primero tienen que abandonar el tratado", continuó.
Además, los misiles estadounidenses ya están desplegados en Rumanía y Polonia, y el experto no descarta la posibilidad de que pronto aparezcan allí los misiles Tomahawk, incluso con ojivas atómicas.
Esto, según Korótchenko, reducirá significativamente el tiempo que un misil norteamericano necesita para alcanzar blancos en el territorio de la Federación de Rusia.
¿Un mero juego sucio o una guerra nuclear a la vista?
Esto lleva consigo otra amenaza: la aparición de los Tomahawk con posicionamiento terrestre —que fueron eliminados en el marco del cumplimiento del tratado-. Estos proyectiles serán capaces de ser lanzados de manera furtiva hasta que entren en el espacio aéreo de Rusia, es decir, solo serán detectados dos minutos antes de que alcancen su blanco en el territorio ruso.
Es una situación muy peligrosa, pero Estados Unidos la fomenta de manera deliberada, manifestó el entrevistado.
El anuncio hecho por Donald Trump casi coincidió con la visita de asesor del presidente de EEUU para la seguridad nacional, John Bolton, a la capital rusa.
Esta coincidencia —o no— hizo que varios expertos supusieran que las declaraciones de Trump no eran más que un bluf destinado a convertirse en una herramienta en las negociaciones entre Bolton y las autoridades rusas. No obstante, Ígor Korótchenko sostiene que la visita no tiene nada que ver con la decisión.
"En mi opinión, esto no es un regateo, sino una política bien planteada de Washington que supone la retirada de todos los acuerdos que atan las manos a la parte norteamericana. Esto le dará libertad de acciones y la posibilidad de crear las condiciones para realizar un primer ataque contra Rusia", expresó.
Al mismo tiempo, el acuerdo entre Rusia y EEUU es bilateral por lo cual no impone ningunas limitaciones a otros países. Esto quiere decir que en la actualidad solo Moscú y Washington se han impuesto estas restricciones y sería poco lógico esperar que los demás estado que poseen este tipo de armamento se unan voluntariamente a un acuerdo como este.
Otra factor a tener en cuenta es que Estados Unidos está demasiado lejos de cualquier país que dispone de este tipo de armas, lo que significa que para Washington este mismo hecho no es de mucha importancia.
"Este problema no tiene un carácter global porque este tipo de armas en disposición de cualquier otro país no alcanzan el territorio de Estados Unidos. No son cosas vinculadas, en realidad EEUU solo quiere tener una ventaja táctica ante Rusia, esta es la tarea principal de Washington", expuso Korótchenko.
Por ahora la decisión no está tomada, pero puede que solo sea cuestión de tiempo, y como ya han mencionado varios funcionarios del Gobierno ruso, Moscú tendrá que responder a esta amenaza.
Pero hay una cosa inquietante: cuando Gorbachov y Reagan firmaron el acuerdo, el famoso Reloj del Apocalipsis se movió tres minutos atrás. Durante las dos décadas posteriores nos hemos acercado a la 'medianoche' y ahora estamos a las 23:58. ¿Qué pasará si añadimos esos tres minutos que se restaron con la firma del acuerdo?